El expresidente Lenín Moreno se quedará en el Ecuador “pase lo que pase” en el caso Sinohydro, aseguró su abogado David Meza en el arranque del juicio este lunes 11 de mayo en la Corte Nacional de Justicia en Quito.
A las instalaciones, en el norte de la capital, arribó el exmandatario junto a su esposa Rocío González, quien al igual que otros familiares de Moreno están implicados en esta trama de presunto cohecho.
Antes de que empiece la audiencia, el defensor de la familia, David Meza, negó que exista algún acuerdo con el gobierno de Daniel Noboa y recalcó que la decisión del expresidente de volver al país “es un baño de honestidad con el pueblo ecuatoriano para que vean que las personas que tienen la tranquilidad y la paz de la inocencia vuelven a enfrentar los juicios de frente”
Moreno regresó al país el pasado seis de mayo tras permanecer cinco años en el exterior. Esto provocó una serie de reacciones sobre todo de sus excompañeros correístas. De hecho, el propio Rafael Correa empezó a esparcir el rumor de un supuesto pacto.

¿Qué es el caso Sinohydro?
Lenín Moreno y otras 20 personas fueron llamados a juicio por haber participado en una presunta red de corrupción en la adjudicación del contrato de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.
El caso involucra también a la hija de Moreno, sus hermanos, su cuñada, dos exfuncionarios del sector eléctrico durante el correísmo y el que fue embajador de China en Ecuador, Cai Runguo.
Según la Fiscalía, los pagos indebidos alcanzan los 76.1 millones de dólares. Monto equivalente al 4% del valor total del contrato.
Además, la entidad asegura que hubo una triangulación mediante paraísos fiscales. “Recursos transferidos a cuentas en Panamá a través de empresas controladas por Conto Patiño y su entorno”.
Lenín Moreno ha insistido en su inocencia. En una reciente entrevista recordó que Rafael Correa firmó el contrato en el 2009. Él, por su parte, asegura que no conoció detalles de la obra ni fue a la inauguración.
Añadió que no ha recibido “un solo centavo de Sinohydro” y que implicarlo en el caso “es un acto de perversión” por parte de sus excompañeros correístas como “venganza” por eliminar la reelección indefinida y evitar que Ecuador “se vuelva una Cuba u otra Venezuela”. Fuente: Vistazo





