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Noticias Zamora

En democracia, UNL eligió a representantes del OCS

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El proceso se llevó a cabo con normalidad en el campus universitario, bajo el reglamento y protocolo establecido.

Con el eslogan ¡Unidos en democracia! José Job Chamba Tandazo, presidente del Tribunal Electoral General de la Universidad Nacional de Loja (UNL) siendo las 07h30 inauguró el proceso de elecciones al Órgano Colegiado Superior, OCS.

“Hoy es un día importante para el ejercicio de la democracia en la UNL. Los estudiantes, docentes, servidores y trabajadores eligen a su OCS; para ello hemos trabajado arduamente para que este proceso se lleve con normalidad y transparencia”, sostiene.

Para el proceso democrático del 13 de agosto de 2021, el Tribunal Electoral General designó 26 Juntas Electorales  de Hombres y Mujeres, distribuidas en Administración Central, Bienestar Universitario, Facultad Jurídica, Social y Administrativa, Facultas de la Educación, el Arte y la Comunicación, Coliseo, Facultad de la Energía, las Industrias y los Recursos Naturales no Renovables y Unidad de Educación a Distancia.

Consecuentemente, la jornada electoral contó con la observación ciudadana de veedores del  Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS). “Nos corresponde ejercer nuestro rol de observación, estamos seguros que este proceso electoral se desarrollará en tranquilidad, respetando la voluntad popular», detalló José Luis Ojeda, veedor.

En ese sentido el presidente del Tribunal Electoral General de la UNL manifestó que en las presentes elecciones se designa a 8 profesores representantes, 2 representantes de estudiantes y 1 representante de administrativos y trabajadores; quienes conformarán el OCS – 2021/2023.

Siendo las 19:10, finalizado el escrutinio de cada estamento universitario y con la presencia del Consejo Nacional Electoral, el Presidente del Tribunal y Veedores del CPCCS declaró a los ganadores de este proceso electoral en los diferentes estamentos.

Por estudiantes la: Lista A; por docentes Lista A; por servidores y trabajadores Lista A.  De la misma manera se procedió a notificar a los representantes de las listas participantes los resultados de los escrutinios definitivos.  

Nacionales

La partición de bienes ante notario: una vía ágil y segura frente al conflicto judicial

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En el marco de una entrevista especializada, el doctor Alex Mejía Viteri, Notario Vigésimo Segundo del cantón Quito, abordó de manera técnica y académica el tema “Facultad para la firma de minutas en procesos de partición extrajudicial de bienes”, destacando el rol fundamental del notariado ecuatoriano en la generación de seguridad jurídica, prevención de conflictos legales y descongestión del sistema judicial.

Durante su intervención, el Dr. Mejía Viteri explicó que el servicio notarial constituye un servicio público esencial, propio del sistema notarial latino, cuya finalidad principal es dotar de certeza y autenticidad a los actos y contratos jurídicos, especialmente aquellos relacionados con la transferencia de dominio de bienes inmuebles, como compraventas, donaciones y particiones. Esta función se ejerce mediante la autorización de escrituras públicas, documentos que reflejan de manera inequívoca la voluntad de las partes y gozan de fe pública.

La seguridad jurídica como eje del servicio notarial
El notario señaló que la seguridad jurídica se construye a partir de un proceso riguroso que incluye la identificación plena de las partes, el uso de sistemas biométricos del Registro Civil, entrevistas personales y, de ser necesario, entrevistas separadas para descartar presiones o vicios del consentimiento. Este procedimiento permite garantizar que la voluntad expresada sea libre, consciente e informada, constituyéndose en un elemento clave para la validez de los actos jurídicos.

Asimismo, enfatizó que la custodia del protocolo notarial es una obligación legal estricta, lo que asegura la conservación de la matriz de las escrituras públicas. En casos excepcionales de pérdida por causas fortuitas, la legislación prevé mecanismos judiciales para la reposición del instrumento, preservando así los derechos de los usuarios.

Naturaleza jurídica de la minuta
En relación con las minutas, el Dr. Mejía Viteri aclaró que estas constituyen un antecedente contractual, elaborado y suscrito por un abogado en libre ejercicio profesional, conforme a la Ley Notarial y la normativa de la Federación de Abogados del Ecuador. La minuta no es firmada por el notario, sino que habilita la actuación notarial, permitiendo que el acto o contrato sea elevado a escritura pública.

