Las intensas lluvias en la Amazonía han dañado la calidad del agua en los ríos que abastecen a ocho hidroeléctricas, lo que ha dejado fuera de servicio unos 1.200 megavatios; es decir, un 31% de la demanda nacional media que es de 3.900 megavatios.
Lo dijo el ministro encargado de Energía, Guillermo Ferreira, en rueda de prensa realizada este 3 de julio de 2025.
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«No habrá ningún tipo de racionamiento. Las ocho hidroeléctricas que están paralizadas están en una capacidad de generación de 1.200 megavatios, pero la demanda está cubierta», dijo Ferreira.
Ferreira insistió en que están llamando, además, a empresas privadas para que apoyen con su generación propia.
«En el momento en que la condición de los ríos permitan volveremos a operar con las hidroeléctricas», dijo Ferreria al señalar que no hubo daños en las centrales por la mala calidad del agua y que su paralización es una medida preventiva para evitar daños en los equipos.
El Viceministro no detalló los nombres de todas las hidroeléctricas, pero entre ellas están Coca Codo Sinclair, Delsitanisagua, San Bartolo.
El ministro de Energía encargado dijo, sin embargo, que hoy (3 de julio de 2025) se importaron 100 megavatios de Colombia desde las 09:00 hasta las 11:00.
¿Un sistema vulnerable?
Para el consultor eléctrico, Ricardo Buitrón, considera que las medidas tomadas por la salida de operación de las hidroeléctricas reflejaría que el país no cuenta con una reserva de centrales termoeléctricas adecuadas.
Y eso ha llevado a tomar medidas desesperadas como son la activación de la generación eléctrica a privados y la importación de electricidad de Colombia, ambas son dos tipos de energía costosa.
«La presunción es que tuvimos que tomar energía cara porque no teníamos el parque térmico (propio) para entrar en operación. (…) Si no tengo una reserva termoeléctrica adecuada, comienzo a pedir auxilio», dice Buitrón.
El parque termoeléctrico de Ecuador es de unos 1.800 megavatios de potencia, pero no todo está operando, sea porque está en mantenimiento, porque es obsoleto o porque tiene fallas.
El Viceministro de Electricidad ha señalado que el Gobierno ha trabajado fuertemente para recuperar parte del parque termoeléctrico.
Sin embargo, el 2 de julio de 2025, cuando el operador estatal de energía Cenace pidió a los privados encender sus motores de manera urgente, estuvieron en operación 1.000 megavatios termoeléctricos, lo que incluiría los 200 a 300 megavatios de las barcazas.
De ser así, según Buitrón, esas cifras reflejaría la alta vulnerabilidad que aún tiene el parque termoeléctrico y del sistema eléctrico en general para afrontar por cuenta propia escenarios de fuerte déficit de energía, sobre todo de cara al próximo estiaje que está por venir.
El consultor eléctrico, Gabriel Secaira, preocupa que «aparentemente» no pusieron a operar todo el parque termoeléctrico el 2 de julio de 2025.
«Lo ocurrido estos días hace ver que Ecuador no tiene energía de respaldo ante escenarios de déficit. Se debe tener un 10% de respaldo para cubrir la demanda máxima del país», dice Secaira. Fuente: Primicias





