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Entre la mentira y el bien común: el dilema de la política en el Ecuador

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Introducción

En el Ecuador, la política se ha convertido para muchos ciudadanos en sinónimo de desconfianza, desencanto y frustración. Cada proceso electoral revive una pregunta incómoda pero necesaria: ¿la política existe para servir al pueblo o para engañarlo? Entre promesas grandilocuentes, discursos cargados de emociones calculadas y ofertas imposibles de cumplir, la mentira ha terminado por disputarle el espacio al bien común como eje de la acción política.

Durante décadas, las campañas electorales han privilegiado el espectáculo sobre las ideas, el ataque personal sobre el debate de propuestas y el populismo sobre la planificación responsable. Esta forma de hacer política no solo empobrece la democracia, sino que condena a los territorios al atraso, normaliza la corrupción y debilita el vínculo entre la ciudadanía y el poder público. Cuando la mentira se convierte en estrategia y el engaño en costumbre, la democracia deja de ser un proyecto colectivo para transformarse en un ritual vacío.

Sin embargo, la política no nació para dividir, manipular o improvisar. En su esencia más noble, es una herramienta para organizar la vida en común, orientar el desarrollo y garantizar condiciones dignas para todas y todos. Entre la mentira y el bien común existe un dilema profundo que atraviesa la historia política del Ecuador y que hoy, en la antesala de nuevas elecciones, exige una reflexión seria, crítica y responsable.

Este artículo propone analizar las prácticas que han deteriorado la política ecuatoriana, advertir sobre los riesgos de repetir los errores del pasado y reivindicar una forma distinta de hacer política: ética, transparente y centrada en el bien común. Elegir bien no es solo un derecho democrático; es un acto de memoria, dignidad y compromiso con el futuro del país y de sus territorios.

La política al servicio del bien común.

En su sentido más noble, la política es el arte y la práctica de organizar la vida en común. Es el proceso mediante el cual una sociedad dialoga, decide y actúa para resolver sus problemas colectivos, distribuir recursos, establecer normas y orientar su futuro.

Dicho de otra forma, la política es la búsqueda del bien común a través de decisiones compartidas.

La antesala de la democracia territorial: elecciones seccionales en Ecuador 

A medida que se aproxima febrero de 2027, el Ecuador entra en la antesala de uno de los ejercicios democráticos más significativos de su vida política territorial: las elecciones seccionales. Este proceso no solo define el rumbo administrativo de provincias, cantones y parroquias, sino que constituye un termómetro directo de la relación entre el Estado y la ciudadanía en el nivel más cercano a la vida cotidiana.

En estos comicios, las y los ecuatorianos acudirán a las urnas para elegir a las autoridades de los gobiernos autónomos descentralizados (GAD), instancias fundamentales para la planificación del desarrollo local, la provisión de servicios básicos, la gestión del territorio y la participación ciudadana. De acuerdo con las proyecciones para 2027 y tomando como referencia procesos electorales recientes, se renovarán 23 prefecturas con sus respectivas viceprefecturas, 222 alcaldías municipales, además de cientos de concejalías urbanas y rurales y miles de vocalías de juntas parroquiales rurales.

La magnitud de este proceso se evidencia al observar el proceso electoral anterior, en el cual se eligieron 864 concejales urbanos, 443 concejales rurales y 4.094 vocales de juntas parroquiales a escala nacional. Estas cifras no solo reflejan la amplitud logística y organizativa de las elecciones seccionales, sino también la relevancia política del nivel parroquial, especialmente en las zonas rurales, donde las juntas parroquiales representan el primer eslabón de articulación entre el Estado y la comunidad.

En este sentido, las elecciones seccionales no deben entenderse como un evento meramente administrativo, sino como un espacio clave de disputa democrática, donde se definen prioridades de inversión, modelos de desarrollo local y formas de ejercicio del poder desde lo territorial. La víspera electoral, por tanto, no es solo un momento previo a la votación, sino una etapa crucial de deliberación ciudadana, construcción de expectativas y evaluación del desempeño de las autoridades salientes, en un contexto marcado por desafíos económicos, sociales y de seguridad que atraviesan al país.

Elegir bien para transformar los territorios 

La calidad de la política local en el Ecuador está directamente relacionada con el perfil humano, ético y profesional de quienes aspiran a dirigir los gobiernos seccionales. Elegir autoridades no debería ser un acto impulsado por simpatías pasajeras, discursos emotivos o promesas exageradas, sino una decisión consciente basada en la capacidad, experiencia, probidad, visión de futuro y planificación que demuestren los candidatos.

