Nacionales
Oro sucio: compañías exportadoras de Ecuador en la mira de las autoridades
Ecuador presenta graves inconsistencias entre su producción aurífera oficial de origen conocido y sus exportaciones. En años recientes, la minería ilegal se ha expandido a la provincia amazónica del Napo, donde las fronteras de las actividades legales con las ilegales se hacen borrosas. Un proceso judicial que involucra a un exdirector de la Agencia de Regulación y Control de Energía ha dejado al descubierto la complicidad de las autoridades con estas actividades ilícitas. Esta investigación –que forma parte de la serie “Las rutas del oro sucio», coordinada por la Red Transfronteriza de OjoPúblico– revela también cómo el crimen organizado se apodera de varias zonas de este país.
Este reportaje se realizó con la Red Investigativa Transfronteriza Ojo Público, de la cual es parte Vistazo.
Desde los Andes ecuatorianos, en el mítico Parque Nacional Llanganates, donde una leyenda cuenta que se escondió el tesoro del inca Atahualpa, nacen los afluentes que formarán el río Napo, al oeste de la Amazonía ecuatoriana. Las comunidades que viven alrededor del río subsisten sobre todo por la agricultura, aunque algunos indígenas y colonos han extraído durante años oro de manera artesanal. Pero todo cambió drásticamente en los últimos años: decenas de maquinarias y dragas ilegales tomaron la cuenca.
“Nosotros hemos cuidado el río, los mineros ilegales han llegado a destruir”, nos dice Elsa Cerda, lideresa de la comunidad Serena, del pueblo indígena kichwa. La comunidad se encuentra a orillas del Jatunyaku (que significa Río Grande), que es afluente del Napo y está a seis horas de Quito. En esta zona, existen 150 concesiones mineras, pero varias de ellas han sido tomadas por la minería ilegal.
El tipo de minería en el Napo usa grandes excavadoras oruga para remover toneladas de tierra y extraer oro ilegal a gran escala. Esta actividad se extiende sobre todo en los cantones de Tena y Carlos Julio Arosemena, alrededor del río Napo y afluentes, donde habitan mayoritariamente pueblos indígenas Kichwa y Shuar, y colonos.
La devastación que se registra en esta cuenca se repite también en otras zonas, como en el cantón Camilo Ponce Enríquez, en la provincia del Azuay, donde el narcotráfico controla la extracción. El oro extraído ilegalmente financia actividades criminales y se vende en joyerías ante la débil fiscalización de las cadenas de suministro y las severas inconsistencias en la información oficial sobre el oro exportado.
El informe de la OEA sobre oro ilegal menciona que, además, en los últimos años los grupos de mineros ilegales han afianzado sus nexos con la delincuencia organizada, y con una presencia creciente de mineros provenientes de Brasil, Venezuela y Perú.
Una investigación realizada durante siete meses por la Red Transfronteriza de OjoPúblico y Vistazo –como parte de la serie Las rutas del oro sucio en cinco países amazónicos y en la que participaron 18 periodistas– revela las severas inconsistencias en los datos de producción de oro en Ecuador. El reportaje expone que la brecha entre lo que se declaró oficialmente producir y lo que finalmente exportó, entre 2014 y 2023, fue de 20,52 toneladas. Esa es la cantidad de oro que llegó a mercados internacionales sin que tuviera un origen conocido.

La investigación identifica que en la mayoría de los casos el oro extraído ilegalmente de la Amazonía y otras zonas prohibidas es transportado a plantas de beneficio —donde se refina el mineral— ubicados en las provincias El Oro y Azuay. El mineral es finalmente lavado e incorporado al sistema con papeles de concesiones.
Los intermediarios falsifican facturas de supuestos mineros artesanales para justificar el origen del oro ilegal, confirma un informe del Departamento contra la Delincuencia Organizada Transnacional, de la Organización de los Estados Americanos.
