{"id":25963,"date":"2025-09-01T04:52:35","date_gmt":"2025-09-01T09:52:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/?p=25963"},"modified":"2025-08-31T13:57:26","modified_gmt":"2025-08-31T18:57:26","slug":"la-corte-constitucional-guardiana-de-sus-derechos-de-los-mios-y-de-los-de-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/la-corte-constitucional-guardiana-de-sus-derechos-de-los-mios-y-de-los-de-todos\/","title":{"rendered":"La Corte Constitucional: guardiana de sus derechos, de los m\u00edos y de los de todos"},"content":{"rendered":"<p>Raphael Abalco Vizcaino.<br \/>\nAbogado en libre ejercicio profesional.<br \/>\n0959559772<br \/>\noabalco@gmail.com<\/p>\n<p>En las \u00faltimas semanas, en ese laboratorio permanente de tensiones constitucionales en el que parece vivir el Ecuador, fuimos testigos de un intento por convertir a los jueces de la Corte Constitucional en \u201cenemigos del pueblo\u201d. Unos aplaudieron; otros, con raz\u00f3n, alzaron la voz.<\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde viene esta confrontaci\u00f3n? Voy a lo esencial, y lo digo desde ya: esto no va contra el Gobierno de turno; va a favor de la Constituci\u00f3n, de la institucionalidad y de sus derechos, los de su familia y los m\u00edos.<\/p>\n<p>El pa\u00eds atraviesa una crisis marcada por la delincuencia organizada y la violencia. Ante ese escenario, desde el poder se ofrecieron respuestas r\u00e1pidas: leyes que, en no pocos casos, se alejaban del marco constitucional. En democracia, sin embargo, nada est\u00e1 por encima de la Carta Magna. Por eso existe el control constitucional: el freno de emergencia de la democracia que impide que la urgencia \u2014o la popularidad\u2014 atropellen derechos.<\/p>\n<p>Ese control lo ejerce la Corte: revisa si una ley respeta o vulnera derechos y, cuando corresponde, la detiene cautelarmente. No es un tecnicismo: es la garant\u00eda de que ninguna autoridad, por muy poderosa o bien intencionada que sea, puede ponerse por encima de las reglas comunes.<\/p>\n<p>Alguien podr\u00eda creer que aqu\u00ed se \u201cdefiende a los jueces\u201d. No. Aqu\u00ed se defiende al Derecho, a la institucionalidad y, en consecuencia, a las personas. \u00bfPor qu\u00e9 importa proteger a la Corte? Porque ma\u00f1ana, si cualquiera de nosotros enfrenta una decisi\u00f3n arbitraria \u2014un impuesto sin sustento legal, una expropiaci\u00f3n injustificada, una restricci\u00f3n de libertades en nombre de una emergencia\u2014, la Corte es la que nos pone en igualdad de condiciones frente al poder. Es el lugar donde un ciudadano com\u00fan puede exigir, con razones y con reglas, que se le respete la dignidad.<\/p>\n<p>Hace pocos d\u00edas, la Corte suspendi\u00f3 cautelarmente art\u00edculos de varias normas: la Ley de Integridad P\u00fablica, la Ley de Solidaridad, la Ley de Inteligencia y disposiciones de su Reglamento, al advertir que, prima facie \u2014es decir, en un an\u00e1lisis preliminar\u2014, no se ajustaban a la Constituci\u00f3n. Conviene ser precisos: no \u201celimin\u00f3\u201d leyes; suspendi\u00f3 art\u00edculos para evitar da\u00f1os mientras decide de fondo.<\/p>\n<p>La respuesta fue una campa\u00f1a de desprestigio contra los nueve jueces. Lleg\u00f3 a verse, incluso, gigantograf\u00edas con sus rostros y el eslogan: \u201cestos son los jueces que nos est\u00e1n robando la paz\u201d. Nada m\u00e1s lejano a la realidad. Se trata de magistrados con trayectorias s\u00f3lidas que cumplieron su deber: impedir que el poder rebase los l\u00edmites constitucionales.<\/p>\n<p>Preocup\u00f3, adem\u00e1s, que desde el Ejecutivo \u2014aparentemente mal asesorado\u2014 se alentaran mensajes que abonaron a ese clima, incluso con convocatorias p\u00fablicas. Insisto: la defensa de la Corte no es oposici\u00f3n pol\u00edtica. Hoy gobierna una persona; ma\u00f1ana, otra. Lo que debe permanecer son las instituciones que frenan los caprichos del poder. Sin instituciones fuertes no hay democracia: hay arbitrariedad.