{"id":31014,"date":"2026-04-23T13:01:52","date_gmt":"2026-04-23T18:01:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/?p=31014"},"modified":"2026-04-23T13:01:52","modified_gmt":"2026-04-23T18:01:52","slug":"el-poder-de-la-lectura-una-herramienta-para-transformar-vidas-y-sociedades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/el-poder-de-la-lectura-una-herramienta-para-transformar-vidas-y-sociedades\/","title":{"rendered":"El poder de la lectura: una herramienta para transformar vidas y sociedades"},"content":{"rendered":"<p>Por: Lic. Mario Paz<\/p>\n<p>En un mundo saturado de informaci\u00f3n inmediata, donde lo superficial muchas veces reemplaza a lo profundo, la lectura se convierte en un acto casi revolucionario. Leer no es solo pasar los ojos por palabras; es despertar la mente, alimentar el esp\u00edritu y construir una forma propia de entender la vida. Cada libro abre una puerta, cada p\u00e1gina enciende una idea y cada historia deja una huella que transforma silenciosamente qui\u00e9nes somos.<\/p>\n<p>La lectura es mucho m\u00e1s que un h\u00e1bito acad\u00e9mico: es una necesidad humana fundamental. As\u00ed como el coraz\u00f3n da vida al cuerpo, la lectura da vida al pensamiento. Es la herramienta que nos permite dejar atr\u00e1s la ignorancia, cuestionar la realidad y reemplazar el ruido vac\u00edo por argumentos s\u00f3lidos. Quien lee, no repite: reflexiona. No imita: crea. No se conforma: evoluciona.<\/p>\n<p>Sin embargo, en la actualidad, este poderoso h\u00e1bito enfrenta una amenaza silenciosa. Las pantallas compiten por nuestra atenci\u00f3n, la inmediatez desplaza la profundidad y, poco a poco, se debilita nuestra capacidad de concentrarnos, analizar y comprender. En pa\u00edses como Ecuador, donde los niveles de lectura siguen siendo bajos, el desaf\u00edo no es menor: se trata de formar ciudadanos cr\u00edticos, conscientes y capaces de construir su propio criterio en medio de un mundo cada vez m\u00e1s complejo.<\/p>\n<p>Leer es, en esencia, un acto de libertad. Nos libera de la desinformaci\u00f3n, del pensamiento limitado y de la dependencia intelectual. Por ello, fomentar la lectura no es solo una tarea educativa, sino una responsabilidad social. Apostar por la lectura es apostar por una sociedad m\u00e1s justa, m\u00e1s cr\u00edtica y m\u00e1s humana.<\/p>\n<p>Porque al final, quien aprende a leer el mundo, tambi\u00e9n aprende a transformarlo.<\/p>\n<p><strong>La brecha silenciosa: c\u00f3mo el mundo lee y Am\u00e9rica Latina se rezaga<\/strong><\/p>\n<p>Diversos estudios recientes como los de OCDE y World Population Review, muestran una marcada diferencia en los h\u00e1bitos de lectura entre pa\u00edses.<\/p>\n<p>En las naciones con mayor desarrollo, la lectura forma parte de la vida cotidiana. Por ejemplo, en Estados Unidos y Canad\u00e1 se alcanzan promedios de hasta 17 libros le\u00eddos por persona al a\u00f1o. Les siguen India con 16 libros, Reino Unido con 15, Francia con 14 e Italia con 13. Otros pa\u00edses como Corea del Sur registran alrededor de 11 libros anuales, mientras que en Espa\u00f1a el promedio se sit\u00faa entre 9 y 10.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos generales, estos datos reflejan que en los pa\u00edses desarrollados se superan los 10 libros por persona al a\u00f1o, lo que evidencia una s\u00f3lida cultura lectora.<\/p>\n<p>En contraste, en Am\u00e9rica Latina los h\u00e1bitos de lectura son m\u00e1s limitados, aunque con diferencias entre pa\u00edses. Chile presenta uno de los promedios m\u00e1s altos de la regi\u00f3n, con entre 5 y 6 libros al a\u00f1o. Por su parte, Argentina y Colombia muestran cifras variables que oscilan entre 1,6 y 6 libros, dependiendo del estudio. En Brasil el promedio ronda los 2,5 libros, mientras que en Per\u00fa se sit\u00faa entre 1,9 y 3.<\/p>\n<p>En el caso de Ecuador, el panorama es a\u00fan m\u00e1s desafiante: el promedio de lectura alcanza apenas un libro al a\u00f1o por persona. Esta cifra ubica al Ecuador entre los niveles m\u00e1s bajos de la regi\u00f3n, lo que pone en evidencia la necesidad de fortalecer el h\u00e1bito lector y promover pol\u00edticas que incentiven la lectura desde edades tempranas.