Luis Bonilla, exdirector de la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales no Renovables —entidad que fiscaliza el oro en Ecuador— admitió que una de las limitaciones para evitar el blanqueo del minero oro es que los operadores “llevan el material mineralizado (rocas y lodo) a estas plantas y ahí no se puede determinar cuánto de ese material en bruto se convierte en oro”.
Entre 2014 y 2016 más del 80% del oro exportado de Ecuador tenía como destino Estados Unidos. Precisamente, en 2016, la Fiscalía de este país inició investigaciones por anomalías en la cadena de compra de dos empresas que concentraban la mitad de la exportación: Spartan y Clearprocess. En ese momento, el Fiscal General informó que siete personas, entre las que se encontraban accionistas de ambas compañías, estaban con prisión preventiva.
Luego del 2015 las exportaciones de oro desde Ecuador cayeron, y en 2019 comenzaron a aumentar. Estados Unidos dejó de ser el principal comprador. Emiratos Árabes y la India pasaron a ser nuevos destinos.
La inconsistencia de las cifras del gobierno
El análisis realizado por la Red Transfronteriza de OjoPúblico y Vistazo a una base de datos de exportaciones de oro de cinco países amazónicos, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Brasil ––construida con información de las Aduanas– revela serias inconsistencias en la información oficial sobre producción de oro en Ecuador.
Las diferentes fuentes de información manejan datos disimiles sobre producción. El Banco Central del Ecuador señala, por ejemplo, que en 2022 se exportaron 17,7 toneladas; y la cifra que otorga la Agencia de Regulación de Energía establece 14,99 toneladas. Sin embargo, esta investigación periodística halló que se exportaron 19 toneladas.
El mismo Banco Central menciona, sobre sus datos presentados entre 2019 y 2021, que en ese tiempo solo pudo hacer estimados y no cifras más precisas de la producción de oro debido a que la Agencia de Regulación atravesaba “una situación crítica de personal limitado” para el control de las minas y plantas de procesamiento.

El exministro de Energía, Xavier Vera, dijo hace dos años que la minería ilegal en Ecuador movía entre USD 800 y USD 1.000 millones cada año. Ese año, el país exportó 19 toneladas de oro.
Al ser consultado sobre estas cifras, el director de la Agencia de Regulación en temas mineros del gobierno anterior, Luis Bonilla, reconoció el año pasado que su entidad no tenía estimados del alcance real de la producción de oro ilegal, pero habló de la preocupación sobre la diferencia entre la producción declarada y la cantidad de lo exportado.
Sobre las diferencias entre el oro declarado y el producido, Luis Bonilla dijo para esta investigación –cuando aún ocupaba el cargo– que su entidad había “prendido las alertas” sobre al menos tres compañías exportadoras que en 2023 incrementaron inusualmente sus envíos y que tenían como destino Emiratos Árabes y la India.
No precisó a qué empresas se refería, pero sí confirmó a OjoPúblico y Vistazo que se ha solicitado y enviado información a las entidades de control para las respectivas investigaciones. Lo que sí detalló es que se trata de empresas que de un año a otro incrementaron exponencialmente sus exportaciones e, incluso, mencionó que una de ellas “no exportó nada en años anteriores, y apareció en 2023 como uno de los principales”.
El análisis realizado por Vistazo a una base de datos de exportaciones de oro de cinco países amazónicos ––construida por OjoPúblico con información de las Aduanas– revela que en el top diez de las empresas y personas naturales que más exportaron oro en 2023 se encuentran grandes y pequeñas empresas, así como algunas personas.
El 30% del oro exportado el año pasado correspondió a la canadiense Aurelian, que está a cargo del primer proyecto aurífero a gran escala en Ecuador: Fruta del Norte. En su caso sus envíos del mineral van a Suiza y son auditados por la Agencia de Regulación. Esta gran minera ha ocupado los primeros lugares de exportación en los últimos años.
Pero el 2023 han surgido nuevos actores, entre ellos las compañías Rockgolden, Rocadora, David Bermeo, Orocomin Francisco Proaño, Winston Orellana, Martha Castro, Exycominsur y Manuel Quituisaca.
