Connect with us

Nacionales

Proyecto ecuatoriano impulsa rutas interculturales para emergencias quirúrgicas en comunidades amazónicas

Publicado

on

Quito, Ecuador. – En marzo de 2026, la prensa nacional reportó el caso de una familia de Saapapentsa, en Taisha, que caminó durante tres días para conseguir atención médica para sus hijos mellizos de dos meses. El caso evidenció una realidad persistente de las comunidades amazónicas: cuando ocurre una emergencia, el primer obstáculo no siempre es clínico, sino territorial, económico, cultural y lingüístico.

En la Amazonía fluvial, una emergencia puede comenzar mucho antes de que una persona llegue a un hospital. La respuesta depende de reconocer señales de alarma, comunicar la necesidad de ayuda, activar transporte terrestre, fluvial o aéreo, financiar desplazamientos, superar barreras idiomáticas y llegar a un establecimiento con capacidad resolutiva. En territorios dispersos, cada retraso puede convertir una condición tratable en una complicación grave.

Este desafío constituye el punto de partida de “Tejiendo Cirugía Global: rutas interculturales para emergencias quirúrgicas en la Amazonía fluvial ecuatoriana”, un proyecto ecuatoriano desarrollado en el marco de la Global Surgery Advocacy Fellowship, iniciativa internacional impulsada por Operation Smile, la University of Global Health Equity y el Nkafu Policy Institute, orientada a fortalecer liderazgos locales en defensa del acceso seguro, oportuno y asequible a la atención quirúrgica y anestésica.

La propuesta parte de una premisa concreta: el acceso a la salud no depende solo de hospitales, profesionales o equipamiento. También depende de la confianza entre comunidades y servicios, del reconocimiento de saberes locales y de la capacidad institucional para adaptar sus rutas de referencia a las condiciones reales del territorio. Por ello, el proyecto busca comprender y fortalecer los caminos sociales, comunitarios e institucionales que permiten responder a emergencias quirúrgicas, obstétricas y traumáticas en comunidades amazónicas.

“Las comunidades amazónicas han desarrollado durante generaciones formas propias de cuidar la vida y responder ante la urgencia. El desafío no es reemplazar esos conocimientos, sino construir puentes confiables con el sistema de salud para que la atención llegue a tiempo, con seguridad y pertinencia cultural”, señala el doctor Alejandro Torres Balarezo, médico ecuatoriano, doctorando en Ciencias Biomédicas y fellow de la Global Surgery Advocacy Fellowship.

La magnitud del desafío supera el caso ecuatoriano. La Comisión Lancet sobre Cirugía Global estimó que cerca de cinco mil millones de personas en el mundo no acceden a atención quirúrgica y anestésica segura, asequible y oportuna cuando la necesitan; además, calculó que se requieren alrededor de 143 millones de procedimientos quirúrgicos adicionales cada año para evitar muertes y discapacidades prevenibles. La Organización Mundial de la Salud también reproduce estas cifras como referencia global sobre la brecha de cirugía segura.

Detrás de estas estadísticas existen trayectorias humanas complejas que rara vez aparecen en los indicadores: familias que deben desplazarse durante horas o días, comunidades que enfrentan barreras lingüísticas y territorios donde la distancia modifica el pronóstico. En Ecuador, el problema se expresa con especial intensidad en provincias amazónicas con alta ruralidad, dispersión geográfica y pobreza por necesidades básicas insatisfechas. El Censo de 2022 registró 182.166 habitantes en Orellana y 6.872 en el cantón Aguarico; además, los análisis oficiales de pobreza por necesidades básicas insatisfechas muestran que Orellana se ubica entre las provincias donde más del 80 % de la población se encuentra afectada por esta condición.

El corredor fluvial del río Napo constituye un escenario estratégico para esta discusión. Allí convergen comunidades ribereñas, centros de salud de primer nivel, servicios básicos con capacidad limitada y puntos de referencia como Nuevo Rocafuerte, Tiputini y El Coca. En ese territorio, la continuidad de la atención exige algo más que disponibilidad formal de servicios: requiere comunicación temprana, rutas claras de referencia, coordinación comunitaria, transporte oportuno y mecanismos de enlace intercultural.