Este requisito, propio del ordenamiento jurídico ecuatoriano y de algunos países de la región, no es común en la mayoría de sistemas notariales latinos, lo que resalta su particularidad dentro del marco normativo nacional.

Partición extrajudicial de bienes: alcance y competencia notarial
El notario explicó que la partición —no “participación”— implica la división de una comunidad indivisa, situación frecuente en casos de herencias o copropiedad de bienes. Cuando existe acuerdo voluntario entre las partes, la partición puede realizarse de forma extrajudicial ante notario, mediante escritura pública, especialmente cuando se trata de bienes inmuebles.

A diferencia de la partición judicial, que se caracteriza por su complejidad, altos costos y prolongada duración, la vía notarial permite resolver estos procesos en plazos significativamente menores, reduciendo gastos y evitando la conflictividad propia de los litigios. De esta manera, el notariado actúa como auxiliar del sistema judicial, contribuyendo a su descongestión.

Protección de derechos y declaración juramentada
El Dr. Mejía Viteri también abordó escenarios complejos en materia sucesoria, como la aparición de herederos no considerados inicialmente. En estos casos, destacó la importancia de la declaración juramentada de herederos, mecanismo que protege a terceros adquirentes de buena fe, sin perjuicio de los derechos que la ley reconoce a coherederos posteriormente identificados.

Recomendaciones a la ciudadanía
Finalmente, el Notario Vigésimo Segundo del cantón Quito recomendó a la ciudadanía contar con asesoría jurídica especializada, particularmente en derecho civil, sucesorio y notarial, antes de iniciar trámites relacionados con bienes y patrimonio. Asimismo, invitó a los usuarios a acudir con confianza a las notarías, destacando que el notario no solo autoriza actos, sino que también orienta técnicamente para asegurar que los procedimientos se desarrollen conforme a la ley.

Con esta exposición, el Dr. Alex Mejía Viteri reafirmó el papel del notariado ecuatoriano como garante de la seguridad jurídica, la paz social y la eficiencia en la administración de justicia, especialmente en los procesos de partición extrajudicial de bienes.

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Zamora Raptors confirma su participación en la Liga Basket Pro 2026

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En rueda de prensa el día martes 20 de enero 2026, se desarrolló con la presencia de autoridades, empresarios y dirigentes deportivos, la presidenta del club Zamora Raptors, Denisse Reinoso, oficializó la participación del equipo en la Liga Basket Pro temporada 2026, considerada el máximo escenario del baloncesto profesional a nivel nacional.

Durante su intervención, Reinoso destacó que este anuncio representa un hecho de gran relevancia para la provincia. “Como hija zamorana, con enorme orgullo y profunda responsabilidad, informamos oficialmente que Zamora Raptors formará parte de la Liga Basket Pro 2026.

Asumimos este reto con compromiso, convicción y planificación institucional, con el firme propósito de representar dignamente a Zamora Chinchipe, corazón de la Amazonía”, señaló.

La presidenta subrayó que la participación del club trasciende el ámbito deportivo, al consolidarse como una herramienta de oportunidades para la niñez y juventud zamorana. Asimismo, enfatizó que el equipo llega al certamen nacional con humildad, pero con carácter, seriedad y visión de crecimiento, aspirando a generar un impacto positivo en el desarrollo social y deportivo de la provincia.

Por su parte, el espónsor oficial, Gustavo Vaca Gómez, representante de la empresa MAXRED, ratificó el respaldo continuo al club desde sus inicios y celebró la oportunidad de auspiciar a Zamora Raptors en las ligas mayores. “Siempre hemos apoyado a los deportistas y hoy nos llena de emoción que Zamora vuelva a ser parte de la Liga Basket Pro. Este proyecto inspira a niños y jóvenes a creer en lo que pueden lograr a través del deporte profesional”, expresó, al tiempo de invitar a más empresarios a sumarse a esta iniciativa.

En representación de los socios fundadores, Napoleón Valdivieso destacó como un hecho histórico que, el equipo provincial de baloncesto vista la marca de una empresa zamorana. “MAXRED es una empresa de nuestra tierra y eso fortalece la identidad del proyecto. Zamora Raptors no solo impulsa el baloncesto profesional, sino que dinamiza la economía, promueve el turismo y fortalece la unidad social. Este es un proyecto que debe sostenerse en el tiempo con el apoyo de todos”, manifestó.

