{"id":28760,"date":"2026-01-15T04:15:27","date_gmt":"2026-01-15T09:15:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/?p=28760"},"modified":"2026-01-14T16:44:56","modified_gmt":"2026-01-14T21:44:56","slug":"rene-cueva-encalada-la-voz-que-permanece-en-la-memoria-colectiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/rene-cueva-encalada-la-voz-que-permanece-en-la-memoria-colectiva\/","title":{"rendered":"Ren\u00e9 Cueva Encalada: la voz que permanece en la memoria colectiva"},"content":{"rendered":"<p data-start=\"327\" data-end=\"752\">El 3 de enero de 2026, en la solemnidad de la Misa de Sepelio, Cariamanga se detuvo. En el silencio contenido del templo y en los rostros marcados por la nostalgia, la familia, los amigos y la comunidad entera rindieron homenaje a la vida y legado de Ren\u00e9 Cueva Encalada, periodista y comunicador social cuya voz, durante d\u00e9cadas, acompa\u00f1\u00f3 la cotidianidad de su pueblo y trascendi\u00f3 el tiempo para convertirse en memoria viva.<\/p>\n<p data-start=\"754\" data-end=\"1183\">Hablar de la vida de un ser querido no consiste \u00fanicamente en enumerar fechas ni en ordenar episodios biogr\u00e1ficos; implica, sobre todo, rescatar emociones, evocar presencias y reconocer las huellas invisibles que una persona deja en la existencia de los dem\u00e1s. Recordar a Ren\u00e9 Cueva es, en ese sentido, un acto de gratitud colectiva hacia un hombre cuya vida fue sin\u00f3nimo de cercan\u00eda, compromiso humano y fe profundamente vivida.<\/p>\n<p data-start=\"1185\" data-end=\"1645\">Ren\u00e9 Cueva Encalada naci\u00f3 el 22 de agosto de 1966 en la ciudad de Cariamanga, cant\u00f3n Calvas, en el seno de una familia que supo sembrar en \u00e9l valores esenciales: el respeto, el trabajo honesto, la sencillez y la confianza en Dios. Hijo de Abran Cueva Pardo y Carmen Incalada, creci\u00f3 junto a sus hermanos Carmen (\u2020), Abran (\u2020), Estela, Cecilia, Ramiro, Margarita y Luis \u00c1ngel, en un entorno donde la uni\u00f3n familiar y la espiritualidad fueron pilares formativos.<\/p>\n<p data-start=\"1647\" data-end=\"2080\">Desde temprana edad, Ren\u00e9 evidenci\u00f3 una sensibilidad particular hacia las realidades humanas que lo rodeaban. Su car\u00e1cter noble, su disposici\u00f3n al di\u00e1logo y su capacidad para escuchar definieron no solo su personalidad, sino tambi\u00e9n su vocaci\u00f3n. Fue esa sensibilidad la que lo condujo naturalmente al mundo de la comunicaci\u00f3n, encontrando en la radio Cariamanga el espacio propicio para ejercer un periodismo profundamente humano.<\/p>\n<p data-start=\"2082\" data-end=\"2478\">Para Ren\u00e9, la comunicaci\u00f3n no fue \u00fanicamente una profesi\u00f3n, sino una forma de servicio social. El micr\u00f3fono se convirti\u00f3 en un puente entre las personas, en un instrumento para acompa\u00f1ar, orientar y compartir la vida diaria con calidez y empat\u00eda. No se limitaba a informar hechos; constru\u00eda relatos cargados de sentido, cercanos a la gente, donde la palabra era un acto de compa\u00f1\u00eda y solidaridad.<\/p>\n<p data-start=\"2480\" data-end=\"2967\">Su trayectoria profesional se extendi\u00f3 tambi\u00e9n a la provincia de Zamora Chinchipe, territorio donde consolid\u00f3 v\u00ednculos de amistad y respeto, respaldados por su \u00e9tica, profesionalismo y calidad humana. All\u00ed, como en su tierra natal, su labor period\u00edstica fue testimonio de coherencia y responsabilidad social. La comunicaci\u00f3n, adem\u00e1s, fue un lenguaje compartido en el \u00e1mbito familiar, fortaleciendo lazos fraternos y consolidando una identidad construida desde la palabra y el compromiso.<\/p>\n<p data-start=\"2969\" data-end=\"3359\">M\u00e1s all\u00e1 del periodista, Ren\u00e9 Cueva fue, ante todo, un padre profundamente presente y amoroso. Su paternidad se expres\u00f3 en gestos cotidianos, muchas veces silenciosos, cargados de ternura y entrega. Supo desafiar las rigideces del mundo adulto para preservar la cercan\u00eda emocional con sus hijos, demostrando que la verdadera autoridad nace del amor, la comprensi\u00f3n y la presencia constante.