Connect with us

Noticias Zamora

Del conflicto al entendimiento

Publicado

on

Por Mario Paz

Introducción

En algún momento todos enfrentamos conflictos: en casa, en el trabajo, con amigos o incluso con nosotros mismos. Lejos de ser una amenaza, los conflictos son parte natural de la vida humana. Son inevitables porque pensamos, sentimos y actuamos diferente. Sin embargo, la forma en que decidimos enfrentarlos es lo que realmente marca la diferencia.

Saber resolver conflictos no solo evita enfrentamientos mayores, sino que también fortalece nuestras relaciones, mejora la comunicación y nos impulsa a crecer como personas. Este artículo explora qué es un conflicto, por qué se genera, qué tipos existen y sobre todo, cómo podemos abordarlo de manera asertiva, empática y constructiva.

La resolución de conflictos no es simplemente una estrategia, es una habilidad emocional esencial para la convivencia y una herramienta poderosa para transformar tensiones en oportunidades de cambio.

¿Qué es un conflicto y por qué se generan? 

Un conflicto es un proceso natural que se produce cuando existe una discrepancia que genera tensión, desacuerdo o enfrentamiento, ya sea de forma abierta o latente. Puede ser tan simple como una discusión entre amigos o tan complejo como una disputa legal, política o religiosa. Los conflictos no aparecen de la nada, son el reflejo de las diferencias humanas. El conflicto, por sí mismo, no es negativo; lo que puede generar daño es la forma inadecuada de manejarlo. De hecho, cuando se maneja bien, puede fortalecer vínculos, generar cambios positivos y promover el crecimiento personal.

Los conflictos se generan cuando existen diferencias que no han sido gestionadas de manera adecuada. Estas diferencias pueden surgir por múltiples razones: Falta de comunicación o comunicación inefectiva, diferencias en valores, creencias o prioridades, malentendidos, necesidades emocionales no satisfechas, expectativas no expresadas o poco claras, factores externos como el estrés, la presión o el entorno, entre otras.

Los expertos indican que la  comunicación entre personas va en esta proporción: 55% lenguaje corporal (postura, gestos). 38% lenguaje para verbal (tono, volumen y velocidad de la voz). 7% palabras que salen de nuestra boca.  Esto indica que la importancia de la comunicación radica en escuchar lo que no se dice.

Otro motivo frecuente es la percepción de injusticia o desigualdad. Cuando una persona siente que no se le trata con equidad o que sus necesidades no son reconocidas, puede surgir un conflicto interno.

¿Habrá alguien que no tenga conflictos?

La respuesta es no. Los conflictos forman parte inevitable de la experiencia humana. Toda persona, sin importar su edad, cultura, entorno o personalidad, se enfrenta en algún momento a desacuerdos, malentendidos o diferencias de intereses. De hecho, todas las personas invierten alrededor del 25% de su tiempo intentando resolver conflictos personales, familiares y laborales. Pensar que existe alguien completamente libre de conflictos es una idealización poco realista. Incluso una persona que evita confrontaciones no está exenta de ellos; simplemente puede estar eligiendo no abordarlos de forma abierta, lo cual puede generar tensiones internas o resentimientos más profundos a largo plazo. Además, no todos los conflictos son negativos. Algunos impulsan el crecimiento, estimulan el diálogo, fortalecen relaciones y promueven el cambio. En ese sentido, más que aspirar a una vida sin conflictos, el verdadero reto está en aprender a gestionarlos de manera saludable, asertiva y constructiva.

Tipos de conflicto

Conflicto intrapersonal: es el que ocurre dentro de cada ser humano al enfrentar decisiones difíciles o contradicciones internas,  por ideas, pensamientos, emociones y valores.

Conflicto interpersonal: puede ocurrir entre dos o más personas; por ejemplo: una pareja, empleador-trabajador, familia, etc. Se dan entre individuos por malentendidos, emociones o diferencias de personalidad

Conflicto manifiesto: aquel que se declara y se comenta, es decir se reconocen las tensiones que existen.

Conflicto endémico: con el que se ha aprendido a convivir, es decir, se piensa que es “normal”, cotidiano.

Conflicto enmascarado: aquel que en el fondo esconde una cadena de conflictos que no han sido resueltos.

Conflicto institucionalizado: aquel que ya ha sido tratado en la familia o grupo social y no se ha podido resolver y pasa a instancias jurídicas.

