Noticias Zamora
Más Allá de las Barreras: Un Llamado a la Dignidad y la Inclusión
Introducción
Cada 3 de diciembre el mundo conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1992 para recordarnos una verdad fundamental: una sociedad solo es justa cuando todas las personas pueden vivir con dignidad, acceder a oportunidades reales y participar plenamente en la vida colectiva.
En Ecuador, esta conmemoración nos invita a mirar más allá de los avances normativos y las políticas públicas, para reflexionar sobre las condiciones reales en las que viven miles de personas con discapacidad. ¿Hemos logrado construir entornos verdaderamente accesibles? ¿Garantizamos una educación inclusiva y de calidad? ¿Reconocemos y valoramos su talento, su voz y sus derechos? ¿O seguimos levantando barreras que limitan su autonomía y su proyecto de vida?
Las personas con discapacidad conforman un grupo diverso, con necesidades, capacidades y experiencias igualmente diversas. Sin embargo, muchas continúan enfrentando prejuicios, exclusión e indiferencia. Esta reflexión nos recuerda que la discapacidad no es un límite, sino una condición humana; y que las barreras más profundas y a menudo invisibles no están en los cuerpos, sino en las estructuras, las políticas y las actitudes sociales que frenan el desarrollo pleno de quienes viven con una discapacidad.
En este contexto, el Día Internacional de las Personas con Discapacidad no es solo una fecha para conmemorar, sino un llamado urgente a la acción, a la empatía y a la corresponsabilidad. Nos enseña que la inclusión no se proclama: se construye. Y que ese compromiso involucra al Estado, a las instituciones, a las familias y a cada uno de nosotros.
Dignidad en Cifras: La Realidad de la Discapacidad en Ecuador
En el mundo, más de 1.000 millones de personas (una de cada siete) viven alguna forma de discapacidad. En Ecuador, según datos del Consejo Nacional para la Igualdad de Discapacidades (CONADIS), se registran aproximadamente 471.205 personas con discapacidad, lo que equivale al 2,67 % de la población nacional. Dentro de este universo el 45,66 % presenta discapacidad física, 23,12 %, discapacidad intelectual, 14,12 %, discapacidad auditiva, 11,54 %, discapacidad visual y 5,55 %, discapacidad psicosocial. Sin embargo, muchas de ellas continúan enfrentando abandono, exclusión y postergación. Esto se debe, en gran parte, a prejuicios y barreras sociales que limitan sus oportunidades. Tal como expresó María del Carmen Azuara de Curi: “No es la discapacidad lo que hace difícil la vida, sino los pensamientos y acciones de los demás.”
Estas cifras revelan una diversidad amplia de realidades y necesidades. Las discapacidades pueden ser físicas, sensoriales, intelectuales o psicosociales, y cada una requiere respuestas diferenciadas por parte del Estado, la sociedad, el sistema educativo y las familias.
Por ello, la lucha por empoderar, visibilizar y garantizar los derechos de las personas con discapacidad nos convoca a todos. Especialmente interpela a quienes tienen responsabilidades en la toma de decisiones y en la formulación de políticas públicas, pues la igualdad de oportunidades solo se materializa cuando la inclusión deja de ser un discurso y se convierte en acción.
Ejemplos inspiradores como Tony Meléndez, Adriana Macías y Nick Vujicic nos recuerdan que, con tenacidad y apoyo social adecuado, las barreras pueden transformarse en plataformas de crecimiento. Sus vidas son testimonio de la resiliencia humana y del enorme potencial que florece cuando se derriban los muros de la discriminación.
Leyes que Protegen, Acciones que Transforman
El Ecuador cuenta con un robusto marco constitucional y legal que respalda los derechos de las personas con discapacidad. La Constitución de 2008 las reconoce como grupo de atención prioritaria y garantiza igualdad de oportunidades, acceso a salud, educación, empleo, rehabilitación y la eliminación de todas las barreras que limiten su participación plena.
Sobre esta base, la Ley Orgánica del Servicio Público (LOSEP) dispone que las instituciones públicas con más de 25 servidores deben incorporar al menos un 4 % de personas con discapacidad, asegurando accesibilidad, adaptación laboral y protección contra la discriminación. Asimismo, la Ley Orgánica de Discapacidades establece mecanismos de certificación, registro, rehabilitación integral, inclusión educativa y social, y acceso a ayudas técnicas y ajustes razonables.
