En una entrevista académica y técnica, Wilman Merino, director de la carrera de Ingeniería en Riesgos y Cambio Climático de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), abordó la importancia de comprender el territorio como un elemento fundamental para la planificación, la gestión pública y la reducción de riesgos frente a los efectos del cambio climático y los desastres naturales.
Durante el diálogo, Merino explicó que el territorio constituye el espacio donde se desarrollan todas las actividades humanas: productivas, sociales, económicas y organizativas. Sin embargo, también es el escenario donde se manifiestan con mayor intensidad los impactos del cambio climático y los riesgos de desastres, como inundaciones, deslizamientos, sequías, incendios forestales y afectaciones a la infraestructura vial y a los servicios básicos.
“El territorio no solo nos condiciona, sino que también nos impulsa o limita en la toma de decisiones. Pensar la gestión del riesgo y el cambio climático de manera transversal, integrándolos en los ámbitos productivo, social, económico y de asentamientos humanos, es clave para enfrentar los desafíos actuales”, señaló el académico.
Falta de planificación y país multiamenaza
Merino enfatizó que el Ecuador es un país multiamenaza, expuesto a fenómenos como erupciones volcánicas, terremotos, inundaciones y deslizamientos. A ello se suma la variabilidad climática cada vez más extrema. Recordó que en el año 2024 el país enfrentó una escasez de lluvias, lo que generó serias afectaciones en la producción de energía, la economía y el sector productivo; mientras que en la actualidad se registran lluvias intensas que han provocado colapsos viales, inundaciones, caída de puentes y cortes en el suministro de agua potable.
“Los riesgos de desastres no deben ser tratados como un tema aislado o exclusivo de una institución. Es una variable transversal que debe incorporarse en la planificación territorial, en las políticas públicas y en los proyectos de desarrollo”, afirmó.
El rol estratégico de la academia
En este contexto, el director destacó el papel de la Universidad Técnica Particular de Loja, que cumple sus tres funciones sustantivas: docencia, investigación y vinculación con la sociedad. En el ámbito formativo, la UTPL es pionera en el país con la creación de la carrera de Ingeniería en Riesgos y Cambio Climático, una oferta académica innovadora, con una duración de cuatro años y modalidad 100 % en línea, orientada a formar profesionales capaces de interpretar, gestionar y anticipar los riesgos asociados al cambio climático y los desastres.
En investigación, la universidad desarrolla estudios sobre reducción de riesgos, monitoreo territorial y cambio climático, incluyendo herramientas como visores de incendios forestales. En cuanto a la vinculación, estudiantes y docentes trabajan directamente en territorio con comunidades, gobiernos autónomos descentralizados cantonales, parroquiales y provinciales, así como con el sector público y privado, fortaleciendo capacidades locales y comités comunitarios de gestión de riesgos.
Articulación del conocimiento técnico y saberes ancestrales
Merino subrayó la importancia de integrar el conocimiento técnico con el saber comunitario y ancestral, especialmente en zonas rurales. Las comunidades, a partir de su experiencia histórica, conocen las épocas lluviosas, las zonas inundables, las formas adecuadas de construcción y las medidas de prevención, conocimientos que, al articularse con la ciencia y la técnica, permiten resultados más efectivos en la reducción del riesgo de desastres.
Cambio climático y evidencia científica
El académico señaló que la evidencia científica demuestra un incremento sostenido de la temperatura global y de la concentración de gases de efecto invernadero, producto principalmente de las actividades humanas. Esto ha alterado los patrones climáticos tradicionales, generando sequías más prolongadas y lluvias más intensas y frecuentes, con impactos directos en la agricultura, la infraestructura, la energía y la seguridad de las poblaciones.
“Debemos prepararnos con planes de mitigación, adaptación y prevención. No basta con reaccionar cuando ocurre el desastre; es indispensable planificar con base en diagnósticos territoriales”, puntualizó.
Problemática vial y necesidad de prevención
Finalmente, Merino se refirió a los problemas recurrentes en la red vial del sur del país, como los registrados en sectores de Loja, Vilcabamba, Yangana, Chaguarpamba y vías de conexión con la Costa y la Amazonía, donde los deslizamientos y aluviones continúan afectando la movilidad y la economía regional. Insistió en que los períodos de menor precipitación deben ser aprovechados para realizar diagnósticos y obras preventivas que reduzcan los impactos durante la época lluviosa.
Al cierre de la entrevista, el director invitó a la ciudadanía a informarse sobre la Ingeniería en Riesgos y Cambio Climático a través de la página web de la UTPL, destacando que esta carrera representa una respuesta académica y técnica a los desafíos actuales del territorio, el cambio climático y la gestión integral del riesgo.