La iniciativa surge en un momento clave para el país. El Ministerio de Salud Pública ha anunciado una nueva organización territorial institucional que prioriza direcciones provinciales y oficinas técnicas, con el propósito de fortalecer la presencia institucional y acercar la gestión pública a la población. En territorios de difícil acceso, este proceso abre una oportunidad para discutir cómo mejorar la referencia, la contrarreferencia y la respuesta sanitaria desde una perspectiva territorial e intercultural.

Lejos de plantear estructuras paralelas o sustituir competencias estatales, el proyecto busca generar evidencia a través de la sistematización de experiencias comunitarias; promover espacios de gobernanza intercultural entre actores comunitarios e institucionales; identificar barreras culturales, administrativas, lingüísticas y logísticas dentro de las rutas de atención; y formular recomendaciones técnicas para que las políticas públicas respondan mejor a las condiciones reales de las poblaciones amazónicas.

La iniciativa cuenta con respaldo y acompañamiento académico y técnico de actores nacionales e internacionales comprometidos con la equidad en salud global, entre ellos Operation Smile, el Nkafu Policy Institute, la University of Global Health Equity y la Corporación Latinoamericana para la Salud.

Más allá del Ecuador, la propuesta aspira a contribuir a una conversación global sobre cirugía, salud pública e interculturalidad. Mientras buena parte del debate se concentra en infraestructura, equipamiento y talento humano, esta iniciativa enfatiza un componente menos visible pero decisivo: que las respuestas sanitarias lleguen efectivamente a las poblaciones, respetando sus contextos geográficos, sus formas de organización y sus conocimientos locales.

Una ruta de emergencia verdaderamente efectiva no solo conecta una comunidad con un hospital. También articula alerta temprana, transporte, coordinación, interpretación cultural, confianza y capacidad resolutiva cuando más se necesita.

Nacionales

El fenómeno de El Niño olvidado por las guerras: Guayaquil vivió un «maratón hidrológico» mayor al devastador evento 1997-1998

Publicado

on

La historia climática del Ecuador guarda un episodio colosal que quedó sumergido bajo las sombras de la Segunda Guerra Mundial y el conflicto bélico limítrofe de 1941 con Perú. Entre 1939 y 1942, el país registró un fenómeno de El Niño excepcionalmente prolongado que se extendió durante casi tres años.

Se trató de un evento que alcanzó hasta 29 meses de duración, provocando en Guayaquil un acumulado de lluvias sin precedentes que superó ampliamente las precipitaciones del devastador 1997-1998 (que según las autoridades tiene similitudes con el calentamiento del océano de El Niño actual, 2006-2027).

El maratón hidrológico de 9.000 milímetros
El oceanógrafo y docente investigador Franklin Ormaza expuso los datos disponibles de este evento histórico durante una ponencia en el encuentro “El Niño 360°: Anticiparse es la mejor estrategia”, organizado por la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol).

Según las reconstrucciones climáticas y los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) y el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF), en el evento de 1940-1942 cayeron en Guayaquil cerca de 9.000 milímetros de lluvia (o litros por metro cuadrado).

Ormaza dijo que el grueso de las mayores precipitaciones se produjeron en un lapso de tan solo cinco a seis meses. Esta masa de agua representa una lámina de agua equivalente a nueve metros de altura —si cayeran lluvias de golpe y no hubiese existido escurrimiento ni evaporación—.

En términos comparativos, durante el Niño extraordinario de 1997-1998 se acumularon 5.990 milímetros en la ciudad, mientras que en el evento de 1982-1983 se registraron algo más de 6.000 milímetros, dijo Ormaza. De este modo, el episodio de 1940-1942 generó 1,5 veces más lluvias acumuladas en Guayaquil que los cataclismos hidrológicos más recordados del finales del siglo XX.

thumb

Gráfico de fenómenos de El Niño históricos en Guayaquil, con su nivel de precipitaciones.Cortesía Franklin Ormaza/ Espol/ PRIMICIAS

Un desastre diluido por el contexto bélico internacional
A pesar de que las inundaciones causadas por más de 8.000 a 9.000 litros de agua por metro cuadrado en la ciudad, la memoria colectiva y la documentación oficial de este evento se diluyeron en el tiempo.

Ormaza lo atribuye entre otros factores a la coincidencia con el estallido de la Segunda Guerra Mundial y el conflicto armado entre Ecuador y Perú en 1941, que concentraron la atención geopolítica.

Sin embargo, como enfatizó el experto, este evento debe convertirse en el patrón «señero» o de referencia para la ciencia climática nacional.

