Connect with us

Internacionales

La razón por la que ómicron parece mucho más leve

Publicado

on

Nuevos estudios indican que la nueva variante del coronavirus no tiene una gravedad intrínseca radicalmente menor, sino que es capaz de reinfectar a las personas que ya tienen buenas defensas.

Ómicron no es una versión de fogueo del coronavirus. Los últimos estudios sugieren que la variante que está conquistando el mundo no tiene una gravedad intrínseca radicalmente menor, sino que ómicron está infectando a una población con características singulares. Estos días coexisten la variante delta, identificada hace un año en India, y la pujante ómicron, detectada hace un mes en Sudáfrica. Multitud de científicos intentan comparar el riesgo de hospitalización en un grupo de personas similares, pero la mitad de ellas infectadas por ómicron y la otra mitad, por delta. En esos análisis parece que el riesgo de la nueva variante es menor, pero un estudio del Imperial College de Londres publicado este miércoles muestra la clave: hasta un 40% de los casos de ómicron podrían ser en personas que ya han pasado la covid, frente al 8% de delta. Las dos variantes son muy contagiosas entre los no vacunados, pero ómicron además es capaz de infectar a muchas más personas que ya tienen buenas defensas, por eso parece menos grave.

La gran pregunta es si la nueva variante es realmente más leve que las anteriores. El biólogo estadounidense Marm Kilpatrick es contundente: “La respuesta corta es que todavía no lo sabemos”. El informe del Imperial College muestra que la probabilidad de acabar en el hospital con ómicron es hasta un 45% menor que con delta. Sin embargo, si se descuenta el efecto del mayor número de casos leves fruto de reinfecciones, los autores calculan que la probabilidad de terminar ingresado con ómicron podría ser solo entre un 2% y un 35% menor que con delta. “Esta pequeña diferencia en la gravedad sería largamente superada por la gran cantidad de casos causados por ómicron, que darán lugar a muchas hospitalizaciones. Si realmente es más leve, no es mucho más leve, así que no es un motivo para ser complacientes frente al aumento de casos de ómicron”, advierte Kilpatrick, de la Universidad de California en Santa Cruz (EE UU).

El problema es el tamaño de la ola que viene. Si la probabilidad de acabar en el hospital con ómicron fuera incluso un 50% menor que con delta, pero los casos se duplican cada dos días, en dos días habría el mismo número de ingresados con covid, según ha expuesto la epidemióloga Deepti Gurdasani, de la Universidad Queen Mary de Londres. Y los casos de ómicron, efectivamente, se han estado duplicando cada dos días en muchos países. El Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington calculó este miércoles que 3.000 millones de personas se infectarán con la nueva variante en los próximos tres meses. Si estas estimaciones se confirman, en el siguiente trimestre habrá tantos casos como en dos años de pandemia.

Al margen de la incertidumbre sobre la auténtica gravedad intrínseca de ómicron, la buena noticia es que sus efectos en el mundo actual son mucho menores, gracias al efecto combinado de la vacunación, las defensas naturales por infecciones previas y esa posible mayor levedad del virus. Los modelos de la Universidad de Washington calculan que el 90% de los casos de ómicron serán asintomáticos, frente al 40% de las anteriores variantes.

El análisis del Imperial College constata que las personas con al menos dos dosis de las vacunas de Pfizer, Moderna o AstraZeneca siguen “considerablemente protegidas” frente a la covid grave, aunque ómicron tiene una mayor capacidad que delta para provocar infecciones leves en los vacunados. El estudio muestra que, si una persona vacunada con dos dosis de Pfizer se infecta, su probabilidad de tener síntomas graves es un 80% menor que la de una persona no vacunada infectada con la variante delta. Con dos dosis de AstraZeneca es alrededor de un 65% menor. La tercera dosis, además, eleva la protección, que tiende a reducirse con el tiempo. En España, casi el 100% de los mayores de 70 años están vacunados. Esa es la principal razón de que los casos positivos hayan superado el récord de la pandemia —60.000 casos diarios registrados— sin observarse un aumento paralelo en las hospitalizaciones.

