{"id":14685,"date":"2024-04-02T14:46:18","date_gmt":"2024-04-02T19:46:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elamazonico.comportal\/?p=14685"},"modified":"2024-04-02T14:46:18","modified_gmt":"2024-04-02T19:46:18","slug":"opera-una-mafia-en-ecuador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/opera-una-mafia-en-ecuador\/","title":{"rendered":"\u00bfOpera una mafia en Ecuador?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Santiago Basabe<\/strong><\/p>\n<p>A partir de las investigaciones propiciadas por la Fiscal\u00eda, la respuesta a dicha pregunta parece una obviedad: s\u00ed, desde luego que s\u00ed. Sin embargo, esas certezas absolutas no son parte del conocimiento cient\u00edfico que, por el contrario, ante cualquier hecho aparentemente evidente plantea la duda. Veamos.<\/p>\n<p>Uno de los conceptos m\u00e1s cl\u00e1sicos sobre lo que es la mafia proviene de Diego Gambetta a trav\u00e9s de su estudio en Sicilia. All\u00ed se\u00f1ala Gambetta que la mafia es una empresa econ\u00f3mica que ofrece protecci\u00f3n privada. Ante la ausencia relativa del aparato estatal como proveeedor natural de seguridad, aparece un grupo organizado, con estructura de mando interna, c\u00f3digos de lealtad y eficacia en las actividades a las que se compromete. Dicha forma de operar de la mafia le dota de confianza, aqu\u00e9lla que las instancias p\u00fablicas han perdido de a poco.<\/p>\n<p>De lo que se sabe, ac\u00e1 hay delincuencia de distinto calibre, pero no bajo los rasgos definitorios de lo que constituir\u00eda un grupo mafioso.<\/p>\n<p>Por un lado, no parece existir una estructura organizacional claramente definida, con funciones o roles espec\u00edficos, permanencia de sus miembros y reglas informales para premiar o castigar los diferentes comportamientos de sus integrantes. Las declaraciones de los aparentes desertores dan cuenta, por ejemplo, que no existen mecanismos sancionatorios claros dentro del grupo. Si as\u00ed fuera, hallar a los que \u201ccantan\u201d las verdades ser\u00eda una empresa m\u00e1s costosa.<\/p>\n<p>Por otro lado, no se ha podido observar con claridad la estructura de mando mafiosa. M\u00e1s bien, de lo que se conoce, hay muchos operadores que act\u00faan de forma relativamente independiente aunque con relaciones entre s\u00ed a partir de las actividades que ofrecen. Estos operadores son esencialmente abogados pero con una caracter\u00edstica importante: no se mantienen mucho tiempo dentro del c\u00edrculo de influencia delincuencial. Por el contrario, su participaci\u00f3n es limitada. Llegan, cometen sus fechor\u00edas por el espacio temporal que la coyuntura les ofrece y luego se van. No desaparece la organizaci\u00f3n pues hay muchos abogados a la espera de ocupar ese espacio. La mano de obra siempre est\u00e1 disponible. Por eso es que ahora quien est\u00e1 en la picota de las denuncias es el abogado A pero ayer fue B y ma\u00f1ana ser\u00e1 C. Los nombres var\u00edan pero la actividad se mantiene inalterada.<\/p>\n<p>Adicionalmente, de lo que el pa\u00eds conoce por diferentes medios, ac\u00e1 no hay oferta de protecci\u00f3n privada, como dec\u00eda Gambetta en su trabajo ya citado.<\/p>\n<p>Lo que los abogados y su entorno de asistentes y recaderos ofrecen a la delincuencia organizada (de la que no necesariamente son parte) es orientar las decisiones judiciales a cambio de recursos econ\u00f3micos o de infundir miedo. Sobre esto \u00faltimo, no hay que dejar de lado la posibilidad de que muchos jueces est\u00e9n fallando a favor de delincuentes contumaces por temor y no porque hayan recibido prebendas de cualquier tipo.<\/p>\n<p>Nuevamente, el objetivo de la mafia, al menos a la luz del concepto de Gambetta, parece no estar presente en el caso ecuatoriano. En ese aspecto, quiz\u00e1s lo que ac\u00e1 ocurre podr\u00eda acercarse m\u00e1s bien a otras definiciones de mafia, como las ofrecidas por Santyino y La Fiura o Arlachi, que proponen que estas organizaciones se caracterizan por la b\u00fasqueda de acumulaci\u00f3n de capital. Sin embargo, a\u00fan en ese caso, dichos autores tambi\u00e9n se\u00f1alan que la mafia se configura con actores que son parte permanente de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con lo dicho, en Ecuador lo que aparentemente opera es una oferta ilegal de servicios judiciales, tanto para delincuentes contumaces como para \u201cciudadanos de bien\u201d que est\u00e1n dispuestos a pagar a los abogados del momento. No importan los nombres de los \u201cjuristas\u201d que act\u00faan como intermediarios. Eso es secundario. Lo que s\u00ed se mantiene estable es la maquinaria en la que se procesan los hechos delictivos y all\u00ed est\u00e1n, indudablemente, jueces y fiscales.