Nacionales
Un año del caso Malvinas: Familias esperan justicia tras contradicciones de los implicados
Ha pasado un año y nadie sabe o se atreve a decir la verdad completa. Hay versiones a medias y versiones contradictorias. Ninguno de los cuatro chicos de Las Malvinas está aquí para contar cómo, después de un partido de fútbol entre amigos, la noche del 8 de diciembre de 2024, fueron detenidos por una patrulla militar en Guayaquil. Los militares los golpearon, los torturaron y los abandonaron a su suerte en un lugar rural de Taura, heridos y desnudos. Josué, Ismael, Nehemías y Steven no vivieron para contarlo, pero esto se demostró en las audiencias del caso “Malvinas”. Hay videos grabados por los propios militares que lo corroboran.
Tres semanas después de la desaparición, sus cuerpos fueron hallados: calcinados, cercenados, sin órganos. ¿Quién se hace responsable? Las familias piden justicia y ruegan para que ningún padre o madre tenga que vivir la angustia de la que han sido víctimas, mucho menos la indolencia del Estado que no les dio respuestas a tiempo.
Durante la primera semana de la desaparición, aunque los padres ya estaban en contacto con agentes de la Unase, para investigar el hecho, nadie les confirmó que los militares se habían llevado a sus hijos. Entre el 14 y el 17 de diciembre el caso saltó a la prensa: se hablaba de que sujetos vestidos de militares secuestraron a los chicos, lo que se confirmó por esos mismos días, cuando se filtraron los videos de las cámaras de seguridad, en las que se veía como los militares subían a Josué, Ismael, Nehemías y Steven a dos camionetas.
Mientras tanto, los militares implicados ya habían organizado un chat grupal al día siguiente para acordar una sola versión. En las audiencias, el sargento Nelson S. Z. indicó que el 10 de diciembre del 2024, dos días después de la desaparición, el subteniente John Henry Z. E., a cargo de las patrullas, contó que un general y tres coroneles le ordenaron borrar un video con agresiones “porque el caso sería todavía más polémico de lo que ya era”.
Para el 19 de diciembre, con toda la presión encima, FF.AA. emitió un comunicado en el que decía que colaboraría con todas las investigaciones. No reconocía que los militares se llevaron a los chicos. Para el 21 de diciembre, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, emitió un mensaje: responsabilizaba a grupos criminales de la desaparición y decía que querer responsabilizar a las FF.AA. por una supuesta desaparición forzada era hacerle el juego al crimen organizado.

DESAPARICIÓN FORZADA
Pero no era supuesta: fue una desaparición forzada y así lo determinó Fiscalía en su acusación. De hecho, el lunes 8 de diciembre, el Ministerio Público pidió 34 años de prisión para algunos de los 17 militares implicados.
Previamente, el soldado Álex Xavier Q. A., quien se sometió al procedimiento de cooperación eficaz, pidió disculpas a las familias de los chicos y aceptó haber encubierto información por temor a represalias de sus superiores.
No obstante, otros procesados mantienen la versión de que arrestaron a los chicos porque les proporcionaron información de que habían sido partícipes de un robo, y que no los agredieron y los liberaron sanos y salvos.
Con estas versiones a medias y contradictorias, dependerá del tribunal a cargo del caso, esclarecer la verdad en función de las pruebas presentadas. La Fiscalía no ha encontrado ningún indicio de que los menores hayan cometido un acto ilícito, según comentó Abraham Aguirre, abogado de las familias de las víctimas. Es más, Moisés L., uno de los cuatro soldados que cooperaron con la justicia, aseguró que un vendedor de agua les dijo que eran otras personas las que estaban asaltando.
En lo que coinciden todos los militares es que dejaron a los chicos, sanos o golpeados. Nadie sabe qué pasó después: hay una investigación a parte por ese caso y se presume que una banda los asesinó.
“Ellos (los militares) sabían que era un sector de alta conflictividad inclusive en el juicio se mencionó a un reconocido Grupo de Delincuencia Organizada (GDO), que opera en ese sector, por lo que el ‘sanos y salvos’ no se cumplió”, subrayó Aguirre al cuestionar que las patrullas dejaran abandonados a los chicos a su suerte en Taura.

LO QUE SALIÓ A LA LUZ EN EL JUICIO
Tras la conmoción que generó el caso, la primera defensa de los militares aseguraba en varias entrevistas que los implicados colaboraron desde el principio de las investigaciones. Sin embargo, el proceso judicial ha evidenciado lo contrario.
