Fuente: Ecuavisa
En 162 cantones los ciudadanos acumulan toda la basura en una sola funda o tacho porque no tienen la educación de reciclar residuos. Como no lo hacen, esos cabildos tampoco clasifican los desechos que terminan enterrados en rellenos sanitarios o en botaderos a cielo abierto.
Una práctica que contamina el aire, el suelo y los ríos. Ese problema revela el último informe ambiental del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).
Viviana Rocha, investigadora de Alianza Basura Cero Ecuador, señaló que muchos municipios tienen separada la dependencia de la recolección, el tratamiento, la educación ambiental. Por eso, no tienen un sistema diseñado acorde a sus necesidades y solo recogen la basura mezclada.
“hay pequeños esfuerzos, pero por ahora la mayoría de municipios tienen este problema porque la tasa de recolección no corresponde a los costos operativos que realmente se necesitan para poder tratar la basura a complejidad y con todos sus flujos”, Viviana Rocha
Cuenca es una de las 59 ciudades que está haciendo esfuerzos. Tiene un programa para recuperar residuos orgánicos en mercados y una planta de compostaje que es el proceso para transformar la basura orgánica en abono.
Desde el 2003, sus ciudadanos por ordenanza tienen la obligación de colocar lo orgánico en fundas negras y materiales reciclados en fundas celestes. En total en la capital azuaya, diariamente recolectan 530 toneladas que van al relleno sanitario en la parroquia Santa Ana y el gas que genera la descomposición de los residuos sirve para producir energía.