¿Cuál es la forma adecuada de  enfrentar un conflicto? 

Existen 3 conductas para enfrentar los conflictos: pasividad (callando), agresividad (peleando) y asertividad (dialogando).

La pasividad: reprimimos lo que queremos expresar.

La agresividad: usa la violencia que nos descalifica a nosotros mismos y a los demás.

La asertividad: nos permite comunicarnos de manera amable pero franca. Es la conducta adecuada para resolver conflictos. El hombre más inteligente es el que resuelve más conflictos.

El diálogo asertivo exige un proceso en el que no pueden faltas 4 aspectos fundamentales: 1) describir los hechos concretos 2) expresar nuestros sentimientos y pensamientos. 3) plantear la petición concreta y 4) especificar las consecuencias.

Ejemplo práctico:

Una pareja planifica cenar, pero el novio llega media hora más tarde de lo acordado. No ha llamado para avisar que se retrasaría. Ella está irritada por la tardanza. Ante ello, tiene estas 3 alternativas:

Conducta pasiva: saludarle como si no le importara su retraso, no decir nada y participar de la cena aunque esté incómoda.

Conducta agresiva: insultarle a su pareja por la tardanza, abandonar el lugar  y arruinar la cena

Conducta asertiva: he estado esperando durante media hora sin saber lo que pasaba (hechos). Me has puesto nerviosa e irritada (sentimientos).  Si se te presentó algún contratiempo, que  te obligó a retrasarte,  debiste avisarme (petición concreta). Si en otra ocasión  tengo que esperarte largo rato, lo pensare muy bien antes de salir contigo (consecuencias).

Saber resolver los conflictos es una habilidad emocional clave para el bienestar y la convivencia pacífica de la humanidad. 

Importancia de la resolución de conflictos

La resolución de conflictos es una habilidad esencial para la convivencia sana y el desarrollo de relaciones positivas en todos los ámbitos de la vida. Saber gestionar los desacuerdos de manera constructiva permite evitar que las tensiones escalen, mejora la comunicación y fortalece los vínculos personales, profesionales y sociales.

Resolver conflictos de manera positiva tiene múltiples beneficios: mejora las relaciones, reduce el estrés, fortalece el trabajo en equipo, favorece la autoestima, fomenta el respeto mutuo y genera aprendizajes valiosos. Además, previene que los problemas escalen y se vuelvan más difíciles de manejar. Para ello es muy importante el manejo adecuado de habilidades emocionales como la empatía, comunicación asertiva, inteligencia intrapersonal, inteligencia interpersonal, actitud positiva y escucha activa, entre otras.

En definitiva, la resolución de conflictos no solo evita daños, sino que también abre caminos hacia soluciones creativas, acuerdos duraderos y relaciones más saludables. Su importancia radica en que no se trata solo de resolver un problema puntual, sino de construir una cultura de respeto, comprensión y cooperación. A los conflictos  y al miedo hay que hacerle frente.

El proceso de negociación, del conflicto al acuerdo:

Para iniciar el proceso de negociación es importante revisar los siguientes aspectos:

  • Separar la persona del problema: todo ser humano tiene aspectos positivos y negativos.
  • Concentrase en los intereses y no en las posiciones: los intereses son el verdadero fondo del conflicto y lo que se debe identificar para llegar a acuerdos. para esto es necesario saber leer entre líneas, preguntar y reformular
  • Inventar opciones de mutuo acuerdo: la lluvia de ideas es el proceso por el cual las partes tratan de generar alternativas para resolver el conflicto.
  • Criterios objetivos: es importante identificar los criterios objetivos en la búsqueda de la decisión, definido como maan (mejor alternativa a un acuerdo negociado). Una vez que las partes han logrado establecer las mejores opciones, se proponen y establecen los acuerdos para su cumplimiento.

Elementos positivos y negativos del conflicto:

Positivos 

  • Estimula el cambio, el crecimiento y desarrollo personal-social.
  • Plantea retos y fomenta la competitividad.
  • Puede despertar la curiosidad y la creatividad, actuando como motor del pensamiento.
  • Las diferencias, disputas y discrepancias generan calidad y aprendizaje.

Negativos 

  • La incertidumbre puede provocar miedo o estrés agravando la relación conflictual.
  • Puede paralizar o bloquear a personas o a sistemas conflictuales que se sientan amenazados.
  • Si no se gestiona de forma positiva y a tiempo puede producir violencia.