Es fundamental que quienes se postulan a cargos como prefectos, alcaldes o juntas parroquiales cuenten con una sólida formación académica, pero, sobre todo, con experiencia en la administración pública y gestión organizacional. Gobernar un territorio implica tomar decisiones técnicas, administrar recursos limitados, priorizar necesidades y liderar equipos de trabajo; tareas que no se improvisan. El liderazgo responsable se manifiesta en la capacidad de escuchar a la ciudadanía, evaluar escenarios complejos y actuar pensando en el beneficio colectivo y no en intereses personales o partidistas.

Otro aspecto esencial es la visión de desarrollo territorial. Un buen candidato no solo debe preocuparse por resolver problemas inmediatos, sino también preguntarse cómo quiere ver su cantón, provincia o parroquia dentro de 10, 15 o 20 años. Esa mirada de largo plazo exige planificación estratégica, con objetivos claros a corto, mediano y largo plazo, articulados con políticas públicas sostenibles. Sin planificación, las obras se vuelven aisladas, desordenadas y poco efectivas; con planificación, cada acción se convierte en un paso firme hacia el desarrollo integral del territorio.

La probidad es, quizá, uno de los pilares más determinantes para que las promesas se conviertan en realidades. Cuando las autoridades son honestas y transparentes, el dinero público alcanza. Al no ser desviado por la corrupción, los recursos se transforman en obras, servicios y oportunidades que mejoran la calidad de vida de la población. Por el contrario, cuando el interés personal prima sobre el bien común, los presupuestos se diluyen y las necesidades del pueblo quedan insatisfechas.

En este punto, resulta útil una analogía cercana a la vida cotidiana. Así como hay jóvenes serios que, al iniciar una relación, hablan con la verdad, expresan cómo ven su futuro, cómo planean formar una familia y se comprometen a trabajar con esfuerzo y responsabilidad para salir adelante en pareja, también existen candidatos honestos que presentan planes de trabajo realistas, pensados desde las verdaderas necesidades de la gente. Estos candidatos no prometen imposibles, sino que plantean acciones concretas y alcanzables, conscientes de que el desarrollo se construye con gestión, trabajo y compromiso, no con discursos vacíos.

De la misma manera que una relación basada en la mentira y la apariencia está condenada al fracaso, una gestión pública fundada en el engaño, la improvisación y la corrupción termina afectando gravemente a la comunidad. En cambio, cuando la política se ejerce con sinceridad, preparación y responsabilidad, los resultados se reflejan en territorios más ordenados, con mejores servicios, infraestructura adecuada y oportunidades reales para su gente.

En definitiva, la forma de hacer política en el Ecuador debe evolucionar hacia la valoración de candidatos íntegros, capaces y visionarios. Solo así la política dejará de ser un espectáculo electoral para convertirse en una verdadera herramienta de transformación social y desarrollo territorial.

La política del atajo: mentir para llegar, fracasar al gobernar 

A lo largo de las décadas, las campañas políticas en el Ecuador han estado marcadas por prácticas orientadas al beneficio electoral inmediato, como la promesa de obras inviables, la entrega de dádivas, la difusión de información falsa y los ataques personales entre candidatos. Estas estrategias, lejos de fortalecer la democracia, han desplazado el debate de ideas y propuestas, consolidando una cultura política basada en la manipulación emocional y el descrédito del adversario, en detrimento de una deliberación responsable sobre el futuro colectivo.

Este modo de hacer política puede compararse con un camino que ofrece atajos atractivos, pero que inevitablemente conduce al fracaso. Así como muchos gobernantes corruptos alcanzan el poder mediante el engaño y luego terminan privados de su libertad por sus propias conductas ilícitas, las campañas sustentadas en la mentira, la dádiva y la desinformación terminan atrapando a la democracia en un ciclo de desconfianza, frustración y deterioro institucional. El engaño que inicialmente abre puertas se transforma, con el tiempo, en una prisión política y moral, tanto para quienes gobiernan como para la sociedad que depositó su confianza en ellos.

Como consecuencia de estas prácticas, el electorado con frecuencia vota no por convicción informada, sino por necesidad económica, miedo inducido o simple costumbre. Esta dinámica ha favorecido la elección de autoridades que, una vez en el poder, incumplen sus promesas y reproducen esquemas de corrupción, clientelismo e impunidad. Cada proceso electoral que repite estas lógicas refuerza un patrón histórico en el que la mentira se normaliza, la ética pública se debilita y la calidad democrática se ve progresivamente erosionada.

En este contexto, las campañas políticas dejan de ser espacios de construcción colectiva y se convierten en escenarios de simulación, donde el éxito electoral se impone sobre la responsabilidad pública. Al igual que ocurre con los gobernantes que terminan tras las rejas por cruzar los límites éticos de la administración pública, este modelo de campaña demuestra que la falta de honestidad y transparencia no solo genera consecuencias legales individuales, sino también un profundo costo social e institucional que afecta al país en su conjunto y debilita la confianza ciudadana en el sistema democrático. 

