{"id":13359,"date":"2024-01-19T09:43:09","date_gmt":"2024-01-19T14:43:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/?p=13359"},"modified":"2024-01-19T09:43:09","modified_gmt":"2024-01-19T14:43:09","slug":"etica-y-periodismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elamazonico.com\/portal\/etica-y-periodismo\/","title":{"rendered":"\u00c9tica y periodismo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.eltelegrafo.com.ec\/contenido\/autor\/15\/cesar-montano-galarza\" rel=\"author\"><strong>C\u00e9sar Monta\u00f1o Galarza<\/strong><\/a><\/p>\n<p>La accidentada vida de nuestro pa\u00eds no da tregua; casi al cerrar este azaroso a\u00f1o 2023, dentro del bullado caso \u201cMet\u00e1stasis\u201d, impulsado por la valiente Fiscal General de Estado, se han encontrado chats -mensajes- demostrativos de comunicaci\u00f3n fluida y amistosa entre un conocido periodista y un narcotraficante, lo que ha encendido el debate sobre si ese proceder es aceptable y est\u00e1 dentro de la ley, o no. Se supone que todo periodista conoce los linderos \u00e9ticos de la profesi\u00f3n, respeta el c\u00f3digo deontol\u00f3gico aplicable y, sobre todo, que con su labor est\u00e1 convocado para ayudar a comprender e interpretar la realidad circundante, sin maquillaje alguno, tal cual se presenta.<\/p>\n<p>Desde el siglo XVII se aprobaron en pa\u00edses europeos normas y lineamientos de moral profesional, obrando como adelantos de los c\u00f3digos deontol\u00f3gicos profusamente adoptados, mejorados y difundidos hasta la actualidad en pr\u00e1cticamente todo el mundo. Incluso, con frecuencia se acude a la autoregulaci\u00f3n. Estos instrumentos funcionan como garant\u00eda para la libertad de acci\u00f3n del periodista, porque le permite defender sus criterios ante presiones externas de toda \u00edndole -econ\u00f3micas, pol\u00edticas, ideol\u00f3gicas-. Visto as\u00ed el tema, el periodismo conlleva indiscutiblemente una dimensi\u00f3n \u00e9tica, sin dejar de lado un permanente e imprescindible ejercicio autocr\u00edtico.<\/p>\n<p>La \u00e9tica en el periodismo es una herramienta para determinar lo que es correcto hacer; comprende normas objetivas v\u00e1lidas y reconocidas para quienes ejercen esa profesi\u00f3n. Expertos se\u00f1alan dos dimensiones de la \u00e9tica aplicada al periodismo, la primera, de amplia aceptaci\u00f3n, focalizada en la resoluci\u00f3n de cuestiones pr\u00e1cticas, concretas y de coyuntura; la segunda, de gran alcance, referida a la actitud del periodista, de esta manera ser \u00e9tico se convierte en un modo de vivir; cuenta la existencia del profesional como persona ejerciendo la carrera. Hablo de la sujeci\u00f3n del profesional a la naturaleza de su oficio, respecto a la forma correcta de proceder, para que se multiplique el patrimonio moral de la profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sobre la primera dimensi\u00f3n son pertinentes preguntas puntuales como estas: \u00bfEn nombre del inter\u00e9s p\u00fablico es posible revelar historias cl\u00ednicas? \u00bfSe debe proteger la identidad de menores y gente inocente que han sido fotografiados o filmados con delincuentes? Acerca de la segunda dimensi\u00f3n la cuesti\u00f3n es m\u00e1s compleja, porque apela a una valoraci\u00f3n subjetiva. En apariencia y en principio no tiene nada de malo el di\u00e1logo, la amistad consciente, incluso preocupada y solidaria, entre un periodista y un ladr\u00f3n de celulares, un carterista, un estafador, un violador o un narcotraficante; pero solo en apariencia, porque hablamos de interlocutores diferenciados por la gravedad de sus conductas o delitos y el impacto que cada uno causa en la colectividad. En esta dimensi\u00f3n los l\u00edmites del fuero interno dependen de convicciones \u00e9ticas y morales del periodista, que aqu\u00ed coinciden con las de las fronteras \u00e9ticas y los c\u00f3digos deontol\u00f3gicos de su profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo profesional no solo tiene el derecho, sino tambi\u00e9n el deber de ejercer de la mejor manera posible la profesi\u00f3n, pero para lograrlo no sirven todas las v\u00edas, estrategias ni instrumentos, puesto que tal ejercicio debe ce\u00f1irse a valores, principios, reglas y c\u00f3digos de conducta respetuosos de los beneficiarios de los servicios: la sociedad en general. Est\u00e1 en juego la confianza y credibilidad del periodista, nada m\u00e1s y nada menos, del encargado de coadyuvar para que la ciudadan\u00eda logre la mejor comprensi\u00f3n de la realidad social y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Nos fallan pol\u00edticos, tambi\u00e9n autoridades de todo nivel, jueces y fiscales, miembros de la