A pesar de la derrota y el desesperante empate anterior, Ecuador vivió este jueves una resurrección apoteósica en su tercer partido de fase de grupos en el Mundial de 2026, un triunfo que, lejos de tratarse de una victoria cualquiera, les da la oportunidad para continuar en el torneo internacional.
Para Sol, los minutos finales del partido, disputado en el Estadio Nueva York Nueva Jersey, fueron «una locura». «A nuestra selección le encanta hacerlo difícil pero siempre nos da una emoción enorme», dijo eufórica antes de correr a corear el himno del país andino.

«Mi Ecuador salió adelante», dijo por su parte Ángel Lucio, el hincha más longevo de este rincón de la capital, con unos 70 años de edad. «Así tenía que ser», continuó mientras su esposa y demás compañeros de afición saltaban en torno a él.
Lo cierto es que sí se pudo. El mal sabor de boca que dejaron los resultados de los dos últimos encuentros contra Curazao y Costa de Marfil son historia. Los hinchas ecuatorianos perdonan rápido, ya nada quieren saber de los partidos anteriores: ahora, le han ganado a Alemania 2-1.
El resultado pilló por sorpresa incluso al joven estudiante Mijail, un austriaco que lleva unos meses de intercambio en Ecuador. «Se están volviendo locos y con toda la razón», dijo cuando miró a su alrededor y vio a los hinchas revolucionados.
Ahora, todas las esperanzas están puestas en la siguiente fase, la de dieciseisavos. María José confía en su país: «¡Vamos con toda la fe!».
Celebración se concentró en Quito, Guayaquil y Nueva York
Este encuentro fue especialmente importante para el jovencísimo Tadeo González, que tiene a su padre en Nueva Jersey, donde jugaron este miércoles. «Él no pudo ir a los partidos anteriores y hoy, por mi papá, pateamos».

En esta última los fanáticos se colocaron banderas sobre sus hombros y toda clase de alocados accesorios amarillos, azules y rojos para partir hacia el centro de la ciudad portuaria, desde donde entonaron cánticos y saltaron al son de parlantes. Fuente: Vistazo