<\/p>\n<p>Por tanto, si bien no hay redes permanentes de abogados que ofrecen el servicio citado, existe un conjunto de corruptos que son parte del sector justicia que llegan a acuerdos espec\u00edficos con los profesionales del Derecho que est\u00e1n mejor posicionados en un momento dado, esencialmente en funci\u00f3n de la correlaci\u00f3n de fuerzas pol\u00edticas. De all\u00ed que, mientras no se genere una reforma integral al Poder Judicial, los males que ahora est\u00e1n en boca de todos permanenecer\u00e1n en el tiempo aunque con nombres distintos. El problema de fondo, por tanto, no est\u00e1 en los abogados que ahora est\u00e1n envueltos en los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n sino en la estructura bajo la que opera el sistema de justicia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en la pol\u00edtica es d\u00f3nde falta hurgar con mayor detenimiento, pues all\u00ed parecen estar los que controlan la provisi\u00f3n il\u00edcita de servicios judiciales. Si bien sus alfiles de momento pueden llegar a pagar ciertos costos cuando la coyuntura les resulta adversa (jueces, fiscales, abogados y recaderos), ellos se mantienen invisibles ante el escrutinio ciudadano.<\/p>\n<p>No quiero decir que ahora mismo no existan delitos execrables que perseguir y delincuentes de diferente traje a los que sancionar. Simplemente se\u00f1alo que Ecuador no parece asumir la forma de una mafia organizada bajo los par\u00e1metros ofrecidos por los estudios realizados. Este punto no es menor ni deber\u00eda generar interes puramente acad\u00e9mico ya que puede ser un insumo clave para eventuales reformas en materia penal o de seguridad.<\/p>\n<p>Si no conocemos c\u00f3mo funciona la maquinaria que provee servicios judiciales il\u00edcitos, dif\u00edcilmente podremos identificar los factores que explicar\u00edan su presencia. <strong>Fuente: Primicias<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santiago Basabe A partir de las investigaciones propiciadas por la Fiscal\u00eda, la respuesta a dicha pregunta parece una obviedad: s\u00ed, desde luego que s\u00ed. Sin embargo, esas certezas absolutas no son parte del conocimiento cient\u00edfico que, por el contrario, ante cualquier hecho aparentemente evidente plantea la duda. Veamos. Uno de los conceptos m\u00e1s cl\u00e1sicos sobre lo que es la mafia proviene de Diego Gambetta a trav\u00e9s de su estudio en Sicilia. All\u00ed se\u00f1ala Gambetta que la mafia es una empresa econ\u00f3mica que ofrece protecci\u00f3n privada. Ante la ausencia relativa del aparato estatal como proveeedor natural de seguridad, aparece un grupo organizado, con estructura de mando interna, c\u00f3digos de lealtad y eficacia en las actividades a las que se compromete. Dicha forma de operar de la mafia le dota de confianza, aqu\u00e9lla que las instancias p\u00fablicas han perdido de a poco. De lo que se sabe, ac\u00e1 hay delincuencia de distinto calibre, pero no bajo los rasgos definitorios de lo que constituir\u00eda un grupo mafioso. Por un lado, no parece existir una estructura organizacional claramente definida, con funciones o roles espec\u00edficos, permanencia de sus miembros y reglas informales para premiar o castigar los diferentes comportamientos de sus integrantes. Las declaraciones de los aparentes desertores dan cuenta, por ejemplo, que no existen mecanismos sancionatorios claros dentro del grupo. Si as\u00ed fuera, hallar a los que \u201ccantan\u201d las verdades ser\u00eda una empresa m\u00e1s costosa. Por otro lado, no se ha podido observar con claridad la estructura de mando mafiosa. M\u00e1s bien, de lo que se conoce, hay muchos operadores que act\u00faan de forma relativamente independiente aunque con relaciones entre s\u00ed a partir de las actividades que ofrecen. Estos operadores son esencialmente abogados pero con una caracter\u00edstica importante: no se mantienen mucho tiempo dentro del c\u00edrculo de influencia delincuencial. Por el contrario, su participaci\u00f3n es limitada. Llegan, cometen sus