Guadalupe vivió una de sus jornadas más memorables en el marco de las festividades en honor a la Virgen de Guadalupe, donde el deporte, la fe y la cultura se entrelazaron en un encuentro que queda grabado en la memoria colectiva de la parroquia. La tarde del domingo, el trío de vóley Las Sureñitas se enfrentó a Las Morlaquitas, protagonizando un espectáculo deportivo femenino de alto nivel, cargado de emoción, identidad y participación social.
Desde tempranas horas, cientos de personas provenientes de distintos sectores de la parroquia, del cantón y de la provincia se dieron cita en la cancha deportiva de la cabecera parroquial. Algunos alentaban con fervor a su equipo, otros disfrutaban del encuentro en un ambiente familiar, compartiendo una gaseosa y celebrando el deporte como espacio de integración comunitaria. A las 16h00 inició el partido, con un escenario completamente lleno y un público que no dejó de aplaudir y corear los nombres de las jugadoras.
El encuentro fue exigente y disputado, desarrollándose en tres intensos quinces que pusieron a prueba la preparación física, técnica y mental de ambos equipos. Las Sureñitas, conformadas por una combinación equilibrada de juventud y experiencia, demostraron su trayectoria: sus jugadoras, oriundas de Zamora, han representado a la provincia en varias canchas del país, consolidando el vóley femenino como un referente deportivo regional.
Más allá del resultado, se destacó el respeto del público hacia las deportistas y el cariño expresado a ambos equipos, reflejando una cultura deportiva sana y formativa. Este partido, realizado en honor a la Virgen de Guadalupe, reafirmó el valor del deporte, promoción cultural y fortalecimiento de la identidad local.
Los priostes de las festividades expresaron su profundo agradecimiento a cada uno de los asistentes, deportistas y colaboradores, señalando que la masiva presencia ciudadana dio realce y sentido al evento. “La participación de la gente fue fundamental para engrandecer estas fiestas”, manifestaron.
El sábado por la noche fue la presentación artística de Ángel Guaraca, en un ambiente lleno de luces, colores y el tradicional castillo, momentos que muchos visitantes calificaron como uno de los mejores vividos en Guadalupe. El programa preparado por los priostes integró de manera ejemplar lo religioso, deportivo, cultural y tradicional, consolidando a estas festividades como un referente histórico y social para la parroquia.





