{"id":30246,"date":"2026-03-30T04:08:44","date_gmt":"2026-03-30T09:08:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/?p=30246"},"modified":"2026-03-26T11:10:44","modified_gmt":"2026-03-26T16:10:44","slug":"olguita-paredes-la-voz-de-guadalupe-que-florecio-con-el-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/olguita-paredes-la-voz-de-guadalupe-que-florecio-con-el-tiempo\/","title":{"rendered":"Olguita Paredes: la voz de Guadalupe que floreci\u00f3 con el tiempo"},"content":{"rendered":"<p data-start=\"1930\" data-end=\"2104\">Hay voces que nacen con el tiempo. No con la prisa de la juventud ni con el impulso de la fama, sino con la paciencia de la vida misma. La de Olguita Paredes es una de ellas.<\/p>\n<p data-start=\"2106\" data-end=\"2424\">En Guadalupe, parroquia de silencios verdes y memorias compartidas, su historia se ha tejido entre dificultades, aprendizajes y canciones. De ni\u00f1a, su voz apenas se insinuaba en actos escolares, cuando interpretaba melod\u00edas tradicionales sin imaginar que, d\u00e9cadas despu\u00e9s, el canto ser\u00eda su forma de estar en el mundo.<\/p>\n<p data-start=\"2426\" data-end=\"2728\">Fue a los 45 a\u00f1os, cuando muchos creen que los sue\u00f1os ya est\u00e1n definidos, que Olguita decidi\u00f3 comenzar. No hab\u00eda escenario perfecto ni formaci\u00f3n acad\u00e9mica; solo hab\u00eda decisi\u00f3n. Y eso bast\u00f3. Las primeras presentaciones en eventos sociales fueron moldeando una voz que no buscaba perfecci\u00f3n, sino verdad.<\/p>\n<p data-start=\"2730\" data-end=\"3064\">Canta pasillos como quien recuerda, baladas como quien confiesa, y cumbia como quien celebra la vida. En su repertorio conviven <em data-start=\"2858\" data-end=\"2873\">\u201cEl Aguacate\u201d<\/em>, <em data-start=\"2875\" data-end=\"2891\">\u201cLa Guayabita\u201d<\/em> y ritmos populares que hacen bailar, pero tambi\u00e9n sentir. La influencia de artistas como Eva Ayll\u00f3n se percibe en su interpretaci\u00f3n: intensa, sentida, profundamente humana.<\/p>\n<p data-start=\"3066\" data-end=\"3143\">Pero quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante no est\u00e1 en lo que canta, sino en por qu\u00e9 canta.<\/p>\n<p data-start=\"3145\" data-end=\"3434\">La m\u00fasica, para Olguita, ha sido refugio. Un espacio donde las experiencias dif\u00edciles encuentran voz, donde el dolor se transforma y donde la emoci\u00f3n se convierte en fuerza. Por eso, cuando sube a un escenario, sea una tarima, una iglesia o un patio familiar\u2014 no solo interpreta: comparte.<\/p>\n<p data-start=\"3436\" data-end=\"3632\">A sus 58 a\u00f1os, su agenda sigue activa. Cumplea\u00f1os, matrimonios, bautizos, celebraciones religiosas. All\u00ed est\u00e1 su voz, acompa\u00f1ando la vida de su comunidad. No como espect\u00e1culo, sino como presencia.<\/p>\n<p data-start=\"3634\" data-end=\"3917\">Su formaci\u00f3n ha sido, en gran medida, autodidacta. Sin embargo, su paso por talleres de canto en Guadalupe, guiados por el profesor Jimmy Rodas, le permiti\u00f3 pulir su t\u00e9cnica, aprender a respirar, a proyectar, a sostener la voz. Porque incluso el talento m\u00e1s genuino necesita cuidado. Y s\u00ed, este taller fue gracias al presidente de la junta parroquial, Patricio Montero.<\/p>\n<p data-start=\"3919\" data-end=\"4258\">Su historia tambi\u00e9n est\u00e1 marcada por valores. Una infancia con limitaciones econ\u00f3micas le ense\u00f1\u00f3 disciplina, respeto y responsabilidad. Sus padres, recuerda, fueron la base de todo. Y en la memoria colectiva de su comunidad, figuras como el padre Jorge Nigsch dejaron una huella que a\u00fan resuena en su forma de entender la vida y la m\u00fasica, el mejor legado que le dej\u00f3 el padre de ese entonces, fue la puntualidad, la disciplina y el amor a la gente.<\/p>\n<p data-start=\"4260\" data-end=\"4523\">Cuando habla de las nuevas generaciones, su voz cambia. Se vuelve firme. Insiste en la necesidad de rescatar la m\u00fasica tradicional ecuatoriana, de no dejar que se pierda entre modas pasajeras. Porque sabe que en cada canci\u00f3n hay historia e identidad.<\/p>\n<p data-start=\"4525\" data-end=\"4795\">Espacios como \u201cVoces de nuestra tierra\u201d, impulsados por Alc\u00edbar Lupercio, han permitido que historias como el de la se\u00f1ora Olguita, salgan a la luz. Y es all\u00ed donde se comprende que Olguita Paredes no es solo una artista: es un s\u00edmbolo de lo que ocurre en silencio en muchas comunidades.