«¿En qué entidades bancarias se lava el dinero de las estructuras criminales?», cuestionó José Julio Neira, director general (e) de la UAFE, este martes 5 de mayo, al anunciar la realización de un análisis de inteligencia financiera vinculado al denominado Caso Encuentro.
En coordinación con la Superintendencia de Bancos, la UAFE (Unidad de Análisis Financiero y Económico) activó acciones de control a los vinculados en la trama de delincuencia organizada.
La medida surge tras el avance para la extradición de Hernán Luque Lecaro, luego de que la Corte Suprema de Justicia de Argentina ordenara su entrega a Ecuador. El exfuncionario, vinculado a una trama de corrupción durante el gobierno del expresidente Guillermo Lasso, es requerido por la justicia ecuatoriana.
Sobre las acciones recientes, Neira enfatizó: «hay una pregunta que todos los ecuatorianos nos hacemos y es: ¿en qué entidades bancarias se lava el dinero de las estructuras criminales? Pronto lo sabremos«.
Por último, el funcionario gubernamental destacó que con esto «sumamos integridad a todos los actos del Estado».
Superintendencia y UAFE activan control financiero por Caso Encuentro
En el marco del Caso Encuentro, la Superintendencia de Bancos remitió un requerimiento formal de información, en el marco de sus funciones de supervisión del sistema financiero nacional.
Según indicó la institución, este acto forma parte del fortalecimiento de los mecanismos de supervisión y acciones preventivas, a nivel nacional, orientados a seguir garantizando la transparencia e integridad de todo el sistema financiero ecuatoriano.
La solicitud, realizada en articulación con la UAFE en virtud del convenio interinstitucional vigente entre ambas instituciones, abarca información correspondiente al período entre enero de 2021 y diciembre de 2024, respecto a procesos de debida diligencia aplicados a personas naturales identificadas en análisis de inteligencia financiera vinculados al denominado Caso Encuentro, «sin que esta solicitud implique determinación de responsabilidad alguna».
Entre los requerimientos constan detalles sobre productos financieros, expedientes de vinculación y conocimiento del cliente, perfiles de riesgo en materia de lavado de activos, alertas generadas por sistemas de monitoreo transaccional, así como la eventual presentación de Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS).
La Superintendencia de Bancos analizará la información que sea remitida y gestionará el debido proceso en coordinación con las autoridades competentes.
Por último, la Superintendencia de Bancos reafirmó «su compromiso de seguir actuando con independencia técnica, rigor jurídico y coordinación interinstitucional» para continuar con el fortalecimiento de la prevención del riesgo de lavado de activos y proteger la confianza en el sistema financiero. Fuente: Vistazo





