Connect with us

Noticias Zamora

COMAGA realizará la asamblea ordinaria anual en Zamora, el 14 de diciembre

Publicado

on

El Consorcio de Municipios Amazónicos y Galápagos,  desarrollará su Asamblea Ordinaria Anual el próximo  14  de Diciembre del presente año; el encuentro de alcaldes, concejales, delegados de los municipios  amazónicos, Baños, Penipe y Galápagos se realizará  en la ciudad de Zamora,  en la provincia de Zamora Chinchipe, en el salón principal  del Sindicato de Choferes de Zamora.

El Presidente del Directorio del   COMAGA, Ing. Fredy Armijos, Alcalde de Nangaritza, realizó la invitación a las autoridades de los Municipios que integran el Consorcio, y es quien dará  la bienvenida al acto, reiterando que los alcaldes de la región están unidos para apoyar grandes emprendimientos como proyectos de desarrollo para la Región,  recalcando que es importante  resaltar  el fortalecimiento institucional, la gestión  de la planificación y ordenamiento territorial, el desarrollo local y la cooperación  internacional emprendidos desde el Consorcio para los municipios miembros.

La jornada  promueve la unidad del municipalismo amazónico e insular, y en esta ocasión se espera la participación de autoridades como el Presidente del Consejo de la CTEA, de  los directivos del Ministerio de Obras Públicas,  del  Ministerio de Finanzas,  del  Ministerio  de Energía y Recursos No Renovables,  del Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica,  así como del Ministerio de Turismo a esta Asamblea  General Ordinaria.

El Consorcio de Municipios Amazónicos y Galápagos, COMAGA, creado por y para los municipios amazónicos e insulares, es una entidad de derecho público, creada mediante Registro Oficial No. 184, de 9 de abril de 1953, se constituye en la organización más representativa de la Región Amazónica; agrupa los derechos de 46 municipios: 41 amazónicos; Baños, Penipe y 3 de Galápagos, en cuyas jurisdicciones se encuentra el mayor capital natural con el que cuenta nuestro país y el planeta.      Busca el desarrollo de manera integral y sustentable de los municipios asociados, es un interlocutor ante los poderes centrales, instituciones autónomas de desarrollo y organismos de cooperación externa; es facilitador del proceso de integración regional, promotor y generador de iniciativas para el direccionamiento de la asistencia técnica y financiera en planes y proyectos, para consolidar un modelo de desarrollo local y regional alternativo, mediante un fortalecimiento institucional y de los gobiernos municipales.

Noticias Zamora

Día del Maestro Ecuatoriano: Educar es un acto de vida y dignidad

Publicado

on

El Día del Maestro Ecuatoriano es una oportunidad para enaltecer la figura insigne de quien, día a día, madruga, se esfuerza, se desgasta y entrega corazón, vida y pasión por ver crecer —intelectual, emocional y espiritualmente— a otro ser humano. Es, quizá, la única profesión donde se da vida a otra vida; un verdadero trasvase de humanidad.

Educar no es un servicio. Nuestros estudiantes no son clientes ni usuarios, como en algún momento pretendieron reducirlos visiones ajenas al sentido profundo de la educación. Educar es un acto profundamente humano: es sembrar, acompañar y construir vida en el otro. Por ello, saludo con respeto y admiración a todas y todos mis compañeros docentes, a las maestras y maestros que trabajan en cada rincón del Ecuador, y de manera especial al magisterio de mi provincia.

Sin embargo, esta fecha también nos convoca a la reflexión y, por qué no decirlo, a una necesaria rebeldía consciente. Hoy, la educación atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. Esta realidad no es reciente: se gestó hace décadas, cuando gobiernos distantes de la esencia del acto educativo redujeron la docencia a un oficio cualquiera, debilitando el mérito profesional, desvalorizando la autoridad pedagógica y relegando el papel fundamental de la familia.

En ese proceso, se impuso una interpretación distorsionada de los derechos humanos, desligada de los deberes, que terminó por desdibujar valores esenciales como la ética, la responsabilidad, el respeto, la disciplina, el autocontrol y la cultura del esfuerzo. Así, el aula dejó de ser, en muchos casos, un espacio de formación integral para convertirse en un escenario de tensiones donde el docente pierde respaldo y la comunidad educativa se fragmenta.

El Ecuador enfrenta hoy un sistema educativo marcado por la improvisación, con modelos que cambian constantemente y que muchas veces no responden a la realidad social del país. Se priorizan decisiones administrativas cuestionables antes que la dignificación del docente; se descuida la inversión en infraestructura, innovación pedagógica y condiciones adecuadas para el aprendizaje. La carrera profesional docente, lejos de fortalecerse, permanece estancada, sin una gestión eficiente del escalafón que garantice justicia, motivación y reconocimiento al mérito.

Frente a este panorama, es urgente levantar la voz. Porque la educación no es un gasto: es la inversión más poderosa para transformar una nación. La inseguridad y la violencia que hoy golpean al país no se resolverán únicamente con medidas de fuerza; su solución profunda está en la educación: en la familia, en el barrio, en la escuela, en el magisterio.