El Instituto Nacional para las Enfermedades Infecciosas de Sudáfrica calculó este martes que el riesgo de hospitalización por ómicron es un 80% menor que con delta, pero su estudio compara la ola actual con la de hace cinco meses, cuando el porcentaje de vacunados era menor y además había una menor inmunidad natural por infecciones previas. El análisis sudafricano no compara la gravedad de los casos actuales de ómicron y delta, como sí hace el informe del Imperial College.

Un análisis preliminar de los datos de Escocia apunta en la misma dirección. Los casos de ómicron tienen un riesgo de acabar en el hospital que es un 60% inferior al de los de delta, un efecto atribuible a la mayor capacidad de la nueva variante para infectar a personas que ya tienen defensas naturales. El estudio escocés, publicado por la Universidad de Edimburgo este miércoles, sugiere que la tercera dosis de la vacuna reduce un 57% el riesgo de tener una infección sintomática respecto a tener solo dos dosis puestas hace más de seis meses. Los autores también calculan que la capacidad de ómicron para reinfectar a personas que ya han pasado la covid multiplica por 10 la de delta.

Uno de los brotes de ómicron mejor estudiados ocurrió el 26 de noviembre en una fiesta en Oslo (Noruega). Al menos 81 de los 117 participantes acabaron infectados y solo hubo un caso asintomático. El resto, con una media de 38 años y la pauta completa de vacunación, tuvo sobre todo tos, fatiga, mocos, dolor de garganta y fiebre. El médico noruego Frode Forland explica que no consta ningún ingreso en el hospital, pero subraya que es pronto para sacar conclusiones. “No hay datos suficientes para saber si ómicron es intrínsecamente menos grave que delta”, advierte Forland, del Instituto Noruego de Salud Pública.

El médico se declara “muy preocupado” por la abrumadora transmisibilidad de la nueva variante. “Tanta gente infectada en tan poco tiempo provocará un pico muy alto y tendremos dificultades para tratar a tanta gente, aunque ómicron fuera realmente más leve”, alerta. El epidemiólogo William Hanage, de la Universidad de Harvard (EE UU), lo ha resumido con una frase muy gráfica en el diario británico The Guardian: “La diferencia entre una caricia y una bofetada es, en gran medida, la velocidad”.

Dos epidemiólogos del hospital madrileño de La Princesa, Joan Soriano y Julio Ancochea, y dos colegas italianos han calculado que el pico de esta ola en Europa se alcanzará el 15 de enero, con 400.000 casos diarios. “El debate sobre si ómicron es más o menos grave es estéril, porque el virus sigue siendo muy malo. Te puede llevar a la UCI y matarte”, opina Soriano. “Además, la atención primaria y las consultas externas de los hospitales ya estaban muy saturadas, pero ahora están colapsadas”, advierte. Ese es uno de los efectos de la gran transmisibilidad de ómicron: en Londres, el 7% de los médicos está de baja por covid o por haber sido contacto estrecho de algún caso.

A Soriano le preocupa, además, la covid persistente: los síntomas que pueden permanecer durante meses, ya sean problemas respiratorios, cansancio o una niebla mental que dificulta la lectura. “Una de cada seis infecciones sintomáticas acaba en covid persistente”, señala Soriano, citando datos de las anteriores variantes, porque todavía es pronto para conocer los efectos de ómicron a largo plazo. “La gente juega a la lotería de Navidad pensando que le va a tocar, aunque la probabilidad de ganar el premio gordo es una entre 100.000. Sin embargo, piensa que no le va a tocar la covid persistente, que es una de cada seis. Los humanos evaluamos muy mal el riesgo”, zanja el epidemiólogo. I Fuente: El País

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Internacionales

CNE de Venezuela aprueba solicitud para iniciar posible revocatorio a Nicolás Maduro

Publicado

on

El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) aprobó este lunes tres solicitudes con las que podría dar inicio al procedimiento para realizar un eventual Referendo Revocatorio (RR) al dictador Nicolás Maduro.