El camino para desterrar la política del engaño 

Para que en el Ecuador los candidatos populistas, corruptos y mentirosos sean progresivamente desestimados por el electorado, es necesario un cambio estructural que trascienda los ciclos electorales y las coyunturas políticas. Este proceso debe comenzar con el fortalecimiento de la educación cívica y política de la población. Un electorado informado, crítico y consciente de sus derechos y deberes es menos vulnerable a la manipulación emocional, a las promesas irreales y a los discursos simplistas que caracterizan al populismo. La formación ciudadana debe promover la capacidad de analizar propuestas, contrastar información y evaluar la coherencia entre el discurso y la trayectoria de los candidatos.

De manera complementaria, resulta indispensable que las instituciones de control y justicia actúen con verdadera independencia y eficacia. La impunidad ha sido uno de los principales factores que permite la repetición de prácticas corruptas, pues envía el mensaje de que mentir, engañar o abusar del poder no tiene consecuencias reales. Un sistema institucional sólido, que investigue, sancione y excluya políticamente a quienes incumplen la ley, contribuye a depurar la oferta electoral y a elevar los estándares éticos de la competencia política.

Los medios de comunicación y la sociedad civil organizada también desempeñan un rol fundamental en este proceso. Un periodismo responsable, que priorice la verificación de datos, el análisis de propuestas y el escrutinio de las trayectorias personales y profesionales de los candidatos, puede contrarrestar la desinformación y la propaganda engañosa. Asimismo, las organizaciones sociales, académicas y ciudadanas pueden fomentar espacios de debate público, observación electoral y control social que fortalezcan la transparencia y la rendición de cuentas.

Finalmente, el cambio más profundo debe provenir de la ciudadanía. Mientras la mentira, la dádiva y el engaño sigan siendo tolerados o justificados como “parte de la política”, los candidatos que recurren a estas prácticas continuarán encontrando respaldo electoral. Desestimar a los políticos populistas y corruptos implica asumir una responsabilidad colectiva: exigir coherencia entre el discurso y la conducta, rechazar la manipulación y priorizar el bien común sobre los beneficios inmediatos. Solo a través de una ciudadanía activa, crítica y ética será posible transformar la cultura política y avanzar hacia una democracia más sólida, responsable y auténtica.

Lo que Zamora no puede volver a elegir

Un liderazgo responsable en la administración pública se mide por la capacidad de dar continuidad a los proyectos, culminarlos y garantizar su mantenimiento en beneficio de la ciudadanía. Una obra inconclusa no solo deja de cumplir su función social, sino que se convierte en un símbolo de desperdicio de recursos públicos, evidencia celo político y falta de compromiso con el desarrollo territorial.

De igual manera, una autoridad local tiene la obligación permanente de mantener la infraestructura existente y los espacios públicos, pues estos reflejan el orden, la planificación y la calidad de vida de un cantón. Calles, parques, avenidas, aceras y áreas recreativas no pueden ser abandonadas sin afectar directamente a la población.

Lamentablemente, en el cantón Zamora ha prevalecido, en las últimas administraciones municipales, una práctica reprochable: el celo partidista, el orgullo político y la falta de empatía con su gente. Estas actitudes han provocado el abandono deliberado de obras iniciadas por anteriores autoridades, no por razones técnicas o legales insalvables, sino por decisiones políticas y por una evidente inoperancia administrativa. El resultado es un cantón con proyectos inconclusos, espacios deteriorados y oportunidades perdidas para el desarrollo local.

Entre las principales obras abandonadas o inconclusas se pueden mencionar las siguientes: Complejo Recreativo “El Bombuscaro”, iniciado durante la administración del Dr. Ángel Ortiz Yangari (1988–1992); Proyecto “El Tejar”, impulsado en la alcaldía del Ing. Víctor Eugenio Reyes Zúñiga (1996–2005); Proyecto Social de Vivienda “Virgen del Carmen”, ubicado detrás del estadio con pista atlética, iniciado durante la administración del Ing. Smilcar Rodríguez Erazo (2009–2014). Tras el cambio de autoridades, el terreno fue invadido con fines políticos, dando origen al asentamiento humano conocido como La Invasión. Actualmente, las familias del sector viven sin servicios básicos y en condiciones precarias, pese a que el proyecto cuenta con una ordenanza vigente; Centro Recreacional “Los Toboganes”, construido originalmente por Predesur y posteriormente gestionado para su traspaso y remodelación municipal durante la administración del Ing. Smilcar Rodríguez Erazo (2009–2014); Proyecto “Chorillos”, iniciado en la administración del Ing. Víctor Eugenio Reyes Zúñiga (1996–2005) y el Centro Recreacional Santa Elena (Lagunas del Bombuscaro), también impulsado durante la administración del Ing. Smilcar Rodríguez Erazo (2009–2014.

