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La Ranicultura, identidad gastronómica de Zamora Chinchipe

El establecimiento de una identidad gastronómica ha sido el objetivo del proyecto de ranicultura en el barrio Piuntza del cantón Zamora.

Las deliciosas ancas de rana que se preparan en todos los rincones de la provincia de Zamora Chinchipe, en una gran mayoría, proceden del trabajo de la Asociación de productores Agropecuarios de este sector, quienes por más de 25 años vienen cumpliendo esta tradicional labor.

En este contexto, visitamos la fase de crianza del anfibio para conocer  los pormenores de este particular proyecto.

Ramón Costa, uno de los principales socios de la organización, relata la historia de esta iniciativa  y el impacto productivo que han generado a nivel local, nacional e internacional.

Procedencia

Popularmente es conocida como rana toro y debe su nombre al mugido que emite cuando canta. Proviene de la familia “catesbeiana”. Es una rana de gran tamaño; mide de 100 a 175 mm pudiendo llegar a medir hasta 460 mm. Pesan hasta 1 Kg.

El color de esta especie varía de café a diferentes tonos de verde; frecuentemente presentan manchas o parches de color más oscuro en el dorso.

Mercado interno y externo

En el mercado extranjero tiene una gran demanda, por lo que llevan varios años exportándola a países como Estados Unidos y Chile.

 “Tenemos todo el ciclo: la reproducción, la semilla y el proceso de crianza. El mercado es significativo y hay una aceptación muy buena  en el mercado interno y externo”, sostuvo Costa

Acto seguido, explica que el cultivo  de esta especie ha contribuido a generar  una cultura gastronómica en la población. Nuestra intención es bajar los costos de producción. La calidad de la carne de rana  es insuperable porque es cien por ciento orgánica. Nuestro país tiene la tradición de consumirla”, declaró “

El productor de rana explicó que, actualmente trabajan orientados a reducir  por completo el uso de antibióticos. En su lugar emplean productos orgánicos. Estamos en el proceso de certificación para poder exportarla también a la Unión Europea. Tomando todas las precauciones necesarias, siendo responsableS también con el ambiente”, dijo.

La organización produce alrededor de 10 toneladas mensuales de rana; y aunque también se dedican a la producción de tilapia, el anfibio es el producto estrella. La alimentación de esta especia es únicamente a partir de balanceados.

En sectores como Pindal en el cantón Yantzaza y otras localidades de Zamora también se dedican sustancialmente a la crianza de la rana toro.

Cabe resaltar que, la implementación de este proyecto ha generado varias plazas de trabajo en la localidad; ha dinamizado la economía y ha logrado constituir a Piuntza como una de las zonas más productivas de la carne de rana.

Dialogamos con Delmira Vera, habitante del sector y empleada del proyecto, quien nos relata  que la demanda de la rana incrementa constantemente. “La gente que viene de afuera se está familiarizando cada vez más, vienen a conocer de cerca lo que producimos”, sostuvo.

Como fiel consumidora del producto, Verá explica que es una carne blanca, cero grasa. “Nosotros la entregamos faenada o viva, como lo desee el cliente. Les otorgamos un servicio completo. Las familias las llevan, las cadenas de restaurants también”, sostuvo.

Gastronomía

Al tiempo que empezó a hacerse popular el consumo de las ancas (carne) de rana  en toda la provincia de Zamora Chinchipe y la parte sur de la Amazonía ecuatoriana,  los restaurants, hosterías y centros turísticos empezaron a ofrecer este plato  entre sus principales menús.

En la actualidad su consumo se ha disipado y podemos encontrarlas en los supermercados y a pedir de boca en múltiples locales gastronómicos.

Gladis Armijos, habitante de la ciudad de Zamora, se considera una amante de la carne de rana. “Creo que la calidad y sabor de este producto es inigualable y tenemos el privilegio de que sea una iniciativa nuestra”, dijo.

Ella considera que aún hay mucha gente que se niega a probarla y que siente  fobia por esta especie. “Al inicio yo también no confiaba mucho, pero creo que hay que animarse a probarla para convencerse de la particularidad y del buen gusto que tiene”, confiesa.

“Yo espero que esta identidad cultural no se pierda y más bien  se multiplique. Que sigamos produciendo y consumiéndola”, finalizó.

Cabe revelar que, las ancas de rana en la actualidad tiene un lugar privilegiado en las ferias gastronómicas que se realizan constantemente dentro y fuera de la provincia.

 

Manuel Alfonso Silva/Piuntza

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