Se requiere una política educativa seria, coherente y sostenida, acompañada de un marco legal que promueva no solo derechos, sino también responsabilidades; que nos permita, como sociedad, reeducarnos, sanar y reconstruir el tejido humano.

Ser docente en el Ecuador hoy es, más que nunca, un acto de valentía. Pero también es un acto de esperanza. Y desde esa esperanza —crítica, consciente y comprometida— nace nuestra rebeldía: la de no renunciar jamás a la misión de educar y transformar vidas.

Con profundo afecto. Claudio Torres.

 

Continuar Leyendo

Noticias Zamora

La independencia judicial en Ecuador

Publicado

on

Hoy, en esta columna, quiero hablarte de la independencia judicial, y partir con una pregunta, querido lector: ¿estamos ante un sistema que realmente protege la autonomía de los jueces o frente a uno que, en la práctica, la condiciona?

En Ecuador, la justicia atraviesa un momento crítico. Mientras la Constitución reconoce la independencia judicial como uno de los pilares fundamentales del Estado de derecho, en la realidad comienzan a aparecer señales preocupantes que ponen en duda su vigencia efectiva. Jueces cuestionados por el contenido de sus fallos, procesos disciplinarios que desbordan el ámbito estrictamente jurídico y una presión mediática que transforma los casos en verdaderos juicios paralelos configuran un escenario complejo, tenso y profundamente delicado.

Esta columna no pretende defender decisiones judiciales específicas ni justificar actuaciones concretas. Busca, más bien, poner en evidencia una problemática estructural que, de no ser enfrentada con seriedad, amenaza con debilitar uno de los cimientos esenciales de toda democracia: la existencia de una justicia libre, imparcial y verdaderamente independiente.

En un Estado constitucional de derechos y justicia como el Ecuador, la independencia judicial no es un privilegio de los jueces, sino una garantía esencial para la ciudadanía. Implica que quienes administran justicia puedan resolver los conflictos sometidos a su conocimiento con base exclusiva en la Constitución, la ley y su convicción jurídica, sin presiones externas, interferencias políticas, mediáticas o institucionales. En otras palabras, la independencia judicial asegura que las decisiones no respondan a intereses de poder, sino al derecho.

Sin embargo, esta premisa que debería ser incuestionable hoy enfrenta una crisis evidente. La realidad muestra un escenario donde los jueces, lejos de actuar con plena autonomía, se encuentran constantemente expuestos a mecanismos de presión que condicionan su actuación. Esto no solo debilita la función judicial, sino que erosiona la confianza ciudadana en el sistema de justicia.

Uno de los elementos más preocupantes es la utilización de herramientas institucionales para cuestionar decisiones jurisdiccionales. Cuando un juez resuelve un caso en ejercicio de sus competencias, su decisión puede ser impugnada mediante los recursos previstos en la ley. Ese es el camino legítimo dentro de un Estado de derecho. No obstante, lo que se observa en la práctica es algo distinto; decisiones judiciales que generan reacciones inmediatas no en el plano jurídico, sino en el disciplinario o incluso en el mediático.

Instituciones como el Consejo de la Judicatura, encargadas de la administración y disciplina de la Función Judicial, han sido señaladas en múltiples ocasiones por iniciar procesos administrativos contra jueces a raíz del contenido de sus fallos. Esto plantea una pregunta de fondo: ¿puede un juez ser sancionado por el criterio jurídico que adopta en una resolución? Si la respuesta es afirmativa, entonces la independencia judicial deja de existir y se convierte en una ficción.

El Caso denominado Goleada refleja con claridad esta problemática. Más allá de las particularidades del caso, lo que resulta alarmante es la reacción institucional frente a las decisiones adoptadas por los jueces. La intervención de la Fiscalía General del Estado, promoviendo acciones y cuestionamientos públicos, así como la apertura de procesos en el ámbito disciplinario, evidencia un entorno donde el juez no solo debe aplicar el derecho, sino también anticipar las consecuencias personales y profesionales de su decisión.

A esto se suma un factor igualmente determinante, la presión mediática. En la actualidad, los procesos judiciales de relevancia pública son sometidos a un juicio paralelo, donde la narrativa construida por los medios de comunicación influye de manera directa en la percepción social del caso. Este fenómeno genera un ambiente adverso para la labor judicial, pues cualquier decisión que no coincida con la expectativa mediática puede ser interpretada como irregular o incluso corrupta.

El problema no radica en la crítica que es legítima en una sociedad democrática, sino en la forma en que esta crítica se traduce en consecuencias reales para los jueces. Cuando la opinión pública, alimentada por información parcial o sesgada, se convierte en un factor de presión, la independencia judicial se ve seriamente comprometida.

Ergo, el juez que decide actuar conforme a su criterio jurídico enfrenta un dilema complejo; resolver de acuerdo con el derecho o ceder ante las presiones externas para evitar represalias. Y es aquí donde se pone a prueba la solidez del sistema. Un sistema que castiga la independencia y premia la complacencia no puede considerarse un verdadero Estado de justicia.