Estas obras representan el rostro del abandono del cantón Zamora, capital de la provincia de Zamora Chinchipe, que paradójicamente es uno de los territorios más descuidados y desatendidos. A ello se suma el deterioro visible de parques, avenidas, aceras, bordillos y predios municipales, así como la presencia constante de socavones en las calles, desorden urbano, falta de limpieza, ausencia de mantenimiento y una preocupante carencia de planificación.

Esta realidad no puede normalizarse ni justificarse. Refleja una gestión municipal mediocre e ineficiente, incapaz de administrar adecuadamente los recursos públicos y de responder a las necesidades básicas de la población. Resulta aún más preocupante que quienes han demostrado una deficiente administración de lo público pretendan hoy postularse a nuevas dignidades, como la prefectura, en las elecciones seccionales de 2027.

La ciudadanía tiene la responsabilidad histórica de cerrar el paso a los malos administradores, a quienes han convertido el poder en un espacio de abandono, improvisación y desinterés por el bienestar colectivo. Elegir bien no es un acto de venganza política, sino un ejercicio de memoria, dignidad y compromiso con el futuro de nuestros territorios.

Zamora: el futuro en la visión de Jaime Fárez Reyes 

La visión de futuro para Zamora debe orientarse hacia un desarrollo integral, sostenible y profundamente humano. Esto implica armonizar el crecimiento económico con la equidad social y la conservación ambiental, construyendo una ciudad moderna, inclusiva y con identidad propia. Zamora tiene todas las condiciones para convertirse en el principal destino turístico del sur del Ecuador si se gobierna con planificación, probidad y compromiso ciudadano.

Esta visión no es nueva ni improvisada. Fue compartida y defendida por líderes que entendieron la política como servicio y no como botín. Jaime Efraín Fárez Reyes, médico humanista y expresidente del GAD Parroquial de Cumbaratza, fue uno de esos hombres visionarios que soñó un Zamora planificado, digno y con obras pensadas para el bienestar colectivo y las futuras generaciones.

Desde esa mirada de largo plazo, resulta indispensable impulsar obras de infraestructura largamente postergadas para Zamora, la capital de la provincia de Zamora Chinchipe: la construcción del paso lateral, un hospital moderno, un nuevo cementerio, la mejora integral de la vialidad urbana y rural, la creación de un refugio de animales, una nueva terminal terrestre, la reconstrucción y equipamiento del relleno sanitario y la ejecución del Plan Maestro de Agua Potable, Alcantarillado Sanitario y Fluvial, acompañado de procesos de regeneración urbana que ordenen y embellezcan la ciudad.

Jaime Efraín Fárez Reyes concebía el desarrollo como un equilibrio entre obra pública, calidad de vida y dignidad humana. Por ello, el deporte y la cultura deben ocupar un lugar central en la agenda local, con actividades permanentes que fortalezcan la salud física, mental y emocional de la población, especialmente de los jóvenes, alejándolos de las adicciones y del uso excesivo de los celulares.

En el ámbito institucional, la Zamora del futuro requiere un nuevo modelo de gestión municipal basado en eficiencia, transparencia y calidad, con procesos automatizados que acerquen los servicios públicos a la ciudadanía. Este enfoque, coherente con la visión de Fárez Reyes, fortalece la confianza ciudadana y dignifica la administración pública.

El cuidado ambiental debe ser un eje transversal de toda política pública. Convertir a Zamora en el principal destino turístico del sur del Ecuador representa una oportunidad real para reducir el desempleo y la pobreza, aprovechando su biodiversidad, su cultura y su hospitalidad, bajo un modelo de turismo sostenible que genere empleo y sentido de pertenencia.

De igual manera, es fundamental impulsar la agroecología y fortalecer las cadenas de valor de productos emblemáticos como el cacao fino, la mora, la balsa, el sacha inchi y el café de altura, promoviendo ingresos rurales sostenibles y reduciendo la presión sobre los ecosistemas. Paralelamente, la actividad minera debe ser regulada y formalizada con estrictos controles ambientales y alternativas económicas para las comunidades.

El legado de Jaime Efraín Fárez Reyes, fallecido el 27 de enero de 2026, nos recuerda que sí es posible pensar el desarrollo con ética, planificación y amor por la comunidad. Médico de profesión y político por vocación de servicio, ejerció un liderazgo cercano, honesto y visionario, orientado siempre al bien común.

Para que Zamora se proyecte con optimismo hacia el futuro, la ciudadanía deberá ejercer un voto responsable en 2027, eligiendo autoridades con liderazgo, conocimiento y probidad, y dejando atrás ciclos de improvisación, populismo y estancamiento. Honrar la memoria de líderes como Fárez Reyes también implica continuar la visión que ellos sembraron y convertirla en realidad.