Oro ilegal, crimen organizado y narcotráfico
En medio de una crisis de seguridad interna, en los últimos años la minería ilegal de oro en Ecuador se extendió a toda la cuenca del Napo. El río Jatunyaku, conocido por su caudal favorable para hacer rafting, se ha llenado de charcos de agua contaminadas con combustible, aceite y otros químicos que usan las enormes retroexcavadoras en las orillas.
En la confluencia de los ríos Jatunyaku y Anzu, que forman el río Napo, se encuentra la zona del Yutzupino, otro enclave de la minería ilegal desde finales de 2021. La extracción ilegal ha alcanzado ahora la provincia de Orellana, en la zona de Punino.
Las imágenes del sobrevuelo de un dron realizadas para esta investigación confirman la catástrofe. Un funcionario judicial –que solicitó proteger su identidad por seguridad– confirmó que los mineros ilegales han logrado ingresar al área protegida del Parque Nacional Llanganates.

En este territorio, como sucede con el sur de Ecuador, las fuentes judiciales y policiales de la zona confirman que detrás del negocio ilegal del oro está también el crimen organizado vinculado al narcotráfico, debido a la facilidad del oro para el lavado de activos.
Las versiones coinciden en que Los Lobos –una de las bandas criminales más violentas y vinculadas al narco– brinda seguridad y provee de armas a los mineros ilegales de la cuenca del Napo. Esta banda opera otras 20 minas al sur del país, en el cantón Camilo Ponce Enríquez.
Los vínculos de esta actividad con el narcotráfico quedaron expuestos al revelarse los detalles del caso Metástasis. Esta investigación de la Fiscalía de Ecuador reveló los nexos del narcotraficante Leandro Norero con jueces, políticos, policías, militares y empresarios de este país.
En una de las conversaciones que forman parte del expediente fiscal –y a las que OjoPúblico y Vistazo tuvieron acceso– se muestra cómo Norero pretendía lavar más de 40 lingotes de oro que se hallaron en su poder durante la intervención policial. Norero era financista de la banda criminal Los Lobos.
“Le envío el contrato de la persona que está dispuesta a suicidarse por usted y hacerse cargo de ese oro”, le advierte su abogado en uno de los chats, en alusión a que con los papeles formales de la explotación de ese empresario minero se iba a blanquear el oro ilegal. “Tiene registros de haber extraído durante los últimos seis años, 24 toneladas de material bruto que contiene fragmentos de oro”, se lee en el chat.

En un Consejo de Seguridad realizado en la provincia de Napo, liderado por la gobernadora, Carmen Masabanda, y con la participación de representantes de la Policía, las Fuerzas Armadas, la Fiscalía y otras instituciones, se analizó el impacto del estado de excepción impuesto en la zona para enfrentar la minería ilegal.
En ese encuentro, el delegado de la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales no Renovables (entidad que fiscaliza el tema minero), reconoció que el fracaso de los operativos sigue siendo lo que él llamo la fuga de información al momento de intervenir campamentos ilegales.
Precisamente, un proceso judicial involucra a Andrés Bernardo Vergara Espinosa, exdirector de Control, Seguimiento y Fiscalización Técnica e Intervención a la Minería Ilegal de la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos No Renovables. En 2022, la Fiscalía, como parte de un operativo contra la minería ilegal, en el río Napo detuvo a seis implicados, entre ellos a Vergara Espinosa, que fue sentenciado a 16 meses de prisión por delincuencia organizada, aunque la causa está en apelación. Según el expediente, revisado por Vistazo y OjoPúblico.

Según la documentación a la que tuvimos acceso, Vergara alertaba a los mineros ilegales sobre los operativos que realizaban con la Policía y Fuerzas Armadas, con el objetivo de que resguarden u oculten las retroexcavadoras. De acuerdo a las interceptaciones telefónicas, los mineros ilegales llamaban al exfuncionario con el alias de El duro. Incluso los involucrados habían constituido una empresa con el fin obtener concesiones y contratos mineros.