“El CNE aprobó este lunes tres solicitudes de inicio de procedimiento para una eventual activación de un referendo revocatorio del mandato del presidente de la República, Nicolás Maduro”, indicó el organismo en su cuenta de Twitter.

Asimismo, señaló que las solicitudes aprobadas fueron impulsadas por el Movimiento Venezolano por el Revocatorio (Mover), Todos Unidos por el Referendo Revocatorio y el Comité Ejecutivo Nacional de Confedejunta en conjunto con el Comité de la Democracia Nacional como Internacional.

“Los grupos declaran su intención de constituirse en promotores de una solicitud de activación del referendo revocatorio, que es el primer paso de acuerdo con lo establecido en las normas para regular la promoción y solicitud de referendos revocatorios de mandatos de elección popular”, explicó el CNE.

Añadió que la eventual activación de este proceso requerirá que el 20 % de los inscritos en el registro electoral del país manifiesten “su voluntad”, ratificada con sus firmas, como lo establece el artículo 72 de la Constitución.

“Declarada este lunes la procedencia de las solicitudes, la Junta Nacional Electoral deberá ahora elaborar un cronograma para la recolección de estas voluntades”, puntualizó el ente.

Horas antes, el vocero de Mover, Nelson Chitty La Roche, pidió la activación del referendo para revocar del cargo a Maduro y que, de ese modo, haya paz social.

“Queremos un referéndum revocatorio (…) para que haya paz social, para que haya confianza institucional y para que haya ilusión, esperanza en el provenir por parte de los venezolanos”, dijo Chitty La Roche a periodistas ante la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Maduro se proclamó como presidente de Venezuela en unos comicios adelantados a mayo de 2018 y juró su segundo mandato (2019-2025) ante la extinta e írrita Asamblea Nacional Constituyente el 24 de ese mismo mes, pero también volvió a hacerlo el 10 de enero de 2019 ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que responde a sus órdenes y no ante el Parlamento nacional como corresponde legalmente.

La carta magna venezolana establece que el presidente debe tomar juramento el 10 de enero del año en que empieza su período de mandato, pero ante el Parlamento.

Maduro no juró ante el Parlamento por un supuesto “desacato” del ente Legislativo al TSJ.

En este sentido, Chitty La Rosa explicó que han presentado ante el CNE “un reclamo ciudadano” ya que siguen esperando “que se presente el calendario para iniciar los mecanismos, el protocolo, que conduce a la activación del referéndum revocatorio”. (Infobae): Por Ecuadorenvivo

Continuar Leyendo

Internacionales

Martín Guzmán: “Argentina está lista para acordar con el FMI, pero faltan consensos internacionales para avanzar”

Publicado

on

Martin Guzmán (La Plata, 39 años), lleva dos años de trabajo intenso. En agosto de 2020, el ministro de Economía argentino acordó con los acreedores privados un nuevo cronograma de pagos por 65.000 millones de dólares. Desde entonces, intenta algo similar con el Fondo Monetario Internacional (FMI), al que Argentina debe los 44.000 millones de dólares que el organismo multilateral prestó al Gobierno de Mauricio Macri en 2018. La negociación ha sido más dura de lo esperado por la reticencia a acordar de algunos accionistas. En esta entrevista con EL PAÍS, realizada en su despacho en el Ministerio de Economía, Guzmán destaca las críticas que el FMI ha lanzado sobre aquel préstamo a Macri en un informe técnico presentado la semana pasada en Washington. “Hubo una autocrítica, porque la evaluación reconoce que el programa de 2018 fracasó”, dice Guzmán. Argentina está urgida de un acuerdo. El año que viene debe pagar al FMI 19.115 millones de dólares, de los cuales 3.588 millones vencen antes de marzo. No tiene ese dinero.