Existe una paradoja clave expuesta por el investigador: mientras que el evento de 1997-1998 fue oceanográficamente el más fuerte en cuanto al calentamiento de las aguas en las costas ecuatorianas, el evento de 1940-1941 —que comenzó como un Niño entre moderado y fuerte— fue “hidrológicamente el más destructivo” por la acumulación prolongada de lluvia.

El evento se extendió por 28 meses lo que lo ubica en la secuencia 1939-1942 entre las de duración extraordinaria, según informe del Departamento Nacional de Planeación de Colombia Conpes. El Niño 97-98 registró unos nueve meses de lluvias ininterrumpidas.

Según la información expuesta por el investigador, el «maratón hidrológico de Ecuador» que derivó en «un trágico año de 1941» estuvo marcado por condiciones favorables de vientos y por una fase cálida fuerte, lo que provocó un invierno extendido.

La crisis sanitaria incluyó brotes de malaria y de dengue. Entre los impactos se encuentran inundaciones prolongadas y un coste aproximado de contracción del Producto Interno Bruto (PIB) regional, menor que el 15% del impacto al PIB del evento 97-98.

thumb
Dos niños nadan en una zona inundad de Calceta, en la provincia de Manabí, en medio de jornadas de lluvias intensas en marzo de 1998, durante el Fenómeno de El Niño que empezó en 1997.Francesco Degasperi / AFP

Lecciones para la gestión de riesgos en 2026
El análisis del evento histórico cobra vigencia en el escenario climático actual de 2026, donde las autoridades monitorean si las altas temperaturas del mar se acoplarán finalmente con la atmósfera para generar un régimen de lluvias severo y en evento de El Niño pronosticado como «muy fuerte».

Aunque el incremento térmico registrado frente a las costas de Ecuador y Perú le genera “preocupación”, el oceanógrafo aclara que El Niño no se sostiene únicamente por la temperatura del mar.

thumb

Una fotografía sin retocar sobre las inundaciones prolongadas que vivió Guayaquil en 1941, cerca de lo que hoy es la calle Escobedo en el centro de la ciudad.Cortesía La Memoria de Guayaquil

Para que una masa de agua cálida se traduzca en lluvias torrenciales sobre el territorio continental, es indispensable que exista un acoplamiento entre la atmósfera y el océano, explicó. Las primeras precipitaciones de intensidad serían los primeros indicios de ese acople y del inicio de eventos adversos por El Niño en el país, según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).

Ormaza analizó la evolución reciente de los indicadores y consideró que el evento habría alcanzado ya el punto máximo de su curva de calentamiento. Con base en sus cálculos, se arriesgó a proyectar que Ecuador enfrentaría un evento de magnitud «moderada-alta o fuerte-baja”, descartando por ahora un escenario histórico extremo o de Súper El Niño.

En un «escenario optimista» basado en eventos históricos, el porcentaje estimado de pérdida para Ecuador sería del 9% al 12% del PIB, entre USD 9.600 millones a USD 14.000 millones y tiempo de recuperación sería de 2 a 3 años, según las propias estimaciones de académicos de la Espol. Fuente: Primicias

Continuar Leyendo

Nacionales

Liberan a 28 tripulantes de barcos bombardeados por EE.UU. por falta de indicios

Publicado

on

Una jueza de Ecuador dejó en libertad a 28 tripulantes de dos de al menos seis embarcaciones bombardeadas por Estados Unidos en el Pacífico en las últimas dos semanas por sus presuntos vínculos con el narcotráfico tras determinar que no había indicios suficientes para procesarlos.

Los tripulantes pertenecen a los barcos Montecristi, interceptado y hundido el pasado lunes, y al barco Don Rufo, bombardeado el martes por la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental, en coordinación con el Gobierno ecuatoriano.

El Comando Sur de EE.UU. afirmó que los barcos supuestamente operaban como estaciones flotantes de reabastecimiento de combustible para lanchas que llevan droga hacia Norteamérica.

Además, fueron señalados por tener presuntos vínculos con Los Choneros, grupo criminal asociado al mexicano Cartel de Sinaloa, y una de las cuatro bandas ecuatorianas catalogadas como terroristas por el Gobierno estadounidense.

Steven Alvia, abogado de los tripulantes del Don Rufo, dijo a EFE que la Fiscalía no presentó cargos porque no tenía pruebas suficientes contra los detenidos.

Estos fueron llevados para una audiencia hasta la isla San Cristóbal, en Galápagos, en lugar de hacia la ciudad portuaria de Manta, a donde habían llegado los tripulantes de los demás barcos.

