́ ́ , ́ ́ ́ , ́ , con el fin de constatar in situ el estado actual de las infraestructuras encargadas del abastecimiento de agua potable a la ciudad. Esta captación se encuentra operativa debido a las emergencias provocadas por fenómenos naturales y cumple una función clave dentro del sistema alternativo de suministro.
Durante el recorrido, se dialogó con el ingeniero Carlos Guamán, responsable de la captación y del control de los procesos operativos que permiten abastecer con el líquido vital a la población. Guamán detalló el funcionamiento de esta infraestructura, que incluye no solo la captación, sino también la unidad de desinfección, filtración y el centro de control de calidad. “Este es el resultado de un trabajo realizado durante toda la noche y madrugada. Estamos a pocas horas de poder suministrar agua potable a la ciudad de Zamora, aunque inicialmente será por horarios”, señaló Guamán.
Actualmente, se estima que el caudal en esta captación provisional alcanza aproximadamente 60 litros por segundo, una cantidad cercana a los 72 litros por segundo que normalmente se procesan en condiciones óptimas desde la captación principal, la cual, debido a las fuertes lluvias recientes, ha presentado altos niveles de turbiedad que impiden su uso inmediato.
El ingeniero Guamán explicó que, una vez que el agua es captada, pasa a ser evaluada y regulada en su caudal antes de ser enviada a la planta de tratamiento. Los operadores especializados en potabilización tienen la tarea de asegurar que el agua cumpla con los estándares sanitarios para luego ser almacenada en los tanques de reserva y distribuida a los hogares de la ciudad.
Además, se resaltó que 11 trabajadores se encuentran operando directamente en esta captación provisional, quienes, en coordinación constante con las unidades técnicas del GAD Municipal, han levantado estructuras artesanales con guaduas y conexiones hidráulicas para garantizar la continuidad del servicio.
El suministro, sin embargo, permanece sujeto a la inestabilidad climática. Las lluvias en las zonas altas generan crecientes que arrastran sedimentos, afectando la calidad del agua captada. Cuando los niveles de turbidez exceden los parámetros tratables, se debe suspender temporalmente el proceso para evitar riesgos en la distribución.
“Estamos a la víspera del clima. Si llueve mucho, la quebrada sube de nivel, y si no podemos tratar el agua, nos toca suspender el bombeo para proteger el sistema”, indicó Guamán. “La infraestructura está operativa, solo dependemos de que las condiciones climáticas nos permitan trabajar.”
Esta captación, que fue utilizada en 2018 durante un desastre natural, vuelve a estar al servicio de la comunidad zamorana como medida de contingencia ante una emergencia que afecta a la captación principal, la cual actualmente presenta condiciones de “agua lodosa”, imposibilitando su tratamiento.
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Desde la unidad técnica responsable se solicita a la ciudadanía comprensión y corresponsabilidad, recordando que los equipos técnicos están trabajando de forma ininterrumpida bajo condiciones climáticas adversas para garantizar el acceso al agua potable. Es posible que el servicio se vea racionado por horarios y que, en algunos casos, se detecte turbiedad momentánea, producto de la inestabilidad natural del afluente y los retos operativos del sistema alterno.
“A veces se piensa que no se está haciendo un buen trabajo, pero la realidad es que el esfuerzo técnico y humano es enorme. Estamos tratando de asegurar que el agua llegue limpia a los hogares”, finalizó Guamán.