Conclusión

El dilema entre la mentira y el bien común no es una abstracción teórica: se manifiesta cada vez que un ciudadano vota, cada vez que una autoridad decide, y cada vez que el poder se ejerce para servir o para traicionar la confianza pública. La forma de hacer política en el Ecuador ha demostrado, una y otra vez, que cuando la mentira se normaliza, los territorios se estancan, la democracia se debilita y la esperanza colectiva se erosiona.

Sin embargo, este no es un destino inevitable. La política puede y debe recuperar su sentido más noble: ser un instrumento de transformación social, planificación responsable y justicia territorial. Existen ejemplos que lo confirman, liderazgos que demostraron que es posible gobernar con honestidad, visión y compromiso con la gente. Recordarlos no es un acto de nostalgia, sino un ejercicio de memoria activa y una referencia ética para el presente.

De cara a las elecciones seccionales de 2027, la ciudadanía enfrenta una responsabilidad histórica ineludible. Elegir no es solo marcar una papeleta, es definir qué valores guiarán el futuro de nuestros cantones, provincias y parroquias. Cada voto puede reproducir el engaño, el populismo y la improvisación, o puede abrir paso a una política basada en la verdad, la capacidad y el bien común.

Romper el ciclo de la mentira exige valentía ciudadana: rechazar las promesas imposibles, desestimar la dádiva fácil y exigir coherencia entre el discurso y la trayectoria de quienes aspiran a gobernar. Significa comprender que el desarrollo no se construye con atajos, sino con planificación, trabajo y ética pública. Allí donde la política se ejerce con honestidad, los recursos alcanzan, las obras se concluyen y la dignidad colectiva se fortalece.

Entre la mentira y el bien común, el Ecuador está llamado a decidir. El futuro de la democracia y de nuestros territorios dependerá de que la ciudadanía elija con memoria, con conciencia y con responsabilidad. Solo así la política dejará de ser un espectáculo de engaños y volverá a ser lo que siempre debió ser: un compromiso profundo con la gente, con la verdad y con el bien común.

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PISA 2025: una llamada urgente a transformar la educación ecuatoriana

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Las pruebas PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes) es una evaluación internacional de la OCDE (organización para la cooperación y desarrollo económico), que mide conocimientos, habilidades y actitudes de los estudiantes de 15 años en ciencias, lectura y matemática, buscando determinar no solamente cuánto recuerdan, sino su capacidad para utilizar conocimientos, razonar, resolver problemas y desenvolverse ante situaciones de la vida real.  Esta evaluación se aplicó a 91 países y en Ecuador fueron evaluados 9128 estudiantes de 266 colegios.

Los resultados de las pruebas PISA 2025, publicados por la OCDE este 8 de septiembre de 2026, no puede ser utilizado como una herramienta para buscar culpables, deben ser asumidos por el estado como una señal de alarma y, sobre todo, como una oportunidad para emprender una transformación profunda de su sistema educativo.

Un diagnóstico que no admite indiferencia

 Los resultados de PISA evidencian los importantes desafíos que enfrenta el sistema educativo ecuatoriano. En matemáticas, aproximadamente 8 de cada 10 estudiantes no alcanzan el nivel básico de competencia. En lectura y ciencias, la situación también es preocupante: 6 de cada 10 estudiantes no llegan al nivel mínimo esperado.

PISA no evalúa simplemente cuánto pueden memorizar los estudiantes, sino su capacidad para aplicar los conocimientos adquiridos, resolver problemas y utilizar lo aprendido en situaciones de la vida real. Por ello, sus resultados permiten observar no solo qué saben los estudiantes, sino también qué tan preparados están para utilizar ese conocimiento.

En comparación con los resultados de 2017, Ecuador presenta un deterioro en matemáticas y lectura, mientras que el desempeño en ciencias se mantiene aproximadamente estable. Esto demuestra que las dificultades del sistema educativo no responden únicamente a un problema reciente, sino que tienen también un componente estructural.

En la evaluación, Ecuador obtuvo 393 puntos en ciencias, 385 en lectura y 366 en matemáticas, frente a los promedios de la OCDE de 482, 461 y 463 puntos, respectivamente. Esto representa brechas de 89 puntos en ciencias, 76 en lectura y 97 en matemáticas. En el ordenamiento nominal de los 91 participantes, Ecuador se ubicó alrededor del puesto 70 en ciencias, 65 en lectura y 76 en matemáticas.

Sin embargo, más allá de los promedios y las posiciones, uno de los datos más relevantes es la proporción de estudiantes que no alcanza las competencias básicas. Solo el 40% llegó al nivel mínimo de competencia en ciencias, el 38% en lectura y apenas el 20% en matemáticas. En otras palabras, aproximadamente 8 de cada 10 estudiantes ecuatorianos no alcanzan el nivel básico en matemáticas.