Pregunta. ¿En qué punto está la negociación con el FMI?

Respuesta. En que se acelere la comprensión, por parte del conjunto de accionistas del FMI, del funcionamiento de la economía argentina y de lo que constituiría un programa para darle continuidad a la fuerte recuperación económica que hoy estamos viviendo. El paso más reciente fue la evaluación que hizo el FMI del acuerdo firmado en 2018, un préstamo récord en la historia de la institución. Se dio un paso importante con el reconocimiento del FMI de que ese programa fracasó, no cumplió ninguno de sus objetivos, profundizó la recesión, elevó los niveles de inflación, aumentó los niveles de pobreza y desigualdad.

P. ¿Quedaron conformes con el informe? ¿O esperaban más?

R. Hubo una autocrítica. El informe reconoce que hay pilares en los que se basó [el préstamo] que estuvieron mal formulados. El mismo FMI dice que debería haber habido más temprano una reestructuración de la deuda pública denominada en moneda extranjera, que luego nosotros llevamos a cabo en 2020; que debería haber habido regulaciones de capital para evitar que una parte significativa del préstamo se utilizase para financiar la salida de capitales; y también reconoce que la inflación es un fenómeno multicausal que no solo se puede atacar con una política monetaria y la tasa de interés, como se hizo en ese momento. Eso es lo que nos ha mostrado el staff del Fondo. También en el comunicado vimos que hubo algún caso por parte de los accionistas en el cual no se alcanzó una comprensión plena.

P. ¿Ese informe no puede ser contraproducente, en el sentido de que el FMI diga ‘en eso en lo que fuimos débiles ahora seremos más duros’?

R. Hay una visión compartida en la relevancia de transitar un camino que fortalezca la sostenibilidad de las deudas. En segundo lugar, que se reconozca que tiene que haber regulaciones de la cuenta capital hace que estemos en una misma página. Y el reconocimiento de que la inflación es multicausal también nos pone en una misma página.

P. Pero ha dicho que algunos accionistas no están de acuerdo…

R. Con el staff ha habido entendimientos profundos. A nivel de los accionistas, claramente ha habido un crecimiento de la comprensión de la situación, pero esa comprensión no se ha dado a la velocidad que sería deseable para tener un acuerdo ya con el FMI. Lo que el Gobierno argentino quiere es que se acelere ese proceso de comprensión.

P. ¿El nudo entonces está ahí? ¿En que hay países que no quieren un acuerdo con Argentina?

R. Resta tener los consensos internacionales que hacen falta para tener un acuerdo entre ambas partes. Argentina está lista, y está para avanzar. El Gobierno argentino tiene el pleno interés en cerrar un acuerdo lo más rápidamente posible.

P. ¿Cuáles son los puntos más conflictivos de la negociación?

R. Lo importante es que los accionistas en su conjunto tomen las lecciones de la evaluación post programa que hizo el FMI. También, que se termine de entender que el esquema de políticas macroeconómicas tiene que permitirle al Estado jugar un rol contra-cíclico que apuntale la recuperación. El PBI este año va a crecer alrededor del 10%, el empleo también está creciendo con 422.000 empleos nuevos en el sector privado.

P. ¿No eso rebote post pandemia?

R. Eso es recuperación, porque hubo una administración de la pandemia que permitió mantener vivas las capacidades de la pandemia. No hubo destrucción masiva de puestos de trabajo y de empresas.

P. ¿Cómo golpeó en la negociación con el FMI el rechazo opositor del presupuesto de 2022 en el Congreso?

R. Fue un evento que no esperaba la comunidad internacional. El efecto que tuvo fue generar cierto daño institucional a Argentina, que no es bueno, pero ya estamos trabajando para corregir este punto. El presupuesto tenía como base la programación macroeconómica que ha sido la plataforma de las negociaciones con el Fondo. Por eso es importante que haya un apoyo amplio de la sociedad y de los distintos frentes políticos.