<\/p>\n<p><strong>Del texto a la reflexi\u00f3n: los niveles que forman verdaderos lectores<\/strong><\/p>\n<p>La lectura aut\u00e9ntica, verdadera y significativa es aquella que se realiza con libertad, autonom\u00eda y una voluntad genuina de comprender. No se trata solo de decodificar palabras, sino de construir sentido, reflexionar y conectar con lo le\u00eddo.<\/p>\n<p>Aprender a escuchar es, en gran medida, el primer paso para convertirse en buen lector. Por ello, la lectura en voz alta no deber\u00eda abandonarse cuando el ni\u00f1o aprende el alfabeto; al contrario, debe fortalecerse tanto en el hogar como en la escuela. Escuchar historias estimula la imaginaci\u00f3n, el pensamiento y el v\u00ednculo afectivo con los libros.<\/p>\n<p>La lectura es un derecho que comienza en la infancia. Muchas veces, el gusto por leer nace cuando padres y madres comparten cuentos con sus hijos. Por eso, es necesario dejar de ver la lectura como una obligaci\u00f3n pesada impuesta por el sistema educativo, y empezar a asumirla como un h\u00e1bito placentero dentro de la familia. Padres, docentes y estudiantes est\u00e1n llamados a fomentarla: menos distracciones digitales y m\u00e1s espacios para leer. Mientras el uso excesivo del celular puede dispersar la atenci\u00f3n, los libros enriquecen el pensamiento y fortalecen nuestra humanidad.<\/p>\n<p>Leer no solo informa, sino que tambi\u00e9n forma. Nos ayuda a comprender mejor nuestro entorno, a valorar lo que tenemos y a desarrollar sensibilidad, pensamiento cr\u00edtico y empat\u00eda. Cada nuevo aprendizaje que obtenemos de un libro contribuye a hacernos mejores personas, mejores amigos y miembros m\u00e1s conscientes de nuestra comunidad.<\/p>\n<p>Dentro de este proceso, la comprensi\u00f3n lectora se desarrolla en tres niveles fundamentales:<\/p>\n<ol>\n<li><u> Nivel literal<\/u><\/li>\n<\/ol>\n<p>Es el nivel m\u00e1s b\u00e1sico de comprensi\u00f3n. Consiste en identificar y entender la informaci\u00f3n expl\u00edcita del texto, es decir, aquello que el autor dice de manera directa, sin necesidad de interpretaci\u00f3n. En esta etapa, el lector reconoce hechos, personajes, lugares o ideas tal como aparecen escritos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, si el texto dice: \u201cLa lengua es un fuego\u201d, el lector simplemente comprende ese hecho. Este nivel constituye la base sobre la cual se construyen los dem\u00e1s.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><u> Nivel inferencial<\/u><\/li>\n<\/ol>\n<p>En este nivel, el lector va m\u00e1s all\u00e1 de lo expl\u00edcito y comienza a interpretar lo que el texto sugiere. Implica \u201cleer entre l\u00edneas\u201d, utilizando tanto las pistas que ofrece el texto como los conocimientos previos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, si se menciona que Mar\u00eda compra un paraguas y el cielo est\u00e1 gris, se puede inferir que probablemente va a llover, aunque no se diga directamente. Inferir es, por tanto, deducir o concluir informaci\u00f3n impl\u00edcita a partir de indicios.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><u> Nivel cr\u00edtico-valorativo<\/u><\/li>\n<\/ol>\n<p>Es el nivel m\u00e1s profundo de comprensi\u00f3n. Aqu\u00ed el lector analiza, eval\u00faa y emite juicios sobre el contenido del texto. Compara lo le\u00eddo con sus propios conocimientos, valores e ideas, y reflexiona sobre la intenci\u00f3n del autor.<\/p>\n<p>Por ejemplo, el lector puede cuestionar si la decisi\u00f3n tomada fue la correcta o si est\u00e1 de acuerdo con el mensaje que transmite el texto. Este nivel implica una postura activa y reflexiva frente a la lectura.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la comprensi\u00f3n lectora avanza desde entender lo que el texto dice (nivel literal), pasando por interpretar lo que quiere decir (nivel inferencial), hasta llegar a evaluar y opinar sobre lo le\u00eddo (nivel cr\u00edtico-valorativo). Desarrollar estos tres niveles es fundamental para formar lectores capaces de pensar, analizar y transformar su realidad.