Los resultados también muestran dificultades relacionadas con las condiciones en las que se desarrolla el proceso educativo. El 51% de los estudiantes asistía a colegios cuyos directores reportaron carencias de materiales educativos, mientras que el 47% estudiaba en establecimientos donde la infraestructura física representaba una dificultad para la enseñanza. A esto se suma que el 25% de los estudiantes se encontraba en instituciones cuyos directores reportaron falta de personal docente.

Estos resultados deben ser analizados con seriedad, pero también con responsabilidad. PISA no debería convertirse en una herramienta para buscar culpables individuales. Los datos reflejan un desafío que involucra al Estado, las autoridades educativas, las instituciones, los docentes, los estudiantes, las familias y a la sociedad en su conjunto.

El reto, por tanto, no consiste únicamente en mejorar una posición en un ranking internacional. Se trata de lograr que más estudiantes desarrollen las competencias fundamentales que necesitan para comprender lo que leen, resolver problemas matemáticos, interpretar información científica y aplicar sus conocimientos a situaciones concretas.

Los resultados de PISA deben servir como una señal de alerta, pero, sobre todo, como una oportunidad para identificar las causas de estas dificultades y construir políticas educativas sostenibles que permitan mejorar los aprendizajes de los estudiantes ecuatorianos.

Datos importantes de esta evaluación:

Los resultados de PISA muestran que el 86% de los estudiantes ecuatorianos considera que sus profesores se interesan por su aprendizaje, el 80% afirma continúan explicando hasta que comprenden y el 85% señala recibir ayuda adicional cuando la necesita. Además, el 80% de los estudiantes demuestra curiosidad por aprender, por encima del promedio internacional del 73%.

Al mismo tiempo, existen condiciones que dificultan el aprendizaje: el 51% reporta falta de materiales educativos, el 47% problemas de infraestructura y el 27% interrupciones por ruido y desorden. A esto se suma la influencia del nivel socioeconómico, pues los estudiantes con mayores recursos obtuvieron mejores resultados.

Otro aspecto relevante es el uso de la inteligencia artificial. El 52% de los estudiantes la utiliza para sus tareas. Los datos muestran una diferencia según su uso: quienes la emplean para comprender y aprender alcanzaron mejores resultados que quienes la utilizan para que realice las tareas por ellos.

Estos resultados evidencian que mejorar la educación requiere mirar el conjunto de factores que intervienen en el aprendizaje: condiciones económicas, infraestructura, recursos, acompañamiento docente y nuevas tecnologías. También es necesario considerar la situación profesional del magisterio, donde muchos docentes llevan años sin poder ascender de categoría y existen autoridades educativas que desempeñan funciones directivas sin una remuneración adicional.

El informe PISA plantea, además, que los gobiernos y autoridades educativas construyan planes de mejora escuchando a toda la comunidad educativa. La discusión no debería centrarse en buscar culpables, sino en identificar las condiciones que deben cambiar para mejorar los aprendizajes.

¿Qué debemos hacer? 

  1. El Estado debe convertir la educación en una política nacional de largo plazo.

La educación necesita estabilidad, continuidad y una visión que trascienda los gobiernos de turno. Ecuador debe garantizar financiamiento suficiente y eficiente, priorizando infraestructura, bibliotecas, laboratorios, conectividad, equipamiento tecnológico y contratación de docentes donde exista déficit. La Constitución establece, en su disposición transitoria decimoctava, incrementos progresivos de recursos para educación hasta alcanzar al menos el 6% del PIB para educación inicial, básica y bachillerato.

Pero invertir más no basta: hay que invertir mejor. Se requiere un sistema nacional de evaluación que mida periódicamente aprendizajes en lectura, escritura, matemáticas y ciencias y permita corregir rápidamente las deficiencias. Los cargos directivos deben responder a criterios de mérito, formación, liderazgo y resultados, no a afinidades políticas. Asimismo, es necesario revisar las normas educativas para recuperar una cultura de esfuerzo, asistencia, responsabilidad, evaluación y exigencia académica, sin sacrificar la inclusión.

  1. El docente debe volver a concentrarse en enseñar.

Ningún sistema educativo puede ser de excelencia si no cuenta con maestros preparados, motivados, respetados y con un salario digno. Es indispensable reducir la carga administrativa innecesaria y fortalecer la formación inicial y la capacitación permanente, especialmente en didáctica de matemáticas, lectura, ciencias, evaluación y herramientas digitales.

La OCDE destaca que los docentes necesitan no solamente conocimiento de su asignatura, sino capacidades prácticas para explicar con claridad, gestionar el aula, mantener la motivación y ofrecer retroalimentación. La tecnología y la inteligencia artificial deben ser instrumentos al servicio del aprendizaje, no sustitutos del razonamiento del estudiante.