Por ejemplo, un oficial ordenó a los soldados que eliminaran videos comprometedores, pero uno de ellos ya había enviado un clip a su hermana porque “las cosas se estaban saliendo de control”. Ese material luego se convirtió en una de las piezas clave, ya que en el video se escuchan frases como “ya llegamos al lugar donde van a morir” o “agradece que no te disparo”.
Así mismo, los 16 implicados tenían un chat para coordinar su defensa e incluso hubo discordia entre los integrantes del grupo por la información que iban a dar en primera instancia. Durante el juicio el soldado Christian A., el último cooperador eficaz que rindió versión, también contó que todos “acordaron lo que iban a decir” a tal punto que su primera versión escrita fue “copia y pega” del texto de otro compañero, cambiando solo un “par de palabras”. Esto bajo el argumento del “espíritu de cuerpo”.
No obstante, otro grupo de procesados han rechazado este tipo de acusaciones. El subteniente John Henry Z. E., principal señalado como presunto autor de desaparición forzada, aseguró que los colabores de Fiscalía fabricaron historias para obtener beneficios penitenciarios. Además, rechazó que haya ejecutado agresiones y disparos, indicando que todas las municiones se entregaron sin faltantes.
En su testimonio también señaló a los miembros de bandas criminales como los responsables de la desaparición y asesinato de lo cuatro menores. “Señor fiscal, por qué no se investiga. Los verdaderos responsables siguen afuera, quizás riéndose de lo sucedido”, acotó.
Él y al menos otros cuatro uniformados también coinciden en que el objetivo inicial era llevar a las víctimas a una UPC de Virgen de Fátima, pero en el camino se desviaron tras una alerta de desmanes en un night club. Por otro lado, los cooperadores han manifestado que no sabían el destino exacto o incluso que el subteniente quería llevarlos a una fosa, algo que él ha negado.

ERROR DE PROCEDIMIENTO
Independientemente de las versiones irreconciliables de cada grupo de militares implicados, el general Wagner Bravo, exsecretario de Seguridad Pública y del Estado, explica que hay un evidente error de procedimiento por parte de la patrulla.
Agrega que el concepto de espíritu de cuerpo, que algunos implicados nombraron en sus testimonios, se ha “distorsionado” porque originalmente se refiere a ayudarse entre soldados en situaciones de peligro, pero eso no quiere decir que ante una irregularidad se trate de construir una historia o decir mentiras.
Sobre el argumento de los acusados de que no podían desacatar órdenes de su superior, en este caso del subteniente, líder de la patrulla, Wagner Bravo aclara que las jerarquías funcionan en el marco de una orden militar para un trabajo profesional.
“Pero en el caso de una inconducta, ahora con aspecto legal, ellos sí podrían haber dicho: ‘Mi subteniente, no creo que esté bien porque estamos cometiendo una inconducta’. Inclusive eso también es espíritu de cuerpo, decir: ‘Oigan, no está bien’ y, si no me hacen caso porque soy de menor rango, por lo menos queda la constancia de que expresé mi postura”.
Bravo reconoce que el caso Malvinas sí ha golpeado la imagen de las Fuerzas Armadas y la institución debe tomarlo como una lección para fortalecer la preparación de soldados tanto a nivel táctico como en la parte legal de las normas que los rigen.

LAS CONTRADICCIONES DEL GOBIERNO
En diciembre del 2024, cuando se conoció la desaparición de los cuatro menores de Guayaquil, las principales autoridades emitieron declaraciones confusas. Por un lado, el ministro de Defensa, Giancarlo Loffredo, manifestó que las víctimas fueron detenidas porque “estaban presuntamente robándole a una mujer”. Mientras que el presidente Daniel Noboa dijo que “no se va a encubrir a nadie” e incluso sugirió “que los cuatro chicos sean considerados como héroes nacionales”.
En enero del 2025, Loffredo fue obligado por una jueza a pedir disculpas públicas en cadena nacional, pero en su mensaje también advirtió que llegará “hasta las últimas consecuencias” para que la magistrada sea sancionada. Además, dijo que se estaba usando “una narrativa de derechos humanos como instrumento de persecución política”.
Tras estas y otras breves declaraciones de Loffredo bajo la misma narrativa, el Gobierno no volvió a pronunciarse sobre el caso. Incluso ahora que cuatro militares han pedido disculpas y reconocido irregularidades en la captura de los menores, las autoridades han mantenido un absoluto silencio. Vistazo pidió una reacción al Ministerio de Defensa, pero hasta el cierre de esta nota no ha existido una respuesta.
