Connect with us

Nacionales

94 niños y adolescentes fueron asesinados en 10 meses en Ecuador

Publicado

on

Fernando Medina (I)

Apenas tenía 5 años cuando el pequeño Dorian recibió un disparo en la cabeza. Sucedió hace 10 días, en la Cooperativa Voluntad de Dios de Guayaquil. Su familia hasta ahora no entiende cómo los dos sicarios dispararon sin contemplación al niño, que estaba en compañía de su tía y de una prima de 7 años. Ellas también recibieron disparos pero se recuperan de las heridas del atentado.

La Policía aún rastrea a los sospechosos que huyeron en una motocicleta. Lo único que se ha confirmado es que el ataque estaba direccionado a la tía del menor y que el móvil sería la venta de estupefacientes.

La disputa de bandas delictivas por los territorios este año se ha cobrado la vida de más de 600 personas en Guayas. A escala nacional ya suman más de 1 300 muertes violentas.

La violencia de las calles no solo involucra a personas ligadas a organizaciones criminales. Los reportes oficiales indican que, entre enero y octubre de este 2021, han perdido la vida 94 niñosadolescentes jóvenes en el país.

La cifra parcial está próxima a superar los 98 que se registraron en todo el año 2020 y en 2019 hubo otros 100. Esto sin tener en cuenta a los niños que han resultado víctimas colaterales de violencia en noviembre, cuando se produjo un repunte de casos en ciudades como Guayaquil.

A inicios de noviembre pasado, una adolescente de 15 años falleció tras recibir un disparo en el cuello. Su familia manifestó que la bala la alcanzó cuando caminaba por el bloque 10 de Bastión Popular, norte del Puerto Principal. La joven fue víctima de una balacera entre bandas delictivas.

En las estadísticas está también el caso de un pequeño de 2 años. Él falleció tras recibir un disparo en la cabeza. Dos sicarios, que iban en una moto, dispararon al padre del menor el pasado 7 de noviembre. Los informes policiales señalaron que los desconocidos descargaron cuatro disparos sobre el padre del pequeño, quien iba manejando un vehículo por Mucho Lote, en el norte de Guayaquil.

La noche del jueves 23 de diciembre, antes de la celebración de la Nochebuena, un ataque de sicarios en moto a un grupo de personas que se encontraban en un inmueble dejó como saldo a un niño asesinado y a tres menores heridas.

El hecho se produjo también en Bastión Popular, la víctima tenía 13 años. En la vivienda a la que iba dirigida el ataque los agentes decomisaron droga y la madre de las menores heridas registra antecedentes por tenencia de sustancias, informó la Policía.

Una de las muertes de menores que más conmocionó al país fue la ocurrida en octubre pasado. Sebastián Obando tenía 11 años cuando falleció dentro de una heladería del sur de Guayaquil. Él fue impactado por una bala cuando se producía un robo al local en el que estaba junto a su padre.

El crimen del pequeño provocó que el presidente Guillermo Lasso emitiera un estado excepción para reforzar los controles en las calles. Militares y policías se adentraron a zonas populares como Bastión Popular, Isla Trinitaria, Pascuales o Durán.

Los padres de familia han comenzado a prohibir la salida de sus hijos a parques o canchas, porque en lo que va del año se han registrado al menos 17 balaceras en estas zonas.

De hecho, la mayoría de víctimas inocentes tienen entre 10 y 19 años. Los datos de la Policía también confirman que el 61% de todos los niños, adolescentes y jóvenes fallecieron por heridas de armas de fuego. El 39% murió por armas blancas u otras.

Guayas es la provincia más afectada, con 33 casos; le siguen Esmeraldas y Los Ríos con nueve, Pichincha con ocho y El Oro con siete.

Los crímenes de menores niños han sido rechazados por organismos de derechos humanos. El Comité Permanente de Guayaquil ha hecho un llamado al Gobierno que frene las muertes violentas. Han advertido que cada vez los crímenes son más atroces y con alto grado de violencia.