Napo es la cuarta provincia de Ecuador que presenta más denuncias por minería ilegal, después de Imbabura, El Oro y Zamora Chinchipe. De las más de 2.000 denuncias que se han realizado entre 2023 y, lo que va del año, 206 se concentran en Napo, según información de Fiscalía, a la que accedimos para esta investigación.
En Ecuador el único proceso judicial por exportaciones ilegales de oro fue el caso Clearprocess – Spartan, de 2016. En ese momento, la Fiscalía informó que una parte de las exportaciones de estas dos empresas hacia los Estados Unidos fueron fraudulentas. Cuatro personas fueron sentenciadas a cuatro años de prisión por delito de lavado de activos, pero la decisión judicial fue apelada y luego los declararon inocentes. La Fiscalía recibió asistencia penal de EE.UU.
El coordinador del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO), Renato Rivera, señala que la minería ilegal “tiene la capacidad de controlar el territorio, adquiere plantas, taladros de precisión y retroexcavadoras para llevar a cabo sus actividades”. Y para asegurar que todo esto funcione hacen alianzas con actores políticos, funcionarios públicos, organizaciones criminales locales e internacionales. Fuente: Vistazo
Nacionales
Partidos y movimientos calculan sus alianzas e inscripción de candidaturas para esquivar el riesgo de otra suspensión
La sorpresiva suspensión del movimiento Amigo, que había decidido acoger a múltiples candidatos de la también suspendida Revolución Ciudadana, sacudió el tablero electoral. Y ahora las organizaciones políticas temen que haya nuevas acciones contra los partidos y movimientos o sus futuros candidatos.
Ese fue el principal tema que atravesó el extenso primer consejo consultivo, organizado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), en Quito, este 23 de julio de 2026. En la cita participaron representantes de Unidad Popular (UP), Sociedad Patriótica (PSP), Pueblo Igualdad y Democracia (PID), Partido Social Cristiano (PSC), Avanza, Izquierda Democrática (ID) Partido Socialista (PSE), Pachakutik (PK), Futuro y Creo.
El gran ausente fue Acción Democrática Nacional (ADN), dirigido por la ministra de Trabajo, Cynthia Gellibert. Pero tampoco acudieron SUMA, Renovación Total (RETO), ni Centro Democrático. Mientras que RC y Amigo no fueron invitados, ya que después de la intervención de la Fiscalía General no pueden participar en las elecciones seccionales 2027, adelantadas para el 29 de septiembre de 2026.
El tema oficial de análisis iba a ser la inscripción de candidaturas y alianzas, a través del sistema del CNE. Sin embargo, la tónica la marcó el temor de las organizaciones políticas a que se repita la suspensión de un participante activo en el periodo electoral.
Eso se evidenció cuando Juan Fernando Flores, representante de Creo, se abstuvo de nombrar posibles aliados, candidatos y hasta jurisdicciones en sus ejemplos, porque «no voy a mencionar ninguna aquí, porque cuidado terminamos todos fuera».
El exasambleísta por la lista 21 advirtió, además, que el sistema del CNE impone un orden y continuidad en la inscripción de sus candidatos. Y explicó que esto es «sumamente delicado» porque eso implica que las delegaciones provinciales del Consejo y «otros interesados» conozcan de antemano a los postulantes y esto abra la puerta a que «los empiecen a bajar».
El punto de Flores fue que el movimiento Creo prefiere «jugar a carta tapada», para no exponer a sus candidatos. Rechazó que el sistema del CNE les impida a las organizaciones políticas mantener una estrategia de mantener en secreto los perfiles de sus candidatos definitivos. Y afirmó que esas listas deberían conocerse solo a partir del 17 de agosto, cuando termina el plazo de inscripción.