Jean Paul Pinto, experto en seguridad y defensa, considera que desde el Gobierno se trató de “defender lo indefendible y un año después nos damos cuenta que hubo un mal protocolo, que terminó con la muerte de los niños”, aunque aún no se ha determinado quién ordenó el asesinato, ya que todos los militares han insistido en no conocer detalles de lo que sucedió después del abandonarlos.
Califica la actitud del ministro Loffredo como “desafiante”, cuando más bien cabía unas disculpas y acciones concretas para evitar la repetición de este tipo de hechos.
Asimismo, Pinto cree que el caso deja en evidencia que “no es una buena idea” que los militares intervengan en temas de seguridad pública “porque las consecuencias pueden ser graves tanto para los ciudadanos como para la propia institución”. Por ello, indica que las intervenciones militares deben ser en temas específicos, que respondan al entrenamiento que han recibido.

GARANTÍA DE NO REPETICIÓN
Abraham Aguirre, abogado de las familias de las víctimas e integrante del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH), señaló que desde el Gobierno recibieron comentarios “lacerantes, estigmatizantes y peyorativos”.
Además, recordó que la exministra del Interior, Mónica Palencia y el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, apelaron el habeas corpus con el que una jueza dispuso que el caso sea tratado como desaparición forzada, logrando que se revoque la sentencia.
Ante estas actitudes, la defensa ha interpuesto una acción extraordinaria de protección en la Corte Constitucional en contra del tribunal de la Corte Provincial de Justicia del Guayas, que revocó el habeas corpus.
Aguirre comentó que el objetivo no solo es poner en evidencia la actitud de la Corte, sino también que los Ministerios del Interior y Defensa asuman su responsabilidad. “Queremos una garantía de no repetición”.
Mientras tanto, en Quito se lleva a cabo una segunda investigación por el presunto delito de secuestro con resultado de muerte, la cual determinará a los autores materiales e intelectuales del asesinato de los cuatro menores de Las Malvinas.
Las indagaciones aún siguen en reserva y se desconoce detalles tras casi un año de la desaparición. No obstante, Aguirre avanzó que los militares también podrían ser procesados en esta causa “al ser servidores públicos que debían precautelar por la seguridad de las víctimas, teniendo en cuenta que eran de un grupo prioritario”.
Durante el proceso judicial un hombre, identificado como Luigi V., aseguró en una primera versión que alias ‘Momo’, un líder local de la banda criminal ‘Los Lobos’, que opera en Taura, dio la orden para asesinar a los menores e incluso especificó los apodos de emisarios del cabecilla delictivo.
Sin embargo, el presunto testigo desapareció y no rindió testimonio anticipado, aunque la investigación policial iría encaminada en una teoría similar. En la doceava sesión del juicio, el mayor de Policía, Edwin Sánchez, expuso el contenido de su informe preliminar, de diciembre del 2024, en el que señaló a ‘Momo’ y otros dos integrantes de ‘Las Águilas’ como presuntos autores materiales del crimen.
De hecho, en el celular de ‘Momo’, explotado en el marco de un proceso por el delito de tenencia y tráfico de armas por el cual fue recapturado en marzo del 2025, se encontró una foto de un hombre con un supuesto uniforme junto a una persona sin camiseta y en pantaloneta. También, se conoció que el criminal estaba pendiente del caso Malvinas, ya que tenía publicaciones de medios de comunicación sobre el tema. Fuente: Vistazo
Nacionales
Una madre de 19 años lucha por la vida y el bienestar de su pequeña hija
En el barrio Sucupa, de la parroquia Amaluza, cantón Espíndola, una joven madre enfrenta una lucha diaria por la salud de su hija de apenas 11 meses. Entre limitaciones económicas, tratamientos pendientes y una esperanza que se niega a apagarse, Jessica Leonela Córdoba Jiménez pide a la ciudadanía tenderle una mano.
Hay historias que no necesitan grandes escenarios para conmover. Basta con entrar a una casa humilde, mirar los ojos de una madre y observar cómo sostiene a su hija para comprender que, detrás de cada familia, puede existir una batalla silenciosa.
En el barrio Sucupa, perteneciente a la parroquia Amaluza, en el cantón Espíndola, conocimos la historia de Jessica Leonela Córdoba Jiménez, de 19 años, y de su pequeña hija Camila Alberca Córdoba, de apenas 11 meses.
Hasta su llegaron personas solidarias para entregar un pequeño aporte con productos no perecibles, ropa y otros artículos. También compartieron un momento de oración, pidiendo fortaleza, esperanza y salud para la pequeña Camila y su madre.