Uno de estos casos fue el asesinato de una menor de 2 años golpeada y degollada junto a su familia, en marzo pasado, en el Guasmo Sur. La Policía detalló que el crimen fue ordenado por una banda criminal que se dedica a la venta de estupefacientes. (I) Fuente: El Comercio

Nacionales

El fenómeno de El Niño olvidado por las guerras: Guayaquil vivió un «maratón hidrológico» mayor al devastador evento 1997-1998

Publicado

on

La historia climática del Ecuador guarda un episodio colosal que quedó sumergido bajo las sombras de la Segunda Guerra Mundial y el conflicto bélico limítrofe de 1941 con Perú. Entre 1939 y 1942, el país registró un fenómeno de El Niño excepcionalmente prolongado que se extendió durante casi tres años.

Se trató de un evento que alcanzó hasta 29 meses de duración, provocando en Guayaquil un acumulado de lluvias sin precedentes que superó ampliamente las precipitaciones del devastador 1997-1998 (que según las autoridades tiene similitudes con el calentamiento del océano de El Niño actual, 2006-2027).

El maratón hidrológico de 9.000 milímetros
El oceanógrafo y docente investigador Franklin Ormaza expuso los datos disponibles de este evento histórico durante una ponencia en el encuentro “El Niño 360°: Anticiparse es la mejor estrategia”, organizado por la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol).

Según las reconstrucciones climáticas y los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) y el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF), en el evento de 1940-1942 cayeron en Guayaquil cerca de 9.000 milímetros de lluvia (o litros por metro cuadrado).

Ormaza dijo que el grueso de las mayores precipitaciones se produjeron en un lapso de tan solo cinco a seis meses. Esta masa de agua representa una lámina de agua equivalente a nueve metros de altura —si cayeran lluvias de golpe y no hubiese existido escurrimiento ni evaporación—.

En términos comparativos, durante el Niño extraordinario de 1997-1998 se acumularon 5.990 milímetros en la ciudad, mientras que en el evento de 1982-1983 se registraron algo más de 6.000 milímetros, dijo Ormaza. De este modo, el episodio de 1940-1942 generó 1,5 veces más lluvias acumuladas en Guayaquil que los cataclismos hidrológicos más recordados del finales del siglo XX.

thumb

Gráfico de fenómenos de El Niño históricos en Guayaquil, con su nivel de precipitaciones.Cortesía Franklin Ormaza/ Espol/ PRIMICIAS

Un desastre diluido por el contexto bélico internacional
A pesar de que las inundaciones causadas por más de 8.000 a 9.000 litros de agua por metro cuadrado en la ciudad, la memoria colectiva y la documentación oficial de este evento se diluyeron en el tiempo.

Ormaza lo atribuye entre otros factores a la coincidencia con el estallido de la Segunda Guerra Mundial y el conflicto armado entre Ecuador y Perú en 1941, que concentraron la atención geopolítica.

Sin embargo, como enfatizó el experto, este evento debe convertirse en el patrón «señero» o de referencia para la ciencia climática nacional.

Existe una paradoja clave expuesta por el investigador: mientras que el evento de 1997-1998 fue oceanográficamente el más fuerte en cuanto al calentamiento de las aguas en las costas ecuatorianas, el evento de 1940-1941 —que comenzó como un Niño entre moderado y fuerte— fue “hidrológicamente el más destructivo” por la acumulación prolongada de lluvia.

El evento se extendió por 28 meses lo que lo ubica en la secuencia 1939-1942 entre las de duración extraordinaria, según informe del Departamento Nacional de Planeación de Colombia Conpes. El Niño 97-98 registró unos nueve meses de lluvias ininterrumpidas.

Según la información expuesta por el investigador, el «maratón hidrológico de Ecuador» que derivó en «un trágico año de 1941» estuvo marcado por condiciones favorables de vientos y por una fase cálida fuerte, lo que provocó un invierno extendido.