P. También ha habido declaraciones de miembros de la coalición de Gobierno contrarios a un acuerdo…

R. Hay un consenso muy marcado y definido sobre cuál es la posición que permite que hoy cuidemos a Argentina. Trabajamos todos juntos en nuestro frente político para lograr eso.

P. ¿En qué quedó el plan económico plurianual que el presidente Alberto Fernández dijo que iba a enviar al Congreso a principios de diciembre? Hubo quienes incluso pensaron que ese plan era el acuerdo con el FMI…

R. Es el acuerdo con el FMI, efectivamente. Cuando haya acuerdo con el Fondo será enviado al Congreso, porque la política de estabilización macroeconómica más que política de Gobierno debe ser política de Estado. Y por eso es importante que sea aprobado por el Congreso. En Argentina eso es así por ley, además, desde 2020. Eso no había ocurrido antes, los más de 20 programas fallidos que Argentina tuvo con el Fondo nunca pasaron por el Congreso.

R. ¿Y cuál será la diferencia entre este acuerdo y los 20 fallidos anteriores?

R. Otro de los aspectos positivos de la evaluación del FMI es el reconocimiento de que no hay un modelo que se ajuste a todos los países del mundo, sino que hay que tener en cuenta las idiosincrasias. Y esto es algo que no ocurrió en ninguno de los programas previos entre Argentina y el Fondo Monetario. Esta evaluación post programa da lecciones, y es muy importante acelerar la comprensión de esas lecciones para avanzar en un nuevo programa que respete la idiosincrasia de Argentina.

P. ¿Qué le dice a los accionistas díscolos? ¿Cómo los convence?

R. Les planteamos nuestra visión de cuál es el rumbo que va a tranquilizar la economía argentina. Para ello hemos definido un esquema de política cambiaria, fiscal y monetaria y un rol para el Estado, redefiniendo como invierte sus recursos para generar ventajas comparativas sobre la base de producción que agrega valor. Y que el Estado nación se fortalezca sobre la base de una moneda más robusta.

El ministro de Economía de Argentina, Martín Guzmán, durante la entrevista con EL PAÍS.
El ministro de Economía de Argentina, Martín Guzmán, durante la entrevista con EL PAÍS.Enrique García Medina

P. Hablemos de la moneda. Al peso le cuesta mantener su valor y hay una gran brecha cambiaria entre la cotización del dólar oficial y el no oficial.

R. Hay que separar el carril de la economía real del carril de la economía financiera. La foto de la economía real es de claro y fuerte progreso. Por otro lado, tenemos una situación de brecha cambiaria y de riesgo país elevado. La brecha cambiaria es la consecuencia de controles de capitales adoptados por la administración previa cuando hubo un cambio de expectativas y una salida de los capitales que habían ingresado a Argentina a especular. Hay una parte importante de esos capitales que aun están atrapados y buscan oportunidades para salir, y eso pone presión a la brecha cambiaria. Y tenemos el problema de la deuda con el FMI, que es la principal tensión para la balanza de pagos para 2022. Si uno midiese el producto por habitante en dólares utilizando el tipo de cambio paralelo daría unos 5.000 dólares por cápita. Y eso no representa la riqueza de Argentina, que no es una economía de ingresos bajos, es de ingresos medios. Por eso decimos que el tipo de cambio oficial es el que representa la capacidad de la economía real.

P. Pero la cotización no oficial del peso frente al dólar es la que marca las expectativas, y con el FMI se negocia sobre expectativas…

R. Hay una situación en la cual la situación de la economía financiera hace que el crecimiento de la economía real quede opacado. Muchos se centran en la economía financiera y eso genera efectos sobre la generación de confianza. Por eso es tan importante para Argentina tener el apoyo de la comunidad internacional para poder refinanciar la deuda con el Fondo y establecer un marco de mayor previsibilidad.