Finalmente, el segundo socio fundador Eduardo Calva resaltó el carácter colectivo y provincial del equipo, señalando que Zamora Raptors es un proyecto construido con esfuerzo y visión a largo plazo. “Creemos firmemente que Zamora puede estar en lo más alto del baloncesto nacional. Este proyecto está dedicado a nuestra gente, especialmente a los niños y jóvenes, para que vean en el deporte profesional un objetivo claro y alcanzable. Zamora Raptors no es solo de Zamora, es de toda la provincia”, afirmó.

Con este anuncio, Zamora Raptors reafirma su compromiso de trabajar con responsabilidad, unidad y proyección institucional, consolidándose como un referente deportivo y social que busca posicionar a Zamora Chinchipe en el más alto nivel del baloncesto profesional ecuatoriano.

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Aprender nunca es tarde: la educación como herramienta de libertad y transformación humana

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Introducción

La educación es un derecho humano fundamental y uno de los pilares esenciales para el desarrollo integral de las personas y de las sociedades. Más allá de la transmisión de conocimientos, educar implica formar individuos capaces de pensar críticamente, tomar decisiones conscientes y actuar de manera responsable en su entorno. Como se ha señalado, la educación no consiste en enseñar a las personas qué pensar, sino en enseñarles a pensar, dotándolas de herramientas para comprender y transformar la realidad.

Sin embargo, a lo largo de la historia y por diversas circunstancias sociales, económicas y familiares, millones de jóvenes, personas adultas y adultas mayores no lograron culminar su escolaridad en los tiempos establecidos. El trabajo temprano, la pobreza, las responsabilidades familiares, la falta de acceso a instituciones educativas o contextos de exclusión social han interrumpido trayectorias educativas que, lejos de anular el deseo de aprender, han dejado conocimientos y aspiraciones pendientes.

Frente a esta realidad, la educación se presenta como una segunda oportunidad y como un camino de libertad y transformación humana. Retomar los estudios en la juventud o en la adultez no solo permite adquirir conocimientos académicos, sino que fortalece la autoestima, amplía las oportunidades laborales, mejora la calidad de vida y promueve una participación social más activa y consciente. Aprender, en cualquier etapa de la vida, se convierte así en un acto de dignidad, superación y esperanza.

Este artículo reflexiona sobre la importancia de la educación para personas con escolaridad inconclusa, destacando su impacto en el desarrollo personal y social. Asimismo, aborda enfoques educativos pertinentes, como la andragogía, y presenta recomendaciones para favorecer procesos de aprendizaje inclusivos, flexibles y significativos, reafirmando que nunca es tarde para aprender ni para transformar la propia historia a través de la educación.

Oferta Educativa de la UE 12 de Febrero: educación que transforma vidas 

La Unidad Educativa “12 de Febrero” ofrece servicios educativos en la sección nocturna, con el firme compromiso de garantizar el derecho a la educación de jóvenes, personas adultas y adultas mayores que no han podido culminar su escolaridad en los tiempos regulares.

La institución implementa la modalidad semipresencial intensiva, dirigida a personas mayores de 18 años que, por diversas razones sociales, económicas o familiares, interrumpieron su proceso educativo. Esta modalidad responde a una necesidad real y significativa en el Ecuador, donde aproximadamente 1.400.000 personas requieren culminar la Educación General Básica Superior (EGBS) y alrededor de 450.000 personas necesitan finalizar el Bachillerato General Unificado (BGU).

En la modalidad semipresencial intensiva, el año lectivo se organiza en dos ciclos, y cada ciclo se divide en dos períodos académicos:

  • Primer ciclo lectivo: del 12 de agosto de 2025 al 12 de enero de 2026.
  • Segundo ciclo lectivo: del 20 de enero de 2026 al 19 de junio de 2026.

Gracias a esta modalidad, los estudiantes tienen la posibilidad de aprobar un grado o curso cada cinco meses, lo que permite una trayectoria educativa más ágil y acorde a sus necesidades.

Los horarios son flexibles, facilitando la conciliación entre estudio, trabajo y responsabilidades familiares. Las clases presenciales se desarrollan de lunes a miércoles, de 18h00 a 22h00, mientras que jueves y viernes se trabajan actividades no presenciales, fortaleciendo la autonomía del aprendizaje.

La institución invita a la comunidad a matricularse en el ciclo académico enero–junio 2026, aprovechando las matrículas excepcionales, que se realizarán del 20 de enero al 9 de febrero de 2026. El proceso de matrícula se lleva a cabo de lunes a viernes, de 16h00 a 22h00, en las instalaciones del plantel. Las clases iniciaron este 20 de enero de 2026.

