{"id":19777,"date":"2024-10-29T11:01:35","date_gmt":"2024-10-29T16:01:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/?p=19777"},"modified":"2024-10-29T11:01:35","modified_gmt":"2024-10-29T16:01:35","slug":"la-sociedad-de-rodillas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/la-sociedad-de-rodillas\/","title":{"rendered":"La sociedad de rodillas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.eltelegrafo.com.ec\/musica\/autor\/15\/tatiana-hidrovo-quinonez\" rel=\"author\"><strong>Tatiana Hidrovo Qui\u00f1\u00f3nez<\/strong><\/a><\/p>\n<p>El Ecuador, peque\u00f1o reflejo de la realidad del mundo, est\u00e1 de rodillas frente a la combinaci\u00f3n letal entre capitalismo dogm\u00e1tico religioso y una fuerza armada irregular, violenta. Nos lleg\u00f3 de pronto el veneno de lo que hoy se reconoce como \u201canarcocapitalismo\u201d o capitalismo salvaje, sin tener el contrapeso de una sociedad &#8211; ant\u00eddoto. Combatida la raz\u00f3n cr\u00edtica, calificada a veces de manera distorsionada, como colonialista, queda un \u201clumpen\u201d colocado en todos los pisos y estratos de la masa. El \u00fanico valor que mueve sus instintos, es el del dinero, fuere por necesidad real de supervivencia, por necesidad de falso estatus materialista, por amenaza y coerci\u00f3n o por la patolog\u00eda de la acumulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los individuos biol\u00f3gicos constituyen ahora una masa, que sienten y nada m\u00e1s; nadan en las pasiones y emociones tr\u00e1gicas y placenteras, una de ellas, comprar. Rezan plegarias autom\u00e1ticas a nombre de un dios secuestrado y acomodado a sus conveniencias: bendicen la mercanc\u00eda y a los zombis, consider\u00e1ndolos entes iguales. Rinden culto a su cuerpo, su secreta deidad ritualizada. Estrujan todo lo que fue la esencia del proyecto \u201chumanista\u201d y humanitario. Destruyen el lenguaje racional y reflexivo para la creaci\u00f3n y la conciencia cr\u00edtica; acaban con el mito metaf\u00edsico &#8211; filos\u00f3fico, el ritmo c\u00f3smico, el amor y la capacidad de maravillarse del mundo.<\/p>\n<p>Nadie quiere pensar la hondura del problema que nos est\u00e1 desgarrando: todo es un basural de opini\u00f3n vac\u00eda. Las redes y los medios incentivan las emociones, siguiendo libretos internacionales, que escogen los t\u00f3picos de miedo, la pasi\u00f3n y la violencia. Dominan mediante la t\u00e9cnica de la repetici\u00f3n.<\/p>\n<p>El capitalismo, sistema global econ\u00f3mico, operado por los estados nacionales, crea las condiciones para la formaci\u00f3n de elites, que contrapesa sus afanes de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n, con el l\u00edmite, para no destruir lo que necesitan: la sociedad y la masa consumidora. Los pa\u00edses tienen por lo general elites algo ilustradas. Ecuador no tiene nada, no se los ve. Los otros, los intelectuales, est\u00e1n silenciosos, como asistiendo a un entierro.<\/p>\n<p>Es tan barroca decadente esta coyuntura (ojal\u00e1 sea coyuntura), que ba\u00f1a todo el mito o utop\u00eda de la democracia. Todo es una puesta en escena curtida, putrefacta, llena de im\u00e1genes publicitarias horribles, con cartelitos de medio pelo. \u00bfY los actores? Mejor no hablar de los actores. <strong>Fuente: El Tel\u00e9grafo<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tatiana Hidrovo Qui\u00f1\u00f3nez El Ecuador, peque\u00f1o reflejo de la realidad del mundo, est\u00e1 de rodillas frente a la combinaci\u00f3n letal entre capitalismo dogm\u00e1tico religioso y una fuerza armada irregular, violenta. Nos lleg\u00f3 de pronto el veneno de lo que hoy se reconoce como \u201canarcocapitalismo\u201d o capitalismo salvaje, sin tener el contrapeso de una sociedad &#8211; ant\u00eddoto. Combatida la raz\u00f3n cr\u00edtica, calificada a veces de manera distorsionada, como colonialista, queda un \u201clumpen\u201d colocado en todos los pisos y estratos de la masa. El \u00fanico valor que mueve sus instintos, es el del dinero, fuere por necesidad real de supervivencia, por necesidad de falso estatus materialista, por amenaza y coerci\u00f3n o por la patolog\u00eda de la acumulaci\u00f3n. Los individuos biol\u00f3gicos constituyen ahora una masa, que sienten y nada m\u00e1s; nadan en las pasiones y emociones tr\u00e1gicas y placenteras, una de ellas, comprar. Rezan plegarias autom\u00e1ticas a nombre de un dios secuestrado y acomodado a sus conveniencias: bendicen la mercanc\u00eda y a los zombis, consider\u00e1ndolos entes iguales. Rinden culto a su cuerpo, su secreta deidad ritualizada. Estrujan todo lo que fue la esencia del proyecto \u201chumanista\u201d y humanitario. Destruyen el lenguaje racional y reflexivo para la creaci\u00f3n y la conciencia cr\u00edtica; acaban con el mito metaf\u00edsico &#8211; filos\u00f3fico, el ritmo c\u00f3smico, el amor y la capacidad de maravillarse del mundo. Nadie quiere pensar la hondura del problema que nos est\u00e1 desgarrando: todo es un basural de opini\u00f3n vac\u00eda. Las redes y los medios incentivan las emociones, siguiendo libretos internacionales, que escogen los t\u00f3picos de miedo, la pasi\u00f3n y la violencia. Dominan mediante la t\u00e9cnica de la repetici\u00f3n. El capitalismo, sistema global econ\u00f3mico, operado por los estados nacionales, crea las condiciones para la formaci\u00f3n de elites, que contrapesa sus afanes de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n, con el l\u00edmite, para no destruir lo que necesitan: la sociedad y la masa consumidora. Los pa\u00edses tienen por lo general elites algo ilustradas. Ecuador no tiene nada, no se los ve. Los otros, los intelectuales, est\u00e1n silenciosos, como asistiendo a un entierro. Es tan barroca decadente esta coyuntura (ojal\u00e1 sea coyuntura), que ba\u00f1a todo el mito o utop\u00eda de la democracia. Todo es una puesta en escena curtida, putrefacta, llena de im\u00e1genes publicitarias horribles, con cartelitos de medio pelo. \u00bfY los actores? Mejor no hablar de los actores. Fuente: El Tel\u00e9grafo<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19778,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-19777","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19777"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19777\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19779,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19777\/revisions\/19779"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19778"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}