En una entrevista concedida al espacio matutino de Diario El Amazónico, el sociólogo Salvador Quispe, exasambleísta nacional, ex prefecto y exdiputado por la provincia de Zamora Chinchipe, compartió una mirada reflexiva y serena sobre la política nacional s.
Sobre la política actual
Lejos de desligarse del escenario político nacional, Quishpe mantiene una postura crítica y analítica frente al contexto electoral, la institucionalidad y el papel de las organizaciones sociales. En relación al reciente proceso electoral, explicó su decisión de no apoyar públicamente a ninguno de los candidatos en segunda vuelta. “Había compañeros míos llamando a votar por Noboa, y otros —como el presidente de la CONAIE— apoyando a Luisa González. Pero no podía tomar partido porque eso hubiera dividido aún más al movimiento.
Propusimos mantenernos neutrales”.
Asimismo, cuestionó el crecimiento repentino de la Revolución Ciudadana en las últimas elecciones, y expresó inquietudes sobre los resultados obtenidos. “¿En serio? ¿O hay algo más detrás?”, se preguntó, dejando abierta una reflexión sobre la transparencia del proceso.
A propósito del actual gobierno, expresó que espera resultados positivos, pero advirtió que la cultura de paz no se construye con más presencia policial, sino con políticas que generen oportunidades reales. “La paz no se logra con más policías ni con más armas. Se logra apoyando a la gente”, afirmó, al tiempo que exhortó a disminuir las tasas de interés para fomentar la producción y fortalecer la dolarización desde la economía real.
Perspectiva sobre la CONAIE y el futuro del movimiento indígena
Con respecto al movimiento indígena y su representación, Salvador Quispe aclaró que no tiene aspiraciones de dirigir la CONAIE. “Soy parte de la organización, miembro de la Federación de Saraguro en Zamora Chinchipe, y seguiré aportando con ideas y acompañamiento. No tengo aspiraciones de dirigirla”, puntualizó.
El sociólogo cuestionó también el retraso en la convocatoria al congreso nacional de la organización, cuyo evento debía realizarse en junio de 2024 y aún no tiene fecha oficial. “Nos queda poco tiempo. Entiendo que el congreso será en alguna provincia amazónica, quizás Pastaza o Napo”, anticipó, remarcando la necesidad de fortalecer la participación y evitar las divisiones internas.
“Debemos mirar hacia adelante”, concluyó, con un llamado a la unidad, a la madurez política y a la reflexión profunda sobre el rol de las organizaciones sociales, los gobiernos y los ciudadanos en la construcción de un Ecuador más justo, productivo y democrático.




