Con entusiasmo, compromiso y una sólida vocación de servicio, la provincia de Zamora Chinchipe participó activamente en la Cumbre Internacional de la Juventud y la Democracia, desarrollada en la ciudad de Manta, desde el jueves 24 hasta el domingo 26 de abril de 2024. En este importante encuentro, nueve jóvenes líderes representaron con orgullo a su territorio, consolidando su rol como agentes de cambio en el ámbito social y democrático.
La delegación estuvo liderada por la directora provincial. Jhomayra Segovia, quien desempeñó un papel clave en el acompañamiento y orientación del proceso formativo, promoviendo el fortalecimiento de la participación juvenil y el compromiso ciudadano en la construcción de una sociedad más inclusiva y democrática.
El evento reunió a delegaciones de 18 países, posicionándose como un espacio de alto nivel para el aprendizaje, el intercambio cultural y la generación de propuestas colectivas orientadas al fortalecimiento del liderazgo juvenil en contextos internacionales. Durante las jornadas, los participantes formaron parte de conferencias magistrales, paneles de discusión y mesas de trabajo, donde compartieron experiencias, visiones y propuestas surgidas desde sus realidades locales.
Los jóvenes zamoranos destacaron por su activa participación, llevando consigo no solo su voz, sino también su identidad cultural y el profundo sentido de pertenencia hacia su provincia. Sus intervenciones reflejaron propuestas y reflexiones construidas desde el territorio, evidenciando la capacidad de la juventud para incidir en procesos democráticos y sociales.
La cumbre contó con la participación de reconocidos ponentes como André Granda, Nicole Bonifaz, Jhonatan Gruezo, Johana Bermúdez, Antonio Solá y Rosalía Arteaga, quienes compartieron sus conocimientos y experiencias, inspirando a las nuevas generaciones a asumir un rol activo en la vida pública.
Más allá del componente académico, la experiencia dejó importantes resultados en el ámbito humano y social, como la consolidación de redes de colaboración, el establecimiento de vínculos interculturales y el fortalecimiento de una visión compartida orientada al desarrollo sostenible y democrático. La convivencia entre jóvenes de distintas nacionalidades reafirmó que la articulación de esfuerzos y el diálogo intercultural son fundamentales para generar transformaciones reales y duraderas.