<\/p>\n<p data-start=\"5732\" data-end=\"5845\">Porque en cada comunidad hay una historia que cantar.<br data-start=\"5785\" data-end=\"5788\" \/>Y en Guadalupe, esa historia tiene nombre y voz propia.<\/p>\n<p data-start=\"5847\" data-end=\"5869\"><strong data-start=\"5847\" data-end=\"5867\">Olguita Paredes.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay voces que nacen con el tiempo. No con la prisa de la juventud ni con el impulso de la fama, sino con la paciencia de la vida misma. La de Olguita Paredes es una de ellas. En Guadalupe, parroquia de silencios verdes y memorias compartidas, su historia se ha tejido entre dificultades, aprendizajes y canciones. De ni\u00f1a, su voz apenas se insinuaba en actos escolares, cuando interpretaba melod\u00edas tradicionales sin imaginar que, d\u00e9cadas despu\u00e9s, el canto ser\u00eda su forma de estar en el mundo. Fue a los 45 a\u00f1os, cuando muchos creen que los sue\u00f1os ya est\u00e1n definidos, que Olguita decidi\u00f3 comenzar. No hab\u00eda escenario perfecto ni formaci\u00f3n acad\u00e9mica; solo hab\u00eda decisi\u00f3n. Y eso bast\u00f3. Las primeras presentaciones en eventos sociales fueron moldeando una voz que no buscaba perfecci\u00f3n, sino verdad. Canta pasillos como quien recuerda, baladas como quien confiesa, y cumbia como quien celebra la vida. En su repertorio conviven \u201cEl Aguacate\u201d, \u201cLa Guayabita\u201d y ritmos populares que hacen bailar, pero tambi\u00e9n sentir. La influencia de artistas como Eva Ayll\u00f3n se percibe en su interpretaci\u00f3n: intensa, sentida, profundamente humana. Pero quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante no est\u00e1 en lo que canta, sino en por qu\u00e9 canta. La m\u00fasica, para Olguita, ha sido refugio. Un espacio donde las experiencias dif\u00edciles encuentran voz, donde el dolor se transforma y donde la emoci\u00f3n se convierte en fuerza. Por eso, cuando sube a un escenario, sea una tarima, una iglesia o un patio familiar\u2014 no solo interpreta: comparte. A sus 58 a\u00f1os, su agenda sigue activa. Cumplea\u00f1os, matrimonios, bautizos, celebraciones religiosas. All\u00ed est\u00e1 su voz, acompa\u00f1ando la vida de su comunidad. No como espect\u00e1culo, sino como presencia. Su formaci\u00f3n ha sido, en gran medida, autodidacta. Sin embargo, su paso por talleres de canto en Guadalupe, guiados por el profesor Jimmy Rodas, le permiti\u00f3 pulir su t\u00e9cnica, aprender a respirar, a proyectar, a sostener la voz. Porque incluso el talento m\u00e1s genuino necesita cuidado. Y s\u00ed, este taller fue gracias al presidente de la junta parroquial, Patricio Montero. Su historia tambi\u00e9n est\u00e1 marcada por valores. Una infancia con limitaciones econ\u00f3micas le ense\u00f1\u00f3 disciplina, respeto y responsabilidad. Sus padres, recuerda, fueron la base de todo. Y en la memoria colectiva de su comunidad, figuras como el padre Jorge Nigsch dejaron una huella que a\u00fan resuena en su forma de entender la vida y la m\u00fasica, el mejor legado que le dej\u00f3 el padre de ese entonces, fue la puntualidad, la disciplina y el amor a la gente. Cuando habla de las nuevas generaciones, su voz cambia. Se vuelve firme. Insiste en la necesidad de rescatar la m\u00fasica tradicional ecuatoriana, de no dejar que se pierda entre modas pasajeras. Porque sabe que en cada canci\u00f3n hay historia e identidad. Espacios como \u201cVoces de nuestra tierra\u201d, impulsados por Alc\u00edbar Lupercio, han permitido que historias como el de la se\u00f1ora Olguita, salgan a la luz. Y es all\u00ed donde se comprende que Olguita Paredes no es solo una artista: es un s\u00edmbolo de lo que ocurre en silencio en muchas comunidades. Porque en cada comunidad hay una historia que cantar.Y en Guadalupe, esa historia tiene nombre y voz propia. Olguita Paredes.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":30247,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[243],"tags":[],"class_list":["post-30246","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-zamora"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30246"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30246\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30248,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30246\/revisions\/30248"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30247"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}