Conclusión

Los conflictos son inevitables, pero no tienen por qué ser destructivos. Al contrario, pueden convertirse en oportunidades para el diálogo, el entendimiento mutuo y el crecimiento personal y colectivo. Aprender a reconocerlos, comprender sus causas y abordarlos con herramientas como la comunicación asertiva, la empatía y la negociación, es clave para construir relaciones más sanas y entornos más armoniosos.

La resolución de conflictos no es solo una habilidad útil, sino una necesidad en una sociedad cada vez más diversa y cambiante. A través de ella, no solo evitamos que las tensiones escalen, sino que también cultivamos valores fundamentales como el respeto, la tolerancia y la cooperación.

En definitiva, resolver conflictos de manera consciente y constructiva es un acto de madurez, de responsabilidad y de compromiso con una convivencia pacífica. Al desarrollar esta capacidad, no solo mejoramos nuestras relaciones, sino que también contribuimos activamente a un mundo más justo y empático.

Noticias Zamora

Curso de Lengua de Señas busca fortalecer la inclusión y romper barreras comunicacionales en Zamora Chinchipe

Publicado

on

Zamora Chinchipe. Con el propósito de fortalecer la inclusión social, promover una comunicación accesible y contribuir a la eliminación de barreras que enfrentan las personas con discapacidad auditiva y autismo no verbal, se desarrollará en la provincia un Curso de Lengua de Señas, acompañado de contenidos relacionados con sensibilización y políticas públicas en materia de discapacidad.

La iniciativa surge como una propuesta orientada a generar mayores capacidades en profesionales, servidores públicos, docentes y ciudadanía en general, bajo la premisa de que el acceso a la comunicación constituye un elemento fundamental para el ejercicio de derechos y la participación plena en la sociedad.

Una herramienta para garantizar derechos

El aprendizaje de la lengua de señas constituye una herramienta fundamental para facilitar la interacción de las personas sordas con su entorno familiar, educativo, laboral e institucional. También permite mejorar su acceso a información, servicios públicos, programas estatales y otros espacios de participación ciudadana.

Durante la presentación de la iniciativa se destacó que las barreras comunicacionales pueden limitar considerablemente la autonomía de las personas con discapacidad auditiva. Situaciones aparentemente cotidianas, como acudir a una institución pública, realizar un trámite bancario, recibir atención médica o acceder a información educativa, pueden convertirse en obstáculos cuando no existe personal capacitado para establecer una comunicación adecuada.

En este contexto, se plantea la necesidad de que las instituciones públicas fortalezcan progresivamente sus mecanismos de accesibilidad y cuenten con profesionales capacitados en lengua de señas.

Más allá de los subtítulos

Uno de los aspectos señalados durante la socialización de la propuesta es que la inclusión comunicacional no debe limitarse únicamente a la incorporación de subtítulos.

La lengua de señas posee una estructura, configuración y gramática propias, por lo que requiere procesos adecuados de aprendizaje e interpretación para garantizar que la información llegue de manera clara a las personas sordas.

La capacitación busca que quienes participen no solamente aprendan signos básicos, sino que también comprendan el contexto social de la discapacidad y la importancia de generar entornos accesibles.

Formación y sensibilización

La propuesta contempla contenidos relacionados con lengua de señas, discapacidad, sensibilización y políticas públicas, con el objetivo de promover una visión integral de la inclusión.

La iniciativa está impulsada por Michelle Vázquez, profesional vinculada al trabajo en materia de discapacidad y perito de la Función Judicial, quien explicó que su experiencia personal y profesional la llevó a involucrarse en este ámbito.

Su motivación también está relacionada con su entorno familiar y con la experiencia de una hermana con discapacidad auditiva. Según explicó, esa realidad le permitió comprender desde temprana edad las dificultades que enfrentan las personas sordas cuando no existen mecanismos adecuados de comunicación y adaptación educativa.

A partir de esa experiencia, ha desarrollado procesos de formación y trabajo social relacionados con discapacidad, con el propósito de contribuir a la construcción de una sociedad más inclusiva.

Una provincia que necesita avanzar

Durante la socialización de la iniciativa en diario El Amazónico también se puso énfasis en la necesidad de fortalecer la preparación de quienes trabajan diariamente con la ciudadanía.

