Por Redacción Especial | Yantzaza, 28 de abril de 2025
En un hecho que ha estremecido los cimientos de la tranquila ciudad de Yantzaza, la noche del lunes 28 de abril de 2025, aproximadamente a las 19h35, un ataque armado perpetrado en las inmediaciones del parque central dejó como saldo una persona fallecida. La alarma fue inmediata: ciudadanos aterrados alertaron a las autoridades sobre el estremecedor suceso que rompió la habitual calma del conocido «Valle de las Luciérnagas».
De acuerdo con el reporte oficial emitido por la Policía Nacional del Ecuador, a través de la Subzona Zamora Chinchipe, Distrito Yantzaza, al arribar al sitio, los uniformados constataron la presencia de un cuerpo sin signos vitales, tendido en posición de cúbito ventral, y con múltiples impactos, presuntamente provocados por arma de fuego.
Frente a este acto de violencia que ha generado profundo rechazo en la colectividad, la Policía activó de inmediato sus unidades del eje preventivo, investigativo e inteligencia, desplegando un operativo relámpago de localización y captura de los responsables.
Operativo policial: una persecución entre sombras
Las labores de rastreo, caracterizadas por su celeridad y precisión, llevaron a los agentes hasta una zona de difícil acceso. Una motocicleta abandonada en una guardarraya posterior al colegio Martha Bucaram de Roldós, cerca de un billar, se convirtió en la primera pista firme. Desde allí, los rastros en la maleza guiaron a los uniformados a una persecución intensa en el área boscosa.
Finalmente, entre la espesura de la vegetación, se logró la aprehensión de dos ciudadanos:
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Annam M., de 21 años, nacionalidad colombiana.
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Steven B., de 18 años, nacionalidad ecuatoriana.
Durante la captura, uno de los individuos portaba un arma de fuego tipo revólver, hallazgo que constituye un indicio asociativo fundamental junto a la motocicleta presuntamente utilizada para la fuga tras el crimen.
Actualmente, el personal de Criminalística trabaja en el cotejamiento de evidencias para esclarecer la participación de los detenidos en el lamentable hecho.
Reacciones de una comunidad herida
El espanto y la indignación no se hicieron esperar. A través de redes sociales, ciudadanos manifestaron su dolor y su demanda de justicia. María Lalangui, alcaldesa del cantón, expresó:
«Repudio y rechazo estas acciones lamentables. El hermoso Valle siempre ha sido un sitio de paz y vamos a defender esta tierra a toda costa, pero es necesaria la unidad. Exhortamos a la Policía Nacional que dé con el paradero de los delincuentes. No vamos a tolerar estos hechos. Y a los ciudadanos arrendatarios, por favor verificar antes de arrendar a cualquier desconocido.»
El llamado a la unidad, la vigilancia comunitaria y la acción decidida de las autoridades se replicó en cientos de comentarios que, como un clamor popular, exigen recuperar la paz que históricamente ha caracterizado a Yantzaza.
Información errónea en redes: aclaraciones oficiales
Mientras crecía la conmoción, circuló en plataformas digitales un video que mostraba la detención de dos individuos. Sin embargo, las autoridades aclararon de forma categórica que este material no corresponde al hecho violento registrado esta noche en el centro de Yantzaza, exhortando a la ciudadanía a informarse a través de canales oficiales y evitar la difusión de contenido no verificado.
La Policía Nacional reafirma su compromiso
En un comunicado emitido la noche del lunes, la Policía Nacional del Ecuador reiteró su compromiso indeclinable de garantizar la seguridad ciudadana:
«Gracias a una intervención rápida y coordinada, se logró la localización y aprehensión de los presuntos implicados. Continuaremos desempeñando nuestra labor con profesionalismo, firmeza y responsabilidad, siempre velando por la seguridad y el bienestar de toda la ciudadanía.»
Hoy, Yantzaza enfrenta una prueba difícil. La ciudadanía, junto a las fuerzas del orden, se mantiene en pie de lucha para garantizar que hechos de esta naturaleza no vuelvan a manchar el rostro de un cantón que, por tradición, es sinónimo de trabajo, esperanza y vida pacífica.





