En el marco de las festividades por el aniversario de parroquialización, la parroquia La Chonta, en el cantón Chinchipe, volvió a situarse en el centro del debate sobre la equidad territorial, la presencia institucional y la urgencia de atender a los territorios históricamente relegados. Durante los actos conmemorativos, el presidente del Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial, Edy Urrego, agradeció la participación activa de productores, ganaderos, campesinos, profesionales, estudiantes, organizaciones sociales y ciudadanía en general, destacando que la construcción del desarrollo local no puede limitarse a los tiempos de campaña política, sino que exige una presencia permanente del Estado en los procesos comunitarios.
Desde una mirada crítica pero propositiva, Urrego lamentó la escasa presencia de autoridades titulares durante la sesión solemne, señalando que la delegación institucional, aunque respetable, no siempre permite avanzar en acuerdos concretos. “Para poder firmar convenios y ejecutar obras se requiere la presencia de la autoridad responsable, no solo de delegados”, enfatizó, al referirse particularmente a la ausencia del titular del Gobierno Municipal del cantón Chinchipe.
En contraste, el presidente parroquial resaltó el respaldo de la Prefectura, subrayando la asignación de una partida presupuestaria de 240 mil dólares para el asfaltado desde el sector La Ye hacia la cabecera parroquial. Esta intervención, prevista para iniciar a mediados del presente año, representa —según la autoridad— un paso estratégico para dinamizar la economía local, mejorar la conectividad y reducir el aislamiento de una de las zonas más alejadas de la provincia de Zamora Chinchipe.
“La vialidad es la base del desarrollo”, sostuvo Urrego, al describir las condiciones actuales de las vías del cantón, muchas de las cuales calificó como precarias. Desde su perspectiva, la falta de infraestructura asfaltada limita el transporte de productos agrícolas, incrementa costos y profundiza la desigualdad territorial. La aspiración, explicó, es que el 4to eje vial concluya con el asfaltado que permitan un tránsito digno y seguro.
En relación con el mantenimiento vial rural, reconoció esfuerzos parciales tanto del Gobierno Provincial como del GAD Municipal; sin embargo, señaló que la magnitud de la red vial supera la capacidad operativa de la maquinaria disponible, lo que obliga a priorizar sectores y deja a otros en condiciones críticas.
Respecto a la gestión parroquial durante el año 2025, Urrego indicó que las obras ejecutadas fueron limitadas y financiadas principalmente con recursos propios del GAD parroquial, ante la falta de apoyo sostenido de otras instancias gubernamentales. A pesar de ello, destacó la concreción de un proyecto con la Secretaría Técnica de la Circunscripción Territorial Amazónica (CTA) para la construcción de un centro ferial o mercado, cuya ejecución depende actualmente de la transferencia de recursos por parte del Ministerio de Finanzas.
En el ámbito agropecuario y ganadero, el presidente parroquial reconoció el respaldo anual de la empresa Agropzachin, articulada con la Prefectura, que aporta cinco mil dólares para fortalecer las festividades productivas y feriales, permitiendo a los productores locales exhibir y comercializar su ganado y cultivos. Este monto, señaló, fue incrementado recientemente a siete mil dólares mediante un acuerdo provincial, lo que evidencia una mejora gradual en el apoyo institucional.
Uno de los temas más sensibles abordados fue el acceso a servicios básicos. En materia de electricidad, Urrego informó que existe un proyecto presentado desde 2023 para el alumbrado público entre La Ye y La Chonta, cuya ejecución dependería de recursos programados para el año 2026. En cuanto al agua potable, describió una situación intermitente, atribuida a fallas estructurales en el sistema de Uriarango, del cual depende mayoritariamente la parroquia. Intentos de cooperación internacional, incluyendo una propuesta de financiamiento de 120 mil dólares por parte de una fundación suiza, no prosperaron debido a la falta de estudios técnicos que el GAD parroquial no pudo costear sin el apoyo municipal.
La problemática del alcantarillado sanitario constituye, según Urrego, una de las urgencias más críticas. Tanques colapsados desde hace más de una década generan focos de contaminación que afectan directamente a sectores habitados. Aunque existen propuestas para reubicar estas infraestructuras en terrenos parroquiales alejados del casco poblado, la falta de acuerdos y recursos ha impedido una solución definitiva. En este sentido, hizo un llamado público al alcalde del cantón para priorizar estas intervenciones por razones de salud pública y dignidad humana.
De cara al año 2026, la administración parroquial proyecta varias iniciativas: lastrado de guardarrayas productivas en convenio con la Prefectura, implementación de un sistema de riego para 20 beneficiarios con una inversión estimada de 120 mil dólares, construcción de bordillos, aceras y adoquinado por un monto de 115 mil dólares, y fortalecimiento del sector agrícola mediante la elaboración de abonos orgánicos.
Finalmente, Urrego destacó la visión estratégica de reforestar zonas altas de la parroquia, incluyendo terrenos pertenecientes al Ministerio de Defensa, como una apuesta por la sostenibilidad hídrica y productiva. La Chonta, celebró 67 años de vida política y es tierra de un alto potencial cacaotero que demanda inversiones planificadas y corresponsabilidad institucional.
“El pueblo no elige autoridades por afinidad política, sino porque cree en la palabra empeñada”, concluyó el presidente parroquial, reafirmando que las obras no pertenecen a los funcionarios, sino a la ciudadanía. En esa convicción, insistió en la necesidad de dejar de lado las diferencias políticas y trabajar de manera articulada por el desarrollo integral de La Chonta, un territorio que reclama atención, justicia territorial y un futuro construido desde la gestión responsable.