El CONADIS coordina políticas públicas y acciones nacionales para garantizar la inclusión, mientras que el Ministerio de Educación impulsa la educación inclusiva en escuelas regulares y unidades especializadas, con apoyos pedagógicos y adaptaciones curriculares.
El Ministerio de Salud Pública cumple un rol determinante: previene y detecta tempranamente condiciones discapacitantes, certifica la discapacidad, ofrece rehabilitación integral, entrega ayudas técnicas, garantiza atención prioritaria, sensibiliza a la población y produce datos epidemiológicos para la toma de decisiones. Su intervención marca el punto de partida para que las personas accedan a los derechos y servicios establecidos en la ley.
En conjunto, estas normas y políticas evidencian el compromiso formal del Estado con la inclusión. Sin embargo, el gran desafío sigue siendo su implementación efectiva: convertir los principios legales en acciones sostenidas que aseguren dignidad, igualdad y justicia social para todas las personas con discapacidad.
La Inclusión Nos Convoca: Un Compromiso de Todos
Alcanzar una verdadera inclusión de las personas con discapacidad no es responsabilidad de un solo actor: es un compromiso compartido entre el Estado, la sociedad, el sistema educativo y las familias. Solo cuando cada uno asume su rol con convicción, la inclusión deja de ser un ideal y se convierte en una realidad cotidiana.
El Estado: Garantizar derechos con acciones concretas
Corresponde al Estado asegurar que los derechos de las personas con discapacidad se cumplan plenamente. Esto implica:
- Destinar recursos suficientes y sostener políticas públicas reales.
- Implementar de manera efectiva la Ley Orgánica de Discapacidades.
- Desarrollar programas integrales de salud, rehabilitación, educación, protección social y empleo.
- Garantizar accesibilidad universal en espacios públicos, servicios, transporte y edificaciones.
Sin presupuesto, seguimiento y voluntad política, los derechos permanecen solo en el papel.
La sociedad: Transformar la mirada para transformar la inclusión
La inclusión comienza en la forma en que vemos y valoramos a quienes son diferentes. La sociedad debe avanzar del asistencialismo hacia el reconocimiento pleno de la dignidad y los derechos. Para ello es necesario:
- Eliminar barreras físicas, sociales y estructurales.
- Construir una cultura que celebre la diversidad funcional.
- Garantizar accesibilidad comunicacional: lengua de señas, materiales adaptados y tecnologías de apoyo.
- Impulsar empleo inclusivo y participación social efectiva.
- Promover campañas de sensibilización en comunidades, escuelas y medios de comunicación.
Una sociedad que excluye se limita a sí misma; una que incluye, se fortalece.
El sistema educativo: Un pilar decisivo para el cambio
La educación tiene el poder de abrir puertas o de mantener barreras. Por ello, el sistema educativo debe:
- Fortalecer la formación docente en educación inclusiva y atención a la diversidad.
- Garantizar recursos especializados y adaptaciones curriculares.
- Crear entornos accesibles, seguros e integradores.
- Involucrar a las familias y redes de apoyo en el proceso educativo.
La escuela no debe reproducir desigualdades: debe ser el espacio donde se derriban.
Las familias: El primer sostén de la inclusión
La familia es el núcleo emocional y afectivo de toda persona con discapacidad. Su rol es fundamental para el desarrollo, la autonomía y la autoestima. Entre sus responsabilidades están:
- Registrar y certificar la discapacidad para acceder a derechos y beneficios.
- Buscar terapias, atención médica y rehabilitación temprana cuando sea necesario.
- Informarse sobre apoyos disponibles y estrategias de acompañamiento.
- Exigir inclusión educativa y social, participando activamente en escuelas y comunidades.
- Promover la autonomía, la participación y los proyectos personales.
Una familia que acompaña y cree en las capacidades abre caminos donde otros ven límites.
