Con evidente preocupación, los usuarios de la vía Yacuambi y moradores de los sectores aledaños levan su voz para exigir a las autoridades competentes una acción inmediata frente a las actividades mineras que se desarrollan en el sector de Muchime, donde, según denuncias ciudadanas, se estaría desviando el cauce del río Yacuambi, poniendo en grave riesgo la estabilidad de la carretera y el entorno natural.
Productores que no realizan actividad minera dicen que: lo grave es, que los mismos moradores permiten y ellos mismo luego denuncian, debe existir una sanción para ellos, expresan.
De acuerdo con los testimonios recogidos, la intervención minera ha provocado que el cauce del río toque directamente la peña, carcomiendo el talud y generando un inminente peligro de que la mesa de la vía colapse, tal como ya ocurrió en el sector de Napurak, donde la erosión derivada de actividades similares ocasionó la caída de un puente peatonal.
Los moradores denuncian que el río golpea al pie del talud y eso altera el curso natural del agua. También dicen que con las maquinas deterioran las cunetas, muros y el asfalto de la vía del proyecto de asfaltado a Yacuambi, una obra de vital importancia para la conectividad y el desarrollo de la zona. “Los camiones y excavadoras destruyen la carretera, y luego nadie se hace responsable. ¿Quién cubre esos gastos?”, cuestionan los habitantes del sector, quienes aseguran que los supuestos mineros afirman tener permisos de las autoridades.
El malestar se extiende también hacia el río Zamora, específicamente en el sector de La Hueca, donde vecinos denuncian que en las últimas noches han vuelto las maquinarias para realizar minería al margen del río. “Hace semanas no se veían estas actividades, pero ahora regresan en la oscuridad, como si actuaran con complicidad”, comentan testigos del lugar.
La ciudadanía hace un llamado urgente a las autoridades ambientales, de control y de obras públicas a no permitir que se repitan estas prácticas desordenadas y destructivas, que ponen en riesgo tanto la seguridad vial, la vida de las personas como el equilibrio ecológico de la provincia.
Zamora ya ha vivido las consecuencias de la erosión y los deslizamientos provocados por la combinación de lluvias intensas y malas prácticas mineras: vías colapsadas, puentes destruidos, viviendas afectadas, animales perdidos y familias en crisis. Los habitantes de Yacuambi y sus alrededores no quieren volver a vivir ese escenario.
“Queremos desarrollo, pero no a costa de nuestra tierra y de nuestra seguridad”, expresan los moradores con tono de indignación, pero también con esperanza de ser escuchados antes de que sea demasiado tarde.