Pero más allá de la ayuda material, aquel encuentro permitió conocer una realidad que pocas veces se ve desde lejos.
Una vida que comenzó luchando
Camila nació prematuramente, antes de cumplir los ocho meses de gestación. Su llegada al mundo estuvo marcada desde el inicio por dificultades que obligaron a su madre a permanecer junto a ella en centros hospitalarios.
Jessica recuerda que, tras ser trasladada a un hospital de Loja, su hija ingresó al área de neonatología y necesitó oxígeno. Allí comenzó un camino de diagnósticos, tratamientos y preocupaciones que, once meses después, todavía continúa.
Según el relato de su madre, Camila presenta problemas cardíacos, hemangiomas —tumores infantiles— y dificultades en su desarrollo, además de un cuadro de desnutrición que requiere atención y seguimiento médico.
Uno de los mayores temores de Jessica está relacionado con una lesión ubicada en la cabeza de su hija, para la cual le han indicado la necesidad de valoración por un especialista en neurología pediátrica.
La atención especializada, sin embargo, no está disponible de manera cercana. Jessica señala que ha recibido indicaciones para buscar especialistas en ciudades como Cuenca, Guayaquil o Quito, una realidad que representa un enorme desafío para una madre que no cuenta con los recursos económicos suficientes.
Once meses de vida, pero un desarrollo detenido
A sus 11 meses, Camila todavía no logra sentarse, gatear ni hablar.
Para cualquier madre, ver crecer a su hija debería significar descubrir nuevas sonrisas, primeros pasos y pequeñas conquistas. Para Jessica, cada etapa viene acompañada de preguntas, preocupación y la necesidad urgente de encontrar atención adecuada.
“Yo quiero que ella se recupere”, expresa su madre, con una sencillez que resume toda su lucha.
Jessica sabe que el tiempo es importante. También sabe que los tratamientos, los traslados, la alimentación, los medicamentos y las consultas médicas tienen un costo que difícilmente puede asumir sola.
Una joven madre frente a una enorme responsabilidad
Jessica es madre soltera y vive junto a su abuelita. Recibe el bono, pero asegura que esos recursos resultan insuficientes para cubrir las necesidades de Camila.
Cada día comienza con las mismas responsabilidades: alimentar a la niña, cuidarla, movilizarla, estar pendiente de sus medicamentos y buscar alternativas para conseguir atención médica.
A sus 19 años, Jessica enfrenta una responsabilidad que podría resultar abrumadora para cualquiera. Sin embargo, no habla desde la resignación. Habla desde la esperanza.
Por eso decidió hacer público su caso.
No pide lujos. No pide privilegios.
Pide una oportunidad para que su hija pueda recibir la atención que necesita.
Un llamado que busca convertirse en esperanza
Desde esta historia nace un llamado a la solidaridad dirigido a ciudadanos, instituciones, organizaciones y personas de buen corazón que puedan contribuir con Jessica y Camila.
La ayuda puede ser económica, pero también puede llegar de otras maneras: alimentación, ropa, medicamentos, transporte, acompañamiento o cualquier apoyo que permita aliviar las necesidades de esta familia.
Las personas interesadas en colaborar pueden comunicarse directamente con la familia a través del 099 095 9019, donde podrán conocer las necesidades actuales y las formas disponibles para brindar apoyo.
Cada aporte, por pequeño que parezca, puede representar una diferencia enorme para una madre que hoy enfrenta sola una batalla que no debería librar en soledad.
Porque la solidaridad también salva distancias
La historia de Camila y Jessica no es únicamente la historia de una enfermedad o de una carencia económica.
Es la historia de una madre que, con apenas 19 años, decidió no rendirse.
Es la historia de una niña que llegó al mundo antes de tiempo y que hoy continúa luchando por crecer.
Y es también una oportunidad para recordar que la solidaridad no siempre necesita grandes gestos. A veces comienza con una llamada, una contribución, una prenda, un alimento, un traslado o simplemente con la decisión de no permanecer indiferentes.
En Sucupa, una joven madre sigue esperando que las puertas se abran y que aparezcan manos dispuestas a ayudar.
Mientras tanto, Camila sigue creciendo junto a ella.
Camila y Jessica no están solas. Su historia hoy llega a la comunidad con una petición sencilla, pero profundamente humana: ayudar a una madre a seguir cuidando a su hija y darle a una pequeña de 11 meses la oportunidad de continuar luchando por su vida.
Porque detrás de cada ayuda hay una historia.