Un compromiso que nos une
En este Día Internacional de las Personas con Discapacidad, renovemos nuestro compromiso de pensar, decidir y actuar con un enfoque verdaderamente incluyente. La única discapacidad peligrosa es la incapacidad de amar, de sentir y de tener corazón.
La inclusión no es un favor: es justicia. Solo cuando nuestras acciones —y no solo nuestras palabras— transformen la vida de quienes han enfrentado barreras históricas, podremos afirmar que estamos construyendo una sociedad realmente humana.
No es la Discapacidad: Son las Barreras que Construimos
Las mayores barreras no están en los cuerpos, sino en las sociedades que aún no aprenden a incluir. Cuando el Estado, las instituciones y la comunidad no garantizan una protección real a las personas con discapacidad, las consecuencias son profundas, injustas y dolorosas.
Exclusión social y marginalidad:
Sin accesibilidad, empleo digno, educación inclusiva o apoyos adecuados, miles de personas quedan fuera de la participación social, económica y política. Esta exclusión no solo limita su desarrollo individual; también empobrece a la sociedad al privarla de su talento, creatividad y diversidad.
Pérdida de oportunidades y desarrollo truncado:
La ausencia de inclusión educativa, laboral y comunitaria implica la pérdida de capacidades, proyectos de vida y aspiraciones. Una sociedad que impide el desarrollo pleno de todos sus miembros se limita a sí misma y renuncia a su propio potencial humano.
Mayor vulnerabilidad frente a pobreza, discriminación y violencia:
Cuando las políticas no son efectivas o no se aplican, aumentan los riesgos de abandono, abuso, maltrato y discriminación. La exclusión genera ciclos persistentes de pobreza que afectan no solo a la persona, sino también a su familia y a su entorno más cercano.
Impacto en la salud y el bienestar integral:
Sin acceso a rehabilitación, atención médica o apoyo psicosocial, la calidad de vida se deteriora notablemente. La salud física y emocional se ve afectada por la falta de servicios adecuados, la sobrecarga familiar y el aislamiento social.
Retroceso en derechos humanos y justicia social:
Negar protección y garantías a las personas con discapacidad es vulnerar principios esenciales de igualdad y dignidad. Es incumplir compromisos éticos y legales, debilitando la convivencia democrática. Un país que excluye no avanza: retrocede.
Una reflexión necesaria:
Cuando una sociedad cierra puertas, lo que se limita no es la discapacidad, sino nuestra propia humanidad. La inclusión no es un gesto de buena voluntad; es una obligación ética, legal y profundamente humana. Construir un país más justo empieza por derribar las barreras que nosotros mismos hemos creado.
Más Allá de las Aulas: Un Camino Abierto a la Dignidad y al Futuro
Durante mi gestión al frente de la Dirección Distrital 19D01 Yacuambi–Zamora Educación (1 de septiembre de 2013 al 6 de marzo de 2019), una de mis prioridades fue fortalecer las oportunidades educativas para las y los estudiantes de la Unidad Educativa Especializada “Andrés Francisco Córdova”, institución dedicada a la formación de personas con discapacidad. Hasta el año 2016, esta unidad únicamente ofertaba la educación básica superior hasta décimo grado. Sin embargo, gracias a un trabajo comprometido y articulado, impulsamos y elaboramos el proyecto para la creación del Bachillerato en Hotelería y Turismo, aprobado en 2017 y que permitió proyectar la primera promoción de bachilleres para el año 2020.
Como parte del fortalecimiento institucional, gestionamos un convenio con CELEC que hizo posible la construcción de tres aulas completamente equipadas, con mobiliario adecuado y accesos inclusivos para garantizar un entorno seguro y pertinente a las necesidades de estudiantes con discapacidad.
En el ámbito académico, realizamos gestiones ante el Gobierno de Japón, a través de la Agencia de Cooperación Internacional JICA–Ecuador, logrando la presencia de docentes especialistas provenientes de este país. En una primera etapa contamos con el valioso acompañamiento pedagógico de Yuki Codera y posteriormente de Yuki Manno, dos destacadas profesionales que apoyaron en la capacitación del personal docente, el trabajo con las familias y la atención directa a los estudiantes de la institución.