  1. La familia debe asumir que educar es una responsabilidad compartida.

Los padres no pueden delegar completamente la formación a la escuela. Es necesario establecer horarios de estudio, fomentar la lectura, controlar el uso de celulares y redes sociales, garantizar descanso adecuado, alimentación saludable y actividad física, y conversar regularmente con los hijos sobre su rendimiento y comportamiento. PISA muestra que solo el 60% de los estudiantes ecuatorianos reportó que sus padres o representantes les preguntan semanalmente qué hicieron en la escuela.

La familia debe recuperar su papel como primera escuela: enseñar responsabilidad, disciplina, honestidad, respeto, perseverancia y valoración del conocimiento. Mucho ayuda que los padres entiendan a la educación de sus hijos como un proceso y que garanticen un muy buen clima familiar.

  1. El estudiante debe asumir un papel activo.

Una educación de calidad también exige esfuerzo personal. Los jóvenes necesitan desarrollar hábitos de lectura, estudio, puntualidad, asistencia y organización del tiempo. PISA encontró que solamente alrededor del 44% de los estudiantes ecuatorianos afirma planificar frecuentemente su manera de estudiar y que solo el 49% presenta una mentalidad de crecimiento, frente al 69% de promedio OCDE.

No se trata de regresar a una educación basada exclusivamente en memorización, sino de combinar conocimientos sólidos con pensamiento crítico, creatividad, resolución de problemas, comunicación, trabajo en equipo y capacidad para aprender durante toda la vida.

 

 

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CITACIÓN A LOS USUARIOS CONOCIDOS O NO QUE SE CREAN CON DERECHO A LAS AGUAS PROVENIENTES DE LA(S) FUENTE(S) CAP-VZ4-QUEBRADA,CAP-G17-QUEBRADA,CAP-G16-QUEBRADA,CAP-G15-QUEBRADA,CAP-G13- QUEBRADA,CAP-G3-QUEBRADA,CAP-VZ3-QUEBRADA,CAP-VZ2-QUEBRADA,CAP-VZ1-QUEBRADA,CAP-G12-QUEBRADA,CAP-G11-QUEBRADA,CAP-G4- QUEBRADA,CAP-G2-QUEBRADA,CAP-G1-QUEBRADA UBICADA EN CAP-VZ4, PARROQUIA NUEVO QUITO, CANTÓN PAQUISHA, PROVINCIA DE ZAMORA CHINCHIPE, EL AGUA SERÁ UTILIZADA PARA USO Y/O APROVECHAMIENTO MINERÍA.

ACTOR(ES): AURELIANMENOR S.A.

MINISTERIO DE AMBIENTE Y ENERGÍA, DIRECCIÓN ZONAL 10.

Proceso Administrativo Nro DZ10-DZ10-2026-00031-AA. Fecha 15-07-2026 A las 10:20.

VISTOS: Avoco conocimiento del presente trámite administrativo en mi calidad de Autoridad Única del Agua a nivel desconcentrado. Ministerio de Ambiente y Energía.

En lo principal: Agréguese al expediente los documentos referentes a la Solicitud de Autorización de aprovechamiento de agua, presentada por AURELIANMENOR S.A. de 2026-07-15 10:20:05.198, en el mismo que solicita la Autorización de aprovechamiento de agua de MINERÍA, provenientes de la fuente, CAP-VZ4-QUEBRADA,CAP-G17-QUEBRADA,CAP-G16-QUEBRADA,CAP-G15-QUEBRADA,CAP-G13- QUEBRADA,CAP-G3-QUEBRADA,CAP-VZ3-QUEBRADA,CAP-VZ2-QUEBRADA,CAP-VZ1-QUEBRADA,CAP-G12-QUEBRADA,CAP-G11-QUEBRADA,CAP-G4- QUEBRADA,CAP-G2-QUEBRADA,CAP-G1-QUEBRADA ubicada en CAP-VZ4,

parroquia NUEVO QUITO, cantón PAQUISHA, provincia de ZAMORA CHINCHIPE. Con estos antecedentes en mi calidad de Autoridad Única del Agua a nivel desconcentradose DISPONE:

1.- Aceptar a trámite la solicitud de Autorización de aprovechamiento de agua MINERÍA, por haberse emitido el Certificado de Disponibilidad de Agua – CDA, en cumplimiento con Art. 23 de la Ley Orgánica de Recursos Hídricos Usos y Aprovechamiento del Agua y en concordancia con el Art. 107 del Reglamento General Aplicación a la ley, por lo expuesto se dispone el cumplimiento de las siguientes diligencias.