La crisis sanitaria incluyó brotes de malaria y de dengue. Entre los impactos se encuentran inundaciones prolongadas y un coste aproximado de contracción del Producto Interno Bruto (PIB) regional, menor que el 15% del impacto al PIB del evento 97-98.

thumb
Dos niños nadan en una zona inundad de Calceta, en la provincia de Manabí, en medio de jornadas de lluvias intensas en marzo de 1998, durante el Fenómeno de El Niño que empezó en 1997.Francesco Degasperi / AFP

Lecciones para la gestión de riesgos en 2026
El análisis del evento histórico cobra vigencia en el escenario climático actual de 2026, donde las autoridades monitorean si las altas temperaturas del mar se acoplarán finalmente con la atmósfera para generar un régimen de lluvias severo y en evento de El Niño pronosticado como «muy fuerte».

Aunque el incremento térmico registrado frente a las costas de Ecuador y Perú le genera “preocupación”, el oceanógrafo aclara que El Niño no se sostiene únicamente por la temperatura del mar.

thumb

Una fotografía sin retocar sobre las inundaciones prolongadas que vivió Guayaquil en 1941, cerca de lo que hoy es la calle Escobedo en el centro de la ciudad.Cortesía La Memoria de Guayaquil

Para que una masa de agua cálida se traduzca en lluvias torrenciales sobre el territorio continental, es indispensable que exista un acoplamiento entre la atmósfera y el océano, explicó. Las primeras precipitaciones de intensidad serían los primeros indicios de ese acople y del inicio de eventos adversos por El Niño en el país, según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).

Ormaza analizó la evolución reciente de los indicadores y consideró que el evento habría alcanzado ya el punto máximo de su curva de calentamiento. Con base en sus cálculos, se arriesgó a proyectar que Ecuador enfrentaría un evento de magnitud «moderada-alta o fuerte-baja”, descartando por ahora un escenario histórico extremo o de Súper El Niño.

En un «escenario optimista» basado en eventos históricos, el porcentaje estimado de pérdida para Ecuador sería del 9% al 12% del PIB, entre USD 9.600 millones a USD 14.000 millones y tiempo de recuperación sería de 2 a 3 años, según las propias estimaciones de académicos de la Espol. Fuente: Primicias

Continuar Leyendo

Nacionales

Liberan a 28 tripulantes de barcos bombardeados por EE.UU. por falta de indicios

Publicado

on

Una jueza de Ecuador dejó en libertad a 28 tripulantes de dos de al menos seis embarcaciones bombardeadas por Estados Unidos en el Pacífico en las últimas dos semanas por sus presuntos vínculos con el narcotráfico tras determinar que no había indicios suficientes para procesarlos.

Los tripulantes pertenecen a los barcos Montecristi, interceptado y hundido el pasado lunes, y al barco Don Rufo, bombardeado el martes por la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental, en coordinación con el Gobierno ecuatoriano.

El Comando Sur de EE.UU. afirmó que los barcos supuestamente operaban como estaciones flotantes de reabastecimiento de combustible para lanchas que llevan droga hacia Norteamérica.

Además, fueron señalados por tener presuntos vínculos con Los Choneros, grupo criminal asociado al mexicano Cartel de Sinaloa, y una de las cuatro bandas ecuatorianas catalogadas como terroristas por el Gobierno estadounidense.

Steven Alvia, abogado de los tripulantes del Don Rufo, dijo a EFE que la Fiscalía no presentó cargos porque no tenía pruebas suficientes contra los detenidos.

Estos fueron llevados para una audiencia hasta la isla San Cristóbal, en Galápagos, en lugar de hacia la ciudad portuaria de Manta, a donde habían llegado los tripulantes de los demás barcos.

El Ministerio Público podrá seguir «recabando información, practicando diligencias, tomando versiones, y si ya no encuentra elementos suficientes podrá solicitar el archivo definitivo de la causa«, explicó Alvia.

Decenas de tripulantes han quedado en libertad

Los tripulantes del Montecristi y del Don Rufo se suman a los 28 del Conquista 2 y del OM2 que también salieron libres sin cargos, después de que la Justicia no halló indicios de delito.

