La mañana de este martes 7 de julio, la prefecta de Zamora Chinchipe y presidenta del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Provincial, Karla Reátegui, presentó en una entrevista concedida a un medio de alcance nacional un balance actualizado de la emergencia provocada por el devastador aluvión ocurrido entre la noche del 3 y la madrugada del 4 de julio en la parroquia Guadalupe, cantón Zamora.
La autoridad confirmó que, hasta el cierre del lunes, el saldo oficial asciende a 10 personas fallecidas, 300 personas afectadas, 50 viviendas destruidas o gravemente afectadas y más de 140 hectáreas de cobertura vegetal devastadas, producto de un evento que calificó como un aluvión de gran magnitud.
Reátegui informó que los barrios Santa Isabel y Kantzama son los sectores con mayor impacto. En el caso de Santa Isabel, señaló que el barrio prácticamente desapareció por la fuerza del deslizamiento de tierra y la corriente, mientras que Kantzama sufrió severos daños en infraestructura y viviendas.
La prefecta destacó que, desde las primeras horas posteriores a la tragedia, se logró rescatar con vida a 48 personas, entre ellas 38 civiles y 10 bomberos, gracias al trabajo coordinado de los organismos de emergencia.
Actualmente, las labores del COE Provincial continúan concentradas en la localización de las personas desaparecidas, entre quienes se encuentra la gobernadora de Zamora Chinchipe, Ivonne Panchi, junto a integrantes de su equipo de trabajo.
En las operaciones participan efectivos del Cuerpo de Bomberos de varias provincias, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, las Fuerzas Armadas, el Ejército Ecuatoriano, Policía Nacional y decenas de ciudadanos y familiares que colaboran en la búsqueda a lo largo del río Kantzama, su unión con el río Yacuambi y posteriormente en la desembocadura hacia el río Zamora.
La prefecta explicó que las condiciones climáticas han mejorado durante los últimos dos días, permitiendo el descenso del caudal de los ríos y facilitando las tareas de búsqueda. Asimismo, indicó que ya fue restablecido el acceso terrestre hacia la denominada «zona cero», permitiendo el ingreso de maquinaria pesada, personal técnico y equipos de rescate.
En cuanto a la atención humanitaria, informó que las 50 familias que perdieron sus viviendas permanecen en hogares acogientes o en el albergue temporal instalado en la Escuela Daniel Martínez, en la parroquia Guadalupe. Paralelamente, equipos técnicos del Gobierno Nacional realizan el levantamiento de información para la ejecución de un plan habitacional destinado a los damnificados.
Respecto a las versiones que relacionan el aluvión con actividades de minería ilegal, Reátegui aclaró que, aunque esta problemática existe en distintos sectores de la provincia, el COE Provincial aún no ha recibido un informe oficial de la Agencia de Regulación y Control Minero (ARCOM). Añadió que, según los testimonios recopilados entre moradores y propietarios de fincas de la zona alta de Kantzama, el desastre habría sido provocado por un deslizamiento natural de grandes proporciones, sin perjuicio de esperar los resultados de las investigaciones técnicas correspondientes.
La autoridad también manifestó que, una vez concluida la etapa de búsqueda, el mayor desafío será la reconstrucción integral de la zona. Entre las propuestas iniciales se analiza recuperar el sector de Santa Isabel como un espacio destinado al turismo, evitando nuevamente el establecimiento de viviendas en un área considerada de alto riesgo.
Durante la entrevista confirmó además que, tras la declaratoria de emergencia provincial, el Gobierno Nacional desembolsó los recursos pendientes del Modelo de Equidad Territorial. La Prefectura de Zamora Chinchipe recibió aproximadamente 1,8 millones de dólares, recursos que actualmente financian la movilización de maquinaria, combustible, logística y apoyo operativo para las acciones de búsqueda y atención de la emergencia.
Finalmente, Reátegui sostuvo que esta tragedia dejó en evidencia necesidades estructurales históricas de la provincia, como la construcción de un hospital provincial moderno y la implementación permanente de un centro forense, infraestructura que consideró indispensable para enfrentar futuras emergencias y garantizar una atención adecuada a la población.
Mientras continúan las labores de búsqueda, las autoridades mantienen activo el COE Provincial y reiteran el llamado a la solidaridad ciudadana para apoyar a las familias que perdieron a sus seres queridos y su patrimonio en una de las mayores tragedias naturales registradas en la historia reciente de Zamora Chinchipe.