Para el proceso de inscripción, los requisitos son: expediente académico, copia de la cédula de identidad, copia de una planilla de luz, dos fotografías tamaño carné y tener 18 años o más. Para mayor información, los interesados pueden comunicarse al 099 176 4016.

Esta oferta educativa representa una oportunidad concreta de inclusión, equidad y superación personal, contribuyendo al desarrollo social y al fortalecimiento del sistema educativo para quienes buscan retomar y culminar su formación académica. 

Cuando la educación abre caminos y devuelve la esperanza 

“Si cree usted que la educación es cara, pruebe con la ignorancia”. Esta conocida reflexión resume con claridad el valor incalculable de la educación en la vida individual y colectiva. La educación no debe entenderse únicamente como la acumulación de conocimientos académicos, sino como un proceso integral que forma personas críticas, responsables y comprometidas con su entorno.

La educación permite adquirir conocimientos, habilidades y valores que ayudan a comprender la realidad, analizarla con criterio y tomar decisiones informadas. Desarrolla el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de resolver problemas, competencias indispensables para enfrentar los desafíos del mundo actual. Asimismo, fortalece la autonomía personal y la capacidad de adaptación a los cambios sociales, culturales y tecnológicos.

Desde una perspectiva social, la educación fomenta la convivencia democrática, el respeto, la tolerancia y la participación ciudadana activa. Personas educadas están mejor preparadas para ejercer sus derechos y cumplir sus deberes, contribuyendo a sociedades más justas y solidarias. En el ámbito económico, la educación amplía las oportunidades de acceso a empleos dignos, mejora los ingresos y favorece la estabilidad laboral, aspectos clave para romper ciclos de pobreza y exclusión.

Para jóvenes, personas adultas y adultas mayores con escolaridad inconclusa, la educación representa una oportunidad de superación personal, de reconstrucción de proyectos de vida y de reivindicación de derechos que en algún momento fueron postergados. Aprender no tiene edad, y cada etapa de la vida ofrece motivaciones distintas, pero igualmente valiosas para continuar formándose.

Retomar los estudios en la edad adulta es una decisión valiente, consciente y profundamente transformadora. Las personas adultas que regresan al sistema educativo suelen hacerlo con mayor madurez, responsabilidad y claridad de objetivos. Continuar o culminar la escolaridad permite mejorar las condiciones laborales, acceder a nuevos conocimientos, actualizarse frente a los avances tecnológicos y fortalecer la independencia personal.

Además de los beneficios económicos y profesionales, la educación en la adultez tiene un impacto significativo en el bienestar emocional. Incrementa la autoestima, refuerza el sentido de logro y genera satisfacción personal. En el caso de las personas adultas mayores, el aprendizaje permanente favorece la estimulación cognitiva, la integración social y un envejecimiento activo, saludable y participativo.

La educación abre puertas en todos los ámbitos de la vida. Una formación integral no solo transmite conocimientos, sino que enseña a razonar antes de actuar, a equilibrar la emoción con la razón y a convivir con respeto y empatía. La buena educación forma ciudadanos capaces de dialogar, reflexionar y resolver conflictos de manera pacífica.

En conclusión, la educación es una herramienta esencial para el desarrollo humano a lo largo de toda la vida. Invertir en educación es apostar por personas más libres, críticas y solidarias, capaces de construir un futuro más digno para sí mismas y para la sociedad. 

Aprender en todas las etapas de la vida: de la pedagogía a la andragogía 

La pedagogía y la andragogía son enfoques educativos que orientan los procesos de enseñanza y aprendizaje, y se diferencian principalmente por la población a la que están dirigidos, así como por las metodologías, el rol del docente y la forma en que se concibe al estudiante.

La pedagogía se enfoca tradicionalmente en la educación de niños, niñas y adolescentes, quienes se encuentran en etapas tempranas de desarrollo cognitivo, emocional y social. En este enfoque, el docente cumple un rol central como guía y transmisor del conocimiento, estructurando los contenidos, los tiempos y las actividades de aprendizaje. La pedagogía suele apoyarse en currículos secuenciales, evaluación constante y acompañamiento permanente, considerando que el estudiante aún está en proceso de formación de hábitos, disciplina y autonomía académica.