<\/p>\n<p><strong>El poder transformador de la lectura: beneficios que impactan mente y vida <\/strong><\/p>\n<p>La lectura es una de las herramientas m\u00e1s poderosas para el desarrollo integral del ser humano, ya que aporta beneficios tanto a nivel personal como social. No solo permite adquirir conocimientos, sino tambi\u00e9n comprender mejor el entorno y tomar decisiones informadas.<\/p>\n<p>Uno de sus aportes m\u00e1s importantes es el desarrollo del pensamiento cr\u00edtico. Leer nos permite analizar ideas, cuestionar la informaci\u00f3n y construir opiniones propias, lo que resulta fundamental en una sociedad donde circula una gran cantidad de contenidos.<\/p>\n<p>Asimismo, la lectura contribuye a la mejora del vocabulario y la expresi\u00f3n escrita. Las personas que leen con frecuencia suelen comunicarse con mayor claridad, precisi\u00f3n y riqueza ling\u00fc\u00edstica, lo que influye positivamente en su desempe\u00f1o acad\u00e9mico y profesional.<\/p>\n<p>Otro beneficio clave es la estimulaci\u00f3n del cerebro. Leer activa procesos mentales complejos, fortalece la memoria y mejora la capacidad de concentraci\u00f3n. A esto se suma su efecto en la reducci\u00f3n del estr\u00e9s, ya que dedicar tiempo a la lectura puede generar relajaci\u00f3n y bienestar emocional.<\/p>\n<p>La lectura tambi\u00e9n favorece el desarrollo de la empat\u00eda. A trav\u00e9s de las historias, el lector se conecta con diferentes realidades, comprendiendo mejor las emociones, experiencias y perspectivas de otras personas.<\/p>\n<p>En conjunto, estos beneficios fortalecen habilidades esenciales como la comprensi\u00f3n, el an\u00e1lisis cr\u00edtico y la capacidad de expresi\u00f3n, todas ellas indispensables para desenvolverse en la vida cotidiana. En una sociedad cada vez m\u00e1s din\u00e1mica e informada, la lectura se convierte en un pilar fundamental para formar ciudadanos conscientes, reflexivos y participativos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el h\u00e1bito de leer diariamente potencia a\u00fan m\u00e1s sus efectos positivos. Entre ellos destacan:<\/p>\n<ul>\n<li>El desarrollo de la disciplina y la constancia,<\/li>\n<li>El fortalecimiento de la memoria a largo plazo,<\/li>\n<li>El aumento de la capacidad de concentraci\u00f3n,<\/li>\n<li>La ampliaci\u00f3n continua del conocimiento,<\/li>\n<li>Y la estimulaci\u00f3n de la creatividad y la imaginaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Incluso dedicar unos pocos minutos al d\u00eda a la lectura puede generar cambios significativos con el tiempo, convirti\u00e9ndose en una pr\u00e1ctica sencilla pero profundamente transformadora.<\/p>\n<p>Leer no solo informa, tambi\u00e9n libera. Es, en cierto modo, un acto de rebeld\u00eda frente a la ignorancia. La lectura \u201cmata\u201d la desinformaci\u00f3n porque nos da herramientas para pensar, cuestionar y construir criterios propios. Gran parte de lo que aprendemos llega a trav\u00e9s de ella, mientras que el resto se nutre de escuchar, observar y dialogar con atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso, leer es tambi\u00e9n una forma de proteger nuestra mente: evita que repitamos ideas infundadas y nos permite generar conocimiento v\u00e1lido, propio y compartido. Si queremos combatir el \u201cresfriado\u201d del desconocimiento, los libros est\u00e1n llenos de esa vitamina esencial del saber que fortalece nuestra conciencia. Sumergirse en la lectura, incluso con intensidad, deja una \u00fanica \u201cresaca\u201d: m\u00e1s claridad, m\u00e1s criterio y una visi\u00f3n m\u00e1s amplia del mundo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Peque\u00f1os pasos, grandes cambios: c\u00f3mo construir el h\u00e1bito de la lectura<\/strong><\/p>\n<p>Desarrollar el h\u00e1bito de la lectura no es una tarea dif\u00edcil, pero s\u00ed requiere constancia y disposici\u00f3n. M\u00e1s que una obligaci\u00f3n, debe asumirse como una actividad placentera que se integra de manera natural en la vida diaria.