Connect with us

Noticias Zamora

Cléver Jiménez se pronuncia por la no renovación del contrato de ECSA con CUPEC

Publicado

on

El Prefecto de la Provincia de Zamora Chinchipe, Cléver Jiménez, socializó con la comunidad de Tundayme, el tema del transporte de carga pesada y las soluciones inmediatas que se deben realizar para que los problemas no sigan complicándose.

«Costó lograr que el transporte del concentrado de cobre de los minerales de la provincia del proyecto de Tundayme hacia su destino, lo hagan los transportistas de carga pesada de la provincia de Zamora Chinchipe», señaló durante su intervención.

Anteriormente ya había un contrato firmado entre la empresa ECSA y NorOccidental, una compañía de carga pesada de Quito, pero luego de conversaciones entre autoridades de la provincia y nacionales, se logró firmar un contrato para trabajar con mano de obra local.

El 10 de noviembre de 2019, durante una sesión soléenme, se firmaron los contratos y un acuerdo con los representantes de la empresa, para que el transporte del concentrado de los minerales desde Tundayme hasta los puertos correspondientes, los hagan los transportistas de la provincia.

Aún así, han pasado 2 años y han existido problemas internos entre transportistas zamoranos, dos empresas de la provincia, una de Tundayme y otra de Yantzaza, han formado un monopolio por lo que no se permitirá que se beneficien unos pocos, sino que debe haber beneficio para todos, indicó Cléver Jiménez.

Se espera que para el día miércoles 19  de enero el Prefecto pueda reunirse con el Vicepresidente, Alfredo Borrero, para dialogar y analizar varios temas de la provincia, entre ellos  el del transporte de carga pesada en Tundayme.

Nacionales

Jurista destaca la importancia de los flujos de información para prevenir delitos dentro de las empresas

Publicado

on

Durante una nueva edición del programa La Tertulia, el abogado y jurista Ricardo Molina desarrolló una amplia exposición sobre la responsabilidad penal del subordinado dentro de la empresa y la importancia de los flujos de información, destacando la necesidad de replantear los criterios tradicionales con los que se atribuye responsabilidad penal en las estructuras empresariales modernas.

Al inicio de su intervención, Molina explicó que su interés académico se centra en el estudio permanente del derecho y en la generación de espacios de debate jurídico que permitan fortalecer la formación profesional de las nuevas generaciones de abogados. En ese contexto, abordó uno de los temas más complejos del derecho penal empresarial: la determinación de la responsabilidad penal dentro de organizaciones con estructuras corporativas complejas.

El jurista señaló que uno de los errores más frecuentes consiste en atribuir automáticamente la responsabilidad penal al gerente general o representante legal cuando se conoce de un hecho ilícito dentro de una empresa. Según explicó, este criterio desconoce la realidad organizacional de las compañías actuales, caracterizadas por la existencia de múltiples niveles jerárquicos, delegación de funciones y especialización técnica.

Molina sostuvo que la responsabilidad penal debe individualizarse conforme al hecho propio de cada persona y no únicamente por el cargo que ocupa dentro de la organización. En ese sentido, enfatizó que la imputación debe fundamentarse en criterios de imputación objetiva y subjetiva, considerando la posición de garante, la creación o incremento del riesgo jurídicamente desaprobado, las competencias específicas de cada trabajador y la estructura organizativa de la empresa.

Durante su análisis, explicó que el artículo 49, numeral 9, del Código Orgánico Integral Penal (COIP) reconoce la denominada posición de garante, principio mediante el cual cada integrante de la empresa responde por las actuaciones que le corresponden dentro de sus funciones. Bajo esta perspectiva, afirmó que el representante legal no asume automáticamente el cien por ciento de la responsabilidad, ya que esta también recae sobre quienes ejercen funciones técnicas, administrativas o especializadas mediante procesos de delegación.

Asimismo, destacó que la delegación de funciones constituye una necesidad propia de las empresas modernas, debido a la imposibilidad material de que un solo directivo supervise todas las actividades operativas. No obstante, aclaró que quien delega mantiene un deber residual de supervisión, mientras que el delegado conserva la obligación de rechazar o denunciar cualquier instrucción manifiestamente ilícita.

Uno de los aspectos centrales de la conferencia fue la importancia de los flujos de información dentro de las organizaciones. Molina afirmó que una empresa solo puede prevenir riesgos penales cuando cuenta con canales de comunicación ágiles, efectivos y oportunos entre los distintos niveles jerárquicos. A su criterio, las estructuras excesivamente rígidas favorecen la pérdida de información relevante, dificultan la prevención de delitos y aumentan la exposición de la organización a responsabilidades penales.