Gracias a estos esfuerzos sostenidos, desde 2020 hasta 2025 la Unidad Educativa Especializada “Andrés Francisco Córdova” ha graduado seis promociones de bachilleres con discapacidad. Esto no solo representa un logro educativo, sino también un avance significativo para su inclusión laboral, en cumplimiento del artículo 64 de la LOSEP, que obliga a las instituciones públicas con más de 25 servidores a contratar al menos un 4% de personas con discapacidad.
Es una enorme satisfacción saber que contribuimos a que las personas con discapacidad culminen su bachillerato y cuenten hoy con herramientas que fortalecen su autonomía, dignidad e inclusión plena en la sociedad.
Conclusión
El Día Internacional de las Personas con Discapacidad no es solo una fecha en el calendario: es un recordatorio de que la dignidad, la igualdad y la inclusión deben ser parte de nuestra vida cotidiana. En Ecuador contamos con un marco legal y normativo que reconoce y protege los derechos de las personas con discapacidad; sin embargo, la distancia entre la ley y la realidad sigue siendo amplia. Persisten barreras físicas, culturales, sociales y estructurales que limitan el acceso pleno a la educación, a la salud, al empleo y a la participación comunitaria.
La inclusión no puede seguir siendo una aspiración abstracta ni un discurso repetido cada 3 de diciembre. Debe convertirse en una práctica concreta, en una decisión ética y en un compromiso sostenido. Implica garantizar condiciones dignas, promover oportunidades reales, eliminar prejuicios y transformar los entornos para que todas las personas puedan desarrollarse plenamente. El desafío es compartido.
El Estado debe asegurar políticas efectivas, financiamiento adecuado y una implementación real de la Ley Orgánica de Discapacidades. La sociedad debe abandonar el asistencialismo y reconocer la dignidad y el valor de la diversidad humana. El sistema educativo tiene que fortalecerse, adaptarse y abrir puertas, no cerrarlas. Y las familias necesitan acompañamiento, información y apoyo para promover la autonomía y los proyectos de vida de sus seres queridos.
Solo cuando cada actor asume su responsabilidad, la inclusión deja de ser un ideal y se convierte en realidad.
Solo cuando nuestras acciones facilitan la vida de quienes históricamente han enfrentado barreras, podemos afirmar que estamos construyendo una sociedad verdaderamente humana.
Porque, al final, una nación que excluye se debilita, pero una que abraza la diversidad se engrandece.
Que este 3 de diciembre sea más que una conmemoración: sea una invitación permanente a mirar sin prejuicios, a actuar con justicia y a construir un Ecuador donde todas las personas, sin excepción, puedan vivir con dignidad, participar plenamente y aportar al progreso colectivo.
Noticias Zamora
Tertulia Jurídica analizó el Servicio Notarial Electrónico en Modalidad Telemática
El miércoles 14 de enero de 2026 se desarrolló el segundo programa de la Tertulia Jurídica, espacio académico de análisis y reflexión jurídica, que contó con la destacada participación del Notario Vigésimo Segundo del cantón Quito, Dr. Alex Mejía Viteri, quien abordó el tema “Servicio Notarial Electrónico en Modalidad Telemática”, resaltando su alcance, fundamentos normativos y relevancia para la modernización del sistema notarial ecuatoriano.
Durante su intervención, el Dr. Mejía Viteri señaló que ejerce la función notarial desde hace más de doce años y que, en los últimos cuatro, ha enfocado su labor investigativa y práctica en la incorporación de nuevas tecnologías al ámbito notarial, especialmente en el uso de firmas electrónicas, comparecencias telemáticas y documentos electrónicos, como mecanismos que fortalecen la accesibilidad y eficiencia del servicio público notarial.
En su exposición, explicó que el servicio notarial cumple una función esencial al generar seguridad jurídica instrumental, garantizando la autenticidad, legalidad y validez de los actos y contratos celebrados por los ciudadanos. Tradicionalmente, estos actos se han realizado mediante la comparecencia física de las partes y la suscripción manuscrita de documentos en soporte papel; sin embargo, gracias al avance tecnológico y al desarrollo normativo, hoy es posible realizar estos procedimientos mediante medios electrónicos y plataformas telemáticas, manteniendo los mismos estándares de seguridad jurídica.