Este temor de quedar fuera de las seccionales a última hora, sea como organizaciones políticas o candidatos, también tuvo eco en los cuestionamientos y dudas de Pachakutik, Sociedad Patriótica, Futuro, Unidad Popular y el Partido Socialista.
«No puede utilizarse la Fiscalía ni la Función Electoral para eliminar adversarios políticos, eso no es democracia». Giovanni Atarihuana, presidente de Unidad Popular
Este último debido a sus negociaciones con el correísmo para ser el nuevo auspiciante de sus candidatos y a los comentarios del presidente Daniel Noboa de que la RC «se lancen con el partido que quieran, que haya cumplido con la legalidad», pero bajo la advertencia de que otros movimientos no habrían cumplido con sus primarias, presentación de cuentas y reportes a la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE).
Al final todos los presentes concordaron en la petición de que el CNE elimine los limitantes para la libre inscripción de candidatos, sin obligaciones de continuidad, género, edad, lista, ni fechas. Así como la garantía de que el sistema de inscripción no colapsará el último día del plazo, ya que eso pondría en riesgo el derecho de participación de aquellos que guardarán la confidencialidad de sus listas hasta último momento.
¿Qué dice el CNE?
Dentro del CNE, las visiones son divididas. Los técnicos se encargaron de recordar a las organizaciones los artículos del Código de la Democracia que validaron la suspensión de la Revolución Ciudadana y, posteriormente, de Amigo. Reiteraron que se trata de decisiones del Tribunal Contencioso Electoral (TCE) y afirmaron que, «de momento», el Consejo «no está realizando ningún examen relacionado con las causales de cancelación» de agrupaciones.
La consejera Elena Nájera cuestionó el papel del TCE y comentó la posibilidad de que el pleno del Consejo debata «si tenemos que cumplir a rajatabla las decisiones del Tribunal Contencioso Electoral», porque violentan el principio universal de la presunción de inocencia. Y lamentó que no haya habido una votación dentro del CNE para decidir el futuro de la suspensión de Amigo.
Mientras tanto, el consejero Enrique Pita compartió su inquietud por la «ligereza» de quienes afirman que el CNE podría estar por encima del TCE y no hacer caso a sus decisiones, menos aún con una simple votación del pleno del Consejo. «No es posible», afirmó. Fuente: Primicias
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A un año de su extradición, Estados Unidos desclasifica el expediente completo contra alias ‘Fito’ y su cúpula
El expediente penal en contra de José Adolfo Macías Villamar, alias ‘Fito’, perdió el estatus de secreto. El magistrado Clay Kaminsky firmó una orden para desclasificar la acusación en su totalidad el 22 de julio de 2026, en Nueva York.
La resolución de este tribunal se da justo en el momento en que se cumple un año desde que el criminal aterrizó extraditado en suelo estadounidense. Hasta la fecha, se conocía solo una versión reducida sobre los cargos en su contra.
Los nuevos documentos exponen datos que inicialmente fueron omitidos por seguridad sobre las operaciones. Por ejemplo, la acusación completa detalla las cifras exactas de droga traficada hacia Norteamérica y revela las rutas usadas para enviar arsenales bélicos hacia territorio ecuatoriano.
Además, este proceso toma un giro por la conformación de una defensa conjunta. Macías Villamar unió la estrategia con sus dos lugartenientes capturados: alias ‘Topo’ y ‘Churrón’ (quien fue detenido pero todavía no extraditado) para encarar una audiencia prevista para el 16 de septiembre de 2026 ante el juez Frederic Block.
La acusación estadounidense contra ‘Fito’, ‘Topo’ y ‘Churrón’ documenta el envío comprobado de tres despachos de droga hacia los puertos de ese país de forma continua.
El primero de los envíos alcanzó los 1.100 kilogramos y ocurrió en noviembre de 2024. Esta operación demostró que la coordinación de las actividades ilícitas de Macías y Los Choneros continuaba ejecutándose a pesar de que la cabeza del grupo se encontraba prófuga, tras su fuga de la Cárcel Regional del Guayas a inicios de ese año.