P. ¿Tiene fecha límite para una acuerdo?

R. Argentina está lista para avanzar, pero hay todavía un trabajo de comprensión a nivel de la comunidad internacional.

P. Y cuál es la percepción que tiene de esa comprensión?

R. Se ha ido construyendo en este periodo un apoyo de buena parte de la comunidad internacional, que Argentina agradece, porque es un voto de confianza. Tal ha sido el caso de países como España y Francia.

P. ¿Y puede decir quiénes se muestran más reticentes?

R. Hay cuestiones que cada accionista debe decidir cuándo hace públicas. Nosotros trabamos con todos para que esto se resuelva lo antes posible.

Regístrese aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región.

Continuar Leyendo

Internacionales

Adiós a la pérdida de olfato: la ómicron tiene síntomas diferentes

Publicado

on

La variante ómicron es la que más mutaciones diferentes acumula en su genoma y esos cambios parecen estar manifestándose en los síntomas que sufren los infectados. Aunque los datos son aún muy escasos, los primeros indicios en España y otros países muestran que la nueva variante produce síntomas sensiblemente diferentes que en otras olas.

Uno de los cambios más claros es en la pérdida del olfato. En las primeras olas se daba hasta en un 70% de los pacientes y era un síntoma muy específico de la covid comparado con otras infecciones respiratorias. Ahora esta afectación es muy poco frecuente o nula.

Uno de los ejemplos paradigmáticos es uno de los contagios en grupo más grandes que se han estudiado en detalle. Sucedió el 26 de noviembre en Oslo en un restaurante donde había un grupo de 111 personas, todas vacunadas con la pauta completa y una prueba de antígenos hecha uno o dos días antes. Una de ellas acababa de llegar de Sudáfrica, donde se detectó originalmente la ómicron. Esta variante infectó hasta al 74% de las 110 personas involucradas. De todas ellas, solo el 12% perdió el olfato. Los síntomas más frecuentes fueron tos, mocos y cansancio. Ninguno de los infectados tuvo que ser hospitalizado. La media de edad era 39 años.

Esos mismos síntomas son los que se están detectando mayoritariamente en España durante esta nueva ola en la que la ómicron va ganando terreno. Vicente Martín Sánchez, vocal de la Sociedad Española de Atención Primaria y catedrático de medicina preventiva en la Universidad de León, apunta que la mayoría de los contagiados por la variante presenta un cuadro similar al de un catarro o una alergia. “La pérdida de olfato es cada vez menos común. De hecho, ya con la variante delta se daba con mucha menos frecuencia”, resalta.

El médico recomienda a cualquier persona con los síntomas mencionados que piense que tiene covid, se aísle y solicite una prueba lo antes posible. “Si la gente sigue haciendo vida normal pensando que si no ha perdido el olfato no tiene covid contagiará a todo su entorno. No puede ser gripe porque este virus aún no ha aparecido este invierno”, resalta.

En el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander la jefa de infecciosas, Carmen Fariñas, está viendo las dos caras de ómicron cada vez más claras. “Vemos cuadros con estornudos, rinorrea [goteo de la nariz], dolor de garganta más moderado y menos fiebre que con otras variantes”, explica la médica. “Es muy parecido a un catarro normal pero tal vez con un poco más de cansancio y malestar. Ya no vemos la pérdida de olfato y gusto que había sobre todo con la variante alfa [también conocida como británica y aislada en diciembre de 2020]”, añade.

Sería prematuro pensar que esta variante es menos grave, advierte Fariñas. “Es cierto que estamos viendo menos ingresos, pero es que ahora la mayor parte de la población está vacunada y muchos otros tienen memoria de una infección previa”, explica. La sensación es que la ómicron produce menos cuadros graves pero cuando estos se dan, el peligro de complicaciones muy serias o de muerte es exactamente igual. Si se tiene en cuenta que la variante es más contagiosa, puede haber una explosión de hospitalizaciones por pura estadística. “Aquí en unos días se han triplicado los ingresos en UCI”, advierte Fariñas.