Docentes, médicos, servidores públicos, funcionarios y profesionales de distintas áreas pueden encontrarse en algún momento con una persona con discapacidad auditiva. Contar con conocimientos básicos de lengua de señas permitiría brindar una atención más adecuada y reducir situaciones de dependencia.

La propuesta plantea que instituciones como los ministerios de Educación, Salud, Inclusión Económica y Social y Trabajo, entre otras entidades públicas, fortalezcan sus capacidades de atención inclusiva.

El objetivo no es únicamente mejorar la comunicación, sino contribuir a que las personas con discapacidad puedan ejercer con mayor autonomía sus derechos a la educación, salud, trabajo, participación social y acceso a servicios públicos.

Una experiencia que también involucra a las nuevas generaciones

El curso estará abierto al público y se considera importante la participación de jóvenes y familias. La sensibilización desde edades tempranas puede contribuir a prevenir situaciones de discriminación, acoso escolar y exclusión.

La experiencia compartida durante la presentación de la iniciativa demuestra que el aprendizaje de la lengua de señas también puede convertirse en una herramienta para fortalecer la empatía dentro de los hogares y las comunidades.

Detalles del curso

El Curso de Lengua de Señas iniciará el sábado 15 de agosto y se desarrollará durante los días sábados hasta el 5 de septiembre, en horario de 10:00 a 12:00.

La capacitación tendrá un valor de 30 dólares para personas sin discapacidad.

Para las personas con discapacidad auditiva y personas con autismo no verbal, el curso será gratuito, como parte de la intención de garantizar su acceso a la lengua, fortalecer su identidad y promover su participación.

La formación contará además con la participación de una instructora sorda, lo que permitirá a los asistentes tener contacto directo con la comunidad y desarrollar una experiencia práctica y dinámica.

Romper las barreras desde la comunicación

La iniciativa plantea un mensaje central: la discapacidad no debe convertirse en una barrera para acceder a los derechos y servicios que corresponden a todos los ciudadanos.

Aprender lengua de señas representa, en este sentido, mucho más que adquirir una nueva forma de comunicación. Significa comprender otras realidades, desarrollar empatía y contribuir a que las personas sordas puedan desenvolverse con mayor independencia.

“Comencemos a romper las barreras comunicacionales ahora”, es el llamado realizado durante la presentación del curso.

La propuesta invita a profesionales, docentes, servidores públicos, estudiantes, familias y ciudadanía en general a involucrarse en este proceso de formación y sensibilización.

El desafío, según sus impulsores, es avanzar como provincia hacia una sociedad donde las personas con discapacidad puedan acceder a la educación, obtener un empleo digno, utilizar los servicios públicos y participar plenamente en la vida social.

La inclusión comienza cuando dejamos de construir barreras y empezamos a crear puentes. En Zamora Chinchipe, el aprendizaje de la lengua de señas busca convertirse en uno de esos puentes. 

Continuar Leyendo

Nacionales

Una madre de 19 años lucha por la vida y el bienestar de su pequeña hija

Publicado

on

En el barrio Sucupa, de la parroquia Amaluza, cantón Espíndola, una joven madre enfrenta una lucha diaria por la salud de su hija de apenas 11 meses. Entre limitaciones económicas, tratamientos pendientes y una esperanza que se niega a apagarse, Jessica Leonela Córdoba Jiménez pide a la ciudadanía tenderle una mano.

Hay historias que no necesitan grandes escenarios para conmover. Basta con entrar a una casa humilde, mirar los ojos de una madre y observar cómo sostiene a su hija para comprender que, detrás de cada familia, puede existir una batalla silenciosa.

En el barrio Sucupa, perteneciente a la parroquia Amaluza, en el cantón Espíndola, conocimos la historia de Jessica Leonela Córdoba Jiménez, de 19 años, y de su pequeña hija Camila Alberca Córdoba, de apenas 11 meses.

Hasta su llegaron personas solidarias para entregar un pequeño aporte con productos no perecibles, ropa y otros artículos. También compartieron un momento de oración, pidiendo fortaleza, esperanza y salud para la pequeña Camila y su madre.

Pero más allá de la ayuda material, aquel encuentro permitió conocer una realidad que pocas veces se ve desde lejos.