<\/p>\n<p>Un buen punto de partida es elegir lecturas de inter\u00e9s personal. Novelas, cuentos o temas atractivos facilitan la conexi\u00f3n con el texto y aumentan la motivaci\u00f3n por continuar leyendo. Cuando el contenido resulta interesante, el h\u00e1bito se construye con mayor facilidad.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es recomendable comenzar con peque\u00f1os intervalos de tiempo. Leer entre 10 y 15 minutos al d\u00eda puede parecer poco, pero, con el tiempo, genera una rutina s\u00f3lida y sostenible. Lo importante no es la cantidad, sino la constancia.<\/p>\n<p>Crear un espacio c\u00f3modo y tranquilo favorece la concentraci\u00f3n y permite disfrutar mejor de la lectura. Del mismo modo, es fundamental reducir las distracciones digitales, ya que el uso excesivo de dispositivos puede interrumpir la atenci\u00f3n y dificultar la comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Otra estrategia \u00fatil es establecer metas alcanzables, como leer un libro al mes. Estos objetivos brindan motivaci\u00f3n y permiten medir el progreso sin generar presi\u00f3n innecesaria.<\/p>\n<p>Asimismo, llevar siempre un libro (ya sea en formato f\u00edsico o digital) permite aprovechar los tiempos libres, como traslados o momentos de espera, convirti\u00e9ndolos en oportunidades para leer.<\/p>\n<p>En definitiva, el aspecto m\u00e1s importante es disfrutar el proceso. La lectura no debe percibirse como una obligaci\u00f3n, sino como un h\u00e1bito enriquecedor que, poco a poco, se convierte en parte esencial de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La lectura no es simplemente una actividad m\u00e1s: es una fuerza silenciosa capaz de transformar destinos. En cada p\u00e1gina le\u00edda se construye una mente m\u00e1s libre, m\u00e1s cr\u00edtica y m\u00e1s consciente. Un pa\u00eds que lee no solo acumula conocimiento, sino que forma ciudadanos capaces de pensar, cuestionar y actuar con responsabilidad.<\/p>\n<p>Hoy, m\u00e1s que nunca, necesitamos recuperar el valor de la lectura como un h\u00e1bito esencial de vida. No como una obligaci\u00f3n escolar, sino como una necesidad diaria, tan vital como alimentarnos o descansar. Porque quien lee, se prepara; quien comprende, decide mejor; y quien piensa, no se deja arrastrar por el \u201cqu\u00e9 dir\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo es grande, especialmente en contextos donde los niveles de lectura son bajos. Pero tambi\u00e9n es una oportunidad. Cada hogar que incorpora un libro, cada ni\u00f1o que descubre el placer de leer, cada adulto que decide empezar, est\u00e1 contribuyendo a una transformaci\u00f3n profunda que trasciende lo individual y se convierte en cambio social.<\/p>\n<p>Leer es sembrar futuro. Es invertir en una sociedad menos manipulable, m\u00e1s informada y m\u00e1s humana. Es dejar de repetir lo que otros dicen para comenzar a construir ideas propias. Es, en definitiva, pasar de la ignorancia a la conciencia.<\/p>\n<p>Porque al final, un libro no solo se lee\u2026 se vive. Y quien hace de la lectura un h\u00e1bito, convierte su vida en una historia con m\u00e1s sentido, m\u00e1s libertad y m\u00e1s posibilidades.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Lic. Mario Paz En un mundo saturado de informaci\u00f3n inmediata, donde lo superficial muchas veces reemplaza a lo profundo, la lectura se convierte en un acto casi revolucionario. Leer no es solo pasar los ojos por palabras; es despertar la mente, alimentar el esp\u00edritu y construir una forma propia de entender la vida. Cada libro abre una puerta, cada p\u00e1gina enciende una idea y cada historia deja una huella que transforma silenciosamente qui\u00e9nes somos. La lectura es mucho m\u00e1s que un h\u00e1bito acad\u00e9mico: es una necesidad humana fundamental. As\u00ed como el coraz\u00f3n da vida al cuerpo, la lectura da vida al pensamiento. 