El fin de semana del 13 y 14 de junio ha sido violento para Manabí. En el cantón Manta, la fiscal Alexandra Bravo y su hermana murieron acribilladas en el centro de la ciudad a plena luz del día.
Durante la noche, hubo una masacre en el cantón 24 de Mayo y la mañana del lunes 15 de junio, apareció la cabeza de un hombre dentro de un tacho, cerca de un cuartel de Bomberos de Manta.
De hecho, poco después de la emergencia, el ministro del Interior John Reimberg publicara un video en sus redes sociales, destacando el “compromiso del Gobierno Nacional (…), no hay espacio para el crimen organizado”.
Pero la violencia ha continuado. Después de esa publicación, a la semana, sucedió lo de la fiscal Bravo, la masacre que dejó cuatro fallecidos y la cabeza abandonada en un tacho de basura.
Sobre el asesinato de la fiscal Bravo, la Policía indicó que se buscaba al sicario que huyó en moto y probablemente resultó herido tras la persecución de los agentes. Un día después, aún no hay detalles sobre la detención de algún sospechoso y el velorio de Bravo se realizaba sin custodia.
En temas estadísticos, Manabí es una de las provincias donde las muertes violentas han disminuido. Por ejemplo entre enero al 7 de junio de 2026, se contabilizaron 488 asesinatos. Un número ligeramente menor al reportado en el mismo periodo de 2025, con 515 casos. (Ver cuadro)
Las muertes han disminuido en cantones como Manta, Portoviejo, El Carmen y Rocafuerte. Pero ha aumentado en Sucre, Pedernales, Chone y 24 de Mayo.
Justamente en esta última, se reportó la masacre de la noche del domingo 14 de junio. Los cuatro hombres de 25, 33, 37 y 46 años, fueron acribillados cuando estaban en una vivienda viendo el partido de Ecuador en el Mundial de Fútbol. Se conoció que tres de las víctimas eran de Los Ríos.
En la segunda semana de junio, se han reportado otros asesinatos como el de unexpolicía antinarcóticos en el cantón Sucre; la muerte de un adolescente en un parque de Portoviejo y el ataque contra una mujer en una plaza de Manta.
Para el experto y analista de la Iniciativa Global Contra el Crimen Organizado (Gi-Toc) Renato Rivera, los altos y bajos en los índices de criminalidad responde a la disputa de varias organizaciones delictivas. Agregó que Manabí ha sido una provincia relevante que no funcionaría sin los “altos niveles de cooptación institucional por parte del crimen organizado”.
El especialista puntualizó que desde hace tres años, ocurrió el asesinato del alcalde Agustín Intriago, se lanzaron panfletos y explosivos en la Fiscalía, se ventilaron acusaciones de corrupción por unos barcos contaminados con droga contra un exfiscal, más los blancos selectivos. “Esto te da cuenta precisamente de los altos niveles de criminalidad y cooptación de las instituciones. Y puede ser otros miembros de grupos criminales que son parte de otra institución que pueden eliminar a una fiscal o un fiscal para evitar investigaciones”, expresó.
Disputa de Los Choneros y Los Lobos se mantiene
Manabí es una provincia donde el grupo criminal Los Choneros entabló su bastión de operaciones. Pero desde el asesinato de Jorge Luis Zambrano -alias Rasquiña- en 2020 en Manta, las bandas delictivas aliadas como Los Lobos empezaron a dividirse.
La disputa aumentó entre 2024 y 2025, tras la fuga de José Adolfo Macías Villamar -alias Fito-, su recaptura y extradición a Estados Unidos. Principalmente con Los Lobos, que han ido ganando terreno en la provincia.
Esto ha derivado en la alza de muertes violentas y masacres especialmente en los dos años antes mencionados. Para el exagente de Inteligencia y experto en seguridad Kléver Carrión, las autoridades enfrentan a “un monstruo con varias cabezas” que se está derivando a los diferentes grupos.
Carrión sostuvo que desde las autoridades, no se está controlando adecuadamente el tema de la delincuencia organizada. Puntualizó que la zona costera, el esquema delictivo está bien focalizado y que los grupos criminales quieren tener la hegemonía de Manabí, Esmeraldas, Santa Elena y Guayas. “Somos muy permeables en toda esa zona”, indicó.
Además cuestionó que los operativos de control por parte de las autoridades tienen un esquema ya conocido, que son previsibles. Y que la presencia de los uniformados continúa siendo disuasiva momentáneamente. De hecho, en redes sociales, la Policía Nacional ha posteado operativos de control en carreteras de Manabí, y ciertas capturas de presuntos extorsionadores. Fuente: Ecuavisa