El Notario destacó que la comparecencia telemática, apoyada en herramientas digitales como plataformas de videoconferencia, permite reproducir el acto notarial presencial, en tanto el notario puede identificar a las partes, verificar su voluntad libre y consciente, y autorizar el instrumento público mediante firma electrónica validable en el Ecuador, conforme a la legislación vigente. Subrayó que este modelo se consolidó a partir de la pandemia de COVID-19, la cual evidenció la necesidad de garantizar la continuidad de los servicios notariales aun en contextos de restricción de movilidad.
Asimismo, el Dr. Mejía Viteri realizó un recuento histórico del proceso de incorporación de la modalidad telemática al sistema jurídico ecuatoriano, señalando que, tras un trabajo sostenido impulsado inicialmente por el Colegio de Notarios de Pichincha y posteriormente por un grupo de notarios a nivel nacional, se logró una reforma a la Ley Notarial, aprobada por la Asamblea Nacional y sancionada por el Presidente de la República, que reconoce expresamente la validez de los actos y escrituras notariales con comparecencia telemática y firma electrónica.
En cuanto a la seguridad jurídica, explicó que los documentos electrónicos ofrecen incluso mayores niveles de protección frente a posibles adulteraciones, en comparación con los documentos en soporte papel, debido a los sistemas de validación, trazabilidad y control tecnológico que los respaldan. Indicó que, hasta la fecha, no se han registrado casos de escrituras electrónicas falsificadas en el país, lo que demuestra la solidez del sistema.
El Notario también precisó que, conforme a la normativa vigente, todas las notarías del Ecuador están obligadas a prestar servicios notariales en modalidad telemática, siempre que los usuarios cumplan con los requisitos técnicos y legales, como el acceso a internet, el uso de plataformas de comunicación y la tenencia de una firma electrónica válida y verificable a través de los sistemas oficiales establecidos por el Estado.
Finalmente, resaltó el impacto positivo de este modelo para la comunidad migrante ecuatoriana, ya que permite otorgar poderes, realizar compraventas, posesiones efectivas, divorcios por mutuo consentimiento, entre otros actos notariales, sin necesidad de desplazamientos físicos, siempre que una de las partes se encuentre dentro del cantón donde ejerce el notario y la otra en cualquier lugar del mundo, conforme a lo dispuesto en la ley.
La Tertulia Jurídica concluyó destacando que el Servicio Notarial Electrónico en Modalidad Telemática constituye un avance significativo en la modernización del Estado, fortalece el acceso a la justicia y reafirma el rol del notariado como garante de la seguridad jurídica en un entorno digital en constante evolución.
Noticias Zamora
“Margarito”: el hombre que enseñó a escuchar a la pelota
En las tardes calurosas de Zamora, cuando la gente se reúne alrededor de una cancha y el silencio se rompe con el golpe seco del balón, hay un nombre que todavía se dice en voz baja, Margarito. No hace falta explicar quién es. Basta mencionar el apodo para que aparezcan los recuerdos, los partidos largos y las apuestas pequeñas, pero llenas de orgullo.
Abel Jaramillo nació en Masanamaca, en Loja, pero hace más de veinte años decidió echar raíces en Zamora Chinchipe. Aquí no solo encontró trabajo y familia; encontró también una cancha, una red y un público que aprendió a quererlo. En el ecuavóley, Abel no fue el más fuerte ni el que más gritaba. Su juego era distinto. Él pensaba antes de tocar la pelota.
A sus 50 años, en este 2026, “Margarito” sigue entrando a la cancha con la misma calma de siempre. Mientras otros dependen del remate duro, él espera, observa y coloca la pelota donde más duele. Los viejos jugadores dicen que Abel “leía la mente” del rival. En realidad, leía el juego, el movimiento de los pies, la forma de sacar.
Así se ganó el respeto enfrentando a grandes nombres del ecuavóley como “El Chino”, “Vinces” o “Pelé”. Fueron partidos largos, duros, de esos que se cuentan una y otra vez en las tiendas y barrios. De allí vinieron los títulos, pero también algo más valioso: el cariño de la gente.