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Apostar por la lectura es apostar por una sociedad m\u00e1s justa, m\u00e1s cr\u00edtica y m\u00e1s humana. Porque al final, quien aprende a leer el mundo, tambi\u00e9n aprende a transformarlo. La brecha silenciosa: c\u00f3mo el mundo lee y Am\u00e9rica Latina se rezaga Diversos estudios recientes como los de OCDE y World Population Review, muestran una marcada diferencia en los h\u00e1bitos de lectura entre pa\u00edses. En las naciones con mayor desarrollo, la lectura forma parte de la vida cotidiana. Por ejemplo, en Estados Unidos y Canad\u00e1 se alcanzan promedios de hasta 17 libros le\u00eddos por persona al a\u00f1o. Les siguen India con 16 libros, Reino Unido con 15, Francia con 14 e Italia con 13. Otros pa\u00edses como Corea del Sur registran alrededor de 11 libros anuales, mientras que en Espa\u00f1a el promedio se sit\u00faa entre 9 y 10. En t\u00e9rminos generales, estos datos reflejan que en los pa\u00edses desarrollados se superan los 10 libros por persona al a\u00f1o, lo que evidencia una s\u00f3lida cultura lectora. En contraste, en Am\u00e9rica Latina los h\u00e1bitos de lectura son m\u00e1s limitados, aunque con diferencias entre pa\u00edses. Chile presenta uno de los promedios m\u00e1s altos de la regi\u00f3n, con entre 5 y 6 libros al a\u00f1o. Por su parte, Argentina y Colombia muestran cifras variables que oscilan entre 1,6 y 6 libros, dependiendo del estudio. En Brasil el promedio ronda los 2,5 libros, mientras que en Per\u00fa se sit\u00faa entre 1,9 y 3. En el caso de Ecuador, el panorama es a\u00fan m\u00e1s desafiante: el promedio de lectura alcanza apenas un libro al a\u00f1o por persona. Esta cifra ubica al Ecuador entre los niveles m\u00e1s bajos de la regi\u00f3n, lo que pone en evidencia la necesidad de fortalecer el h\u00e1bito lector y promover pol\u00edticas que incentiven la lectura desde edades tempranas. Del texto a la reflexi\u00f3n: los niveles que forman verdaderos lectores La lectura aut\u00e9ntica, verdadera y significativa es aquella que se realiza con libertad, autonom\u00eda y una voluntad genuina de comprender. No se trata solo de decodificar palabras, sino de construir sentido, reflexionar y conectar con lo le\u00eddo. Aprender a escuchar es, en gran medida, el primer paso para convertirse en buen lector. Por ello, la lectura en voz alta no deber\u00eda abandonarse cuando el ni\u00f1o aprende el alfabeto; al contrario, debe fortalecerse tanto en el hogar como en la escuela. Escuchar historias estimula la imaginaci\u00f3n, el pensamiento y el v\u00ednculo afectivo con los libros. La lectura es un derecho que comienza en la infancia. Muchas veces, el gusto por leer nace cuando padres y madres comparten cuentos con sus hijos. Por eso, es necesario dejar de ver la lectura como una obligaci\u00f3n pesada impuesta por el sistema educativo, y empezar a asumirla como un h\u00e1bito placentero dentro de la familia. Padres, docentes y estudiantes est\u00e1n llamados a fomentarla: menos distracciones digitales y m\u00e1s espacios para leer. Mientras el uso excesivo del celular puede dispersar la atenci\u00f3n, los libros enriquecen el pensamiento y fortalecen nuestra humanidad. Leer no solo informa, sino que tambi\u00e9n forma. Nos ayuda a comprender mejor nuestro entorno, a valorar lo que tenemos y a desarrollar sensibilidad, pensamiento cr\u00edtico y empat\u00eda. Cada nuevo aprendizaje que obtenemos de un libro contribuye a hacernos mejores personas, mejores amigos y miembros m\u00e1s conscientes de nuestra comunidad. Dentro de este proceso, la comprensi\u00f3n lectora se desarrolla en tres niveles fundamentales: Nivel literal Es el nivel m\u00e1s b\u00e1sico de comprensi\u00f3n. Consiste en identificar y entender la informaci\u00f3n expl\u00edcita del texto, es decir, aquello que el autor dice de manera directa, sin necesidad de interpretaci\u00f3n. En esta etapa, el lector reconoce hechos, personajes, lugares o ideas tal como aparecen escritos. Por ejemplo, si el texto dice: \u201cLa lengua es un fuego\u201d, el lector simplemente comprende ese hecho. Este nivel constituye la base sobre la cual se construyen los dem\u00e1s. Nivel inferencial En este nivel, el lector va m\u00e1s all\u00e1 de lo expl\u00edcito y comienza a interpretar lo que el texto sugiere. Implica \u201cleer entre l\u00edneas\u201d, utilizando tanto las pistas que ofrece el texto como los conocimientos previos. 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