Y detrás de esta historia hay una madre que no se rinde y una niña que todavía tiene mucho por vivir.
Nacionales
¿Fiorella Icaza será candidata a la Alcaldía de Guayaquil? Esto dijo la esposa de Aquiles Alvarez
Fiorella Icaza, esposa del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, dejó abierta la posibilidad de ser candidata a la Alcaldía de la ciudad en las elecciones seccionales de 2027.
“No es algo que lo he pensado durante el resto de mi vida ni había sido una meta, pero creo que la vida me ha llevado a poner en el lugar donde estoy”, manifestó.
Icaza también defendió la gestión de su esposo al frente del Municipio de Guayaquil. “Estoy dispuesta a continuar con la lucha porque el trabajo que hizo Aquiles fue maravilloso y no se puede permitir que eso sea arrebatado”, sostuvo.
“Estoy dispuesta a luchar por Guayaquil”
Durante sus declaraciones, Icaza cuestionó además la situación política que atraviesa el país y señaló que lo ocurrido con su esposo podría sucederle a cualquier ciudadano.
“Si esto nos pasa a nosotros, quiere decir que esto le puede pasar a cualquier otro ciudadano. Creo que hay que lucharla y hay que entregar lo mejor de uno por su gente”, manifestó.
Icaza agregó que, si es necesario “marcar un antes y un después”, está dispuesta a asumir ese desafío.
¿Por cuál partido podría participar?
Aunque Fiorella Icaza no ha confirmado públicamente una candidatura ni el partido por el que participaría, en el escenario político seccional se especula que podría ser inscrita por el Partido Socialista Ecuatoriano (PSE), lista 17.
La posibilidad toma fuerza luego de que la presidenta de la Revolución Ciudadana (RC), Gabriela Rivadeneira, explicara que el correísmo participará en las elecciones seccionales de 2027 mediante distintas organizaciones políticas, debido a la suspensión de su movimiento.
Además, RC ha señalado que respaldará al candidato que proponga Aquiles Alvarez para la Alcaldía de Guayaquil.
De acuerdo con el calendario electoral, las solicitudes de inscripción de candidaturas se receptarán hasta las 18:00 del lunes 17 de agosto de 2026. Fuente: Vistazo
Nacionales
19 detenidos y armas decomisadas tras 46 intervenciones en Guayaquil y Durán
El Operativo Apolo 26 dejó 19 personas detenidas tras 46 intervenciones ejecutadas entre la noche del miércoles 12 y la madrugada de este jueves 13 de agosto en sectores de Guayaquil y Durán.
El comandante de la Zona 8, general de distrito Walter Fernando Villarroel, informó que entre los detenidos constan 17 hombres y dos mujeres.
Durante las intervenciones, los agentes también recuperaron cuatro vehículos que estarían vinculados con denuncias de secuestro extorsivo, además de 21 motocicletas.
Como parte de los resultados, la Policía decomisó 15 armas de fuego y cerca de 18.000 gramos de sustancias ilícitas. También se levantaron otras evidencias durante los allanamientos realizados en los sectores intervenidos.
Según el comandante, entre las estructuras que estarían siendo afectadas por estas acciones constan Los Tiguerones, Latin Kings, Los Lobos y Mafia 18.
“Nosotros cumplimos con el objetivo de desarticular las organizaciones delictivas”, afirmó Villarroel, quien agregó que varios de los detenidos estarían asociados a grupos delictivos organizados.
El Operativo Apolo 26 forma parte de las acciones desplegadas por la Policía para identificar y detener a integrantes de estructuras criminales, así como retirar armas, vehículos y sustancias ilícitas de circulación en Guayaquil y los cantones que conforman la Zona 8. Fuente: Vistazo
-
Entretenimiento5 años agoAdriana Bowen, sobre la cirugía bariátrica: Siento que recuperé mi vida
-
Politica5 años agoEl defensor del Pueblo, Freddy Carrión, fue llamado a juicio en la investigación por el delito de abuso sexual
-
Internacionales5 años agoMuere Cheslie Kryst, Miss Estados Unidos 2019 y presentadora de televisión
-
Internacionales5 años agoTiroteo en concierto en Paraguay deja dos muertos y cuatro heridos
-
Nacionales5 años ago¿Qué hay detrás del asesinato de Fredi Taish?
-
Fashion9 años ago
Amazon will let customers try on clothes before they buy
-
Politica5 años agoComisión médica pide reforma para los nombramientos de personal de salud
-
Politica5 años agoGobierno de Guillermo Lasso enfrentará una primera movilización convocada por los sindicalistas