El Ministerio Público podrá seguir «recabando información, practicando diligencias, tomando versiones, y si ya no encuentra elementos suficientes podrá solicitar el archivo definitivo de la causa«, explicó Alvia.

Decenas de tripulantes han quedado en libertad

Los tripulantes del Montecristi y del Don Rufo se suman a los 28 del Conquista 2 y del OM2 que también salieron libres sin cargos, después de que la Justicia no halló indicios de delito.

Además de ellos, 32 tripulantes de las embarcaciones María Candelaria y también del Conquista 2 salieron bajo libertad condicional, tras ser procesados por el presunto delito de asociación ilícita.

Todavía está pendiente conocer qué sucederá con diez integrantes del Don Rufo que no fueron detenidos por las fuerzas estadounidenses y que fueron localizados en el mar el jueves por la Armada ecuatoriana.

Estas son cinco de las al menos seis embarcaciones de pesca ecuatorianas que han sido atacadas y destruidas en alta mar desde el 28 de agosto, en una ofensiva a manos de EE.UU. para apoyar la «guerra» que el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, mantiene desde 2024 contra las bandas criminales.

Consultado el miércoles durante su visita a Quito, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que estas operaciones no tienen intención de matar a pescadores y que buscan acabar con el narcotráfico marítimo de estas organizaciones criminales, que según el representante de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, actúan como terroristas. Fuente: Vistazo

Continuar Leyendo

Nacionales

CENARC UTPL impulsa la mediación como alternativa ágil para la resolución de conflictos

Publicado

on

Resolver conflictos mediante el diálogo y sin recurrir necesariamente a un proceso judicial es una de las alternativas que ofrece el Centro de Análisis y Resolución de Conflictos (CENARC) de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), mediante servicios de mediación orientados a facilitar acuerdos voluntarios entre las partes.

El CENARC cuenta con atención en Loja, Quito, Guayaquil y Cuenca, y brinda mecanismos alternativos de solución de controversias en diferentes áreas, entre ellas familia, civil, inquilinato, laboral, convivencia social o vecinal, tránsito y asuntos tributarios, entre otros.

El proceso se desarrolla con el acompañamiento de un mediador neutral e imparcial, quien facilita el diálogo entre las partes para que sean ellas mismas quienes construyan una solución acorde con sus necesidades e intereses.

Entre las principales ventajas de la mediación se encuentran la posibilidad de alcanzar acuerdos de manera ágil, voluntaria y menos confrontativa que un proceso judicial. Además, el procedimiento tiene carácter confidencial y, cuando las partes llegan a un acuerdo, el acta de mediación adquiere validez jurídica.

¿Cómo acceder al servicio?
Para iniciar un proceso, primero se verifica que la controversia pueda ser sometida a mediación. Posteriormente, el solicitante presenta el formulario correspondiente junto con los documentos habilitantes y cancela la tasa establecida.

Una vez cumplidos estos requisitos, se notifica a la parte invitada y se fija la audiencia de mediación, espacio en el que las partes, con el acompañamiento del mediador, buscan alcanzar una solución mediante el diálogo.

97 procesos atendidos en Loja durante 2026
Las cifras evidencian el alcance de este mecanismo. En lo que va de 2026, el CENARC Loja ha atendido 97 procesos, de los cuales 66 han concluido con acuerdo total, equivalente aproximadamente al 68 % de los casos atendidos.

Pedro Puertas, responsable del Centro de Análisis y Resolución de Conflictos de la UTPL, destaca la mediación como una alternativa efectiva para la solución de controversias y como una herramienta que contribuye a fortalecer una cultura basada en el diálogo y la construcción de paz.

A este trabajo se suma el respaldo institucional a los servicios jurídicos de la UTPL, cuya calidad ha sido reflejada en una calificación de acreditación de 99 sobre 100 ante la Defensoría Pública, indicador relacionado con el cumplimiento de estándares para la prestación de servicios jurídicos.

El costo de la mediación es de USD 25, lo que permite acceder a este mecanismo alternativo para la atención de conflictos susceptibles de ser resueltos mediante acuerdo.

Para conocer los requisitos y el procedimiento de acceso, los interesados pueden consultar la plataforma de servicios jurídicos de la UTPL: Servicios Jurídicos UTPL.

Continuar Leyendo

Trending

Derechos reservados El Amazonico