<\/p>\n<p data-start=\"3361\" data-end=\"3804\">En el plano social, su participaci\u00f3n en el Club Jer\u00f3nimo Carri\u00f3n de Cariamanga marc\u00f3 otro espacio de encuentro humano. El f\u00fatbol, para Ren\u00e9, fue m\u00e1s que una pr\u00e1ctica deportiva: fue una expresi\u00f3n de hermandad, de amistad sincera y de solidaridad. Conocido cari\u00f1osamente como \u201cCheca\u201d, fue reconocido por su buen humor, su esp\u00edritu conciliador y su generosidad desinteresada, cualidades que fortalecieron v\u00ednculos y dejaron recuerdos imborrables.<\/p>\n<p data-start=\"3806\" data-end=\"4262\">La vida tambi\u00e9n le impuso pruebas de profunda dureza. Durante varios a\u00f1os, Ren\u00e9 asumi\u00f3 el sacrificio de la migraci\u00f3n, alej\u00e1ndose de su tierra, de la radio y de su familia, impulsado por un \u00fanico prop\u00f3sito: garantizar el bienestar y el futuro de sus hijos. Esa distancia, marcada por la nostalgia y el silencio, fue una expresi\u00f3n de valent\u00eda y amor silencioso, cuyo fruto hoy se reconoce en la estabilidad y los valores de quienes crecieron bajo su ejemplo.<\/p>\n<p data-start=\"4264\" data-end=\"4642\">Como padre y luego como abuelo, Ren\u00e9 Cueva se distingui\u00f3 por una ternura excepcional. Educ\u00f3 desde el ejemplo y la mansedumbre, lejos de la severidad autoritaria. Para \u00e9l, la disciplina fue siempre un acto de amor paciente. Sus hijos fueron la raz\u00f3n esencial de cada esfuerzo, y sus nietos, los guardianes de su \u00faltima sonrisa, depositarios de un afecto que trasciende el tiempo.<\/p>\n<p data-start=\"4644\" data-end=\"4906\">Hoy, su partida f\u00edsica no convoca \u00fanicamente al duelo, sino a una profunda gratitud colectiva. Las ondas radiales del sur del Ecuador parecen conservar el eco de su voz, recordando a un hombre cuya vida fue un mensaje coherente, aut\u00e9ntico y profundamente humano.<\/p>\n<p data-start=\"4908\" data-end=\"5213\">Ren\u00e9 Cueva Encalada deja como herencia una existencia vivida con integridad, una vocaci\u00f3n ejercida con responsabilidad social y una familia edificada sobre la fe, la ternura y el sacrificio. Su memoria permanece como una br\u00fajula \u00e9tica y afectiva para quienes contin\u00faan el camino inspirados por su ejemplo.<\/p>\n<p data-start=\"5215\" data-end=\"5408\" data-is-last-node=\"\" data-is-only-node=\"\">Su vida no fue simplemente una transmisi\u00f3n radial; fue un mensaje permanente de esperanza, cuya luz serena seguir\u00e1 acompa\u00f1ando a todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo y amarlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 3 de enero de 2026, en la solemnidad de la Misa de Sepelio, Cariamanga se detuvo. En el silencio contenido del templo y en los rostros marcados por la nostalgia, la familia, los amigos y la comunidad entera rindieron homenaje a la vida y legado de Ren\u00e9 Cueva Encalada, periodista y comunicador social cuya voz, durante d\u00e9cadas, acompa\u00f1\u00f3 la cotidianidad de su pueblo y trascendi\u00f3 el tiempo para convertirse en memoria viva. Hablar de la vida de un ser querido no consiste \u00fanicamente en enumerar fechas ni en ordenar episodios biogr\u00e1ficos; implica, sobre todo, rescatar emociones, evocar presencias y reconocer las huellas invisibles que una persona deja en la existencia de los dem\u00e1s. Recordar a Ren\u00e9 Cueva es, en ese sentido, un acto de gratitud colectiva hacia un hombre cuya vida fue sin\u00f3nimo de cercan\u00eda, compromiso humano y fe profundamente vivida. Ren\u00e9 Cueva Encalada naci\u00f3 el 22 de agosto de 1966 en la ciudad de Cariamanga, cant\u00f3n Calvas, en el seno de una familia que supo sembrar en \u00e9l valores esenciales: el respeto, el trabajo honesto, la sencillez y la confianza en Dios. Hijo de Abran Cueva Pardo y Carmen Incalada, creci\u00f3 junto a sus hermanos Carmen (\u2020), Abran (\u2020), Estela, Cecilia, Ramiro, Margarita y Luis \u00c1ngel, en un entorno