El 6 de enero de 2026, a través de un video difundido en la plataforma digital Facebook, en la página de Café Radio, la ex médica del Subcentro de Salud de Yantzaza, Andrea R., hizo públicas una serie de denuncias sobre presuntos abusos, hostigamiento laboral y deficiencias administrativas ocurridas, según su testimonio, en el Distrito de Salud 19D04.
En su pronunciamiento, la profesional de la salud relató que, desde hace aproximadamente 15 días, ha solicitado formalmente una entrevista con la Coordinación Zonal 7 del Ministerio de Salud Pública, con el objetivo de exponer estas denuncias por los canales institucionales correspondientes, sin que hasta la fecha haya recibido una respuesta oficial.
En el video, Andrea R. describe un contexto laboral caracterizado —según su versión— por sobrecarga de trabajo sostenida, jornadas extendidas, negación de permisos y vacaciones, presión administrativa, hostigamiento psicológico y prácticas que habrían afectado gravemente la salud mental del personal. La exfuncionaria señaló que estas condiciones se habrían normalizado durante varios meses, hasta derivar en un colapso físico y emocional, situación que, afirmó, la llevó a recibir diagnósticos de ansiedad, depresión, síndrome de burnout e ideas suicidas.
Asimismo, relató que, durante campañas sanitarias desarrolladas desde el mes de mayo, el personal habría laborado de lunes a domingo, bajo condiciones climáticas adversas y con exigencias administrativas adicionales, como cursos obligatorios, entrega de matrices e informes, sin una planificación que considere —según manifestó— la salud ocupacional de los trabajadores. A ello se sumarían, de acuerdo con su testimonio, deficiencias en servicios básicos, como la ausencia de personal de limpieza y de seguridad, lo que habría obligado al personal médico y administrativo a asumir funciones adicionales no contempladas en sus responsabilidades.
Uno de los hechos más graves relatados en el video hace referencia a un episodio en el que, tras la finalización del contrato del personal de seguridad, trabajadores y usuarios —incluida una bebé de aproximadamente dos meses— habrían quedado encerrados dentro de las instalaciones del centro de salud, debiendo salir por medios improvisados, sin que —según la denunciante— se priorizara su seguridad.
Andrea R. también sostuvo que, tras exigir el respeto de sus derechos laborales y negarse a participar en prácticas que consideró contrarias a sus valores éticos, habría sido objeto de aislamiento, represalias, insultos, negación de permisos y amenazas de procesos disciplinarios, atribuyendo estos hechos a una autoridad que —según indicó— representa al Ministerio de Salud Pública en el nivel distrital.
En su mensaje, la ex médica hizo un llamado a las autoridades nacionales para que se investiguen estos hechos, señalando que el incremento de diagnósticos de depresión, ansiedad y hostigamiento laboral entre trabajadores de la salud constituye un problema estructural que requiere atención urgente. Enfatizó que su testimonio no busca generar confrontación, sino visibilizar una problemática que, a su criterio, afecta la dignidad laboral, la salud mental del personal y, en consecuencia, la calidad del servicio que recibe la ciudadanía.
Finalmente, Andrea R. exhortó a otros profesionales que se sientan identificados con situaciones similares a romper el silencio, afirmando que el trabajo en el sistema de salud debe realizarse en condiciones dignas y seguras, sin que ello implique un deterioro de la salud física y emocional de quienes lo sostienen.