En el hospital Gregorio Marañón de Madrid, la “sensación” de Emilio Bouza, jefe de infecciosas, es que “la infección es más leve y hay menos ingresados”. “Por ahora es solo una impresión, pues no hay series con suficientes pacientes con la ómicron debidamente confirmados”, añade. “En cualquier caso”, recuerda, “la pérdida de olfato era un signo muy específico de covid, pero muy poco sensible, porque mucha gente enfermaba sin perderlo”.

“Es casi seguro que la probabilidad de enfermedad grave por la ómicron es inferior a la de otras variantes”, opina Benito Almirante, responsable de infecciosas en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. “Aún no tenemos muchos datos, pero aquí hemos visto ya más de 100 casos de infección por la ómicron y ni un solo ingreso”, explica este portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. Esto se debe a que la mayoría de casos son gente joven, apunta el médico. “Lo preocupante puede venir con la infección de los más vulnerables, que son los mayores de 60 y personas inmunodeprimidas. Aquí en Cataluña hay aún un sector importante de la población que no se ha puesto la tercera dosis. Tenemos que esperar dos o tres semanas a ver el efecto de las Navidades. En cualquier caso, estoy convencido de que no llegaremos a un colapso de los hospitales como el que vimos en las olas cuando no había vacuna. Los datos del Reino Unido, donde la ómicron está muy extendida, indican que las hospitalizaciones con esta variante son 5 o 10 veces menores que en las peores olas”, resalta.

El cambio de síntomas puede indicar que la ómicron es muy contagiosa, pero menos eficiente causando enfermedad grave, opina Almirante. Hay datos que apoyan esta posibilidad. Un estudio preliminar realizado en la Universidad de Hong Kong usando la nueva versión del virus y células humanas ha mostrado que esta variante se reproduce 70 veces más que la delta en el tejido de los bronquios, es decir, las vías respiratorias superiores. Pero esa capacidad de reproducción es 10 veces menor que con la variante delta en el tejido pulmonar, el órgano donde comienza la neumonía que caracteriza la covid grave.“El gran crecimiento de la ómicron supone un enorme reto de salud pública”Ravindra Gupta, Universidad de Cambridge

Un segundo estudio también preliminar llevado a cabo en el Reino Unido apunta a que la ómicron es menos eficiente que la delta entrando en las células de los alvéolos, en los pulmones. En este caso, el equipo de Ravindra Gupta, investigador de la Universidad de Cambridge y miembro del consorcio nacional de coronavirus del Reino Unido, construyó réplicas de ambas variantes basándose en la proteína S de cada una de ellas. El SARS-CoV-2 usa esta proteína para entrar en las células y conquistar su maquinaria molecular para fabricar millones de copias de sí mismo.

El equipo reprodujo todas las nuevas mutaciones de la ómicron y vio que esa proteína S es menos eficiente conquistando miniórganos que simulan los alvéolos de una persona. Otro dato positivo: las células infectadas pueden conectarse con otras sanas e infectarlas, pero la ómicron es mucho peor haciendo esto que el coronavirus original o la variante delta. Los investigadores comprobaron que las dos dosis de las vacunas de ARN (las de Pfizer y de Moderna) no impiden la infección por la ómicron, pero esa protección se restituye rápidamente si hay un tercer pinchazo. “Este estudio sugiere que la ómicron no parece haber desarrollado nuevas capacidades para sortear al sistema inmune”, ha escrito Gupta en Twitter. “Puede que los marcadores de la enfermedad estén atenuados”, opina, pero añade una nota de precaución. “El gran crecimiento de la ómicron supone un enorme reto de salud pública”. I Fuente: Dario El País

Continuar Leyendo

Trending

Derechos reservados El Amazonico