No se trata de defender decisiones judiciales específicas ni de afirmar que todos los jueces actúan correctamente. El sistema de justicia, como cualquier otro, no está exento de errores o incluso de actos indebidos. Sin embargo, el control de esas actuaciones debe darse a través de los mecanismos legales establecidos, no mediante presiones que desnaturalizan la función jurisdiccional.

La independencia judicial no puede ser entendida como un concepto abstracto o meramente declarativo. Debe materializarse en garantías reales que protejan a los jueces frente a cualquier tipo de injerencia. Esto implica, entre otras cosas, limitar el uso del régimen disciplinario a conductas verdaderamente reprochables y no a la discrepancia jurídica, así como promover una cultura institucional que respete la autonomía de la función judicial.

En definitiva, lo que está en juego no es la estabilidad de un juez en particular, sino la credibilidad de todo el sistema de justicia. Cuando la ciudadanía percibe que las decisiones judiciales responden a presiones y no al derecho, la confianza se desvanece y el Estado de derecho se debilita.

Ecuador enfrenta hoy un desafío importante, decidir si quiere consolidar un sistema de justicia independiente o continuar en una dinámica donde la presión, el miedo y la exposición mediática condicionan la labor judicial. La respuesta a esta cuestión definirá no solo el presente, sino el futuro de la justicia en el país.

Continuar Leyendo

Noticias Zamora

Prefectura entregó la vía Numbami – Numbami Alto y mejoró la conectividad rural

Publicado

on

El pasado viernes 10 de abril se realizó la entrega oficial de la vía Numbami – Numbami Alto, una obra ejecutada por la Prefectura de Zamora Chinchipe en la parroquia Timbara, cantón Zamora. Este proyecto constituye un avance significativo en materia de conectividad rural, al facilitar el acceso a comunidades productivas de la cuenca del Jambué, históricamente limitadas por la falta de infraestructura vial.

El acto de inauguración contó con la presencia de autoridades provinciales, representantes parroquiales, dirigentes barriales y moradores de sectores como Numbami Bajo, Numbami Alto, Romerillos y Jambué, quienes destacaron el impacto positivo de la obra en el desarrollo productivo, social y económico de la zona.

Durante el evento, los habitantes expresaron su reconocimiento a la prefecta Karla Reátegui por cumplir con el compromiso asumido. En representación de los moradores, uno de los dirigentes manifestó su satisfacción señalando que “este remalito de carretera” representa un sueño cumplido para las familias del sector, quienes durante años enfrentaron dificultades de acceso.

De igual manera, se resaltó que el proceso de consolidación de esta vía ha sido el resultado de una gestión sostenida a lo largo de aproximadamente 15 años, en la que intervinieron diferentes administraciones provinciales y actores comunitarios. En este contexto, líderes locales recordaron el aporte de exautoridades como Salvador Quishpe y Cléver Jiménez, así como la participación activa de dirigentes y moradores que impulsaron la obra mediante procesos organizativos y de gestión comunitaria.

Uno de los aspectos relevantes señalados durante la jornada fue el rol de la juventud del sector, que, a través del diálogo y acciones pacíficas, contribuyó a viabilizar la apertura de la vía en sus etapas iniciales, evidenciando un compromiso colectivo con el desarrollo territorial.

Por su parte, el viceprefecto destacó que la obra representa dignidad para el sector productivo, al conectar comunidades y facilitar el trabajo de agricultores y ganaderos. Asimismo, reafirmó el compromiso institucional de continuar trabajando de manera articulada con las autoridades locales y la ciudadanía.

En su intervención, la prefecta Karla Reátegui subrayó que cada vía construida constituye una oportunidad para fortalecer actividades como la ganadería, la agricultura, el emprendimiento y el turismo. Señaló que esta obra fue ejecutada en varias fases, superando dificultades climáticas y técnicas, especialmente durante la temporada invernal, y reiteró que “una palabra dada es una palabra cumplida”.

La autoridad provincial también informó que la vía presenta actualmente puntos críticos propios de su reciente apertura, por lo que se continuará brindando mantenimiento hasta lograr la estabilización total de los taludes. Además, anunció la posibilidad de ampliar el trazado hacia zonas más altas, previo cumplimiento de estudios técnicos, permisos ambientales y acuerdos con los propietarios de los terrenos.

En el marco de la planificación vial, Reátegui indicó que ya se cuenta con financiamiento para el asfaltado de los primeros kilómetros del eje que conecta desde el puente Martín Ujukam hacia Jambué Bajo, Jambué Alto y el ingreso a La Pituca, proceso que se encuentra en fase de adjudicación en el portal de compras públicas. Asimismo, adelantó que se trabaja en estudios para futuros proyectos de asfaltado en otros tramos estratégicos de la provincia.

La entrega de la vía Numbami – Numbami Alto representa un hito para las comunidades rurales de la parroquia Timbara, al mejorar significativamente las condiciones de movilidad, dinamizar la economía local y contribuir a elevar la calidad de vida de sus habitantes.

Continuar Leyendo

Trending

Derechos reservados El Amazonico