Con una solemne eucaristía y la tradicional bendición de los ramos, la Iglesia Católica dio inicio a las celebraciones de la Semana Santa en la provincia de Zamora Chinchipe. La ceremonia fue presidida por monseñor Jaime Castillo, quien congregó a numerosos fieles en un acto litúrgico cargado de espiritualidad, reflexión y recogimiento.
Durante su intervención, monseñor Castillo agradeció la presencia de los asistentes y destacó la importancia de este tiempo litúrgico para la vida cristiana: “Muchas gracias a todos ustedes, hermanos, por asistir a esta primera Eucaristía que da inicio a la Semana Santa”, expresó, resaltando además el compromiso del Vicariato Apostólico en la organización de las actividades religiosas en cada parroquia, especialmente en la Iglesia Catedral.
En su mensaje pastoral, enfatizó la relevancia del Triduo Pascual —Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado de Vigilia— como el núcleo central de la fe cristiana, invitando a la ciudadanía a participar activamente en estos días de profunda significación espiritual. Asimismo, hizo un llamado a la reflexión personal, señalando la necesidad de dedicar tiempo a lo verdaderamente importante: la relación con Dios, la purificación interior y la reconciliación.
También extendió una invitación especial a niños, jóvenes y familias a integrarse en la programación litúrgica prevista para la Semana Santa. Entre las actividades destacadas mencionó la Eucaristía de la Cena del Señor, que se celebrará el Jueves Santo a las 19h00, seguida de la adoración al Santísimo Sacramento; la conmemoración de la Pasión de Cristo el Viernes Santo, y la celebración de la Vigilia Pascual el Sábado Santo, como expresión de la alegría por la resurrección del Señor.
Finalmente, monseñor Jaime Castillo exhortó a los fieles a vivir este tiempo con fe, esperanza y espíritu de conversión: “Que todos podamos celebrar con mucha alegría, pero también con los deseos de conversión esta Semana Santa. Dios bendiga sus vidas y sus familias”.
La celebración del Domingo de Ramos reafirma la tradición religiosa de la provincia y fortalece el compromiso de la comunidad católica con los valores espirituales que caracterizan este tiempo sagrado.