Por su parte, la andragogía se orienta a la educación de personas adultas y adultas mayores, partiendo del reconocimiento de que estas poseen experiencias previas, conocimientos acumulados y responsabilidades personales, familiares y laborales que influyen directamente en su proceso de aprendizaje. A diferencia del enfoque pedagógico, la andragogía concibe al estudiante adulto como un sujeto activo, autónomo y corresponsable de su formación.

La andragogía promueve metodologías participativas y flexibles, donde el aprendizaje se construye a partir del diálogo, la reflexión crítica y la vinculación de los contenidos con la realidad cotidiana. Los saberes previos del estudiante no solo se valoran, sino que se convierten en un recurso fundamental para el aprendizaje significativo. En este enfoque, el docente asume el rol de facilitador u orientador, más que de transmisor exclusivo del conocimiento.

Estas características resultan especialmente relevantes para las personas con escolaridad inconclusa, ya que muchas de ellas han adquirido competencias y habilidades a lo largo de su vida laboral y social, aunque no cuenten con una certificación formal. La andragogía permite reconocer y aprovechar estos aprendizajes previos, fortaleciendo la motivación, la autoestima y el sentido de pertenencia al sistema educativo.

En el caso de jóvenes de 18 años, personas adultas y adultas mayores que retornan a la educación, la aplicación de principios andragógicos favorece la permanencia y culminación de los estudios, ya que se adapta a sus necesidades, ritmos de aprendizaje y contextos de vida. Asimismo, contribuye a generar ambientes educativos inclusivos, respetuosos y centrados en el estudiante, fundamentales para garantizar el derecho a una educación a lo largo de toda la vida.

En conclusión, mientras la pedagogía responde principalmente a las necesidades formativas de la infancia y la adolescencia, la andragogía se constituye como un enfoque clave para la educación de personas adultas, permitiendo procesos de aprendizaje más pertinentes, significativos y transformadores, especialmente para quienes buscan retomar y culminar su trayectoria educativa.

Diferencias entre una persona estudiada y una persona que no tuvo acceso a la educación

Las diferencias entre una persona que ha tenido acceso a la educación formal y otra que no pudo estudiar no radican en la inteligencia ni en el valor humano, sino en las oportunidades de desarrollo que cada una ha tenido a lo largo de su vida. La educación brinda herramientas fundamentales para comprender la realidad, analizar situaciones con criterio, expresar ideas con claridad y participar de manera activa en los ámbitos social, cultural y laboral.

Una persona con formación educativa suele desarrollar con mayor facilidad el pensamiento crítico, la capacidad de resolver problemas y la disposición para el aprendizaje continuo. Estas competencias permiten adaptarse a distintos contextos, enfrentar cambios tecnológicos y sociales, y tomar decisiones más informadas. Además, la educación facilita el acceso a información confiable, fortalece la comunicación y amplía las posibilidades de interacción en entornos diversos.

Por el contrario, las personas que no tuvieron la oportunidad de estudiar pueden enfrentar mayores limitaciones laborales, sociales y económicas, no como consecuencia de una falta de capacidades, sino debido a condiciones de desigualdad, pobreza, exclusión o responsabilidades tempranas que interrumpieron su trayectoria educativa. En muchos casos, estas personas han desarrollado habilidades prácticas, saberes empíricos y experiencias valiosas que no siempre son reconocidas por el sistema formal.

Cuando jóvenes, personas adultas o adultas mayores con escolaridad inconclusa acceden a procesos educativos, estas brechas pueden reducirse significativamente. La educación se convierte entonces en un medio de transformación personal y social, permitiendo a las personas redescubrir su potencial, fortalecer su autoestima y ampliar sus horizontes de vida. Tal como se afirma, la educación no transforma al ser humano por sí sola; es la persona quien se transforma a través de la educación, al apropiarse del conocimiento y utilizarlo para mejorar su realidad.

En este sentido, la educación y el emprendimiento constituyen alternativas clave para alcanzar la independencia, la libertad y la autonomía. La educación actúa como una “pértiga” que permite dar el gran salto de la heteronomía, entendida como la dependencia de otros para tomar decisiones, hacia la autonomía, donde la persona es capaz de pensar, decidir y actuar de manera consciente y responsable. Un individuo educado está mejor preparado para emprender, innovar, gestionar recursos y generar oportunidades tanto para sí mismo como para su comunidad.

