En una entrevista, Paúl Pineda, presidente de la Cámara de Minería de Zamora Chinchipe, se pronunció sobre el reciente comunicado emitido por la Cámara de Minería del Ecuador, en el que dicha entidad señala que Pineda no forma parte de su gremio ni ostenta representación del sector minero industrial a nivel nacional.
Al respecto, Pineda aclaró que la Cámara de Minería de Zamora Chinchipe no pertenece ni responde a la Cámara de Minería del Ecuador, organización con sede en Quito que agrupa exclusivamente a empresas de minería industrial, sino que forma parte de la Cámara Nacional, entidad que articula a las cámaras cantonales y provinciales del país y representa a la pequeña minería y a la minería artesanal.
“El pronunciamiento de la Cámara de Minería del Ecuador carece de sustento jurídico y responde a intereses económicos y políticos. Nuestra organización es autónoma, legítima y representa los derechos de los pequeños mineros y mineros artesanales de la provincia”, sostuvo Pineda, quien recordó que su posesión contó con la presencia del presidente nacional de la Cámara Nacional, ing. Óscar Loor.
Defensa de la minería artesanal y rechazo a la estigmatización
Durante la entrevista, el dirigente enfatizó que la Cámara de Minería de Zamora Chinchipe no defiende la minería ilegal, sino que promueve una minería formalizada, técnica y ambientalmente responsable, adaptada a la realidad territorial de la provincia.
Asimismo, rechazó los intentos de estigmatización hacia los líderes locales y advirtió sobre un proceso sistemático que, según señaló, busca debilitar a la pequeña minería mediante cargas administrativas, tasas fiscales y reformas legales que podrían derivar en la reversión de concesiones y la posterior entrega de áreas mineras a empresas estatales o transnacionales.
Preocupación por la reforma urgente a la Ley de Minería
Pineda expresó una profunda preocupación frente al proyecto de reforma urgente a la Ley de Minería remitido por el Ejecutivo a la Asamblea Nacional, al considerar que contiene disposiciones que afectarían gravemente a las comunidades, a los mineros artesanales y a los derechos de la naturaleza.
Entre los principales puntos cuestionados mencionó:
• La sustitución de la licencia ambiental por una simple autorización, lo que, a su criterio, debilita los mecanismos de control y la participación comunitaria.
• La limitación de los permisos de minería artesanal a un plazo improrrogable de 10 años, sin posibilidad de renovación.
• La prohibición de agrupación de áreas para transitar al régimen de pequeña minería.
• El uso de Fuerzas Armadas para proteger operaciones mineras estratégicas, lo que, según advirtió, podría derivar en conflictos sociales y despojo territorial.
Llamado a las autoridades y a la ciudadanía
Finalmente, Paúl Pineda hizo un llamado a los asambleístas de Zamora Chinchipe, autoridades locales y provinciales, para que asuman una postura firme en defensa del territorio, y exhortó a la ciudadanía a mantenerse vigilante frente al trámite legislativo de la reforma.
“La provincia es autónoma y tiene liderazgo propio. No necesitamos que desde Quito se hable por Zamora Chinchipe. Exigimos respeto a nuestra autodeterminación y a los derechos de nuestras comunidades”, concluyó.