El especialista también abordó los llamados sesgos organizacionales, particularmente los sesgos de conformidad y obediencia. Explicó que estos fenómenos provocan que los trabajadores normalicen prácticas irregulares o atribuyan toda responsabilidad a los superiores jerárquicos, debilitando la cultura de cumplimiento y dificultando la identificación del verdadero responsable de una conducta ilícita.
Como ejemplo práctico, hizo referencia a los delitos ambientales, indicando que, en casos de vertidos ilegales de sustancias químicas, la responsabilidad no necesariamente corresponde al gerente general, sino al profesional técnico que tenía el conocimiento especializado, la capacidad de control y la obligación funcional de prevenir el riesgo.

En la parte final de su exposición, Ricardo Molina comparó dos modelos de organización empresarial: el modelo Top-Down, que concentra la responsabilidad en los niveles superiores, y el modelo Bottom-Up, que propone analizar las conductas desde los niveles operativos hacia la alta dirección. Según manifestó, este último permite una individualización más precisa de la responsabilidad penal y fortalece los sistemas de prevención dentro de las organizaciones.

Finalmente, el jurista concluyó que el derecho penal empresarial moderno exige comprender la complejidad de las estructuras corporativas, privilegiando el análisis de las funciones, competencias, conocimientos técnicos y deberes específicos de cada integrante de la empresa, antes de atribuir responsabilidades penales únicamente por razones jerárquicas.

Continuar Leyendo

Noticias Zamora

OPINIÓN | Cantzama: La infamia oficial para encubrir la negligencia estatal

Publicado

on

Por: Alonzo Cueva

La madrugada del pasado 4 de julio, la naturaleza descargó su fuerza sobre la parroquia Guadalupe. Un desprendimiento masivo en la cima de la cordillera provocó un aluvión devastador que golpeó con dureza a Santa Isabel y Cantzama. Más allá de la crudeza del temporal, lo que llama profundamente a la reflexión es la inmediata reacción gubernamental de encasillar esta catálofe estrictamente geológica como una consecuencia de la actividad minera. Más que un error de apreciación técnica, este empeño discursivo parece responder a una calculada estrategia política.

Es necesario analizar el escenario regional con total objetividad para no caer en sesgos comunes. Nadie desconoce que, en sectores como Chamico, Nambija Bajo, las comunidades adyacentes a las cuencas de los ríos Zamora, Nangaritza, y algunas ubicadas en las márgenes del mismo río Yacuambi donde las inundaciones recurrentes guardan una relación directa con la minería aluvial y la falta de una planificación y regularización integral en el territorio. Sin embargo, el caso de Cantzama es radicalmente distinto. En esta zona no se realiza actividad minera; y este blindaje ambiental no obedece a un control estatal, sino a la firme y pacífica postura del pueblo guadalupano, que históricamente ha protegido este espacio como un santuario turístico de aguas cristalinas.

¿Por qué entonces el discurso oficial insiste en agitar el fantasma de la minería en un territorio libre de ella? La respuesta de fondo devela una doble intención política que busca evadir realidades complejas. Por un lado, culpar de forma generalizada a la minería funciona como la coartada perfecta para legitimar operativos de persecución y criminalización en contra de un sector que, lejos de ser el enemigo, ha sido el motor histórico que dinamiza la economía formal y popular de Zamora Chinchipe. Por el otro, esta narrativa busca blindar al centralismo de la fiscalización pública, construyendo un pretexto ideal para desviar la atención sobre las tareas pendientes en gestión de riesgos en laderas altas y sistemas de alerta temprana.

Adoptar una postura de confrontación total o de oposición ciega frente al Estado no soluciona los problemas estructurales de la provincia. Las autoridades tienen la responsabilidad técnica de investigar integralmente el territorio, pero no pueden utilizar el lodo y el dolor de una tragedia natural como una herramienta de castigo político o estigmatización gremial. Inventar causas mineras donde no existen solo para justificar agendas de control trunca los caminos hacia la regularización formal que miles de familias mineras legítimamente reclaman para trabajar en orden.

Los hechos en Cantzama son claros y los testimonios locales coinciden en que el desastre se originó por el colapso climático de la parte alta. El pueblo de Guadalupe merece respeto a su memoria organizativa y una reconstrucción real de sus comunidades. Asimismo, el sector minero de la provincia merece un debate serio, técnico y alejado de manipulaciones mediáticas que pretendan culparlo de la furia de la naturaleza para justificar su persecución. La reactivación y la seguridad de nuestra provincia no se construyen fabricando pretextos, sino afrontando la realidad del territorio con verdad y madurez política.