Una vida que comenzó luchando

Camila nació prematuramente, antes de cumplir los ocho meses de gestación. Su llegada al mundo estuvo marcada desde el inicio por dificultades que obligaron a su madre a permanecer junto a ella en centros hospitalarios.

Jessica recuerda que, tras ser trasladada a un hospital de Loja, su hija ingresó al área de neonatología y necesitó oxígeno. Allí comenzó un camino de diagnósticos, tratamientos y preocupaciones que, once meses después, todavía continúa.

Según el relato de su madre, Camila presenta problemas cardíacos, hemangiomas —tumores infantiles— y dificultades en su desarrollo, además de un cuadro de desnutrición que requiere atención y seguimiento médico.

Uno de los mayores temores de Jessica está relacionado con una lesión ubicada en la cabeza de su hija, para la cual le han indicado la necesidad de valoración por un especialista en neurología pediátrica.

La atención especializada, sin embargo, no está disponible de manera cercana. Jessica señala que ha recibido indicaciones para buscar especialistas en ciudades como Cuenca, Guayaquil o Quito, una realidad que representa un enorme desafío para una madre que no cuenta con los recursos económicos suficientes.

Once meses de vida, pero un desarrollo detenido

A sus 11 meses, Camila todavía no logra sentarse, gatear ni hablar.

Para cualquier madre, ver crecer a su hija debería significar descubrir nuevas sonrisas, primeros pasos y pequeñas conquistas. Para Jessica, cada etapa viene acompañada de preguntas, preocupación y la necesidad urgente de encontrar atención adecuada.

Yo quiero que ella se recupere”, expresa su madre, con una sencillez que resume toda su lucha.

Jessica sabe que el tiempo es importante. También sabe que los tratamientos, los traslados, la alimentación, los medicamentos y las consultas médicas tienen un costo que difícilmente puede asumir sola.

Una joven madre frente a una enorme responsabilidad

Jessica es madre soltera y vive junto a su abuelita. Recibe el bono, pero asegura que esos recursos resultan insuficientes para cubrir las necesidades de Camila.

Cada día comienza con las mismas responsabilidades: alimentar a la niña, cuidarla, movilizarla, estar pendiente de sus medicamentos y buscar alternativas para conseguir atención médica.

A sus 19 años, Jessica enfrenta una responsabilidad que podría resultar abrumadora para cualquiera. Sin embargo, no habla desde la resignación. Habla desde la esperanza.

Por eso decidió hacer público su caso.

No pide lujos. No pide privilegios.

Pide una oportunidad para que su hija pueda recibir la atención que necesita.

Un llamado que busca convertirse en esperanza

Desde esta historia nace un llamado a la solidaridad dirigido a ciudadanos, instituciones, organizaciones y personas de buen corazón que puedan contribuir con Jessica y Camila.

La ayuda puede ser económica, pero también puede llegar de otras maneras: alimentación, ropa, medicamentos, transporte, acompañamiento o cualquier apoyo que permita aliviar las necesidades de esta familia.

Las personas interesadas en colaborar pueden comunicarse directamente con la familia a través del 099 095 9019, donde podrán conocer las necesidades actuales y las formas disponibles para brindar apoyo.

Cada aporte, por pequeño que parezca, puede representar una diferencia enorme para una madre que hoy enfrenta sola una batalla que no debería librar en soledad.

Porque la solidaridad también salva distancias

La historia de Camila y Jessica no es únicamente la historia de una enfermedad o de una carencia económica.

Es la historia de una madre que, con apenas 19 años, decidió no rendirse.

Es la historia de una niña que llegó al mundo antes de tiempo y que hoy continúa luchando por crecer.

Y es también una oportunidad para recordar que la solidaridad no siempre necesita grandes gestos. A veces comienza con una llamada, una contribución, una prenda, un alimento, un traslado o simplemente con la decisión de no permanecer indiferentes.

En Sucupa, una joven madre sigue esperando que las puertas se abran y que aparezcan manos dispuestas a ayudar.

Mientras tanto, Camila sigue creciendo junto a ella.

Camila y Jessica no están solas. Su historia hoy llega a la comunidad con una petición sencilla, pero profundamente humana: ayudar a una madre a seguir cuidando a su hija y darle a una pequeña de 11 meses la oportunidad de continuar luchando por su vida.

Porque detrás de cada ayuda hay una historia.

Y detrás de esta historia hay una madre que no se rinde y una niña que todavía tiene mucho por vivir.