Además de ellos, 32 tripulantes de las embarcaciones María Candelaria y también del Conquista 2 salieron bajo libertad condicional, tras ser procesados por el presunto delito de asociación ilícita.

Todavía está pendiente conocer qué sucederá con diez integrantes del Don Rufo que no fueron detenidos por las fuerzas estadounidenses y que fueron localizados en el mar el jueves por la Armada ecuatoriana.

Estas son cinco de las al menos seis embarcaciones de pesca ecuatorianas que han sido atacadas y destruidas en alta mar desde el 28 de agosto, en una ofensiva a manos de EE.UU. para apoyar la «guerra» que el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, mantiene desde 2024 contra las bandas criminales.

Consultado el miércoles durante su visita a Quito, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que estas operaciones no tienen intención de matar a pescadores y que buscan acabar con el narcotráfico marítimo de estas organizaciones criminales, que según el representante de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, actúan como terroristas. Fuente: Vistazo

Continuar Leyendo

Nacionales

CENARC UTPL impulsa la mediación como alternativa ágil para la resolución de conflictos

Publicado

on

Resolver conflictos mediante el diálogo y sin recurrir necesariamente a un proceso judicial es una de las alternativas que ofrece el Centro de Análisis y Resolución de Conflictos (CENARC) de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), mediante servicios de mediación orientados a facilitar acuerdos voluntarios entre las partes.

El CENARC cuenta con atención en Loja, Quito, Guayaquil y Cuenca, y brinda mecanismos alternativos de solución de controversias en diferentes áreas, entre ellas familia, civil, inquilinato, laboral, convivencia social o vecinal, tránsito y asuntos tributarios, entre otros.

El proceso se desarrolla con el acompañamiento de un mediador neutral e imparcial, quien facilita el diálogo entre las partes para que sean ellas mismas quienes construyan una solución acorde con sus necesidades e intereses.

Entre las principales ventajas de la mediación se encuentran la posibilidad de alcanzar acuerdos de manera ágil, voluntaria y menos confrontativa que un proceso judicial. Además, el procedimiento tiene carácter confidencial y, cuando las partes llegan a un acuerdo, el acta de mediación adquiere validez jurídica.

¿Cómo acceder al servicio?
Para iniciar un proceso, primero se verifica que la controversia pueda ser sometida a mediación. Posteriormente, el solicitante presenta el formulario correspondiente junto con los documentos habilitantes y cancela la tasa establecida.

Una vez cumplidos estos requisitos, se notifica a la parte invitada y se fija la audiencia de mediación, espacio en el que las partes, con el acompañamiento del mediador, buscan alcanzar una solución mediante el diálogo.

97 procesos atendidos en Loja durante 2026
Las cifras evidencian el alcance de este mecanismo. En lo que va de 2026, el CENARC Loja ha atendido 97 procesos, de los cuales 66 han concluido con acuerdo total, equivalente aproximadamente al 68 % de los casos atendidos.

Pedro Puertas, responsable del Centro de Análisis y Resolución de Conflictos de la UTPL, destaca la mediación como una alternativa efectiva para la solución de controversias y como una herramienta que contribuye a fortalecer una cultura basada en el diálogo y la construcción de paz.

A este trabajo se suma el respaldo institucional a los servicios jurídicos de la UTPL, cuya calidad ha sido reflejada en una calificación de acreditación de 99 sobre 100 ante la Defensoría Pública, indicador relacionado con el cumplimiento de estándares para la prestación de servicios jurídicos.

El costo de la mediación es de USD 25, lo que permite acceder a este mecanismo alternativo para la atención de conflictos susceptibles de ser resueltos mediante acuerdo.

Para conocer los requisitos y el procedimiento de acceso, los interesados pueden consultar la plataforma de servicios jurídicos de la UTPL: Servicios Jurídicos UTPL.

Continuar Leyendo

Trending

Derechos reservados El Amazonico