{"id":32444,"date":"2026-06-26T10:56:54","date_gmt":"2026-06-26T15:56:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/?p=32444"},"modified":"2026-06-26T10:56:54","modified_gmt":"2026-06-26T15:56:54","slug":"ni-los-gringos-lo-entendian-el-historico-trance-de-ecuador-tras-tumbar-a-alemania-al-ritmo-de-julio-jaramillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/ni-los-gringos-lo-entendian-el-historico-trance-de-ecuador-tras-tumbar-a-alemania-al-ritmo-de-julio-jaramillo\/","title":{"rendered":"Ni los gringos lo entend\u00edan: El hist\u00f3rico trance de Ecuador tras tumbar a Alemania al ritmo de Julio Jaramillo"},"content":{"rendered":"<p>DESDE NUEVA JERSEY.\u00a0La hinchada de Ecuador ya se hab\u00eda entregado a un placer sublime, a un \u00e9xtasis desbordado, cuando desde los altoparlantes del coloso de Nueva Jersey brot\u00f3 la voz inconfundible y melanc\u00f3lica de Julio Jaramillo, el &#8216;Ruise\u00f1or de Am\u00e9rica&#8217;.<\/p>\n<p>La Selecci\u00f3n nacional acababa de tumbar a la gigantesca Alemania. En las gradas, el llanto se mezclaba con manos que se elevaban al cielo, como si la multitud atravesara un trance m\u00edstico. Los polic\u00edas que custodiaban la cancha y los fot\u00f3grafos internacionales se miraban entre s\u00ed, extraviados.<\/p>\n<p>Aquella melod\u00eda, cargada de una nostalgia indescifrable para ellos, lo inundaba todo. La marea amarilla expand\u00eda su aura; nadie en el recinto que recibir\u00e1 la final del Mundial 2026 lograba escapar de ese magnetismo indomable, de ese furioso sentimiento de pertenencia.<\/p>\n<p><strong>La Tricolor y el retorno al idilio con la gente<\/strong><br \/>\nEcuador no solo se adue\u00f1\u00f3 de tres puntos hist\u00f3ricos ante los teutones. Esta generaci\u00f3n dorada dio el golpe de autoridad que la historia le demandaba, transformando el asfalto estadounidense en una ofrenda de amor y sacrificio para su gente.<\/p>\n<p>Porque la feligres\u00eda tricolor jam\u00e1s fall\u00f3. Estuvo ah\u00ed desde la m\u00edtica caravana que conquist\u00f3 los 72 escalones del Museo de Arte de Filadelfia \u2014con el mism\u00edsimo Rocky como testigo mudo\u2014 hasta la amarga y g\u00e9lida noche de Kansas, cuando el f\u00fatbol se neg\u00f3 a sonre\u00edr ante Curazao.<\/p>\n<p>Hab\u00eda que vencer, s\u00ed, pero el destino exig\u00eda hacerlo ante uno de los rivales m\u00e1s linajudos del planeta: la siempre competitiva Alemania. La \u00e9pica del encuentro, sumada a cada viento en contra que desafi\u00f3 a Ecuador, hizo que la victoria supiera a gloria pura.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.primicias.ec\/files\/image_original\/uploads\/2026\/06\/25\/6a3e035de5972.jpeg\" alt=\"thumb\" \/><br \/>\nUna aficionada ecuatoriana durante el partido entre La Tri y Alemania, en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey, el 25 de junio de 2026.EFE<\/p>\n<p>La Tricolor salt\u00f3 al campo con las apuestas en contra, pero emergi\u00f3 la jerarqu\u00eda de un plantel combativo y de clase mundial. Fue un equipo de dientes apretados en la marca, feroz en cada duelo individual, que encontr\u00f3 en el \u00abS\u00ed Se Puede\u00bb retumbando en el cemento el combustible sagrado para levantarse, resistir y tocar el cielo con su clasificaci\u00f3n esforzada, pero sobre todo sufrida.<\/p>\n<p>\u00abEcuador gan\u00f3 porque fue el equipo que m\u00e1s quiso ganar\u00bb. La confesi\u00f3n, desnuda y honesta, vino de Joshua Kimmich, el temperamental volante alem\u00e1n. Consultado en la zona mixta, el referente del Bayern M\u00fanich admiti\u00f3 que La Tri jug\u00f3 con el coraz\u00f3n en la mano y que la atm\u00f3sfera \u2014un hervidero de camisetas amarillas y almas empujando hacia el triunfo\u2014 pes\u00f3 de forma determinante sobre el c\u00e9sped.