<\/p>\n<p>Como record\u00f3 el exjuez constitucional Agust\u00edn Grijalva, al Ecuador le tom\u00f3 d\u00e9cadas construir una Corte independiente de partidos y gobiernos. Esa independencia, precisamente, es lo que incomoda: significa que la Corte no responde a c\u00e1lculos de coyuntura sino a la Constituci\u00f3n, que es \u2014o deber\u00eda ser\u2014 el pacto supremo que nos une.<\/p>\n<p>Nuestro deber ciudadano es claro: defender a la Corte es defendernos a nosotros mismos. No se trata de banderas partidistas, sino de exigir razones, pedir explicaciones, cuidar las reglas. Si debilitamos a la Corte, ma\u00f1ana no habr\u00e1 qui\u00e9n nos ampare cuando el abuso toque a nuestra puerta.<\/p>\n<p>Las democracias no se pierden de golpe: se pierden cuando dejamos de cuidar sus instituciones. Por eso, frente a los ataques a la Corte Constitucional, la pregunta no es \u201c\u00bfqu\u00e9 han hecho los jueces?\u201d, sino \u201c\u00bfqu\u00e9 ser\u00edamos sin ellos?\u201d. La respuesta es simple y contundente: sin Corte estar\u00edamos desprotegidos. Con ella, tenemos una guardiana firme de nuestros derechos. Y defenderla hoy no es estar en contra del Gobierno: es estar a favor de la institucionalidad, la independencia de funciones y el respeto de todos nuestros derechos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Raphael Abalco Vizcaino. Abogado en libre ejercicio profesional. 0959559772 oabalco@gmail.com En las \u00faltimas semanas, en ese laboratorio permanente de tensiones constitucionales en el que parece vivir el Ecuador, fuimos testigos de un intento por convertir a los jueces de la Corte Constitucional en \u201cenemigos del pueblo\u201d. Unos aplaudieron; otros, con raz\u00f3n, alzaron la voz. \u00bfDe d\u00f3nde viene esta confrontaci\u00f3n? Voy a lo esencial, y lo digo desde ya: esto no va contra el Gobierno de turno; va a favor de la Constituci\u00f3n, de la institucionalidad y de sus derechos, los de su familia y los m\u00edos. El pa\u00eds atraviesa una crisis marcada por la delincuencia organizada y la violencia. Ante ese escenario, desde el poder se ofrecieron respuestas r\u00e1pidas: leyes que, en no pocos casos, se alejaban del marco constitucional. En democracia, sin embargo, nada est\u00e1 por encima de la Carta Magna. Por eso existe el control constitucional: el freno de emergencia de la democracia que impide que la urgencia \u2014o la popularidad\u2014 atropellen derechos. Ese control lo ejerce la Corte: revisa si una ley respeta o vulnera derechos y, cuando corresponde, la detiene cautelarmente. No es un tecnicismo: es la garant\u00eda de que ninguna autoridad, por muy poderosa o bien intencionada que sea, puede ponerse por encima de las reglas comunes. Alguien podr\u00eda creer que aqu\u00ed se \u201cdefiende a los jueces\u201d. No. Aqu\u00ed se defiende al Derecho, a la institucionalidad y, en consecuencia, a las personas. \u00bfPor qu\u00e9 importa proteger a la Corte? 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Lleg\u00f3 a verse, incluso, gigantograf\u00edas con sus rostros y el eslogan: \u201cestos son los jueces que nos est\u00e1n robando la paz\u201d. Nada m\u00e1s lejano a la realidad. Se trata de magistrados con trayectorias s\u00f3lidas que cumplieron su deber: impedir que el poder rebase los l\u00edmites constitucionales. Preocup\u00f3, adem\u00e1s, que desde el Ejecutivo \u2014aparentemente mal asesorado\u2014 se alentaran mensajes que abonaron a ese clima, incluso con convocatorias p\u00fablicas. Insisto: la defensa de la Corte no es oposici\u00f3n pol\u00edtica. Hoy gobierna una persona; ma\u00f1ana, otra. Lo que debe permanecer son las instituciones que frenan los caprichos del poder. Sin instituciones fuertes no hay democracia: hay arbitrariedad. Como record\u00f3 el exjuez constitucional Agust\u00edn Grijalva, al Ecuador le tom\u00f3 d\u00e9cadas construir una Corte independiente de partidos y gobiernos. 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