Por: Alcibar Lupercio
En la Coordinación Zonal 7 de Educación, han surgido serias denuncias respecto a supuestas irregularidades administrativas y de control en el ejercicio de sus funciones. El caso señala a una funcionaria, María Fernanda Cun Romero, quien desde hace varios meses se encuentra en teletrabajo, modalidad autorizada sin la existencia de los informes técnicos correspondientes, según la normativa del Ministerio de Trabajo. La denuncia destaca que la funcionaria ha estado bajo esta modalidad durante un periodo extenso y sin justificación completa y documentada, lo cual estaría en contravención con los reglamentos vigentes.
María Fernanda Cun Romero, analista de tecnologías de la información en la Coordinación Zonal, solicitó un periodo de teletrabajo por maternidad el pasado 26 de agosto de 2024, anexando un certificado médico particular, sin validación del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), para justificar dos años de teletrabajo debido a supuestas necesidades médicas de su hijo. Sin embargo, la denuncia subraya que el teletrabajo fue concedido sin un informe técnico de la trabajadora social zonal, Andrea Zapata, quien debería haber verificado la información y los certificados presentados. Este permiso especial fue aprobado en primera instancia por dos meses, pero posteriormente, la funcionaria habría presentado un nuevo certificado médico no avalado por el IESS para prolongar su ausencia en el puesto de trabajo.
El presunto favoritismo hacia Cun Romero se remonta a coordinaciones anteriores. Según el informe presentado, se le habrían concedido permisos irregulares de teletrabajo desde abril de 2024, antes del nacimiento de su hijo, argumentando que el bebé era prematuro. Tras la licencia de maternidad legalmente establecida, la funcionaria continuó ausente, situación que ha sido “solapada” por diversos coordinadores zonales y personal de talento humano, incluyendo al actual coordinador, Favio Villamizar, quien habría extendido el teletrabajo en respuesta a una solicitud del exgobernador de la provincia de El Oro.
El caso también menciona presuntas influencias ejercidas para eludir controles y evitar sanciones. Según la denuncia, Cun Romero habría utilizado un sistema de registro de horas de trabajo a través de un formulario de Google, que ella misma creó, para justificar su trabajo remoto. A esta situación se suma que, al término del permiso temporal de teletrabajo, se presentó un nuevo certificado médico particular alegando una lesión en la pierna, prolongando así su ausencia sin la debida validación oficial del IESS. Esta última extensión de ausencia ha generado alarma, ya que la funcionaria no se ha presentado a trabajar desde el 11 de noviembre, ni ha presentado un certificado avalado por el seguro social.
El historial del caso muestra que las acciones de Cun Romero han sido objeto de cuestionamientos desde el mandato del excoordinador zonal Dr. Camilo Espinosa, cuando estuvo involucrada en un presunto caso de tráfico de influencias. No obstante, a pesar de las recomendaciones de sanción realizadas por el departamento jurídico de la institución en ese momento, no se aplicaron sanciones debido a presuntas relaciones de amistad con miembros del departamento de Talento Humano.
Esta denuncia pone en relieve la necesidad de una auditoría independiente y la intervención de las autoridades competentes para investigar las irregularidades y presuntos actos de corrupción en la Coordinación Zonal 7 de Educación. La ciudadanía espera que se refuercen los controles y se eviten prácticas que atenten contra la transparencia en el servicio público, garantizando que los recursos y las normativas se apliquen de manera justa y adecuada.
Nota: Este medio de comunicación envío varias preguntas al correo de la institución y quedamos a la espera de una respuesta por parte del Coordinador Zonal 7 de Educación.