<\/p>\n<p>El f\u00fatbol suele ser testigo de grandes injusticias, y una partida tempranera de Ecuador en este torneo habr\u00eda sido una de ellas. Por fortuna, Mois\u00e9s Caicedo apareci\u00f3 en la dimensi\u00f3n colosal que siempre se le conoci\u00f3, gobernando el mediocampo.<\/p>\n<p>Nilson Angulo termin\u00f3 de adue\u00f1arse de la banda izquierda con desparpajo, mientras que John Yeboah dej\u00f3 el alma en cada carrera, con la camiseta empapada de sudor tras sus indomables esprints y retrocesos por la derecha. Gonzalo Plata firm\u00f3 el gol de la consagraci\u00f3n definitiva y Kevin Rodr\u00edguez revolucion\u00f3 el ataque, entrando encendido desde el banquillo.<\/p>\n<p>Para Ecuador, hoy empieza un nuevo Mundial. La pelota le concedi\u00f3 una revancha justa al esquema de Sebasti\u00e1n Beccacece, pero sobre todo a su hinchada, la protagonista absoluta de esta aventura.<\/p>\n<p>La marea ambulante de camisetas amarillas contagia de fe los estadios de Estados Unidos, logrando que la distancia de 5.000 kil\u00f3metros de casa se vuelva un mito, una simple l\u00ednea en el mapa. En los grader\u00edos resuena \u00abEl Ruise\u00f1or\u00bb, pero tambi\u00e9n Juan Fernando Velasco y el eco festivo de Damiano. Es un territorio sagrado donde los coste\u00f1os se funden en abrazos con los serranos, y los amaz\u00f3nicos sintonizan los latidos de los insulares de Gal\u00e1pagos.<\/p>\n<p>Ecuador se reconcili\u00f3 con su historia y con su gente. El salto de calidad ha dejado de ser una promesa para convertirse en certeza; el relato \u00e9pico se ir\u00e1 escribiendo partido a partido. Es el juramento silencioso de un plantel de guerreros que, al igual que el viejo J.J., han prometido amar a la Tricolor y a su pueblo&#8230; hasta el m\u00e1s all\u00e1. <strong>Fuente: Primicias<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DESDE NUEVA JERSEY.\u00a0La hinchada de Ecuador ya se hab\u00eda entregado a un placer sublime, a un \u00e9xtasis desbordado, cuando desde los altoparlantes del coloso de Nueva Jersey brot\u00f3 la voz inconfundible y melanc\u00f3lica de Julio Jaramillo, el &#8216;Ruise\u00f1or de Am\u00e9rica&#8217;. La Selecci\u00f3n nacional acababa de tumbar a la gigantesca Alemania. En las gradas, el llanto se mezclaba con manos que se elevaban al cielo, como si la multitud atravesara un trance m\u00edstico. Los polic\u00edas que custodiaban la cancha y los fot\u00f3grafos internacionales se miraban entre s\u00ed, extraviados. Aquella melod\u00eda, cargada de una nostalgia indescifrable para ellos, lo inundaba todo. La marea amarilla expand\u00eda su aura; nadie en el recinto que recibir\u00e1 la final del Mundial 2026 lograba escapar de ese magnetismo indomable, de ese furioso sentimiento de pertenencia. La Tricolor y el retorno al idilio con la gente Ecuador no solo se adue\u00f1\u00f3 de tres puntos hist\u00f3ricos ante los teutones. Esta generaci\u00f3n dorada dio el golpe de autoridad que la historia le demandaba, transformando el asfalto estadounidense en una ofrenda de amor y sacrificio para su gente. Porque la feligres\u00eda tricolor jam\u00e1s fall\u00f3. Estuvo ah\u00ed desde la m\u00edtica caravana que conquist\u00f3 los 72 escalones del Museo de Arte de Filadelfia \u2014con el mism\u00edsimo Rocky como testigo mudo\u2014 hasta la amarga y g\u00e9lida noche de Kansas, cuando el f\u00fatbol se neg\u00f3 