fuerza p\u00fablica y, ahora incluso defraudan figuras del periodismo, cuando \u00e9ste debe ser baluarte inclaudicable de la verdad y la \u00e9tica. Este oficio tambi\u00e9n debe ser responsable, independiente, l\u00edcito, fiable, \u00fatil, imparcial, veraz y preciso; de aqu\u00ed surgen las oportunidades, los riesgos y los retos que tiene. Llega con esperanzas el 2024, por esto, ante el poder destructivo de la delincuencia y sus corifeos, ambicionemos fervientemente que nos permita recuperar la confianza en todos los frentes, con actitudes rectas y la apuesta seria para construir colectivamente un pa\u00eds con futuro prometedor. <strong>Fuente: El Tel\u00e9grafo<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e9sar Monta\u00f1o Galarza La accidentada vida de nuestro pa\u00eds no da tregua; casi al cerrar este azaroso a\u00f1o 2023, dentro del bullado caso \u201cMet\u00e1stasis\u201d, impulsado por la valiente Fiscal General de Estado, se han encontrado chats -mensajes- demostrativos de comunicaci\u00f3n fluida y amistosa entre un conocido periodista y un narcotraficante, lo que ha encendido el debate sobre si ese proceder es aceptable y est\u00e1 dentro de la ley, o no. Se supone que todo periodista conoce los linderos \u00e9ticos de la profesi\u00f3n, respeta el c\u00f3digo deontol\u00f3gico aplicable y, sobre todo, que con su labor est\u00e1 convocado para ayudar a comprender e interpretar la realidad circundante, sin maquillaje alguno, tal cual se presenta. Desde el siglo XVII se aprobaron en pa\u00edses europeos normas y lineamientos de moral profesional, obrando como adelantos de los c\u00f3digos deontol\u00f3gicos profusamente adoptados, mejorados y difundidos hasta la actualidad en pr\u00e1cticamente todo el mundo. Incluso, con frecuencia se acude a la autoregulaci\u00f3n. Estos instrumentos funcionan como garant\u00eda para la libertad de acci\u00f3n del periodista, porque le permite defender sus criterios ante presiones externas de toda \u00edndole -econ\u00f3micas, pol\u00edticas, ideol\u00f3gicas-. Visto as\u00ed el tema, el periodismo conlleva indiscutiblemente una dimensi\u00f3n \u00e9tica, sin dejar de lado un permanente e imprescindible ejercicio autocr\u00edtico. La \u00e9tica en el periodismo es una herramienta para determinar lo que es correcto hacer; comprende normas objetivas v\u00e1lidas y reconocidas para quienes ejercen esa profesi\u00f3n. Expertos se\u00f1alan dos dimensiones de la \u00e9tica aplicada al periodismo, la primera, de amplia aceptaci\u00f3n, focalizada en la resoluci\u00f3n de cuestiones pr\u00e1cticas, concretas y de coyuntura; la segunda, de gran alcance, referida a la actitud del periodista, de esta manera ser \u00e9tico se convierte en un modo de vivir; cuenta la existencia del profesional como persona ejerciendo la carrera. Hablo de la sujeci\u00f3n del profesional a la naturaleza de su oficio, respecto a la forma correcta de proceder, para que se multiplique el patrimonio moral de la profesi\u00f3n. Sobre la primera dimensi\u00f3n son pertinentes preguntas puntuales como estas: \u00bfEn nombre del inter\u00e9s p\u00fablico es posible revelar historias cl\u00ednicas? \u00bfSe debe proteger la identidad de menores y gente inocente que han sido fotografiados o filmados con delincuentes? Acerca de la segunda dimensi\u00f3n la cuesti\u00f3n es m\u00e1s compleja, porque apela a una valoraci\u00f3n subjetiva. En apariencia y en principio no tiene nada de malo el di\u00e1logo, la amistad consciente, incluso preocupada y solidaria, entre un periodista y un ladr\u00f3n de celulares, un carterista, un estafador, un violador o un narcotraficante; pero solo en apariencia, porque hablamos de interlocutores diferenciados por la gravedad de sus conductas o delitos y el impacto que cada uno causa en la colectividad. En esta dimensi\u00f3n los l\u00edmites del fuero interno dependen de convicciones \u00e9ticas y morales del periodista, que aqu\u00ed coinciden con las de las fronteras \u00e9ticas y los c\u00f3digos deontol\u00f3gicos de su profesi\u00f3n. Todo profesional no solo tiene el derecho, sino tambi\u00e9n el deber de ejercer de la mejor manera posible la profesi\u00f3n, pero para lograrlo no sirven todas las v\u00edas, estrategias ni instrumentos, puesto que tal ejercicio debe ce\u00f1irse a valores, principios, reglas y c\u00f3digos de conducta respetuosos de los beneficiarios de los servicios: la sociedad en general. Est\u00e1 en juego la confianza y credibilidad del periodista, nada m\u00e1s y nada menos, del encargado de coadyuvar para que la ciudadan\u00eda logre la mejor comprensi\u00f3n de la realidad social y pol\u00edtica. 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