2.-Notifíquese a los señores MARIA AGUSTINA KITIAR TSASAM,JOSE DOMINGO GUALAN ABRIGO,PEDRO FRANCISCO CANGO,ENRIQUE GUALAN

GUALAN,GUILMER MEDARDO ESPINOSA GONZALEZ, en su domicilio señalado en la petición inicial; y a los usuarios desconocidos y presuntos mediante la fijación de carteles que contendrán un extracto de la solicitud y ésta providencia, los que permanecerán expuestos por diez días consecutivos en los parajes más concurridos CAP-VZ4 – NUEVO QUITO – PAQUISHA– ZAMORA CHINCHIPE, mediante comisión que le imparte al señor Teniente Político de la parroquia NUEVO QUITO, anunciar por la prensa tres publicaciones consecutivas.

3.- Finalizado el plazo de publicidad, se contarán diez días para que se puedan presentar

 

adhesiones, oposiciones o proyectos alternativos en sobre cerrado, cumpliendo los mismos requisitos fijados en el numeral 1 del Art. 107 (procedimiento general).

4.- En caso de que el administrado no cumpla con lo dispuesto, esta Administración actuará de acuerdo a lo estipulado en el Artículo 212 del Código Orgánico Administrativo. 5.- Luego de cumplidas estas diligencias se designará un analista técnico/perito, quien realizará la inspección de rigor y emitirá su informe en atención a lo solicitado.

6.- Téngase en cuenta Casillero Judicial 0 , correo electrónico daniela.alvear@lundingold.com señalados para posteriores notificaciones y la autorización conferida a su abogado defensor de ser el caso AURELIANMENOR S.A. NOTIFIQUESE.-

DIRECTOR/A ZONAL DIRECCIÓN ZONAL 10

 BYRON STALIN MEDINA PACHECO

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Cooperativa Unión Yantzaza fortalece la capacitación de su personal y anuncia renovación de unidades

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Mediante una rueda de prensa realizada el miércoles 16 de septiembre en el cantón Yantzaza, representantes de la Cooperativa Unión Yantzaza informaron sobre los procesos de capacitación dirigidos al personal administrativo y sobre los principales proyectos orientados a fortalecer la calidad, la seguridad y la tecnología de sus servicios de transporte.

La jornada estuvo encabezada por Yajaira Medina, presidenta de la Cooperativa Unión Yantzaza; José Luis Medina, gerente de la institución; y Carlos Cabrera, vicepresidente. Durante el encuentro se destacó la culminación de una capacitación planificada para el personal administrativo y de oficina, con énfasis en la atención al usuario, la calidad del servicio y el trato cordial.

Yajaira Medina señaló que el personal de atención constituye la carta de presentación de la cooperativa ante sus usuarios, por lo que consideró fundamental fortalecer sus conocimientos y capacidades. Asimismo, destacó su presencia como primera mujer en ocupar la presidencia de la Cooperativa Unión Yantzaza, expresando su expectativa de que más mujeres se incorporen a espacios de representación y liderazgo dentro de la organización.

Por su parte, el gerente José Luis Medina explicó que la capacitación responde a los requerimientos actuales de la cooperativa y forma parte de un proceso encaminado a brindar servicios con mayor eficiencia, calidad, calidez y cortesía.

Entre los principales anuncios consta la incorporación de aproximadamente 15 nuevas unidades modelo 2026, destinadas a fortalecer el segundo grupo de trabajo. Según lo informado, la nueva flota está prevista para incorporarse hasta noviembre de 2026, fecha en la que se realizaría su presentación ante la ciudadanía.

Medina también anunció la implementación de internet satelital en sus unidades, una solicitud presentada por los usuarios que permitirá mantener conexión durante los recorridos. Esta tecnología ya se encuentra incorporada en unidades del primer grupo, correspondiente a frecuencias de larga distancia hacia Quito, mientras se prevé su ampliación progresiva al segundo grupo.

Actualmente, la Cooperativa Unión Yantzaza cuenta con 57 socios y opera mediante tres grupos de trabajo, con servicios de transporte a nivel nacional y atención de rutas intracantonales. El tercer grupo comprende las denominadas “rancheras”, modalidad que también se encuentra en proceso de fortalecimiento.

José Luis Medina manifestó que la institución analiza nuevos proyectos y frecuencias para atender sectores que requieren mayor cobertura dentro del país. Además, destacó que las mejoras en la vialidad y la renovación de infraestructura vial constituyen factores que pueden contribuir al fortalecimiento de los servicios de transporte.

Los representantes de la cooperativa señalaron que las acciones emprendidas buscan responder a las necesidades planteadas por los usuarios, priorizando seguridad, confort, tecnología y calidad en la prestación del servicio, como parte de un proceso de modernización institucional.

Medina gerente de la Cooperativa Unión Yantzaza reiteró su compromiso de continuar trabajando en la renovación de sus unidades y en la implementación de nuevas herramientas tecnológicas, con el propósito de fortalecer su servicio y mantener su presencia en las rutas nacionales e intracantonales.

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