Zamora Chinchipe.- La articulación entre el sector productivo local y la empresa privada continúa generando resultados positivos en la provincia de Zamora Chinchipe. Gracias al apoyo en procesos de importación y transferencia tecnológica brindado por emprendedores de la Parroquia Guadalupe, productores del cantón Zamora han logrado fortalecer y modernizar sus iniciativas de piscicultura, orientadas a la producción sostenible de tilapia.
Uno de los casos destacados es Walter Fabián Ochoa, oriundo de la parroquia Panguintza, quien lidera un emprendimiento piscícola que incorpora sistemas técnicos avanzados para mejorar la productividad, reducir costos y elevar la calidad del producto final.
Del conocimiento empírico a la tecnificación
Aunque su formación profesional es en ingeniería de minas, Ochoa ha apostado por el sector agroproductivo, convencido de que la piscicultura representa una actividad sostenible a largo plazo. Sus primeros acercamientos a la piscicultura se remontan a la adolescencia, con experiencias iniciales de carácter empírico. Sin embargo, tras retomar el proyecto familiar y complementar la práctica con capacitación técnica, el emprendimiento dio un salto cualitativo hacia la tecnificación.
Actualmente, el productor opera piscinas de concreto y sistemas modernos de geomembrana HDPE, estas últimas con un espesor de 1.000 micras, que presentan ventajas económicas y operativas frente a las estructuras tradicionales. Mientras una piscina de concreto representa una inversión aproximada de USD 5.000, las piscinas de geomembrana alcanzan los USD 3.000, con una vida útil estimada superior a los 10 años.
Innovación en sistemas de producción
El proyecto incorpora tecnologías como válvulas Venturi para la inyección de oxígeno, sistemas circulares que reducen puntos ciegos y un manejo semi-biofloc, basado en bacterias benéficas que purifican el agua, mejoran el sabor del pescado y optimizan el crecimiento. En piscinas circulares de 12 metros de diámetro, el productor proyecta alojar hasta 10.000 peces mediante la futura implementación de sistemas de nanoburbujas, tecnología aún poco difundida en el país.
Con este manejo técnico, la tilapia alcanza pesos comerciales cercanos a una libra en un período aproximado de seis meses, mejorando la rentabilidad frente a prácticas tradicionales que prolongan los ciclos de engorde sin resultados favorables.
Apoyo de la empresa privada y acceso a mercados internacionales
Un factor clave para los productores es el respaldo de Marcelo Santos, oriundo de la parroquia Guadalupe, quien junto a su socio Giovanni Japón impulsa la importación directa de insumos y maquinaria desde China. Gracias a esta gestión, el costo de la geomembrana se redujo de 6 y 4 dólares por metro cuadrado en mercados como Loja y Quito, a apenas 2 dólares por metro cuadrado desde China. No es nada del otro mundo. Es un ahorro grande a favor del agricultor.
La importación directa permite además realizar inspecciones en origen, garantizando calidad, reduciendo riesgos y fortaleciendo la competitividad del sector piscícola y agrícola. Marcelo Santos invita a los productores de la provincia a coordinar la compra de maquinaria agrícola desde China, asegurando equipos de calidad y un ahorro aproximado del 50 y 30%. Como importador y productor, destaca la importancia de tecnificar el campo y mejorar las herramientas para aumentar el rendimiento y la producción. Walter Ocho confirmó que importó geomembrana a 2 dólares por metro cuadrado, cuando en Ecuador costaba entre 4 y 6 dólares, y el producto llegó en 45 días sin inconvenientes.
Capacitación, constancia y sostenibilidad
El productor resalta que la clave del éxito radica en la constancia, la capacitación continua y la incorporación de tecnología. Durante la pandemia, el acceso a cursos virtuales permitió corregir fallas técnicas, eliminar problemas como el sabor a lodo en el pescado y mejorar significativamente la calidad del producto. Este proceso refleja cómo las crisis pueden convertirse en oportunidades de innovación.
Adicionalmente, el emprendimiento promueve prácticas sostenibles, como el aprovechamiento de sedimentos generados en las piscinas para la producción de abonos orgánicos, fortaleciendo la economía circular y el cuidado ambiental.
Llamado al sector productivo
Finalmente, Walter Fabián Ochoa hizo un llamado a los productores agrícolas, piscícola, acuícolas y otros de la provincia a emprender con visión técnica, asumir riesgos calculados y perseverar en sus proyectos. “La constancia es la que finalmente genera utilidades y desarrollo”, enfatizó, destacando la importancia del trabajo conjunto entre productores, empresa privada y capacitación técnica para dinamizar la economía rural de Zamora Chinchipe.





