En el sector La Guanta y Cerro Colorado, perteneciente a la parroquia San Carlos de las Minas, cantón Zamora, se desarrolló una reunión entre finqueros y propietarios de terrenos de la parte alta, quienes expresaron su preocupación frente a presuntos inconvenientes territoriales con la empresa minera Sultana del Cóndor.
Los propietarios, muchos de ellos herederos de tierras que han pertenecido a sus familias por generaciones, manifestaron su inconformidad respecto a lo que consideran un irrespeto a los linderos establecidos legalmente. En este contexto, Luis Chalán, presidente de la compañía Agrominera La Guanta y Cerro Colorado, explicó que la situación se ha tornado tensa debido a la presencia de personal vinculado a la empresa, quienes —según su versión— habrían realizado registros fotográficos de las propiedades sin la debida coordinación con los propietarios.
Chalán señaló que, pese a mantener una relación de convivencia previa con la empresa, recientemente se han generado acciones que, a su criterio, vulneran derechos fundamentales como la privacidad y el respeto a la propiedad privada. En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades competentes, entre ellas la Gobernación y entidades de control, para que intervengan y garanticen el debido proceso en cualquier acción de verificación territorial.
Asimismo, destacó que los finqueros se encuentran en un proceso de regularización de actividades productivas con la Empresa Nacional Minera, cumpliendo procedimientos técnicos, legales y ambientales. Reiteró que la comunidad mantiene una postura de respeto hacia las concesiones mineras, siempre que estas se desarrollen dentro del marco legal y con diálogo previo.
Por su parte, el finquero César Chamba denunció un conflicto específico relacionado con su propiedad, asegurando que cuenta con escrituras, planimetría aprobada por el municipio y pagos prediales al día. Según indicó, existiría una intención de limitar el acceso a su terreno mediante la colocación de cercas, lo que afectaría no solo su propiedad, sino también la movilidad de aproximadamente 30 familias asentadas en el sector.
En la misma línea, Stalin Chamba, otro habitante de la zona, enfatizó que la comunidad se mantiene unida frente a lo que consideran actos de atropello. Además, alertó sobre la presencia de dispositivos de vigilancia en el área, lo que ha generado preocupación entre los moradores respecto a posibles vulneraciones a su intimidad y seguridad.
Paralelamente, técnicos de Agropzachin, encabezados por Lenny Moreno, realizaron una visita técnica en el sector con el objetivo de evaluar condiciones ambientales y productivas. Según explicó el especialista en acuacultura, las condiciones preliminares del terreno, ubicado a aproximadamente 1.940 metros sobre el nivel del mar— serían favorables para el desarrollo de proyectos piscícolas, específicamente el cultivo de trucha arcoíris, así como iniciativas agrícolas como el cultivo de tomate de árbol.
Los finqueros indicaron que continuarán gestionando procesos de legalización y fortalecimiento productivo, apostando por alternativas sostenibles que impulsen la economía local, mientras esperan que las autoridades competentes medien en el conflicto territorial y garanticen el respeto a sus derechos.