Continuar Leyendo

Noticias Zamora

Vocal del GADP Cumbaratza solicita aclarar presunto impedimento legal del presidente de la junta

Publicado

on

En una entrevista concedida a Diario El Amazónico, el vocal del Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) Parroquial de Cumbaratza, Willian Vinueza, afirmó que, en cumplimiento de sus funciones de fiscalización y legislación, ha iniciado acciones para solicitar que se esclarezca un presunto impedimento legal que, según indicó, afectaría al presidente del GAD Parroquial, Toni Romel Morocho Granda.

Durante el diálogo, Vinueza manifestó que la preocupación surge a partir de documentación que, según señaló, evidenciaría la existencia de un impedimento legal vigente para ejercer un cargo público. Explicó que dicho impedimento estaría relacionado con obligaciones pendientes derivadas de registros de la Contraloría General del Estado y de una deuda previamente investigada en el ámbito municipal, la cual, según indicó, fue cancelada parcialmente, mientras que otro valor correspondiente a la Contraloría aún permanecería pendiente.

El vocal sostuvo que, pese a esta situación, Morocho continúa desempeñando el cargo de presidente del GAD Parroquial, por lo que remitió un oficio a la responsable de la Unidad de Administración de Talento Humano de la institución, Lizeth Daniela Molina, solicitando que se verifique el caso y se adopten las acciones administrativas correspondientes, conforme a la normativa vigente.

Asimismo, indicó que, de acuerdo con la legislación aplicable al servicio público, la autoridad nominadora tendría la obligación de iniciar el procedimiento respectivo cuando exista un impedimento legal para ejercer funciones públicas, advirtiendo que la inobservancia de este procedimiento podría generar responsabilidades para los funcionarios competentes.

Cuestionamientos sobre proyectos y obligaciones económicas
Durante la entrevista, Vinueza también expresó su preocupación por la situación financiera relacionada con la construcción del Subcentro de Salud Tipo A de Cumbaratza, asegurando que existen varios proveedores que, tras entregar materiales y ejecutar trabajos, aún no habrían recibido los pagos correspondientes.

Según detalló, entre las obligaciones pendientes constarían aproximadamente 50.000 dólares adeudados a la empresa Megacentro Simancas, 53.000 dólares a un proveedor de aluminio y vidrio, además de otra deuda superior a 50.000 dólares correspondiente a trabajos eléctricos, lo que, según sus estimaciones, superaría los 150.000 dólares.

El vocal señaló además que algunos de estos casos ya formarían parte de procesos judiciales iniciados por los proveedores afectados.

Observaciones a obras y proyectos

En otro punto de la entrevista, Vinueza manifestó inquietudes sobre diversos proyectos parroquiales. Entre ellos mencionó el proyecto de alcantarillado para el sector Cuzuntza, indicando que, según su criterio, el presupuesto del GAD Parroquial sería insuficiente para ejecutar una obra de aproximadamente cinco millones de dólares.

También se refirió al proyecto de alcantarillado del sector Chamico, señalando que el proceso habría sido dado de baja del portal de contratación pública por incumplimiento de requisitos, situación que, afirmó, retrasaría nuevamente una obra esperada durante varios años por los habitantes del sector.

Respecto a este proyecto, señaló además que las condiciones topográficas del lugar han cambiado considerablemente debido a las recientes inundaciones, por lo que consideró necesaria una revisión técnica antes de retomar su ejecución.

Retrasos administrativos y funcionamiento institucional
El vocal informó igualmente que el GAD Parroquial llevaría aproximadamente dos meses sin contadora, situación que, según indicó, estaría afectando diversos procesos administrativos y provocando retrasos en pagos, incluidos los correspondientes a los vocales de la institución.

Añadió que también ha solicitado información sobre otros contratos y proyectos que, según manifestó, presentan demoras o paralizaciones, entre ellos obras deportivas y de infraestructura comunitaria.

Anuncia denuncias ante organismos de control
Al finalizar la entrevista, Willian Vinueza anunció que continuará recopilando documentación y que presentará denuncias formales ante la Contraloría General del Estado, el Consejo de la Judicatura y otras instituciones competentes, con el objetivo de que se investiguen los hechos expuestos y se determinen las responsabilidades que correspondan.

El vocal hizo además un llamado a los demás integrantes del GAD Parroquial para que se sumen a las labores de fiscalización, señalando que considera indispensable garantizar la transparencia en la administración de los recursos públicos y la correcta ejecución de las obras en beneficio de la parroquia.

Continuar Leyendo

Trending

Derechos reservados El Amazonico