donde la uni\u00f3n familiar y la espiritualidad fueron pilares formativos. Desde temprana edad, Ren\u00e9 evidenci\u00f3 una sensibilidad particular hacia las realidades humanas que lo rodeaban. Su car\u00e1cter noble, su disposici\u00f3n al di\u00e1logo y su capacidad para escuchar definieron no solo su personalidad, sino tambi\u00e9n su vocaci\u00f3n. Fue esa sensibilidad la que lo condujo naturalmente al mundo de la comunicaci\u00f3n, encontrando en la radio Cariamanga el espacio propicio para ejercer un periodismo profundamente humano. Para Ren\u00e9, la comunicaci\u00f3n no fue \u00fanicamente una profesi\u00f3n, sino una forma de servicio social. El micr\u00f3fono se convirti\u00f3 en un puente entre las personas, en un instrumento para acompa\u00f1ar, orientar y compartir la vida diaria con calidez y empat\u00eda. No se limitaba a informar hechos; constru\u00eda relatos cargados de sentido, cercanos a la gente, donde la palabra era un acto de compa\u00f1\u00eda y solidaridad. Su trayectoria profesional se extendi\u00f3 tambi\u00e9n a la provincia de Zamora Chinchipe, territorio donde consolid\u00f3 v\u00ednculos de amistad y respeto, respaldados por su \u00e9tica, profesionalismo y calidad humana. All\u00ed, como en su tierra natal, su labor period\u00edstica fue testimonio de coherencia y responsabilidad social. La comunicaci\u00f3n, adem\u00e1s, fue un lenguaje compartido en el \u00e1mbito familiar, fortaleciendo lazos fraternos y consolidando una identidad construida desde la palabra y el compromiso. M\u00e1s all\u00e1 del periodista, Ren\u00e9 Cueva fue, ante todo, un padre profundamente presente y amoroso. Su paternidad se expres\u00f3 en gestos cotidianos, muchas veces silenciosos, cargados de ternura y entrega. Supo desafiar las rigideces del mundo adulto para preservar la cercan\u00eda emocional con sus hijos, demostrando que la verdadera autoridad nace del amor, la comprensi\u00f3n y la presencia constante. En el plano social, su participaci\u00f3n en el Club Jer\u00f3nimo Carri\u00f3n de Cariamanga marc\u00f3 otro espacio de encuentro humano. El f\u00fatbol, para Ren\u00e9, fue m\u00e1s que una pr\u00e1ctica deportiva: fue una expresi\u00f3n de hermandad, de amistad sincera y de solidaridad. Conocido cari\u00f1osamente como \u201cCheca\u201d, fue reconocido por su buen humor, su esp\u00edritu conciliador y su generosidad desinteresada, cualidades que fortalecieron v\u00ednculos y dejaron recuerdos imborrables. La vida tambi\u00e9n le impuso pruebas de profunda dureza. Durante varios a\u00f1os, Ren\u00e9 asumi\u00f3 el sacrificio de la migraci\u00f3n, alej\u00e1ndose de su tierra, de la radio y de su familia, impulsado por un \u00fanico prop\u00f3sito: garantizar el bienestar y el futuro de sus hijos. Esa distancia, marcada por la nostalgia y el silencio, fue una expresi\u00f3n de valent\u00eda y amor silencioso, cuyo fruto hoy se reconoce en la estabilidad y los valores de quienes crecieron bajo su ejemplo. Como padre y luego como abuelo, Ren\u00e9 Cueva se distingui\u00f3 por una ternura excepcional. Educ\u00f3 desde el ejemplo y la mansedumbre, lejos de la severidad autoritaria. Para \u00e9l, la disciplina fue siempre un acto de amor paciente. Sus hijos fueron la raz\u00f3n esencial de cada esfuerzo, y sus nietos, los guardianes de su \u00faltima sonrisa, depositarios de un afecto que trasciende el tiempo. Hoy, su partida f\u00edsica no convoca \u00fanicamente al duelo, sino a una profunda gratitud colectiva. Las ondas radiales del sur del Ecuador parecen conservar el eco de su voz, recordando a un hombre cuya vida fue un mensaje coherente, aut\u00e9ntico y profundamente humano. Ren\u00e9 Cueva Encalada deja como herencia una existencia vivida con integridad, una vocaci\u00f3n ejercida con responsabilidad social y una familia edificada sobre la fe, la ternura y el sacrificio. Su memoria permanece como una br\u00fajula \u00e9tica y afectiva para quienes contin\u00faan el camino inspirados por su ejemplo. 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