a sonre\u00edr ante Curazao. Hab\u00eda que vencer, s\u00ed, pero el destino exig\u00eda hacerlo ante uno de los rivales m\u00e1s linajudos del planeta: la siempre competitiva Alemania. La \u00e9pica del encuentro, sumada a cada viento en contra que desafi\u00f3 a Ecuador, hizo que la victoria supiera a gloria pura. Una aficionada ecuatoriana durante el partido entre La Tri y Alemania, en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey, el 25 de junio de 2026.EFE La Tricolor salt\u00f3 al campo con las apuestas en contra, pero emergi\u00f3 la jerarqu\u00eda de un plantel combativo y de clase mundial. Fue un equipo de dientes apretados en la marca, feroz en cada duelo individual, que encontr\u00f3 en el \u00abS\u00ed Se Puede\u00bb retumbando en el cemento el combustible sagrado para levantarse, resistir y tocar el cielo con su clasificaci\u00f3n esforzada, pero sobre todo sufrida. \u00abEcuador gan\u00f3 porque fue el equipo que m\u00e1s quiso ganar\u00bb. La confesi\u00f3n, desnuda y honesta, vino de Joshua Kimmich, el temperamental volante alem\u00e1n. Consultado en la zona mixta, el referente del Bayern M\u00fanich admiti\u00f3 que La Tri jug\u00f3 con el coraz\u00f3n en la mano y que la atm\u00f3sfera \u2014un hervidero de camisetas amarillas y almas empujando hacia el triunfo\u2014 pes\u00f3 de forma determinante sobre el c\u00e9sped. El f\u00fatbol suele ser testigo de grandes injusticias, y una partida tempranera de Ecuador en este torneo habr\u00eda sido una de ellas. Por fortuna, Mois\u00e9s Caicedo apareci\u00f3 en la dimensi\u00f3n colosal que siempre se le conoci\u00f3, gobernando el mediocampo. Nilson Angulo termin\u00f3 de adue\u00f1arse de la banda izquierda con desparpajo, mientras que John Yeboah dej\u00f3 el alma en cada carrera, con la camiseta empapada de sudor tras sus indomables esprints y retrocesos por la derecha. Gonzalo Plata firm\u00f3 el gol de la consagraci\u00f3n definitiva y Kevin Rodr\u00edguez revolucion\u00f3 el ataque, entrando encendido desde el banquillo. Para Ecuador, hoy empieza un nuevo Mundial. La pelota le concedi\u00f3 una revancha justa al esquema de Sebasti\u00e1n Beccacece, pero sobre todo a su hinchada, la protagonista absoluta de esta aventura. La marea ambulante de camisetas amarillas contagia de fe los estadios de Estados Unidos, logrando que la distancia de 5.000 kil\u00f3metros de casa se vuelva un mito, una simple l\u00ednea en el mapa. En los grader\u00edos resuena \u00abEl Ruise\u00f1or\u00bb, pero tambi\u00e9n Juan Fernando Velasco y el eco festivo de Damiano. Es un territorio sagrado donde los coste\u00f1os se funden en abrazos con los serranos, y los amaz\u00f3nicos sintonizan los latidos de los insulares de Gal\u00e1pagos. Ecuador se reconcili\u00f3 con su historia y con su gente. El salto de calidad ha dejado de ser una promesa para convertirse en certeza; el relato \u00e9pico se ir\u00e1 escribiendo partido a partido. Es el juramento silencioso de un plantel de guerreros que, al igual que el viejo J.J., han prometido amar a la Tricolor y a su pueblo&#8230; hasta el m\u00e1s all\u00e1. Fuente: Primicias<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":32445,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,268],"tags":[],"class_list":["post-32444","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-deportes","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32444"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32446,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32444\/revisions\/32446"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}