En una reciente entrevista pública, el presidente del barrio Jorge Mosquera, Jorge Aguilar, expresó su profunda preocupación ante una situación crítica que afecta la parte alta de dicho sector, ubicada en el cantón Zamora. Según indicó, se trata de una “bomba de tiempo” debido a la acumulación de aguas y la creciente inestabilidad del terreno por la deforestación, erosión y las intensas lluvias de la actual temporada invernal.
El dirigente barrial manifestó que ha realizado acercamientos con autoridades locales y provinciales desde el año 2020, cuando se solicitó una inspección formal a la Secretaría de Gestión de Riesgos. Sin embargo, lamentó que no se haya dado seguimiento oportuno al informe emitido en ese entonces, argumentando que la pandemia del COVID-19 interrumpió las acciones. No obstante, se ha anunciado una nueva inspección técnica para el lunes de la próxima semana, en la que participarán autoridades del GAD Municipal, concejales y directores departamentales.
Durante su intervención, Aguilar subrayó la apertura al diálogo con los propietarios de los predios en la zona afectada, en especial con el representante del Vicariato Apostólico de Zamora, monseñor Jaime Castillo, quien ha mostrado su disposición a colaborar en la búsqueda de soluciones, incluida la reapertura de caminos tradicionales para evitar intervenir zonas de alto riesgo ambiental.
Asimismo, hizo un llamado enfático a las autoridades ambientales, al Ministerio del Ambiente y a los organismos de control, para frenar la deforestación que sigue avanzando en áreas sensibles del ecosistema. Acompañado de testimonios gráficos y de denuncias anteriores, Aguilar denunció la tala ilegal de bosques en el sector de “Las Tres Cruces” y otras zonas pertenecientes al Vicariato, instando a la ciudadanía y a los vecinos de sectores aledaños como La Albernia y El Líbano a cuidar activamente la cobertura vegetal.
El líder barrial recordó que este riesgo no afecta solo a unas pocas viviendas, sino que su potencial alcance podría llegar hasta zonas urbanas estratégicas como el Colegio Madre Bernarda, el Banco de Pichincha e incluso instalaciones institucionales como la Prefectura de Zamora Chinchipe. En tal sentido, hizo una invitación abierta a los amantes de la naturaleza, líderes comunitarios, instituciones técnicas y medios de comunicación a acompañar la caminata de inspección planificada, a fin de constatar en territorio la magnitud del problema y sumar criterios técnicos para su atención urgente.
Finalmente, expresó su agradecimiento a los concejales y actores institucionales que han mostrado disposición para contribuir con soluciones estructurales, así como al personal que ya colaboró en tareas de limpieza parcial de la cancha del barrio. Reiteró que el mayor desafío no es solo rehabilitar la zona afectada, sino generar conciencia colectiva sobre la importancia de conservar los ecosistemas que rodean la ciudad de Zamora, que además de belleza paisajística, aportan a la seguridad, al equilibrio climático y a la calidad de vida de sus habitantes.





