La madrugada del viernes 4 de septiembre de 2026, la vía a Samborondón, a minutos de Guayaquil, volvió a convertirse en una trampa mortal. El atropello que cobró la vida de la atleta Mónica Andrea Martinich a la altura de la ciudadela Biblos no fue un hecho aislado ni una desviación estadística: es un patrón de siniestralidad recurrente que desde 2020 se cobra la vida de deportistas bajo las mismas condiciones: madrugadas casi sin patrullajes, conductores a exceso de velocidad que se dan a la fuga y un paquete de reformas viales de fondo que lleva años postergado.
La radiografía de esta peligrosa vía no solo se refleja en trágicas muertes sino también en obras pendientes y otras aristas:
- Cuarta víctima deportiva: Mónica Andrea Martinich (38 años) es la cuarta persona dedicada al deporte embestida mortalmente desde 2020 en este corredor.
- Siniestralidad en cifras: Samborondón reportó 25 personas fallecidas en las vías en 2024, última cifra oficial. La provincia de Guayas concentra la mayor mortalidad vial del país con 559 muertes en ese mismo periodo.
- Infraestructura trabada: Obras clave de seguridad del Máster Plan Vial, valoradas en más de USD 14,5 millones, permanecen estancadas desde 2023 por falta de avales del Gobierno central.
- Brecha de género vial: La probabilidad de morir en el trayecto de ida o vuelta al trabajo, en vías sin aceras continuas, es 5,93 veces superior en mujeres.
- Ciclovía vulnerable: El trazado ciclista y peatonal carece de separación física rígida, permitiendo que vehículos a exceso de velocidad invadan el carril.
La madrugada en que La Puntilla se paralizó

Poco antes de las seis de la mañana, Mónica Andrea Martinich, de 38 años, trotaba en sentido sur-norte junto a dos compañeros de entrenamiento. El grupo avanzaba en el kilómetro 3 con el resguardo de una camioneta gris con intermitentes encendidas. Detrás apareció una camioneta negra pitando de forma insistente. Cuando el vehículo de apoyo se orilló, el otro conductor aceleró y rebasó por la derecha, invadiendo el carril asignado a la ciclovía.
El impacto mató a Martinich en el acto. Sus dos acompañantes alcanzaron a apartarse. El conductor huyó sin prestar auxilio y el automotor fue localizado horas después en en cantón Colimes, a 103 kilómetros del lugar del accidente. Martinich, madre de dos niños y corredora de medias maratones en Guayaquil y Miami, se preparaba para disputar el Maratón de Chicago, el 11 de octubre.

El siniestro desató una ola de indignación ciudadana. El alcalde de Samborondón, Juan José Yúnez, difundió un comunicado asegurando que «en Samborondón no habrá indiferencia ni encubrimiento» e instruyó a la Autoridad de Tránsito y Vigilancia (ATV) entregar a la Fiscalía todas las grabaciones del sistema de videovigilancia.

De carretera suburbana a bulevar saturado: el limbo competencial
Formalmente denominada avenida León Febres-Cordero, esta arteria de 12 kilómetros es la columna vertebral de la parroquia La Puntilla, la de más alta plusvalía en el cantón Sambordón. En su trazado convergen 203 urbanizaciones privadas cerradas -entre ellas Isla Mocolí, Ciudad Celeste, Plaza Lagos, Entre Ríos y Biblos– junto a centros educativos, universidades y centros comerciales.
Por esta única calzada circulan a diario entre 110.000 y 120.000 vehículos. Cuando se construyó, en los años 80, era el inicio de la Vía Perimetral. Por esto, fue concebida como una vía rápida. Con el tiempo absorbió el crecimiento inmobiliario sin transformar su diseño: conserva carriles considerados muy anchos para estar en zona urbana, lo cual incentiva la aceleración.
- En 2022, el Municipio de Samborondón asumió la administración de la vía mediante convenio con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) y creó la ATV para su gestión.
- No obstante, el control operativo (patrullajes en carretera, sanciones y operativos de alcoholemia) recae exclusivamente en la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE).
Esta desconexión entre la entidad que administra la infraestructura y la que vigila el comportamiento vial debilita el control. El escenario se vuelve inmanejable en horas pico.

