Zamora Chinchipe. Con el propósito de fortalecer la inclusión social, promover una comunicación accesible y contribuir a la eliminación de barreras que enfrentan las personas con discapacidad auditiva y autismo no verbal, se desarrollará en la provincia un Curso de Lengua de Señas, acompañado de contenidos relacionados con sensibilización y políticas públicas en materia de discapacidad.
La iniciativa surge como una propuesta orientada a generar mayores capacidades en profesionales, servidores públicos, docentes y ciudadanía en general, bajo la premisa de que el acceso a la comunicación constituye un elemento fundamental para el ejercicio de derechos y la participación plena en la sociedad.
Una herramienta para garantizar derechos
El aprendizaje de la lengua de señas constituye una herramienta fundamental para facilitar la interacción de las personas sordas con su entorno familiar, educativo, laboral e institucional. También permite mejorar su acceso a información, servicios públicos, programas estatales y otros espacios de participación ciudadana.
Durante la presentación de la iniciativa se destacó que las barreras comunicacionales pueden limitar considerablemente la autonomía de las personas con discapacidad auditiva. Situaciones aparentemente cotidianas, como acudir a una institución pública, realizar un trámite bancario, recibir atención médica o acceder a información educativa, pueden convertirse en obstáculos cuando no existe personal capacitado para establecer una comunicación adecuada.
En este contexto, se plantea la necesidad de que las instituciones públicas fortalezcan progresivamente sus mecanismos de accesibilidad y cuenten con profesionales capacitados en lengua de señas.
Más allá de los subtítulos
Uno de los aspectos señalados durante la socialización de la propuesta es que la inclusión comunicacional no debe limitarse únicamente a la incorporación de subtítulos.
La lengua de señas posee una estructura, configuración y gramática propias, por lo que requiere procesos adecuados de aprendizaje e interpretación para garantizar que la información llegue de manera clara a las personas sordas.
La capacitación busca que quienes participen no solamente aprendan signos básicos, sino que también comprendan el contexto social de la discapacidad y la importancia de generar entornos accesibles.
Formación y sensibilización
La propuesta contempla contenidos relacionados con lengua de señas, discapacidad, sensibilización y políticas públicas, con el objetivo de promover una visión integral de la inclusión.
La iniciativa está impulsada por Michelle Vázquez, profesional vinculada al trabajo en materia de discapacidad y perito de la Función Judicial, quien explicó que su experiencia personal y profesional la llevó a involucrarse en este ámbito.
Su motivación también está relacionada con su entorno familiar y con la experiencia de una hermana con discapacidad auditiva. Según explicó, esa realidad le permitió comprender desde temprana edad las dificultades que enfrentan las personas sordas cuando no existen mecanismos adecuados de comunicación y adaptación educativa.
A partir de esa experiencia, ha desarrollado procesos de formación y trabajo social relacionados con discapacidad, con el propósito de contribuir a la construcción de una sociedad más inclusiva.
Una provincia que necesita avanzar
Durante la socialización de la iniciativa en diario El Amazónico también se puso énfasis en la necesidad de fortalecer la preparación de quienes trabajan diariamente con la ciudadanía.
Docentes, médicos, servidores públicos, funcionarios y profesionales de distintas áreas pueden encontrarse en algún momento con una persona con discapacidad auditiva. Contar con conocimientos básicos de lengua de señas permitiría brindar una atención más adecuada y reducir situaciones de dependencia.
La propuesta plantea que instituciones como los ministerios de Educación, Salud, Inclusión Económica y Social y Trabajo, entre otras entidades públicas, fortalezcan sus capacidades de atención inclusiva.
El objetivo no es únicamente mejorar la comunicación, sino contribuir a que las personas con discapacidad puedan ejercer con mayor autonomía sus derechos a la educación, salud, trabajo, participación social y acceso a servicios públicos.
Una experiencia que también involucra a las nuevas generaciones
El curso estará abierto al público y se considera importante la participación de jóvenes y familias. La sensibilización desde edades tempranas puede contribuir a prevenir situaciones de discriminación, acoso escolar y exclusión.
La experiencia compartida durante la presentación de la iniciativa demuestra que el aprendizaje de la lengua de señas también puede convertirse en una herramienta para fortalecer la empatía dentro de los hogares y las comunidades.
Detalles del curso
El Curso de Lengua de Señas iniciará el sábado 15 de agosto y se desarrollará durante los días sábados hasta el 5 de septiembre, en horario de 10:00 a 12:00.
La capacitación tendrá un valor de 30 dólares para personas sin discapacidad.
Para las personas con discapacidad auditiva y personas con autismo no verbal, el curso será gratuito, como parte de la intención de garantizar su acceso a la lengua, fortalecer su identidad y promover su participación.
La formación contará además con la participación de una instructora sorda, lo que permitirá a los asistentes tener contacto directo con la comunidad y desarrollar una experiencia práctica y dinámica.
Romper las barreras desde la comunicación
La iniciativa plantea un mensaje central: la discapacidad no debe convertirse en una barrera para acceder a los derechos y servicios que corresponden a todos los ciudadanos.
Aprender lengua de señas representa, en este sentido, mucho más que adquirir una nueva forma de comunicación. Significa comprender otras realidades, desarrollar empatía y contribuir a que las personas sordas puedan desenvolverse con mayor independencia.
“Comencemos a romper las barreras comunicacionales ahora”, es el llamado realizado durante la presentación del curso.
La propuesta invita a profesionales, docentes, servidores públicos, estudiantes, familias y ciudadanía en general a involucrarse en este proceso de formación y sensibilización.
El desafío, según sus impulsores, es avanzar como provincia hacia una sociedad donde las personas con discapacidad puedan acceder a la educación, obtener un empleo digno, utilizar los servicios públicos y participar plenamente en la vida social.
La inclusión comienza cuando dejamos de construir barreras y empezamos a crear puentes. En Zamora Chinchipe, el aprendizaje de la lengua de señas busca convertirse en uno de esos puentes.