fechor\u00edas por el espacio temporal que la coyuntura les ofrece y luego se van. No desaparece la organizaci\u00f3n pues hay muchos abogados a la espera de ocupar ese espacio. La mano de obra siempre est\u00e1 disponible. Por eso es que ahora quien est\u00e1 en la picota de las denuncias es el abogado A pero ayer fue B y ma\u00f1ana ser\u00e1 C. Los nombres var\u00edan pero la actividad se mantiene inalterada. Adicionalmente, de lo que el pa\u00eds conoce por diferentes medios, ac\u00e1 no hay oferta de protecci\u00f3n privada, como dec\u00eda Gambetta en su trabajo ya citado. Lo que los abogados y su entorno de asistentes y recaderos ofrecen a la delincuencia organizada (de la que no necesariamente son parte) es orientar las decisiones judiciales a cambio de recursos econ\u00f3micos o de infundir miedo. Sobre esto \u00faltimo, no hay que dejar de lado la posibilidad de que muchos jueces est\u00e9n fallando a favor de delincuentes contumaces por temor y no porque hayan recibido prebendas de cualquier tipo. Nuevamente, el objetivo de la mafia, al menos a la luz del concepto de Gambetta, parece no estar presente en el caso ecuatoriano. En ese aspecto, quiz\u00e1s lo que ac\u00e1 ocurre podr\u00eda acercarse m\u00e1s bien a otras definiciones de mafia, como las ofrecidas por Santyino y La Fiura o Arlachi, que proponen que estas organizaciones se caracterizan por la b\u00fasqueda de acumulaci\u00f3n de capital. Sin embargo, a\u00fan en ese caso, dichos autores tambi\u00e9n se\u00f1alan que la mafia se configura con actores que son parte permanente de la organizaci\u00f3n. Con lo dicho, en Ecuador lo que aparentemente opera es una oferta ilegal de servicios judiciales, tanto para delincuentes contumaces como para \u201cciudadanos de bien\u201d que est\u00e1n dispuestos a pagar a los abogados del momento. No importan los nombres de los \u201cjuristas\u201d que act\u00faan como intermediarios. Eso es secundario. Lo que s\u00ed se mantiene estable es la maquinaria en la que se procesan los hechos delictivos y all\u00ed est\u00e1n, indudablemente, jueces y fiscales. Por tanto, si bien no hay redes permanentes de abogados que ofrecen el servicio citado, existe un conjunto de corruptos que son parte del sector justicia que llegan a acuerdos espec\u00edficos con los profesionales del Derecho que est\u00e1n mejor posicionados en un momento dado, esencialmente en funci\u00f3n de la correlaci\u00f3n de fuerzas pol\u00edticas. De all\u00ed que, mientras no se genere una reforma integral al Poder Judicial, los males que ahora est\u00e1n en boca de todos permanenecer\u00e1n en el tiempo aunque con nombres distintos. El problema de fondo, por tanto, no est\u00e1 en los abogados que ahora est\u00e1n envueltos en los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n sino en la estructura bajo la que opera el sistema de justicia. Adem\u00e1s, en la pol\u00edtica es d\u00f3nde falta hurgar con mayor detenimiento, pues all\u00ed parecen estar los que controlan la provisi\u00f3n il\u00edcita de servicios judiciales. Si bien sus alfiles de momento pueden llegar a pagar ciertos costos cuando la coyuntura les resulta adversa (jueces, fiscales, abogados y recaderos), ellos se mantienen invisibles ante el escrutinio ciudadano. No quiero decir que ahora mismo no existan delitos execrables que perseguir y delincuentes de diferente traje a los que sancionar. Simplemente se\u00f1alo que Ecuador no parece asumir la forma de una mafia organizada bajo los par\u00e1metros ofrecidos por los estudios realizados. Este punto no es menor ni deber\u00eda generar interes puramente acad\u00e9mico ya que puede ser un insumo clave para eventuales reformas en materia penal o de seguridad. Si no conocemos c\u00f3mo funciona la maquinaria que provee servicios judiciales il\u00edcitos, dif\u00edcilmente podremos identificar los factores que explicar\u00edan su presencia. Fuente: Primicias<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14686,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-14685","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14685"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14685\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14687,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14685\/revisions\/14687"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14686"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}