Continuar Leyendo

Noticias Zamora

Nueva oportunidad para culminar el bachillerato en Zamora Chinchipe

Publicado

on

La Unidad Educativa PCEI Zamora Chinchipe inició el nuevo año lectivo y mantiene habilitado su proceso de matrículas para jóvenes y adultos que buscan retomar y culminar sus estudios, mediante modalidades semipresencial y a distancia virtual en temporalidad intensiva.

Así lo informó Janina Pucha, rectora de la Unidad Educativa PCEI Zamora Chinchipe, durante una entrevista concedida a Diario El Amazónico, en la que explicó las diferentes alternativas educativas disponibles y los requisitos establecidos para acceder a cada modalidad.

De acuerdo con la rectora, las matrículas excepcionales para la modalidad a distancia virtual se encuentran habilitadas desde el 11 hasta el 31 de agosto de 2026, mientras que para la modalidad semipresencial este proceso se mantiene abierto desde el 11 de agosto hasta el 6 de noviembre de 2026.

La institución está orientada principalmente a personas con escolaridad inconclusa, particularmente jóvenes y adultos que, debido a circunstancias laborales, familiares o económicas, no pudieron completar sus estudios dentro de la edad regular.

Dos modalidades para culminar los estudios
Pucha explicó que la modalidad semipresencial tiene una duración de 10 meses y establece requisitos de edad para el ingreso: 15 años para octavo año, 16 años para noveno, 17 años para décimo y 18 años para bachillerato.

Por otra parte, la modalidad a distancia virtual en temporalidad intensiva permite completar cada curso en aproximadamente cinco meses.

Para acceder a esta alternativa, el requisito principal es tener 18 años cumplidos al momento de iniciar los estudios, tanto para Educación General Básica Superior como para Bachillerato.

La rectora destacó que esta oferta educativa no se limita a la provincia. Según explicó, la modalidad virtual ha permitido atender a estudiantes de las cuatro regiones del Ecuador, además de contar con estudiantes extranjeros.

También oferta Bachillerato Técnico Productivo
La Unidad Educativa PCEI Zamora Chinchipe también dispone del Bachillerato Técnico Productivo en Diseño de Modas, dirigido a personas que ya cuentan con título de bachiller.

Esta formación se desarrolla bajo una modalidad presencial intensiva, con una duración de 10 meses. Al finalizar, los estudiantes reciben una certificación correspondiente a 1.200 horas, avalada por el Ministerio de Educación y el Ministerio del Trabajo, y registrada, según lo señalado por la institución, en la entidad competente.

Pucha informó además que el pasado 24 de julio se realizó la incorporación de la primera promoción, con 125 bachilleres graduados entre las dos modalidades y 18 estudiantes que recibieron la certificación del Bachillerato Técnico Productivo.

Previamente, el periodo propedéutico se desarrolló del 3 al 7 de agosto, mientras que las clases correspondientes al nuevo año lectivo iniciaron el 11 de agosto de 2026.

Planta docente fortalecida
La rectora resaltó también el trabajo de la planta docente, a la que calificó como preparada y capacitada para atender las necesidades de jóvenes y adultos con escolaridad inconclusa.

Según Pucha, los docentes mantienen procesos de actualización y formación profesional, y varios de ellos se encuentran cursando estudios de cuarto nivel, con el objetivo de fortalecer la calidad del servicio educativo.

La institución, de carácter fiscomisional, sostiene como parte de su misión brindar oportunidades educativas a sectores vulnerables y personas de escasos recursos, bajo una visión de servicio a la comunidad.

“Nunca es tarde para estudiar”
Finalmente, Janina Pucha invitó a la ciudadanía de Zamora Chinchipe y del país a conocer la oferta académica de la institución y aprovechar las alternativas disponibles para retomar sus estudios.

“Nunca es tarde para comenzar”, señaló la rectora, al destacar que las nuevas modalidades permiten que quienes no pudieron estudiar en la edad regular tengan una nueva oportunidad para alcanzar el título de bachiller.

La Unidad Educativa PCEI Zamora Chinchipe mantiene así su convocatoria dirigida a jóvenes y adultos que buscan continuar su formación académica y mejorar sus oportunidades personales y laborales mediante la culminación de sus estudios.

Continuar Leyendo

Trending

Derechos reservados El Amazonico