Los habitantes de los barrios Santa Elena, San José, El Iñaco, Alonso de Mercadillo, Centro de Ciudad Infantil, Bonbuscaro y La Península enfrentan una severa afectación en el servicio de agua potable tras el colapso de la tubería principal, destruida por un derrumbe ocurrido en las inmediaciones del barrio Jorge Mosquera.
Según información oficial emitida por la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zamora (EMAPAZ), el restablecimiento del servicio dependerá de la limpieza de los escombros en la zona afectada, una tarea que podría prolongarse debido a la magnitud del deslizamiento. Mientras tanto, se ha dispuesto la provisión de agua mediante los Bomberos de la ciudad, aunque en horarios no establecidos, lo que genera incertidumbre en las comunidades afectadas.
La población, visiblemente preocupada, ha manifestado su inconformidad con la situación. “Es mejor que convoquen a una minga para entre todos trabajar y remediar el problema. Nadie convoca al pueblo y así no se avanza”, señalaron moradores, quienes demandan una respuesta más efectiva y articulada de las autoridades locales. También cuestionan la falta de planificación frente a un servicio básico indispensable, recordando que el acceso al agua potable es un derecho fundamental que debe ser garantizado incluso en contextos de emergencia.
La ciudadanía reclama un cambio en el enfoque institucional: menos declaraciones y fotografías, y más acciones concretas que prioricen el bienestar de los sectores afectados.
El llamado es claro: la articulación entre autoridades locales, provinciales y la comunidad organizada es urgente para garantizar un acceso seguro y sostenible al agua potable en Zamora, evitando que estas crisis se conviertan en una constante para sus habitantes.