Cuatro nombres, un mismo patrón de impunidad
Martinich es la cuarta deportista fallecida en esta arteria desde 2020 bajo circunstancias casi calcadas.
- Santiago Jaramillo Andrade (33 años) – 17 de agosto de 2020: Embestido a la altura de Isla Mocolí por un conductor que huyó y registraba múltiples multas por exceso de velocidad. El proceso judicial sufrió dilaciones y en 2023 un juez declaró la nulidad de lo actuado, reiniciando el caso sin sentencia en firme hasta la fecha.
- Luis Fernando Gilces Peñaherrera (42 años) – 19 de junio de 2022: Atropellado por un auto negro, en el kilómetro 10, mientras pedaleaba por la berma de seguridad. El conductor intentó escapar, pero fue detenido con 1,10 g/L de alcohol en la sangre (cinco veces más del límite legal permitido).
- Lincoln Espinoza Jiménez – 6 de marzo de 2024: Ciclista embestido en el kilómetro 8,5 (Ciudad Celeste) por una motocicleta conducida por un policía en servicio activo, presuntamente bajo efectos de alcohol.
- Mónica Andrea Martinich (38 años) – 4 de septiembre de 2026: Impactada en el kilómetro 3 por una camioneta que rebasó por el carril de ciclovía y se dio a la fuga.

Radiografía estadística: velocidad y asimetría de género
Los datos de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) revelan que el problema de Samborondón no reside en el volumen total de colisiones, sino en la letalidad asociada a la velocidad.
Si consideramos la Zona 8 o el llamado Gran Guayaquil, vemos que el 71% de la siniestralidad de tránsito ocurre en el Puerto Principal. Le sigue Durán con el 5%. Por tanto, en Samborondón ocurre el 3% de este tipo de siniestros.
Pero a pesar de registrar la más baja tasa de siniestros, Samborondón reportó 25 fallecidos en 2024, ubicándose entre los 20 cantones con mayor mortalidad en las vías del país. La provincia del Guayas cerró 2024, última cifra oficial disponible, como la más letal del Ecuador, con 559 decesos viales.
Máster Plan Vial: obras paralizadas y críticas de expertos
Para hacer frente a la saturación, el Municipio diseñó el Máster Plan Vial de Samborondón, con más de USD 30 millones asignados para retornos continuos, pasos peatonales elevados y ampliación a cinco carriles.
Sin embargo, las dos obras con mayor impacto en reducción de riesgos -los pasos elevados en Ciudad Celeste y Village Plaza, presupuestados en USD 14,5 millones- están paralizadas desde el primer semestre de 2023 al no recibir el aval técnico y legal del Gobierno central.

La hoja de ruta técnica: cuatro acciones urgentes
Para que la Vía a Samborondón deje de sumar nombres a su lista de víctimas, urbanistas y peritos de tránsito coinciden en cuatro medidas inaplazables:
- Medición de velocidad promedio: Sustituir los radares fijos actuales —fácilmente evadidos frenando metros antes— por sistemas que calculen la velocidad promedio entre segmentos, para sancionar a quienes superen los límites permitidos.
- Segregación física obligatoria: Colocación de barreras especiales y muy visibles que impidan físicamente el ingreso de automotores a la ciclovía y veredas.
- Operativos dinámicos de alcoholemia: Controles aleatorios nocturnos -sobretodo de jueves a domingo- fiscalizados en conjunto por la CTE, la ATV y la Policía Nacional.
- Despeje de emergencias en el Puente de la Unidad Nacional: Equipos permanentes de grúas y ambulancias con protocolos para despejar incidentes en menos de diez minutos y evitar retenciones que colapsan la arteria durante horas.
Mientras la vía no sea intervenida con criterios técnicos de movilidad urbana, la promesa de una avenida segura quedará en deuda con los miles de indefensos ciudadanos que a diario la recorren a pie, en bicicleta o trotando.
Fuente: Vistazo