En conclusión, la diferencia fundamental entre una persona educada y una que no tuvo acceso a la educación formal no es su capacidad innata, sino el nivel de herramientas que ha podido desarrollar. Garantizar oportunidades educativas para personas con escolaridad inconclusa, en cualquier etapa de la vida, es una estrategia esencial para promover la equidad, la inclusión social y el desarrollo humano sostenible. 

Capacidades iguales, oportunidades distintas: la educación como motor de cambio 

Para que el proceso educativo de jóvenes, personas adultas y adultas mayores con escolaridad inconclusa sea verdaderamente efectivo, inclusivo y sostenible, es necesario considerar una serie de recomendaciones pedagógicas que respondan a sus realidades, necesidades y expectativas. La educación, entendida como un proceso permanente, debe acompañar a la persona desde la cuna hasta la tumba, reconociendo que el aprendizaje no tiene límites de edad ni de tiempo.

En primer lugar, es fundamental respetar los ritmos de aprendizaje individuales, evitando comparaciones y valorando los avances personales de cada estudiante. Las trayectorias educativas interrumpidas suelen estar marcadas por experiencias de frustración o fracaso escolar; por ello, reconocer los logros, por pequeños que parezcan, contribuye a fortalecer la confianza y la motivación.

Asimismo, resulta imprescindible valorar las experiencias de vida de los estudiantes como una fuente legítima de conocimiento. Jóvenes, personas adultas y adultas mayores poseen saberes adquiridos en el ámbito laboral, familiar y comunitario que pueden enriquecer el proceso educativo. Integrar estos saberes favorece el aprendizaje significativo y refuerza el sentido de pertenencia al entorno educativo.

El uso de metodologías flexibles, participativas y prácticas es otro elemento clave. Las estrategias didácticas deben relacionar los contenidos académicos con la realidad cotidiana, facilitando la aplicación inmediata de lo aprendido. El trabajo por proyectos, el aprendizaje colaborativo y la resolución de problemas reales permiten que el estudiante se involucre activamente en su formación.

El acompañamiento emocional y la motivación constante cumplen un papel determinante para prevenir la deserción. Crear un ambiente de respeto, confianza y empatía favorece la permanencia en el sistema educativo y promueve relaciones basadas en el diálogo y la comprensión. El docente, en este contexto, debe asumir un rol de orientador y facilitador, sensible a las situaciones personales de los estudiantes.

En conclusión, atender a personas con escolaridad inconclusa exige un enfoque educativo integral, flexible y humano, que reconozca la diversidad de trayectorias de vida y promueva el aprendizaje a lo largo de toda la vida como un derecho fundamental.

Conclusión

La educación constituye una de las herramientas más poderosas para la transformación humana y social, capaz de abrir caminos allí donde antes hubo limitaciones, silencios o exclusiones. Aprender nunca es tarde, porque el conocimiento no tiene edad y el deseo de superación permanece vivo en cada etapa de la vida. Para jóvenes, personas adultas y adultas mayores con escolaridad inconclusa, retomar los estudios no solo implica recuperar aprendizajes pendientes, sino también reconstruir proyectos de vida, ejercer derechos y reafirmar la propia dignidad.

A lo largo de este artículo se ha evidenciado que la educación va más allá de la obtención de títulos o certificaciones. Su verdadero valor reside en la capacidad de formar personas críticas, autónomas y conscientes, capaces de pensar, decidir y actuar de manera responsable en su entorno. En este sentido, enfoques educativos como la andragogía resultan fundamentales, pues reconocen las experiencias previas, los saberes acumulados y las realidades diversas de quienes regresan al sistema educativo, promoviendo aprendizajes significativos, pertinentes y transformadores.

Asimismo, garantizar oportunidades educativas inclusivas y flexibles contribuye a reducir brechas sociales, económicas y culturales, fortaleciendo la equidad y la justicia social. La educación se convierte así en un motor de cambio que impulsa la autonomía, el emprendimiento, la participación ciudadana y el desarrollo humano sostenible, tanto a nivel individual como colectivo.

Apostar por la educación a lo largo de toda la vida es apostar por una sociedad más libre, solidaria y consciente. Como bien se ha señalado, el gran objetivo de la educación no es solo el conocimiento, sino la acción: la acción de transformar la propia realidad, de construir nuevas oportunidades y de contribuir activamente a un futuro más digno para todos. En definitiva, aprender es un acto de libertad y la educación, un camino permanente hacia la transformación humana.

 

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