El segundo despacho se concretó con 1.800 kilogramos de cocaína el 30 de enero de 2025. Un tercer movimiento se ejecutó el 19 de febrero de 2025, cuando se transportaron otros 800 kilogramos trabajando en sociedad con el Cártel de Sinaloa de México.
Además, la acusación revela que la agrupación enviaba fusiles y municiones operando desde los estados de Nuevo México y de Arizona hacia las costas locales. Las maniobras ocurrieron alrededor de abril de 2024.

El equipo legal unificado
Por otro lado, los registros públicos del expediente de ‘Fito’, ‘Topo’ y ‘Churrón’ muestran un movimiento reciente en la representación jurídica. El 8 de julio de 2026, el abogado Jeffrey M. Cohn asumió la defensa conjunta de los tres procesados.
Según información pública, el abogado Cohn ha participado en otros casos de narcotráfico. Cohn fue el defensor en Nueva York de Alexander Ardón, exalcalde hondureño y cabecilla de un cartel de cocaína que se entregó a la justicia estadounidense.
Su cliente testificó en los juicios que desmantelaron la estructura de ese país, lo que derivó en las condenas del exdiputado Tony Hernández y del expresidente Juan Orlando Hernández. Cohn fue el representante legal durante las etapas de este proceso.
Además, el historial del jurista registra un proceso penal en su contra ocurrido a finales de los años 90 y principios de los 2000. Mientras representaba al narcotraficante Christian Del Rosario, el gobierno de Estados Unidos emitió una acusación en febrero de 2000 imputando a Cohn y a otras personas por una supuesta conspiración para defraudar al Estado y por obstrucción de la justicia.
La Fiscalía argumentó que el abogado participó en un esquema de compra de información para reducir la sentencia de su cliente. Tras encarar un juicio, un jurado lo absolvió de todos los cargos el 11 de octubre de 2000, lo que le permitió continuar con su carrera.

De esta manera, Macías Villamar unificó su defensa con Darío Javier Peñafiel Nieto y Francisco Manuel Bermúdez Cagua. Por este último, el país norteamericano llegó a ofrecer USD 5 millones como recompensa antes de que fuera capturado en el territorio ecuatoriano.
La incorporación del abogado coincide con la suspensión de los plazos de un juicio rápido. Al ser designado como un caso complejo, las partes decidieron renunciar a los tiempos habituales para revisar a detalle la extensa evidencia de los fiscales.
¿Hay negociación?
‘Topo’, el lugarteniente de ‘Fito’, llegó a Estados Unidos el 22 de junio de 2026. En su primera diligencia, se declaró no culpable de todos los cargos, como generalmente ocurre en los casos criminales federales en Estados Unidos. Fuente: Primicias
Nacionales
Boom de precios: Los ingresos de Ecuador por venta de petróleo en lo que va de 2026 casi igualan a lo recibido en todo 2025
El precio del petróleo vuelve a subir en medio de la guerra en Medio Oriente. Con esto, el Presupuesto estatal ecuatoriano podría seguir teniendo un alza de ingresos petroleros que, en lo que va de 2026, ya marcan un récord.
El Gobierno ha recibido USD 1.561 millones en ingresos por exportaciones de su petróleo hasta el 23 de julio de 2026, según el Ministerio de Finanzas. Se trata de una cifra que casi iguala a los USD 1.585 millones que recibió Ecuador por el mismo concepto, pero en todo 2025.
Y es que pese a que desde mediados de junio de 2026 el precio del petróleo comenzó a bajar por las expectativas de una tregua entre Irán y Estados Unidos, en la última semana los temores de que la guerra se alargue vuelven a crecer.
El jueves 23 de julio de 2026, el petróleo WTI, que es de referencia para el de Ecuador, tuvo un incremento de 6% y se cotizó en USD 92 por barril. Esto, después de que milicianos de Yemen respaldados por Irán reivindicaran ataques contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo.