“Margarito” no solo jugó para ganar. Jugó para unir. Su historia conecta a Loja y Zamora, dos provincias que se encuentran en la red y en la pelota. En cada partido había vecinos, jóvenes, adultos mayores, todos alrededor de la cancha, aprendiendo que el deporte también es comunidad.
Con los años, Abel entendió que el juego no debía terminar con él. Por eso abrió el Club Formativo Ecuavóley Margarito, un espacio donde no solo se enseña a jugar, sino a respetar, a escuchar y a tener paciencia.
Hoy, junto a él, entrena su hijo Matías, al que todos llaman “Margarito 2”. Tiene 14 años, pero juega con una tranquilidad que sorprende. No grita, no se apura. Mira a su padre, aprende y repite. Verlos juntos es como ver una historia que se escribe sola, sin necesidad de palabras.
La gente que pasa por la cancha se queda mirando. Algunos sonríen, otros recuerdan. Saben que no es solo un padre enseñando a su hijo. Es una tradición que se niega a desaparecer.
Más que un jugador
Abel Jaramillo no es solo un buen ecuavolista. Es parte de la memoria de su gente. Su historia demuestra que el deporte no siempre necesita estadios ni cámaras. A veces basta una cancha sencilla, una red bien puesta y alguien que sepa escuchar a la pelota.
Mientras “Margarito” siga entrando a la cancha, y “Margarito 2” siga aprendiendo, el ecuavóley seguirá vivo, contando su historia golpe a golpe, en cada rincón del sur del Ecuador.
Noticias Zamora
Policía investiga fallecimiento de ciudadano en el sector Nayumbi, cantón Nangaritza
Este domingo 18 de enero de 2026, una alerta ingresada a través del ECU 911 activó el despliegue de la Policía Nacional del Ecuador hacia el sector San Luis de Nayumbi, jurisdicción del cantón Nangaritza, en la provincia de Zamora Chinchipe, ante el reporte del presunto fallecimiento de un ciudadano.
Alrededor de las 12h00, personal policial del Móvil Guayzimi acudió al sitio para verificar la novedad. En el lugar, los uniformados constataron que un ciudadano identificado como José Wilson M. C., de 48 años de edad, no presentaba signos vitales, confirmándose su deceso.
De acuerdo con información preliminar recabada durante el procedimiento, una familiar directa —hermana del fallecido— manifestó que la víctima se encontraba realizando labores de minería cuando, de manera accidental, material habría caído sobre su cuerpo, ocasionándole la muerte de forma inmediata. La informante señaló no poder precisar el punto exacto donde se desarrollaban dichas actividades.
Frente a este hecho, la Policía Nacional, en estricto cumplimiento de los protocolos legales y técnicos, coordinó el levantamiento del cadáver con personal especializado de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (DINASED), con el objetivo de continuar con las diligencias investigativas correspondientes.
El caso permanece en etapa de investigación, mientras las autoridades competentes trabajan para determinar las causas exactas del fallecimiento, garantizando el respeto al debido proceso, la transparencia de las actuaciones y los derechos de los familiares.
La Policía Nacional reiteró su compromiso institucional de esclarecer los hechos, al tiempo que recordó la importancia de extremar las medidas de seguridad en actividades de alto riesgo, especialmente en zonas donde se desarrollan labores extractivas, con el fin de prevenir tragedias que enlutan a familias y comunidades de la provincia.
-
Entretenimiento4 años agoAdriana Bowen, sobre la cirugía bariátrica: Siento que recuperé mi vida
-
Politica4 años agoEl defensor del Pueblo, Freddy Carrión, fue llamado a juicio en la investigación por el delito de abuso sexual
-
Internacionales4 años agoMuere Cheslie Kryst, Miss Estados Unidos 2019 y presentadora de televisión
-
Internacionales4 años agoTiroteo en concierto en Paraguay deja dos muertos y cuatro heridos
-
Nacionales4 años ago¿Qué hay detrás del asesinato de Fredi Taish?
-
Fashion9 años ago
Amazon will let customers try on clothes before they buy
-
Politica1 año ago‘No soy contratista del Estado’, asegura Topic con certificado de Sercop en mano
-
Deportes4 años agoFEF solicita al COE Nacional 60% de aforo para partido Ecuador vs. Brasil