Ecuador esperaba un precio del petróleo de USD 53
Así las cosas, el petróleo se ha vendido por encima del promedio que el Gobierno de Daniel Noboa había previsto para este año, que era de USD 53,5 por barril. Y el alza ha sido sobre todo en mayo de 2026, como muestra la gráfica:
Aunque el precio del petróleo WTI fue de USD 82,5 en promedio entre enero y junio de 2026, el barril de Ecuador se ha vendido en USD 70,78 en promedio en ese período. Y esto ocurre porque se vende con un castigo, por su calidad.
Para el 21 de julio de 2026 se vendió en USD 81,38 por barril, según Petroecuador.
¿Qué efectos ha tenido el aumento de ingresos petroleros?
Con más ingresos petroleros, el Gobierno cuenta con más liquidez este 2026; es decir, con más dólares en el bolsillo para hacer pagos fluidos, por ejemplo, a los proveedores del Estado, y así reducir las cuentas atrasadas, explica el exviceministro de Finanzas, Fabián Carrillo.
Además con más liquidez se puede pagar con más rapidez los anticipos de obras públicas para que comiencen a ejecutarse, añade Carrillo.
De hecho, se han reducido los atrasos en las cuentas del Gobierno Central, como muestra la gráfica:
Carrillo destaca que otro factor positivo es que con más ingresos petroleros los gobiernos locales también tendrán más recursos, puesto que el Modelo de Equidad Territorial del Código de Organización Territorial (Cootad) establece que se les reparta el 10% de los ingresos petroleros.
El desafío es que se pague esos recursos a tiempo a los gobiernos locales, añade. Y es que ha sido normal que en los últimos años se acumulen millonarios atrasos en estos rubros.
Mathias Haas, director de investigaciones de la Consultora Inteligencia Empresarial, añade que este aumento de ingresos es clave en momento en el que Ecuador todavía enfrenta fuertes necesidades de préstamos.
Y añade que la caída que el indicador de riesgo país ha tenido en este 2026 se debe, en parte, al aumento del precio del petróleo. Un riesgo país bajo es clave para que una nación acceda a préstamos con condiciones menos costosas.
El 22 de julio el riesgo país fue de 400 puntos; esto es una cifra baja tomando en cuenta que el 10 de abril de 2025, por ejemplo, el indicador llegó al récord de 1.908 puntos.
«Un Estado que recibe más dólares por petróleo tiene mayor capacidad para cubrir obligaciones, reduce el riesgo de problemas de liquidez y mejora su percepción de pago ante los acreedores» Mathias Haas, economista.
Pero añade que pese al boom de precios de esta materia prima, el país sigue enfrentando dificultades en sus cuentas, ya que el gasto público sigue estando abultado.
«El riesgo sería asumir que este ingreso es permanente y convertirlo en nuevos compromisos de gasto. La oportunidad está en utilizarlo para pagar atrasos, reducir deuda cara y fortalecer la posición fiscal; de lo contrario, cuando el precio del petróleo se normalice, reaparecerán los mismos desequilibrios», agrega.
Los desafíos de la producción y refinación
Carrillo explica que pese al boom de precios también hay puntos flacos para Ecuador. Uno de ellos es que los precios de gasolinas y diésel también se han incrementado este primer semestre de 2026.
A esto se suma que el país tuvo una menor capacidad para refinar combustibles por el incendio en la refinería Esmeraldas de marzo pasado.
Con esto, la estatal Petroecuador ha tenido que destinar más dólares para importar combustibles.
Y, pese a que existe un sistema de bandas de fluctuación de precios para las gasolinas de bajo octanaje y el diésel, este mecanismo todavía permite un subsidio estatal parcial en los precios.
De hecho, por los altos precios en el mercado internacional, en julio de 2026 el Gobierno cambió la fórmula de cálculo de los precios de las gasolinas y el diésel en Ecuador, y esto también ha significado un mayor sacrificio de recursos públicos. Fuente: Primicias
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